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Agenda 21 local
Natalia Rieznik Lamana
Agustín Hernández Aja
Madrid (España), julio de 2005.[1]


Índice General

 

Definición

La Agenda 21 local es una herramienta que tiene sus orígenes en el Programa 21 de la ONU aprobado en la Conferencia de Río de Janeiro en 1992:

Un proceso de Agenda 21 local puede ser descrito como el esfuerzo colectivo de un municipio para llevar a cabo un acuerdo entre los distintos sectores de cada comunidad local, acerca de la realización a largo plazo de un plan de acción hacia la sostenibilidad; en este sentido, se deben establecer objetivos, metas, instrumentos, acciones, evaluación, criterios y métodos. La Agenda 21 local es al mismo tiempo un proceso que debería involucrar a todos los sectores de una comunidad y desarrollarse dentro de un marco de características necesariamente democráticas y participativas, para poder llevar a cabo un plan local hacia la sostenibilidad.
Hernández Aja, 2004

Cuestiones clave: proceso institucional

1992: Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo (Río de Janeiro, Brasil)

En esta conferencia se llamó la atención sobre la necesidad de fomentar el desarrollo sostenible a escala mundial. Fueron aprobados cuatro documentos: la Agenda 21[2] o Plan de Acción; la Declaración de Río, que contiene 27 principios, algunos de los cuales comprenden el compromiso de los países de introducir ciertos instrumentos de política en su derecho ambiental interno; la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Convenio sobre Diversidad Biológica.

La Agenda 21 es un programa de actuación que presenta una lista detallada de asuntos que requieren la atención mundial en relación al impacto de la actividad humana sobre el medio ambiente. El programa propone medidas a seguir a escala global, nacional y local, instando a los gobiernos a que elaboren políticas estratégicas e informes de evaluación. Aunque no se trata de un documento vinculante, ha tenido una gran influencia a nivel mundial, desencadenando multitud de iniciativas relacionadas con sus propuestas.

El programa se organiza en cuarenta capítulos, que abordan la sostenibilidad desde un punto de vista global, no exclusivamente medioambiental, incluyendo capítulos dedicados a procesos sociales como la erradicación de la pobreza, las cuestiones de género, la participación ciudadana, etc.

No debe confundirse el término de «Agenda 21», que se refiere al programa global aprobado en la Conferencia, con el de «Agenda 21 local», que corresponde a una de las acciones específicas propuestas descritas en el Capítulo 28.

Afrontar el reto de la sostenibilidad desde lo local

El documento de la Agenda 21 da gran importancia a la problemática de la sostenibilidad en los asentamientos humanos y al papel que juegan las autoridades locales para gestionar aspectos clave en relación al desarrollo sostenible.

El Capítulo 7 llama la atención sobre la falta de recursos que se invierten en el desarrollo sostenible de los asentamientos humanos en relación con la cantidad de elementos en juego en estos espacios. Por un lado, en cuestiones medioambientales como el consumo de agua y energía, el diseño de las infraestructuras de gestión de residuos y saneamiento, la organización del transporte, el funcionamiento de la industria de la construcción y la administración del crecimiento urbano, etc. Por otro lado, en cuanto a cuestiones sociales que deben abordarse desde esta escala, como el acceso a una vivienda adecuada para todos, las condiciones de vida y de trabajo, la atención a los grupos más vulnerables de la población, etc. En definitiva la Agenda 21 subraya la necesidad de buscar en las ciudades una planificación y ordenación sostenible que combine una gestión adecuada de los recursos que consumen y los desechos que generan, y que al mismo tiempo asegure una adecuada calidad de vida para sus ciudadanos.

