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Documentos > La desigualdad urbana en España > http://habitat.aq.upm.es/due/am.html

Anexo: Metodología y proceso de trabajo.


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1. El estudio de secciones y barrios desfavorecidos.


Se exponen a continuación los criterios metodológicos y proceso de trabajo utilizados para el desarrollo de los estudios cuantitativos presentados en el capítulo 3 titulado "Tres aproximaciones a la desigualdad urbana en España".

Estos estudios se plantearon para poder atender las demandas de información del Grupo de Trabajo de la OCDE, ante la falta de información sobre las características y situación de los barrios desfavorecidos españoles. Debido a ello la metodología se fue definiendo en base a propuestas de la OCDE a los equipos colaboradores que preparaban los informes nacionales.

El estudio se ha apoyado en dos trabajos paralelos que desarrollaron dos equipos de investigación, que han colaborado estrechamente a lo largo de su realización:

Estos dos trabajos dieron lugar a la información presentada en los apartados 3.1 y 3.2 de este informe titulados "Secciones censales desfavorecidas en los municipios >20.000 hab.", y "Barrios Desfavorecidos en municipios >50.000 hab.".

Finalmente, con posterioridad a estos trabajos, la Subdirección de Estadística del Ministerio de Fomento, realizó un estudio sobre un Índice de desigualdad urbana, con la colaboración de ARDE S.A., a partir de los indicadores utilizados en estos trabajos. Los resultados de este último estudio se presentan en el apartado 3.3 titulado "Índices de desigualdad urbana".

Todos los trabajos fueron contratados y coordinados por el Ministerio de Fomento, a través de la D. G. de Actuaciones Concertadas en las Ciudades, hasta mayo de 1996, concluyéndose los trabajos sobre Índices de desigualdad en la Subdirección General de Estadística y Estudios, de la D.G. de Programación Económica y Presupuestaria, y con la colaboración de la Subdirección General de Urbanismo.



2. La información estadística disponible: posibilidades y limitaciones.




La información censal.


La información utilizada ha sido la derivada de los Censos de Población y Vivienda de 1991, elaborados por el Instituto Nacional de Estadística, con el nivel de desagregación espacial de sección censal.

Una sección censal es una unidad territorial que se establece y delimita con criterios operativos para el trabajo de campo en las operaciones estadísticas, y que se define fundamentalmente por criterios de volumen de población. El tamaño medio de una sección ronda los 1.500 habitantes y cuando, debido al crecimiento urbano, el tamaño demográfico de una de estas unidades territoriales es excesivo (en torno a 3.000hab), se divide en dos, lo que, obviamente, dificulta el seguimiento en el tiempo de las variables a este nivel de desagregación.

La necesidad de utilizar esta fuente venía dada no sólo por la obligatoriedad de trabajar con fuentes estadísticas oficiales y de ámbito nacional sino también por la imposibilidad de utilizar otras fuentes para trabajar a un nivel de desagregación territorial suficiente que permitiera delimitar barrios o áreas dentro de la ciudades, y que tuvieran cobertura en el conjunto del país.

La utilización de esta fuente de información presenta ciertas limitaciones que es preciso recordar. Algunas de ellas, ligadas al propio proceso de realización de la operación censal:

Otras limitaciones, de gran importancia para el objetivo de este trabajo, están estrechamente relacionadas con la función de recuento y conocimiento de la población, ejercida por los poderes públicos, lo que es percibido directamente como una operación de control por buena parte de aquella. Este es el caso, sin duda, de la población inmigrante que reside en nuestro país en condiciones de ilegalidad y que, por tanto, no aparece censada de manera ampliamente mayoritaria. Ello hace que la aproximación a estos colectivos, que soportan generalmente situaciones muy desfavorables en relación con las distintas parcelas del bienestar, sea muy difícil a partir de una investigación estadística como los Censos, diseñados con otras finalidades. En este sentido hay que tener además en cuenta que la regulación de residencia de extranjeros se inició en el año 1991 pero con posterioridad a la fecha de realización de los Censos de ese mismo año.

Finalmente, la ausencia de indicadores ligados al nivel de renta es otra importante limitación censal para los fines de este trabajo, aunque sea ésta una carencia bastante extendida entre países. Es preciso también señalar que con ocasión de los Censos de Población y Vivienda del año 1991 es cuando, por primera vez, se han sometido a explotación estadística el cien por cien de los cuestionarios censales ya que con anterioridad se disponía únicamente de una muestra. Este hecho imposibilita el análisis intercensal de la evolución de estas unidades censales.



La información derivada de la gestión.


Entre las demandas de información del Grupo de trabajo de la OCDE, como se verá en el próximo apartado, se incluía un conjunto de variables que debían obtenerse de diversos procesos administrativos: indicadores de mortalidad y natalidad, indicadores de delincuencia y criminalidad, etc.

