Ciudades para un Futuro más Sostenible
Búsqueda | Buenas Prácticas | Documentos | Boletín CF+S | Novedades | Convocatorias | Sobre la Biblioteca | Buzón/Mailbox
 
Buenas Prácticas > Concurso Internacional > 2002 > http://habitat.aq.upm.es/dubai/02/bp054.html

Red Internacional de Centros de Madres/ AG Internacional, Stuttgart (Alemania) --ACTUALIZACIÓN

Nota del editor: Esta práctica es una actualización de Centros de atención a las madres, Alemania (Buena Práctica BEST 2000)[1].

Fecha de referencia: 26-06-2002

Experiencia seleccionada en el Concurso de Buenas Prácticas patrocinado por Dubai en 2002, y catalogada como BEST. ( Best Practices Database.)
País/Country: Alemania
Región según Naciones Unidas: Europa
Región ecológica: Continental
Ámbito de la actuación: regional (internacional)
Instituciones: organización no gubernamental (ONG), institución académica o de investigación, gobierno central, gobierno local

Categorías = Igualdad y equidad de género: plena participación en la sociedad; funciones y cometidos por razón del género; necesidades por razón del género; eliminación de trabas a la igualdad de género (medidas de discriminación positiva). Infancia y adolescencia: programas de apoyo comunitarios (protección frente a abusos, abandonos, violencia y delincuencia); educación y formación profesional, cuidado de día y cuidados fuera de horario escolar; salud y nutrición; legislación/intercesión. Participación ciudadana y riqueza cultural: participación comunitaria; riqueza social y cultural.

Contacto principal:
Andrea Laux
Muetterforum/ AG International, ONG
Ludwigstr. 41-43
70176 Stuttgart
Alemania
Tel: 49-711-50536850
Fax: 49-711-50536851
muetterforum.ba-wue@t-online.de

Organización Nominadora:
Deutsches Jugendinstitut ((DJI)) - institución académica (Instituto de la juventud alemana)
Monika Jaeckel
Nockherstr. 2
81541 Munich
Alemania
Tel: 49-89-62306253
Fax: 49-89-62306162
jaeckel@dji.de

Socio:
Federal Government Department for Family, Senior Citizens, Women and Youth - gobierno central (Ministerio Federal de Asuntos Familiares, mujeres, jóvenes y ancianos)
Marion Thielenhaus
Rochusstr. 8-10
53123 Bonn
Alemania
Tel: 49-228-930-2538
Fax: 49-228-930-2221
Colaboración financiera

Socio:
Deutsches Jugendinstitut (DJI) - institución académica (Institutio de la juventud alemana)
Monika Jaeckel
Nockherstr. 2
81541 Munich
Alemania
Tel: 49-89-62306253
Fax: 49-89-62306162
jaeckel@dji.de

Socio:
(GROOTS), (Grassroots Organisations Organising Together in Sisterhood), (Mujeres del pueblo juntas en hermandad)
Sandy Schilen
249 Manhattan Ave
Brooklyn
NY 11211, USA
Tel: 1-718-388-8056
Fax: 1-718-388-0285
SSNCNW2@aol.com
Colaboración financiera


R E S U M E N

La Red Internacional de Centros de Madres fue fundada por un movimiento popular de mujeres en Alemania como consecuencia de un proyecto de investigación del Deutsches Jugendinstitut (DJI) (Instituto Alemán de la Juventud) de Munich. El Departamento de Asuntos Sociales Alemán fundó los tres primeros modelos de centros de madres. La experiencia de estos centros se publicó en 1985 en el libro ``Madres en el Centro - Centros de madres''. Gracias a esta publicación, los centros de madres se extendieron `como un virus' por toda Alemania y otros países vecinos, fruto de visitas e intercambios con los centros modelo. Tras el período de transición en Europa Central y Europa Oriental los centros de madres se crearon desde un planteamiento de base, como iniciativas de autoayuda en la República Checa, la República Eslovaca, Bulgaria, Rusia, Georgia y Bosnia Herzegovina. Mundialmente, los centros de madres abordan las necesidades de la mujer y del niño, ayudan a mantener unidas las familias y recrean estructuras de barrio en comunidades desintegradas por la modernización occidental y por las guerras y los sistemas totalitarios sufridos en la Europa oriental. Los centros otorgan poder a las madres y crean nuevas vías para la participación femenina y para su liderazgo en las comunidades y en el gobierno local. Son un modelo innovador para reforzar la sociedad civil y la democracia a través de la revitalización de los barrios y de la cultura comunitaria.

Los centros de madres son puntos de reunión para mujeres de clases y étnias diversas donde unir fuerzas para enfrentarse a problemas cotidianos, crear servicios comunitarios y redirigir recursos públicos a manos de los centros.