En este sentido, la Agenda 21 considera que las autoridades locales suponen un grupo clave a fortalecer:

Como tantos de los problemas y de las soluciones de que se ocupa el Programa 21 se relacionan con las actividades locales, la participación y cooperación de las autoridades locales constituirán un factor determinante para el logro de los objetivos del Programa. Las autoridades locales se ocupan de la creación, el funcionamiento y el mantenimiento de la infraestructura económica, social y ecológica, supervisan los procesos de planificación, establecen las políticas y reglamentaciones ecológicas locales y contribuyen a la ejecución de las políticas ambientales en los planos nacional y subnacional. En su carácter de autoridad más cercana al pueblo, desempeñan una función importantísima en la educación y movilización del público en pro del desarrollo sostenible.

Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, 1992

El Capítulo 28 resalta el papel que juegan estas autoridades y define los objetivos que deberían alcanzar en los años siguientes a la aprobación de la Agenda 21: en 1993 y 1994 debería iniciarse y consolidarse la cooperación entre entidades locales, aumentando el intercambio de información y de experiencias; en 1996 las autoridades locales deberían haber realizado un proceso de consultas en su población para elaborar, desde el consenso de la comunidad, una estrategia local de acción, el llamado Programa 21 local o Agenda 21 local.

1994: Conferencia Europea de Ciudades y Poblaciones Sostenibles. Carta de las Ciudades Europeas hacia la Sostenibilidad (Aalborg, Dinamarca)

En 1994 se celebra en Aalborg (Dinamarca) la primera Conferencia Europea de Ciudades y Poblaciones Sostenibles, en la cual ochenta autoridades locales europeas firman la Carta de las Ciudades Europeas hacia la Sostenibilidad (Carta de Aalborg), de donde nació la Campaña Europea de Ciudades y Poblaciones Sostenibles, destinada a animar y prestar apoyo a las ciudades y pueblos para que trabajen en pro de la sostenibilidad. Cualquier autoridad local o conjunto de ellas puede adscribirse a la Campaña aprobando y firmando la Carta, lo que compromete a la autoridad local a participar en un proceso de Agenda 21 local, creando y llevando a la práctica un Plan de Acción para la sostenibilidad.

La Conferencia, organizada por el Consejo Internacional de Iniciativas Ambientales Locales --International Council for Local Environmental Initiatives (ICLEI)-- fue celebrada bajo el patrocinio de la Comisión Europea y la ciudad de Aalborg.

Proceso de implantación de la Agenda 21 local

Hace ya once años que comenzó el proceso de implantación de las Agendas 21 locales y la diversidad entre las medidas tomadas por unas y otras autoridades ofrece un panorama muy variado en el que se necesitan análisis que permitan distinguir y valorar las actuaciones. Se trata de un campo muy amplio que va desde experiencias interesantes e innovadoras hasta municipios que no han modificado realmente sus políticas tras la firma de la Carta de Aalborg o que han tomado iniciativas visibles pero poco efectivas realmente.

En este segundo grupo se pueden describir una serie de tendencias que muestran cómo la Agenda 21 local se usa más como una forma de obtener rentabilidad política que cómo la búsqueda de un cambio real en la gobernabilidad local. Esto lleva a situaciones en las que se pone más interés en anunciar la Agenda que en desarrollarla: no existe el presupuesto necesario para llevar a cabo las medidas propuestas, o ni siquiera se asigna un responsable de dinamizar el proceso y hacer el seguimiento de su desarrollo.

Existen casos de incumplimiento de acuerdos adquiridos en la Agenda 21 local, o incluso de agendas redactadas justificando proyectos no sostenibles ya previstos por las corporaciones locales. Esta falta de interés real se hace visible también en la nula coordinación con otros procesos con los que debería relacionarse, como el planeamiento urbano o territorial.

Más allá de estos casos tan obvios, existen también otras tendencias en las que sí se llegan a desarrollar experiencias interesantes que sin embargo olvidan ciertos aspectos esenciales del espíritu de la Agenda 21. En la mayoría de los casos se trata de procesos enfocados exclusivamente desde la perspectiva ambiental, que marginan elementos tan importantes como la participación de la comunidad en la elaboración de la Agenda 21 local o la lucha contra la pobreza, dos puntos que forman parte esencial del concepto de Agenda 21.