Es preciso señalar que la información derivada de la gestión administrativa, con muy escasas excepciones, no alcanza en nuestro país un nivel de desarrollo suficiente. Bien es cierto que en este tipo de información se plasman, lógicamente, buena parte de las arbitrariedades y otras peculiaridades del funcionamiento de la burocracia, pero más allá de lo que podrían denominarse deficiencias lógicas, se detecta la falta de planteamiento estadístico en su concepción y en su aprovechamiento (en los casos en que éste existe).

Ello unido a la falta de tradición en la producción de información a un nivel micro, desde una perspectiva territorial, hace que no se pueda disponer de información administrativa relevante para el análisis de la desigualdad y del bienestar en el territorio que sea homogénea para el conjunto del Estado.




3. Los criterios del Grupo de Trabajo de la OCDE.




Criterios poblacionales.



El universo poblacional considerado por la OCDE a efectos del presente trabajo se reducía al conjunto de ciudades de más de 100.000 habitantes.

Por lo que se refiere al tamaño poblacional de lo que debían considerarse barrios por los diferentes países, la recomendación fue la de considerar espacios urbanos que agruparan entre 5.000 y 10.000 habitantes.

Aunque no se indicó un nivel máximo de población, o de barrios, que pudieran ser propuestos, se establecía un 5 por ciento como límite por debajo del cual podían añadirse barrios que no sobrepasen los filtros establecidos. La redacción de este párrafo era, presumiblemente, deliberadamente ambigua. Por una parte, se hablaba de número de barrios, cuando éste es un concepto inexistente desde una perspectiva comparativa a nivel internacional (y ni siquiera nacional); por otra, no es claro si ese 5 por ciento se refería al conjunto de ciudades de 100.000 habitantes o a cada una de ellas individualmente.



Variables filtro y variables descriptivas.


Finalmente la OCDE estableció criterios estrictos por lo que se refería a:


Asimismo solicitó que se preparara información sobre un conjunto de variables relativas a las áreas que resultaran seleccionadas como barrios desfavorecidos, con el objeto de poder realizar estudios comparativos a nivel internacional. El conjunto de variables demandadas se reproduce al final de este anexo.



4. Los criterios adoptados en este trabajo.


Para la determinación de los criterios definitivamente adoptados en este trabajo para la selección de un conjunto de barrios desfavorecidos se han tenido en cuenta, obviamente, los requerimientos de la OCDE, pero ha sido necesario tomar en consideración otros aspectos adaptados a la situación española.

Por una parte, existen una serie de limitaciones en la información disponible que no han permitido utilizar todas las variables establecidas por la OCDE, como se verá posteriormente.
Por otra, se ha considerado necesario tomar en cuenta algunas características específicas de la realidad socioeconómica de España -que no siempre están presentes en otros países europeos, o no lo están con la misma intensidad en los momentos actuales-, a la hora de determinar los indicadores a utilizar, tanto para definir las variables filtro, como para describir las áreas seleccionadas.

Finalmente, el análisis urbanístico ha permitido realizar una delimitación de trazos más finos que la derivada de un mero análisis de datos estadísticos.



Criterios poblacionales.


Se ha considerado que los límites poblacionales establecidos por el grupo de trabajo de la OCDE no se ajustan a la realidad territorial y urbana española por varios motivos:

Por todo ello se ha decidido analizar la información censal de todos los municipios de más de 20.000 habitantes y, en el caso de todos los de más de 50.000 habitantes, se ha realizado el trabajo de campo para la delimitación de barrios, además del análisis cuantitativo sobre las secciones censales.

Además se han expandido los límites de población que definen un barrio desde los 3.500 a los 15.000 habitantes, y se incluyen en los estudios, de forma separada, todas aquellas secciones individuales que cumplen los criterios establecidos de tasa de paro y nivel de estudios.



Variables filtro.


Los trabajos previos realizados en relación con este estudio, permitieron extraer una serie de conclusiones que sirvieron, parcialmente, para la elaboración del método de trabajo. Entre ellas, y a partir de un análisis de tipologías elaborado para dos provincias - Madrid y Cádiz - se deducía la relevancia de algunas variables para el análisis de la desigualdad y las relaciones existentes entre las variables consideradas.

De entre estas conclusiones se quieren destacar algunas que han influido directamente en el planteamiento y método de trabajo que se ha llevado a cabo:

La aproximación al nivel de renta

Ya se ha indicado que una de las variables filtro indicada por el Grupo de Trabajo de la OCDE es el nivel de renta o una estimación de él. Sin embargo, no existen en España estimaciones del nivel de renta que desciendan a un nivel de agregación inferior a la provincia, ni tampoco estimaciones que aproximen dicho nivel de renta.