Los centros de madres se han convertido en una entidad de consulta regular para las instituciones municipales, así como para los gobiernos locales, regionales y nacionales. Éstos abogan por las cuestiones familiares y de género, influyendo notoriamente en la legislación nacional y en el planeamiento urbano.



Fechas clave

1976 Proyecto de investigación en el Instituto Alemán de la Juventud que condujo al concepto de centro de madres.
1980 Inauguración de los primeros modelos de centros de madres en Alemania.
1990-1992 Transferencia de los centros de madres a Holanda, Austria, Suiza, Italia y República Checa.
1993 Constitución de la Red Internacional de Centros de Madres/ AG Internacional.
2001 Se han creado mundialmente un total de 700 centros de madres de los cuales 400 están localizados en Alemania, 100 en Europa Occidental y 140 en Europa Oriental, 55 en Estados Unidos y 5 en otras regiones.




D E S C R I P C I Ó N

Situación previa a la iniciativa

A pesar de las nuevas tecnologías y las comunicaciones globales, la condición humana no se ha visto modificada. En sus primeros años, un niño precisa de cuidados continuos y de una relación estable, mientras que las madres necesitan apoyo para llevar a cabo esta desmoralizante tarea, ya que el apoyo familiar y el recibido de las estructuras comunitarias son cada vez más escasos en la sociedad actual.

En los países industrializados la experiencia materna, cada vez más marginada, convierte la relación madre-hijo en una situación de completo aislamiento. El contacto con otros niños y el acceso a los espacios públicos se han reducido drásticamente debido al aumento de familias con un único hijo y al incremento de la peligrosidad del entorno urbano. El ritmo y las prioridades del mercado laboral son la principal causa de que las madres que dejan el trabajo para criar a sus hijos pierdan la confianza en sí mismas. La pérdida de la vida en comunidad ha fomentado la violencia entre niños y adolescentes e impide el cuidado apropiado de éstos al igual que de las personas mayores. Resulta imprescindible reestablecer la vida en comunidad para que tanto niños como mayores vuelvan a sentirse vinculados con el resto de la sociedad.

Los centros de madres también pueden aplicarse a las sociedades post-socialistas en transición. Debido al aumento del desempleo y a la reducción de los servicios públicos de cuidado infantil, muchas madres se han visto obligadas a quedarse en casa cuidando de sus hijos. El aislamiento que sufren estas mujeres es especialmente virulento ya que la estructura comunitaria en las sociedades socialistas, organizadas en torno al trabajo, fue interrumpida. En Europa Central y Oriental, el papel de la sociedad civil ha sido desmantelado de forma sistemática y la estructura familiar y de barrio ha sido destruida. El desempleo, el trauma de la guerra y la pobreza sin precedentes produjeron una gran desorientación que llevó a que muchas mujeres sufriesen depresiones y apatía. Muchos de los países de Europa Central y Oriental se caracterizan por la falta de orientación en cuanto a los roles y patrones sociales, incluyendo la pobreza, las relaciones de género y las tradiciones religiosas y étnicas. Cuando se derrumban aquellos sistemas que antes garantizaban la integración y la cohesión social, como ocurrió con el pleno empleo, con la familia extensa o con las redes sociales de los pueblos pequeños, las personas necesitan nuevos espacios donde encontrarse, reorientarse y remendar los lazos sociales.

El caso de Bosnia

En Bosnia-Herzegovina, la guerra asoló la vida social y pública, la seguridad social estaba basada en la familia extensa y en las redes colectivas. Pero la guerra lo ha destrozado todo, familias, barrios y pueblos. Ha dispersado a la gente de sus hogares, de sus ciudades y de sus comunidades y ha creado un proceso que tiende al individualismo, lo cual era completamente desconocido para la sociedad bosnia. A las consabidas tensiones étnicas se ha añadido tras el conflicto la llamada guerra social bosnia entre `los que tienen y los que no tienen' entre aquellos que han sabido aprovecharse de la guerra y los que lo han perdido todo.
Prácticamente cada bosnia cuenta en su pasado con el recuerdo de una separación familiar o un trauma provocado por la guerra.
Las ciudades de Bosnia-Herzegovina se componen casi enteramente de inmigrantes, ya sean aquellos retornados de Alemania o aquellos refugiados de otros lugares pertenecientes a la antigua Yugoslavia, los cuales debieron abandonar sus hogares durante y después del conflicto.

Por otra parte, hay que destacar la elevada tasa de desempleo, que supera el 90% en algunas áreas. Si a esto unimos que las estructuras sociales han sido completamente destruidas, se nos presenta la devastadora imagen de dos grupos sociales especialmente vulnerables: los ancianos y las madres solteras, que no cuentan con el apoyo y el respaldo familiar, siendo en estos dos grupos donde se nos presenta la tasa más alta de pobreza y los problemas de salud más preocupantes. Es en este entorno donde los centros de atención a las madres resultan vitales, adoptando el papel de los centros de reunión y contacto dentro de la comunidad, especialmente en los grupos desfavorecidos antes mencionados. Se convierten en el sitio idóneo para encontrar alguien que les escuche y que les tienda la mano.