Precisamente, uno de los aspectos más novedosos en el programa Agenda 21, en el que se enmarca la propuesta de las agendas locales, es que aborda el desarrollo sostenible desde todas sus dimensiones: social, ambiental, económica y política; entendiendo que cualquier actuación por la sostenibilidad debe abordarse desde todas ellas. El programa insiste en la interrelación entre las políticas medioambientales y de desarrollo, y en cómo ambas tienen que ir de la mano una de la otra, y acompañarse con la necesaria implicación de todas las capas de la sociedad para obtener impactos reales y duraderos. En este contexto, la Agenda 21 local se propuso como un instrumento que permite llevar a cabo un cambio en las formas de gobernanza local, adoptando este planteamiento global de elaborar una estrategia integral que vaya más allá de la solución de los problemas puntuales y que guíe el conjunto de la política local en una misma dirección: hacia un desarrollo sostenible.

Desde este perspectiva, no tiene sentido la inercia de los últimos años, especialmente en Europa, a entender la Agenda 21 local como una auditoría medioambiental, ya que no aborda ninguna de las cuestiones para la que fue concebida la herramienta. Una Agenda 21 local pierde sentido si se desprecia el proceso de participación, cómo se hace en algunos casos, contratando una consultora para la redacción del Plan de Acción, sin contar con la intervención de los ciudadanos en la evaluación ni en la elaboración de propuestas.

El Capítulo 28 que describe la Agenda 21 local insiste en la importancia de la implicación directa de la comunidad:

Cada autoridad local debería iniciar un diálogo con sus ciudadanos, organizaciones locales y empresas privadas y aprobar un Programa 21 local (una Agenda 21 local). Mediante la celebración de consultas y la promoción de un consenso, las autoridades locales recibirían aportes de la ciudadanía y las organizaciones cívicas, empresariales e industriales locales y obtendrían la información necesaria para formular las mejores estrategias. El proceso de consultas aumentaría la conciencia de los hogares respecto de las cuestiones relativas al desarrollo sostenible.
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, 1992

De la misma manera, es preocupante la falta de atención, en muchos casos, a los aspectos más sociales y de salida de la pobreza, que pierden peso relativo respecto a los aspectos más técnicos y medioambientales. Estos últimos son relevantes, pero imposibles de realizar a largo plazo si no van acompañados de un proceso de desarrollo más completo. Todo esto hace que actualmente se asocie el programa de Agenda 21 con cuestiones ‘exclusivamente’ medioambientales, pero el programa dedica su Capítulo 3 completo a la lucha contra la pobreza, y dice:

Un requisito básico del desarrollo sostenible es la existencia de una estrategia concreta contra la pobreza. Para que una estrategia pueda hacer frente simultáneamente a los problemas de la pobreza, el desarrollo y el medio ambiente, debe comenzar por centrarse en la producción de recursos y en la población y abarcar cuestiones demográficas, el mejoramiento de los servicios de salud y de educación, los derechos de la mujer y la función de los jóvenes, de las poblaciones indígenas y de las comunidades locales, y comprender asimismo un proceso de participación democrático ligado al mejoramiento de la administración.

Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, 1992

Aplicaciones: metodologías

Existen metodologías propuestas para ayudar a esbozar los pasos a seguir en el proceso de gestión de una Agenda 21 local. No pretenden alcanzar un nivel alto de concreción, sino marcar las pautas generales que en todos los casos es conveniente seguir. A continuación se presenta un breve resumen de las guías más usadas por las autoridades locales españolas:

Metodología ICLEI[3]

El ICLEI, institución fundada en 1990 por doscientos autoridades locales, es una de las organizaciones que más ha impulsado el movimiento de las Agendas 21 locales. Como red de autoridades locales permite el intercambio de experiencias entre ciudades, difundiendo ejemplos de buenas prácticas ambientales a nivel mundial. Actualmente (julio de 2005) tiene 468 miembros en 67 países.

Este organismo ha creado la Guía europea para la planificación de las Agendas 21 locales (Hewitt, 1995), documento base metodológico para su implantación en muchos municipios. que fue elaborado como un servicio para la Campaña Europea de Ciudades y Poblaciones Sostenibles.