Es por ello que se decidió utilizar como variables proxy:

La tasa de paro

La tasa de paro global ha sido la otra variable filtro utilizada. Tal y como indicaba la OCDE, el límite que se ha tomado para la selección es el correspondiente a una tasa de desempleo superior en un 50 por ciento a la tasa de paro nacional, en el censo de 1991.



Variables descriptivas.


Respecto a las variables descriptivas que se utilizan en el trabajo, se ha contemplado un doble criterio:



5. El proceso de trabajo.


El proceso de trabajo ha exigido la coordinación en el tiempo, de los dos equipos investigadores (cuantitativo y urbanístico) y el Instituto Nacional de Estadística que ha suministrado la información.

Un resumen esquemático de las tareas realizadas, ordenadas temporalmente, es el siguiente:

  1. El INE suministró la información en formato de Tablas que se transformó en una base de datos, que permitiera su tratamiento operativo.
  2. A partir de dicha base se trabajó con las variables especificadas inicialmente así como con las correspondientes referencias espaciales - municipio, conjunto urbano provincial (para municipios de más de 20.000 habitantes de cada provincia) y conjunto urbano nacional - y con distintos límites posibles para los filtros fijados para las distintas variables: superior a la media (de cada una de las referencias espaciales aludidas), superior a la media más la correspondiente desviación típica, y superior a la media más dos veces la desviación típica.
  3. A partir de todo ello se establecieron las variables que se han utilizado como variables filtro y se extrajo el conjunto de secciones censales que pasaban dichos filtros.
  4. El listado de este subconjunto fue el utilizado como material para el trabajo de campo, con los criterios y procedimiento que se describen en el punto 6, delimitando unidades de barrio con formas comunes de crecimiento urbano y con tamaño adecuado a los límites adoptados por el estudio.
  5. A partir de dicho trabajo de campo, se procedió a "integrar" las secciones que conformaban sobre el terreno las áreas desfavorecidas o vulnerables con el fin de comprobar si cumplían, como tales barrios (conjunto de secciones censales), los criterios cuantitativos establecidos; o, en caso negativo, si era posible definir un conjunto de secciones desfavorecidas que "aproximasen" el barrio predelimitado en campo.
  6. Con este listado de Barrios se han realizado las tabulaciones que se presentan en este Informe: resúmenes nacionales, regionales, provinciales y municipales, asi como fichas de Barrios (ver modelo al final de este anexo) y los análisis urbanísticos de los barrios que se describen en las fichas del catálogo de barrios (ver modelo al final de este anexo).



6. Criterios utilizados en el análisis urbanístico.


El objetivo del trabajo ha sido:

La identificación y delimitación de barrios pretende abrir una reflexión sobre el concepto de vulnerabilidad desde una perspectiva urbanística, ampliando el análisis mas allá de la simple agrupación de secciones censales en función de criterios de contigüidad y tamaño.

Para ello se ha partido de la elaboración de criterios para la determinación de la homogeneidad funcional de los barrios, proponiéndose conceptos que podrían servir de base tanto para la determinación de los barrios desfavorecidos en el caso español, como para la reflexión sobre las causas de estos procesos y situaciones, y, en su caso, la determinación de problemas tipo y el diseño de métodos de intervención urbanística sobre los barrios identificados y, de forma más amplia, sobre las áreas vulnerables de las ciudades españolas.

Los barrios objeto de estudio se han definido mediante el análisis urbanístico de las secciones censales con índices de desfavorecimiento, obtenidas por explotación del censo de1991. El trabajo se ha limitado a aquellas ciudades mayores de 50.000 habitantes, así como Cuenca y Mérida, próximas a esta dimensión, e importantes en sus sistemas de ciudades por ostentar capitalidad.

Para la determinación de los barrios, a partir del estudio cuantitativo de las variables censales ya descrito, se ha seguido un método de trabajo desarrollado en las cuatro fases que se describirán a continuación: delimitación sobre el plano de los ámbitos de las secciones censales que habían pasado los filtros, entrevista con la administración municipal, trabajo de campo, revisión estadística de las delimitaciones propuestas.



Delimitación de las áreas sobre el plano de secciones censales.


Una vez que se disponía del listado de secciones censales que superaban los filtros establecidos, se realizaba su delimitación sobre el plano de secciones censales de la ciudad, con el fin de realizar una primer análisis urbanístico, determinando continuidades, definiendo barreras y realizando un primer análisis de la homogeneidad morfológica de los espacios. Para ello resultaba necesario disponer de un plano de secciones censales por cada ciudad, no siempre disponible en el INE, siendo necesario a menudo obtenerlo del propio municipio.