Después de un intercambio con Alemania, se han producido iniciativas similares en Sarajevo y en Sanski Most.

Cabe destacar los comentarios de algunas personas:

«Ahora estoy sola, necesito crear nuevos lazos. Ya no puedo apoyarme en mi familia ni en conocidos porque ya no lo son. Pertenecer a la iniciativa Centro de Madres es una forma de creara una nueva familia.»

«Gracias a este proyecto, estamos creando oportunidades de trabajo para mujeres y además servimos de apoyo y proporcionamos servicios al sector más vulnerable de la ciudad. Propiciamos la interacción en la comunidad para grupos con diferentes entornos étnicos. Hemos sentido la necesidad de volver a tejer una red social tanto como la de reconstruir las casas y la infraestructura de nuestras ciudades destruidas.»

El caso de la República Checa

Las condiciones económicas son, de algún modo, más favorables en la República Checa que en otros países post-comunistas. La tasa de desempleo es menor, la situación del alojamiento es mejor y su sistema sanitario es más estable.

La mayor parte de las madres Checas disfrutan el esquema de permanencia en el hogar los cuatro años siguientes al nacimiento del niño, el cual incluye una pequeña manutención. Permanecer en casa según este esquema mientras los niños son pequeños se considera una decisión consciente y clara en contra de la devaluación familiar que se produjo durante el régimen comunista, y en contra del uniforme modelo socialista de participación plena en el mercado laboral.

Asimismo, siguiendo una serie de intercambios con sus equivalentes alemanes, se ha producido el movimiento de auto-ayuda en los centros de atención a las madres dentro de la República Checa, que ha alcanzado tal magnitud que ya se ha fundado la red checa de centros de atención a las madres, coordinando 80 centros en el país en la actualidad.

Éstos resultan especialmente atractivos para las mujeres checas por varios motivos:



Establecimiento de prioridades

En países del norte como Alemania, los Centros de Madres intentan paliar la marginación materna creando nuevas formas de relacionarse en los barrios y adaptando el lema `hace falta un pueblo para criar a un niño' a la sociedad industrializada. Se busca reintegrar el cuidado de los niños, los mayores, los enfermos y los discapacitados en la comunidad, como prioridad y responsabilidad colectiva. La iniciativa de los centros de madres en las sociedades post-socialistas de Europa Central y Oriental se enfoca hacia la reconstrucción de las relaciones familiares, de barrio y comunitarias. Los jóvenes, los mayores, los inmigrantes, los exiliados y las familias de diferentes grupos étnicos se reúnen para afrontar los problesmás cotidianos de la familia y de su entorno.

El concepto de centro de madres se desarrolló a raíz de un proyecto de investigación del Instituto Alemán de la Juventud, Deutsches Jugendinstitut (DJI) en el cual se estudió la situación de los padres en las sociedades actuales. El Ministerio Federal de Asuntos Familiares de Alemania financió los tres primeros centros modelo y publicó un libro documentando las experiencias, las estrategias y las lecciones aprendidas de éstos. El libro propició un movimiento de autoayuda en Alemania impulsado por el aprendizaje entre padres y el intercambio entre países vecinos en Europa Occidental y posteriormente en Europa Central y Oriental.

Formulación de objetivos y estrategias

El enfoque de dichos centros difiere radicalmente de aquel orientado hacia las carencias, ya sean de tipo laboral o social, a la manera de: `Tienes un problema, acude a nosotros, los expertos y te ayudaremos'. Por el contrario, la propuesta de los centros de atención a la madre es diagonalmente opuesta: `Sabemos que eres bueno en algo. Ven al centro y ofrece aquello que sabes hacer a tu comunidad'. Los propios centros se autogestionan y las madres, sabiéndose expertas en todo lo referente al día a día, manejan con destreza la totalidad de las actividades.

El núcleo del proyecto es una cafetería que incluye el cuidado de los niños. Dichas actividades se pagan normalmente en base al número de horas, e incluyen proyectos que contribuyen a reducir en lo posible el gasto de las familias, esto es, tiendas de segunda mano, peluquerías, alimentación, clases de costura, servicios de reparación y el necesario apoyo familiar tanto en las labores cotidianas como en épocas de crisis.

En la filosofía de dichos centros se incluye el conseguir que dichas madres perfeccionen sus habilidades para una posible reincorporación al mercado laboral, mediante cursos de idiomas, de informática y de reciclaje en el trabajo; además, como parte del programa diario, cuentan con servicios orientados a la relajación y la salud.