Resumen[4]

La Guía sugiere que cuatro órganos se encarguen de la implementación de una Agenda 21 local (la comunidad o ciudadanía, el Foro de Medio Ambiente, la Administración y el Ayuntamiento) y que se tengan presentes todos estos pasos:

  1. Creación del Foro de Medio Ambiente.
    Es un órgano en el que tiene que estar representado en la mayor medida de lo posible todo el conjunto de la comunidad. La autoridad local podría encargarse de su diseño, pero la primera tarea del Foro de Medio Ambiente como colectivo debería ser debatir y consensuar dicha constitución. Tendría que contemplar cuestiones como: el propósito del Foro (puesto que de momento no es más que un grupo de personas interesadas), la frecuencia de las reuniones, si estas serán públicas o no, su presidencia, la redacción de actas oficiales y su carácter público, cómo llegar a acuerdos, cómo dejar constancia de las disensiones cuando no se llega a un acuerdo, cómo proceder a la hora de relevar los miembros, ...
  2. Acuerdo en torno a la filosofía.
    Será el nuevo Foro recién creado quien se encargue de formular una filosofía y una visión ambientales para el futuro de la comunidad. Una vez acordado ésto, será el Ayuntamiento (gobierno local) el responsable de aprobar el manifiesto final de la base filosófica de todo el proyecto (se incluirán los principios a seguir y una visión del futuro de la comunidad que represente las distintas opiniones de los participantes).
  3. Identificación de los problemas y sus causas.
    Las fases a seguir dentro de este paso serían las siguientes:
    1. Análisis subjetivo de los problemas que percibe la comunidad local y sus causas.
    2. Análisis objetivo de los problemas, abordando cuestiones técnicas a través de la utilización de listados y de la investigación científica.
    3. Adopción de los indicadores y estándares apropiados que permitan hacer una evaluación de los problemas y hacer una predicción de futuro.
    4. Elaboración de un informe-diagnóstico en el que se describa la situación existente, incluyendo los problemas, sus causas y sus efectos.
    5. Aprobación, publicación y distribución por parte del Ayuntamiento de dicho diagnóstico ambiental.
  4. Definición de los objetivos generales.
    La labor de definir los objetivos generales para los que tiene que dar respuesta el Plan de Acción o Agenda 21 local le corresponde al Foro de Medio Ambiente y deben ser ratificados posteriormente por el Ayuntamiento. Al fin y al cabo, los objetivos generales son planteamientos de los fines concretos pretendidos por la comunidad y tienen que ser coherentes tanto con la filosofía consensuada como con los problemas percibidos en la localidad.
  5. Priorización de los problemas.
    No suele ser posible poner en práctica todos los objetivos inmediatamente con los presupuestos disponibles, de ahí la necesidad de priorizar los problemas. Dicha priorización debe realizarse con un conocimiento de las repercusiones de los problemas lo más profundo posible, y para ello es aconsejable recurrir a las siguientes fuentes:
    • Asesoramiento de expertos: personas de la comunidad local y expertos externos.
    • Evaluación del impacto ambiental, para determinar qué consecuencias tendría el no hacer nada por cambiar la situación presente y qué se podría conseguir mediante la acción.
    • Tablas, estándares o normas, que determinen los límites permitidos o convenientes de los elementos relacionados o que puedan afectar al medio ambiente.
  6. Identificación de opciones para la acción y establecimiento de objetivos específicos
    Una vez conocidas las prioridades se pueden seleccionar los objetivos correspondientes y elaborar una lista de las diversas opciones de actuación para alcanzar cada uno de ellos. De esto deberían encargarse tanto la autoridad local como el Foro de Medio Ambiente, ya que no todas las acciones dependen exclusivamente de la autoridad local y todos aquellos que participen en actividades en pro del medio ambiente pueden contribuir. Todas las opciones enumeradas tienen que analizarse según su:
    • Impacto ambiental. Cmprende dos cuestiones, una simple evaluación de la efectividad de la opción para alcanzar el objetivo concreto y una evaluación de los posibles impactos ambientales imprevistos.
    • Efectividad en función del coste.
    • Trascendencia social. Desde el punto de vista de la equidad, los efectos distributivos, el carácter progresivo o regresivo de las propuestas, así como su repercusión en la seguridad personal.
    Este proceso de identificación de las opciones para la acción (en el marco de los objetivos generales que se corresponden con los problemas prioritarios) se interrelaciona directamente con el de establecer posibles objetivos específicos.