Usualmente las secciones censales no coinciden con áreas homogéneas, siendo necesario tomar decisiones sobre la inclusión o no de secciones completas en la delimitación de los barrios, considerando los valores de la explotación de los datos del censo y la realidad física o espacial de las zonas.

La delimitación de barrios se hizo en primer lugar en gabinete, consultando la cartografía básica más actualizada disponible, y apoyándose en la consulta de publicaciones y estudios de la ciudad correspondiente, con lo que fue posible realizar una determinación orientativa de áreas homogéneas previa al trabajo de campo.



Entrevista con la administración municipal.


A continuación se realizó la consulta sobre las áreas homogéneas delimitadas en gabinete, mediante entrevista directa con representantes de la administración municipal de los municipios.

En ocasiones se han detectado áreas vulnerables que no han aflorado en el análisis estadístico, pero que se consideran como barrios desfavorecidos en el municipio. Asimismo se han dado casos de barrios detectados en la explotación del censo que no se perciben como tales por las administraciones municipales.

La entrevista con la administración municipal aportó información complementaria sobre la situación real de los barrios y la existencia o no de proyectos o programas de intervención en ellos, que se reflejan en las fichas urbanísticas de los barrios.
La supervisión municipal del catalogo y las delimitaciones de los barrios, sería necesaria en un futuro tanto para la determinación del grado de vulnerabilidad como para la comprobación de la delimitación del límite de los barrios funcionales.

El listado de contactos y direcciones para cada ciudad se realizó basado en los directorios aportados por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), el Ministerio de Fomento y la sección de Urbanismo del Instituto Juan de Herrera.

El proceso de los contactos con los municipios fue el siguiente:

  1. Se estableció contacto con los Ayuntamientos, informando sobre el trabajo y pidiendo un contacto para coordinar las entrevistas, solicitando asimismo la siguiente información: Plano de secciones censales, cartografía básica 1:25.000 y 1:5.000, información sobre el desarrollo de la ciudad.

  2. Se envió a los coordinadores el listado de secciones censales vulnerables correspondiente al municipio, detectadas en el análisis cuantitativo.

  3. Se confirmaron entrevistas con los coordinadores, pidiéndoles que prepararan documentación para la misma. Es de reseñar que los municipios se comprometieron masivamente a aportar la documentación disponible. La información solicitada fue la siguiente:

        

    1. Planeamiento, equipamiento y acciones previstas:
              
      1. Antigüedad y origen del ámbito.
                
      2. Figuras de planeamiento que le afecten y desarrollo de éstas.
                
      3. Acciones de mejora sociourbanística en desarrollo.         
      4. Proyectos y acciones con ayudas, solicitados o en ejecución.
            
    2. Percepción de los problemas.
              
      1. Accesibilidad.
                
      2. Infraestructuras.
                
      3. Calidad de la edificación.
                
      4. Calidad del espacio público.
                
      5. Percepción socioeconómica.
                
      6. Medio ambiente urbano.
En tan solo tres de los municipios contactados, fue imposible realizar una entrevista u obtener información complementaria del Ayuntamiento (Portugalete, Sagunto y Telde). No se pudo disponer de plano de secciones del censo de 1991 en Valencia, Sagunto y Telde, obteniéndose en el último momento el de Sevilla. Santa Cruz de Tenerife envió el plano de secciones censales, pero no se pudo realizar la entrevista, ni el trabajo de campo, por lo que tan solo se ha realizado una delimitación tentativa de los barrios (encontrándose por tanto en el fichero de datos cuantitativos pero no en el urbanístico).



Trabajo de campo.


La visita a 88 ciudades españolas por un grupo reducido de investigadores requirió de un esfuerzo logístico considerable, tanto por la selección y formación del equipo de trabajo, como por la realización de un calendario razonable, que incluyera las citas previas que aseguraran el éxito del trabajo.

El trabajo de campo de los equipos se desarrolló de la siguiente manera: entrevista con el contacto municipal, obtención de la cartografía actualizada y la información complementaria, visita al área homogénea para su correcta delimitación.

Todos los equipos de trabajo dispusieron de un protocolo unificado para la obtención de datos, de forma que la información obtenida fuese lo más homogénea posible, y se dispusiese de una jerarquía del grado de importancia de la información a obtener.



Revisión estadística de la delimitación propuesta.


Tras el trabajo de campo y la entrevista a la administración municipal, se dispuso de una información que permitió relacionar lo que hasta ese momento eran datos estadísticos con espacios reales, y por tanto determinar cuales eran los barrios homogéneos formados por las secciones censales determinadas como desfavorecidas.