  7. Creación de programas para abordar objetivos.
    A partir de las opciones analizadas, se crean los Programas de Acción, encargados de cumplir cada objetivo específico, y que incluyen:
    • Proyectos,
    • Instrumentos económicos.
    • Instrumentos reguladores.
    • Instrumentos de información y comunicación.
    Una vez que se han elaborado Programas para cada uno de los objetivos específicos por parte del Foro y de la Administración, hay que analizar la compatibilidad mutua entre todos ellos, además de efectuar una evaluación del posible impacto ambiental que pudieran generar. Además, la Guía sugiere que a cada elemento de los Programas le corresponda, al menos, un indicador que verifique su aplicación y otro indicador que verifique su eficacia (éxito o fracaso).
  8. Formalización en un Plan de Acción.
    En esta etapa, la Administración ya puede elaborar un borrador del Plan de Acción que comprenda tanto el proceso seguido como sus resultados (es decir, la visión, la filosofía, los objetivos generales, los objetivos específicos y los programas). Este borrador se debate en el Foro de Medio Ambiente y posteriormente en el Pleno del Ayuntamiento. Una vez hecho esto, dicho borrador se publica para que sea conocido por la opinión pública; se recogen los comentarios de la ciudadanía discutidos en los talleres, asambleas, etc; se introducen las enmiendas necesarias en el texto; y, finalmente, se aprueba por el Pleno del Ayuntamiento el Plan de Acción definitivo.

  9. Aplicación y comprobación.
    La primera etapa de la puesta en práctica consiste en identificar al funcionario de la Administración responsable de un Programa concreto. Se recomienda que la gestión de los presupuestos correspondientes a cada uno de los Programas se delegue también a ese mismo funcionario. Además, el funcionario responsable tendrá que asegurarse que la aplicación del Programa es la adecuada y, por tanto, hacer una planificación más detallada si fuese necesario.

    Otro punto importante a destacar en este apartado es el de la comprobación: la verificación continua es vital para garantizar el éxito y controlar los efectos secundarios y, por eso, lo recomendable es evaluar los indicadores y los fines predeterminados para comprobar si se están consiguiendo los resultados esperados. También hay que estar atentos para detectar lo antes posible cualquier impacto ambiental imprevisto que pudiera acontecer.

    Cuando el proceso de comprobación indique que los Programas no están alcanzando los objetivos esperados, entonces será necesario buscar las razones y reajustarlos. Cuando sea preciso efectuar cambios importantes en el Plan de Acción, convendría, quizás, esperar a la fase de evaluación, en la que los cambios seguirán todo el proceso democrático.

  10. Evaluación y retroalimentación
    Los indicadores asociados con los elementos de los Programas deberían verificarse al final de su periodo de aplicación con objeto de evaluar la efectividad de este. Dichos indicadores se habrían elegido, como anteriormente se citó, para demostrar si la actuación se ha puesto en práctica en su totalidad, y si ha obtenido los resultados esperados.

    En caso de observar que los Programas no han resultado lo suficientemente eficaces para abordar realmente los problemas, será necesario seguir como base un proceso de revisión previamente establecido, y así introducir de nuevo la información en el nivel que corresponda.

    De este modo, todo el proceso se convierte en una espiral continua. No en un círculo, ya que cada vuelta debe suponer un pequeño progreso hacia el objetivo último de conseguir una comunidad sostenible.