Se procedió entonces a estudiar conjuntos de secciones desfavorecidas a fin de definir áreas homogéneas, incluyendo en su caso secciones censales próximas que sin superar por sí mismas los valores de referencia formaban una unidad espacial homogénea con los espacios contenidos en secciones censales desfavorecidas.
Estas delimitaciones se revisaron y comprobaron hasta obtener barrios relativamente homogéneos que cumplían las condiciones establecidas en cuanto a los filtros de paro, nivel de estudios y carencias, pudiendo ser identificados como barrios desfavorecidos.

Finalmente se procedió a completar la ficha urbanística correspondiente a cada barrio.



7. Las Formas de Crecimiento de los barrios.


La utilización de las formas de crecimiento como instrumento de análisis está ampliamente extendida en la cultura urbanística, y su aplicación es conocida. Se trata de un concepto que aúna la morfología y tipología del tejido urbano consolidado, con el momento histórico y social de su creación. Así resultan perfectamente distinguibles las áreas urbanas que tienen su origen en los cascos rurales de los arrabales metropolitanos construidos al socaire de los crecimientos urbanos de principio del siglo, y estos a su vez de las áreas de autoconstrucción toleradas en terrenos rústicos en la cercanía de los centros industriales de los años 50 y 60, etc.

En este caso se ha realizado una reclasificación, de las formas de crecimiento de las ciudades españolas inventariadas por otros estudios anteriores, que permitiese realizar sugerencias de intervención sobre áreas homogéneas, definiendo 13 formas de crecimiento diferentes:

  1. Casco histórico.
  2. Ensanche.
  3. Parcelación periférica.
  4. Ciudad jardín histórica.
  5. Promoción pública 40-60.
  6. Promoción 60-75.
  7. Promoción privada 75-90.
  8. Promoción pública 75-90.
  9. Pueblos anexionados.
  10. Parcelación marginal.
  11. Áreas mixtas:
    1. centrales
    2. periféricas
  12. Disperso

A continuación se describen las características tipológicas de cada una de ellas.



Cascos históricos.


Áreas anteriores a los planes de ensanche del siglo XIX, dentro de esta clasificación se pueden hacer divisiones tanto por su origen histórico como por las transformaciones posteriores que se produjeron sobre ellos. Se caracterizan por tener una trama basada, en líneas generales, en los accidentes geográficos, con crecimientos sobre los caminos radiales históricos, y estar limitados por los sucesivos perímetros defensivos o fiscales. Sobre estos tejidos se produjeron operaciones sucesivas tanto de apertura de vías y plazas, como de reconstrucción sobre los solares existentes, pero se encuentra en ellos una homogeneidad tanto en un trazado, como en una imagen reconocible como previa al siglo XIX.



Ensanches.


Los ensanches son el primer planeamiento global de la forma urbana. Con unos criterios científicos de definición y con una idea de abarcar los crecimientos urbanos durante un gran período de tiempo, ordenan áreas de crecimiento en torno a la ciudad existente, y tienen gran entidad tanto por su extensión y la regularidad de su trazado (calles en retícula), como por representar un área central urbana, tanto física como económicamente.



Parcelación periférica.


Se trata de crecimientos urbanos coetáneos al ensanche. Son áreas formadas por parcelaciones de fincas rústicas próximas a las carreteras radiales de la ciudad formando paquetes reticulares más o menos regulares. La promoción era individual, por los propietarios de los terrenos, fuera del espacio ordenado por los ensanches y al margen de las ordenanzas higienistas de la época. Su absorción posterior por el crecimiento de la ciudad, normalmente a partir de la década de los cincuenta, produce la sustitución progresiva de la edificación sin modificar su estructura.



Unifamiliar histórica.


Recoge aquellas áreas de la ciudad fruto de promociones de viviendas unifamiliares con jardín, que englobarían tanto las colonias de hotelitos, como cierto tipo de promociones públicas de baja densidad en hilera, realizadas antes de los años 60, y normalmente a principios de siglo.



Promoción pública 1940-1960.


Se trata de un conjunto de áreas con origen en promociones públicas destinadas a resolver "el problema de la vivienda". Son normalmente promociones unitarias que se desarrollan mediante proyectos, donde el objetivo básico es el de proporcionar exclusivamente viviendas mínimas, con pocas dotaciones y con urbanizaciones mínimas en su origen.



Promociones 1960-1975.


Coincidentes con el desarrollo de los años 60, se produce un giro en la producción de viviendas económicas, la promoción privada encuentra en ella un campo muy rentable y sustituye en parte a la promoción pública. La vivienda se producía para la venta existiendo pocos promotores que construyeran para alquiler. Se trata de un conjunto heterogéneo de áreas de la ciudad, donde lo fundamental es el modo de producción inmobiliaria, basado en la realización de bloques de vivienda exentos y usualmente en promociones de muchas unidades. En estas áreas lo fundamental es la autonomía de la volumetría de la edificación respecto de la calle, quedando el espacio urbano minusvalorado, ya que usualmente se reducen las cesiones de vía pública que se suponía compensada por el espacio libre privado existente en torno a las edificaciones.