Metodología de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP)

La propuesta metodológica, del Código de Buenas Prácticas Ambientales (CBPA) (FEMP, s.f.), se basa en la aplicación de dos herramientas de trabajo: la Auditoría Medioambiental (AM) y el Plan de Participación Social (PPS).

  1. Auditoría Medioambiental

    La Auditoría está constituida por un conjunto de estudios, análisis y propuestas de actuación y seguimiento que abarcan el estado medioambiental en todo el ámbito territorial local. Para que la Auditoría no se reduzca a un mero inventario de datos sin valor operativo, se entiende que el proceso debe incluir una propuesta realista de acciones de mejora, que resuelva los problemas diagnosticados y un sistema de parámetros que permitan su medición, control y seguimiento. La determinación clara y el liderazgo del proceso por parte de los representantes políticos constituyen un elemento esencial en su desarrollo. Según el Código, la Auditoría debe girar en torno a determinados factores que se pueden agrupar dentro de tres categorías fundamentales: la ambiental, la socioeconómica y la organizativa.

    La realización de la Auditoría consta de tres fases: Diagnosis, Plan de Acción y Plan de Seguimiento.

  2. Plan de Participación Social

    El Plan persigue la implicación directa de la comunidad en el conocimiento, la valoración, la prevención y la corrección de los problemas ambientales. El Código destaca la necesidad de un Plan de Participación Social por las siguientes razones:

    El Plan consiste, por un lado, en crear unos Instrumentos de Participación y, por otro, en elaborar un Plan de Comunicación:

Observatorio Internacional de Ciudadanía y Medio Ambiente Sostenible (CIMAS)

Esta organización trabaja en el ámbito de la participación social, buscando promocionar procesos participativos desde una visión de la sostenibilidad social y medioambiental. CIMAS resume en su página web distintas metodologías relacionadas con la ciudadanía participativa y el desarrollo sostenible:

Resúmenes de metodologías:

Conceptos relacionados con la sostenibilidad a escala local

Fuente: Hernandez Aja, 2004

Más información

Textos

AA.VV.  (1992)   Río 92: Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y Desarrollo. T.2, Programa 21.   Ministerio de Fomento, Madrid. ISBN: 84-7433-898-0. 
AA.VV.  (1994)   Carta de las ciudades europeas hacia la sostenibilidad. La Carta de Aalborg.   Conferencia Europea de Ciudades y Poblaciones Sostenible, Dinamarca: http://habitat.aq.upm.es/indloc/aindloc_17.html

Hernández Aja, Agustín (dir.)  (2004)   Informe sobre los indicadores de sostenibilidad.   Grupo de trabajo sobre los Indicadores de Sostenibilidad para la aplicación del Programa Hábitat; Dirección General de la Vivienda, la Arquitectura y el Urbanismo; Ministerio de Fomento, Madrid. ISBN 84-498-0714-X. http://habitat.aq.upm.es/indloc/

ICLEI  (1997)   Local Agenda 21 Survey.   UN Department for Policy Coordination and Sustainable Development. 

ICLEI  (2002)   Second Local Agenda 21 Survey.   UN Department of Economic and Social Affairs. 
Mecati Granado, Luis Enrique  (2000)   «Las políticas locales de medio ambiente en veinte años de ayuntamientos democráticos»,   Boletín CF+S, 15. http://habitat.aq.upm.es/boletin/n15/almec.html

Recursos en internet

Página de la ONU sobre la Agenda 21: http://www.un.org/esa/dsd/agenda21_spanish/.

Páginas sobre eventos posteriores relacionados con las conferencias internacionales relativas a la Agenda 21:

Ejemplos de aplicación

La mayor dificultad para seleccionar ejemplos interesantes es la falta de información disponible sobre las Agendas 21 locales realizadas, tanto en el mundo como en España. Los casos que se proponen aquí son por tanto algunos ejemplos con cierto grado de desarrollo que tienen un mínimo de información disponible para poder evaluarlos y comprenderlos.

Experiencias internacionales

El informe Local Strategies for Accelerating Sustainability: Case Studies of local Government Success (Estrategias locales para acelerar la sostenibilidad: Estudios de caso de políticas locales exitosas) presenta el análisis de varias experiencias de políticas locales dirigidas hacia la sostenibilidad. Este informe, disponible en la página del ICLEI, forma parte de la documentación preparada para la Cumbre de Johannesburgo 2002[5]:

Experiencias españolas

El Informe sobre los indicadores de sostenibilidad selecciona y evalúa experiencias realizadas a distintas escalas con un mínimo grado de desarrollo:

Bibliografía consultada

Baqué, Míriam; Calabuig Tormo, Carolina; Peris Blanes, Jordi  (2008)   La Agenda 21 local como instrumento para la gobernanza democrática local en Avances de Investigación AI21.   Fundación Carolina CeALCI, ISSN: 1885-9135, disponible en http://www.fundacioncarolina.es/es-ES/publicaciones/avancesinvestigacion/Documents/agenda21.pdf

AA.VV.  (1994)   Carta de las ciudades europeas hacia la sostenibilidad. La Carta de Aalborg.   Conferencia Europea de Ciudades y Poblaciones Sostenibles, Dinamarca. 

AA.VV  (1992)   Río 92: Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y Desarrollo. T.2, Programa 21.   Madrid: Ministerio de Fomento. ISBN: 84-7433-898-0. 

FEMP  (s.f.)   Código de Buenas Prácticas Ambientales.   http://www.femp.es/life/

Hernández Aja, Agustín (dir.)  (2004)   Informe sobre los indicadores de sostenibilidad.   Grupo de trabajo sobre los Indicadores de Sostenibilidad para la aplicación del Programa Hábitat; Madrid: Dirección General de la Vivienda, la Arquitectura y el Urbanismo, ISBN 84-498-0714-X. http://habitat.aq.upm.es/indloc/

Hernández del Águila, Rafael (coor.)  (s.f.)   Granada Sostenible: Agenda 21 Local.   Ayuntamiento de Granada, Concejalía de Medio Ambiente, Salud y Consumo. Documento anteriormente disponible en: http://www.granada.org/

Hewitt, Nicola  (1995)   European Local Agenda 21 Planning Guide. How to engage in long-term environmental action planning towards sustainability.   Friburgo: ICLEI European Secretariat GmbH. Versión española de Marta González Moína: Guía Europea para la Planificación de las Agendas 21 Locales. Bilbao: Bakeaz, 1998, ISBN: 84-88949-25-1. D.L. BI-698-98. 

ICLEI  (2002)   Second Local Agenda 21 Survey.   UN Department of Economic and Social Affairs. http://www.iclei.org/la21/la21rep.htm

Mecati Granado, Luis Enrique  (2000)   «Las políticas locales de medio ambiente en veinte años de ayuntamientos democráticos»,   Boletín CF+S, 15. http://habitat.aq.upm.es/boletin/n15/almec.html

Notas


[1]: Este artículo forma parte del trabajo de documentación Glosario de términos clave relacionados con un urbanismo y una arquitectura más sostenibles realizado en Departamento de Urbanismo y Ordenación del Territorio de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, desarrollado gracias a una beca del Ministerio de Educación y Cultura y bajo la tutela de Agustín Hernández Aja.
[2]: En este trabajo se quiere distinguir el concepto de Agenda 21 como programa de Naciones Unidas (también denominado Programa 21) de las Agendas 21 locales como instrumento concreto, que son las iniciativas tomadas a escala local como modo de aplicación de este programa.
[3]: ICLEI en Local Agenda 21: http://www.iclei.org.
[4]: Extraído de la página del Observatorio Internacional de Ciudadanía y Medio Ambiente Sostenible (CIMAS): http://www.cimas.eurosur.org/.
[5]: Información sobre cada experiencia disponible en http://unpan1.un.org.


Edición del 20-12-2010
Documentos > Temas de sostenibilidad urbana > http://habitat.aq.upm.es/temas/a-agenda-21.html   
 
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