Promoción Publica 1975-1990.


La transición democrática y su coincidencia con la implantación de la ley del suelo de 1975 tuvieron su reflejo espacial en el desarrollo de promociones de vivienda de protección oficial auspiciada por los poderes públicos. Primero el antiguo Ministerio de la Vivienda, como fue el caso de la "Operación de barrios en Remodelación" de Madrid, y más tarde con el desarrollo de los nuevos planes generales de urbanismo realizados por los nuevos Ayuntamientos democráticos, generaron un conjunto de nuevas áreas de crecimiento que fueron desarrolladas, bien directamente por las distintas empresas municipales de vivienda, o bien cedidas al movimiento cooperativista. La vivienda publica se produjo en su inmensa mayoría para venta a largo plazo con intereses subvencionados.

Estos barrios se realizaron con aplicación de las ordenanzas de bloque abierto, jugando no obstante los arquitectos con distintas posibilidades de ordenación, que permitían la emulación de la manzana cerrada mediante la resolución de edificios (torres y bloques) en disposición perimetral de las manzanas. Estos barrios representan también el mayor esfuerzo posible de la administración por dotarlos de los equipamientos y reservas del reglamento de planeamiento de la Ley del Suelo para equipamientos y zonas verdes, y una urbanización de calidad.



Promoción privada 1975-1990.


El desarrollo de los nuevos Planes Generales municipales de urbanismo al auspicio de la ley del 75, generó un conjunto de ámbitos con desarrollo en paralelo a las promociones públicas, en los que se siguen fielmente las cesiones obligatorias del reglamento de planeamiento y el control municipal del trazado, y a menudo de la tipología, que se aproxima a la manzana cerrada. La promoción inmobiliaria tiende a la producción de vivienda en régimen libre y normalmente en venta.



Pueblos anexionados.


Se han agrupado en este tipo los núcleos urbanos anexionados a las grandes ciudades a partir de los años 50, que están formados por unos tejidos a medio camino entre los cascos antiguos y las parcelaciones periféricas.



Parcelación marginal.


Los evidentes esfuerzos en erradicar la infravivienda no han impedido el mantenimiento y en su caso la aparición de nuevos núcleos. A la persistencia de las antiguas bolsas de marginalidad se suman nuevas poblaciones excluidas de la economía formal que se procuran un alojamiento en los márgenes de la ciudad, a las que se incorporan parte de los nuevos emigrantes de escasos recursos. La situación sin ser nueva adquiere nuevos tintes de marginación, tanto porque supone la constatación de la imposibilidad de resolver un problema que se enquista en el tiempo, como porque los nuevos núcleos están formados por poblaciones con un plus de marginalidad, tanto por su composición (que incluye desde inmigrantes africanos, a poblaciones asociadas a la droga, etc.), como por el carácter de lo construido, que queda muy lejos de las pautas de autoconstrucción habilidosa de hace cuarenta años.



Áreas mixtas.


La determinación de un mínimo en la población de las áreas vulnerables impide, a veces, realizar una delimitación como barrio de ciertas áreas que siendo homogéneas son sin embargo pequeñas. En estos casos, se ha tenido que incluir en una misma área espacios con distintos orígenes para alcanzar el tamaño mínimo de barrio. La existencia de áreas mixtas, permite reflexionar sobre la existencia de una geografía social en nuestras ciudades, geografía que establece las pautas de estructuración de la población y las inversiones, y que actúa consciente o inconscientemente en la dirección de reforzar la distribución de la población por rentas o por cualquier otro rasgo diferenciador.

Las áreas mixtas se han dividido en dos grupos, centrales y periféricas, en base a sus diferentes características derivadas de sus relaciones con la estructura urbana de la ciudad.



Disperso.


En muchas ciudades españolas, se produce una urbanización difusa, relacionada con la existencia de un tejido rural previo, basado en pequeñas parcelas y economía mixta, que ha conformado barrios a medio camino entre el campo y una periferia marginal.



8. Contenido de la Ficha urbanística de barrio.


El trabajo no pretende, tan solo, determinar las áreas homogéneas contenidas en el conjunto de secciones censales seleccionadas como desfavorecidas por el análisis estadístico, sino que pretende también avanzar una descripción de aquellos aspectos sociourbanísticos no incluidos en el censo, pero que permitirían determinar problemas tipo y por tanto avanzar en el diseño de operaciones complejas que busquen luchar contra los factores de la vulnerabilidad urbana desde distintos frentes. También se pretende comenzar un análisis que vaya detectando aquellos aspectos, de los barrios estudiados, que pudiesen servir como base para proyectos integrales de intervención urbana.

Para ello se han descrito en la ficha de barrio algunos de sus problemas y oportunidades:


A continuación se describen los distintos apartados tal y como se han entendido para rellenar las fichas de los barrios.



Accesibilidad.


Se refiere tanto a la accesibilidad del área respecto al resto de la ciudad, atendiendo así a su pertenencia a una estructura compleja, como a la accesibilidad interior del barrio, determinando la posibilidad de circular por él.



Infraestructuras.


Se trata de definir aquellas carencias de servicios urbanos, que pueden ser causa de una subvaloración del ámbito, en concreto la provisión de los servicios considerados como imprescindibles por la ley del Suelo: abastecimiento de agua, de energía eléctrica y existencia de saneamiento, pero también a la calidad y disposición de estos.



Calidad de la edificación.


En realidad se debe hablar de calidad de la vivienda al tratarse de espacios básicamente residenciales y considerarse la calidad de la vivienda como uno de los factores del barrio. En este caso se dispone de información estadística sobre las carencias de servicios básicos en la vivienda y de la superficie por habitante, pero la descripción debería ir más allá, definiendo su aspecto, calidad, disposición y grado de mantenimiento, factores que pueden servir también para caracterizar el grado de vulnerabilidad del espacio, o el tipo de actuaciones a realizar sobre los alojamientos.



Calidad del espacio público.


El espacio público es uno de los elementos característicos de la calidad de un barrio. Forma la base del soporte urbano y, por su tamaño y disposición, no puede ser transformado sin complejos sistemas de gestión y planeamiento. Un espacio urbano inadecuado a los usos y necesidades de la población y la edificación, implicará bien políticas de transformación radical de su tamaño y disposición, bien la transformación de los usos que sobre él se realizan.

Si disponemos de un espacio público reducido, no será posible el tránsito a pié, no existirán espacios públicos para la estancia y el paseo, y el espacio disponible acabará ocupado por el vehículo privado, por lo que será necesario acometer proyectos que recuperen el espacio para el uso de los ciudadanos. Al contrario existen ámbitos en los que la relativa sobreabundancia de un espacio indiferenciado entre unas edificaciones dispersas y sin leyes de composición claras, no facilita su uso ni la identificación de los ciudadanos con su barrio, necesitando de una acotación de espacios, de forma que se recupere la diferencia entre lo público y lo privado, y se delimiten y faciliten las responsabilidades en el uso, la gestión y el mantenimientos de los distintos espacios.



Percepción socioeconómica.


Los datos estadísticos disponibles para la determinación del nivel de rentas se han referido al nivel de estudios y a las carencias de servicios básicos en las viviendas, estas variables no parecen suficientes para determinar el nivel socioeconómico de los habitantes de un área. Es necesario un trabajo sociológico de mayor calado, pero una visita al ámbito permite en cualquier caso percibir características y situación de sus habitantes, que es interesante describir.



Medio ambiente urbano.


El medio ambiente urbano es un concepto en desarrollo. En su visión más general supondría una reflexión sobre la huella ecológica del área estudiada, y en su visión más limitada una reflexión sobre las cualidades inmediatas del espacio, desde la calidad del espacio público para la estancia de los ciudadanos, a la calidad del aire o los límites de ruido, hasta la relación con la "naturalidad", entendida esta como la cualidad de un espacio tanto para mejorar las condiciones del espacio público frente a las variaciones del clima, y por su capacidad de permitir que lo edificado se relacione con lo mejor de las cualidades de lo exterior, permitiendo desde el soleamiento a la iluminación natural.



Identidad.


En este apartado de problemas se trata la identidad como factor negativo, tanto por una percepción negativa por el resto de la ciudad, como por la falta de sentimientos de pertenencia y dominio de las poblaciones que habitan un barrio.



Equipamientos.


En el caso del equipamiento, el problema existe si hay carencias, aunque también influye su apariencia y estado, su situación marginal en la estructura urbana y la mala calidad de sus accesos y espacios públicos asociados. Asimismo podrían reseñarse, cuando se disponga de información local, los problemas en la gestión y la falta de participación de las poblaciones servidas, evaluando por ejemplo las actividades y número de asociados en las asociaciones de padres y alumnos de los colegios.



Existencia de grupos sociales activos.


Los grupos sociales activos suponen una oportunidad para el desarrollo de proyectos con capacidad de transformación. Su experiencia y su conocimiento de la realidad del ámbito son importantísimos a la hora de definirlos y desarrollarlos.



Demandas estructuradas.


Las demandas estructuradas de servicios, obras, etc., que se transforman en reivindicaciones, desvelan las carencias más percibidas por la población, esto no significa que estas sean las más urgentes, pero en cualquier caso sirven como indicador de la percepción social del ámbito.



Proyectos ciudadanos.


La existencia de proyectos ciudadanos, significa al mismo tiempo, una voluntad de implicación de las poblaciones en la transformación de su espacio y una base inestimable para la generación de proyectos integrales.



Suelos públicos vacantes.


Los suelos públicos son un importante capital inicial de un espacio, permiten el desarrollo inmediato de las operaciones necesarias, sin tener que esperar al desarrollo de planes y largas gestiones para la obtención del suelo necesario.



Espacios próximos de calidad medio ambiental.


La calidad medio ambiental, va a significar cada vez más un indicador del valor de un ámbito, tanto por lo que supone en la capacidad de restauración emocional de sus poblaciones, como por su importancia como soporte de actividades sociales relacionadas con el medio ambiente, como por lo que tiene de significación positiva para el resto de la ciudad.



Valores arquitectónicos del ámbito.


La existencia de edificaciones o espacios de valor, pueden suponer tanto la base para una identidad positiva de un área, como la oportunidad de disponer de soportes valiosos capaces de soportar usos complejos.



9. Los índices de Desigualdad Urbana.


Como complemento de los estudios sobre barrios desfavorecidos la Subdirección General de Estadística y Estudios del M. de Fomento ha elaborado unos índices de desigualdad urbana. Para su elaboración se ha partido de una doble experiencia:

El desarrollo de este tipo de índices en nuestro país permite aportar un instrumento de análisis de la desigualdad local en el territorio español, una vez que se someta a procesos de contrastación con los agentes sociales (administraciones, investigadores, organizaciones civiles, etc.),



Los indicadores e índices seleccionados.


Los indicadores se han escogido procurando que sean claros en su significado, que no se dupliquen entre sí, y que supongan una aproximación razonable a las situaciones (no al riesgo) de desigualdad urbana:

Con estos indicadores se elaboraron diversos índices, siguiendo los métodos estadísticos que se señalarán a continuación. Los índices de desigualdad elaborados han sido los siguientes:

El cálculo de los índices simples (IP, IE e IC) es necesario para la elaboración de los índices complejos (IDS e IDU) según se describirá a continuación. Los índices IP e IE se calcularán en tres versiones, estandarizando los indicadores respecto a los valores medios, nacional, regional y municipal, en tanto que IC se estandariza tan solo en el ámbito nacional. Estos siete índices simples no se utilizarán en sí mismos para el análisis ya que se entienden y comunican mejor los indicadores en sí mismos, previamente a la estandarización a que se someten para construir los índices.

Ambos índices complejos (IDS e IDU) se elaboran para los tres ámbitos territoriales (nacional, regional y municipal). Se dispondrá, por lo tanto, en cada sector urbano de una batería de seis índices que permitirán analizar su situación socioeconómica y/o urbana en los contextos nacional, regional y municipal, que representan distintos marcos de calidad de vida.

El mismo análisis puede hacerse para otras unidades espaciales desagregadas distintas de la sección estadística, como pueden ser barrios que se delimiten por su interés como unidad funcional y urbana (identidad social, procesos de transformación en curso, organización vecinal, etc.), siempre que su delimitación se corresponda con agregaciones de secciones censales. Los índices se calcularon, en este caso, también para los 374 barrios desfavorecidos seleccionados, en los municipios mayores de 50.000 hab. (apartado 3.2 del Informe).



La elaboración de los índices.


La metodología para la elaboración de los índices toma como referencia la utilizada por el Index of Local Conditions inglés. Los pasos estadísticos para la combinación de los cinco indicadores en índices han sido los siguientes:

Los IDS se obtienen sumando los índices IP e IE, y se han calculado en tres versiones para los ámbitos nacional (IDSN), regional (IDSR) y municipal (IDSM).

Los IDU se obtienen sumando a cada uno de los tres IDS un índice de carencias de servicios en las viviendas (ICV) único. El ICV se ha calculado como media de los tres índices estandarizados de viviendas sin agua corriente, sin WC y sin Baño/Ducha, en el ámbito regional.



Relación de indicadores de los barrios solicitada por la OCDE.


Indicadores demográficos:

Indicadores de ocupación y paro

Indicadores de estructura familiar

Indicadores de educación

Indicadores de Vivienda

Delincuencia y criminalidad

Indicadores de inmigración

Indicadores de salud



Ficha estadística de barrio desfavorecido, elaborada en este estudio.





Ficha urbanística de barrio desfavorecido, elaborada en este estudio.


Esta ficha se distribuye a quien lo solicite en Word (.doc) para los 374 barrios estudiados en el capitulo 3.2.


Seccionamientos censales de 1991 que se corresponden con el barrio estudiado.

Félix Arias Goytre

Fecha de referencia: 20-10-2001

Documentos > La desigualdad urbana en España > http://habitat.aq.upm.es/due/am.html
 
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