Un hecho clave en el despegue de dichos centros fue la publicación por parte del equipo del instituto alemán por la juventud (DJI), de sus investigaciones, no bajo la óptica académica, sino facilitando un proceso mediante el cual las mujeres involucradas en los tres primeros centros de atención a las madres redactaron sus propias experiencias, de un modo auténtico y dinámico que posteriormente se tradujo al Checo.

Este libro supuso, sin duda, una estrategia que impulsó el despegue de dichos centros ya que, cuando otras madres leían las historias, sentían la necesaria inspiración e impulso para intentarlo por ellas mismas.

El libro, escrito por mujeres de la comunidad, aportaba dos mensajes básicos para los grupos de mujeres de otras comunidades de Alemania y más allá: `¡Esto es lo que buscábamos!' y `¡Nosotras también podemos hacerlo!'. El movimiento Centro de Madres es un ejemplo interesante de la transferencia de las `buenas prácticas' de participación ciudadana mediante el boca a boca y el aprendizaje entre compañeros.

Movilización de recursos

A principios de los años ochenta, el concepto de Centros de madres como espacios autogestionados en la comunidad era una idea completamente desconocida para la política familiar e infantil alemana. El DJI es un instituto de investigación subvencionado que permanece en contacto continuo con las políticas sobre temas de familia y de juventud. Gracias a un proyecto de investigación que realizó dicho instituto, éste pudo movilizar fondos federales para la creación de tres centros modelo durante los tres primeros años, tiempo suficiente para buscar apoyo local y regional de los sectores público y privado. A lo largo del proceso se desarrolló el concepto de creación de nuevas medidas con las que obtener una política familiar preventiva, defendido frente a diferentes municipios y organizaciones benéficas privadas con el argumento de que resultaba más barato facilitar la ayuda mutua entre familias que costear las disfunciones de una sociedad sin entidad familiar. Con el tiempo, el éxito de los centros y su rápida multiplicación supuso un aumento en las peticiones de subvenciones tan significativo que, junto con las constantes presiones de los centros de madres en comunidades de todo el país, impulsaron la modificación de la legislación, creando un nuevo procedimiento de subvenciones a través de programas para el bienestar familiar e infantil. Las entidades públicas y privadas occidentales consideran que resulta beneficioso invertir en políticas preventivas para conservar familias y barrios saludables, por lo que resulta sencillo obtener fondos tanto públicos como privados para grupos de ayuda mutua entre familias en países como Alemania, Austria y Holanda. Resulta más difícil obtener fondos para estas iniciativa en países de Europa Central y Oriental, ya que es poco o inexistente el dinero destinado a políticas sociales de esta índole, tanto en presupuestos municipales como estatales. En estos países, los centros de madres, utilizando la misma argumentación, han conseguido locales y terrenos de los ayuntamientos y recursos financieros de fundaciones y del sector privado.

Resultados obtenidos

El número de familias participantes en nuestros centros oscila entre las 50 y las 500 familias por barrio (evidentemente, según el tamaño del mismo y según el tiempo que lleven funcionando). Se ha demostrado que esta experiencia contribuye a menudo a cambiar las vidas de las mujeres más profundamente involucradas en los centros. Gracias a un estudio llevado a cabo por el DJI se desprendieron las siguientes respuestas a la pregunta: ¿qué efecto ha producido en usted su participación en los centros de atención a las madres?; el 70% dijo haber aprendido a ser más tolerante; el 58% afirmó haber aprendido a participar más y a hacerse escuchar; el 55% aprendió a calibrar lo realmente necesario y a aceptar ayuda en caso de necesitarla, además de lidiar con el día a día de manera más relajada y con mayor confianza.

En lo referente a los niños, dichos centros se convierten en una prolongación de su espacio propio, de sus experiencias sociales y físicas. Para los padres, los centros a menudo plantean un reto donde se ponen en entredicho los tradicionales roles familiares, y donde se persigue compartir las responsabilidades. Este es un reto que el 67% de los padres consideran positivo. El 80% de los encuestados opina que los centros de madres enriquecen la comunidad; el 47% detectó mejoras en las condiciones de la estructura familiar y el 41% constató que los centros de madres habían cambiado el barrio propiciando un mayor contacto social y una mayor integración social (incluyendo la tolerancia de grupos minoritarios).

El 67% de los centros afirman que han participado en la política local de su comunidad, estando el 46% de los centros representados en sus respectivos consejos municipales en temas de planificación y desarrollo urbano.

Estos centros cooperan incluso con un amplio abanico de programas comunitarios y diversos grupos. Además, han trazado nuevas vías y plataformas en colaboración con el gobierno local dirigidas al planeamiento.

Los centros han contribuido decisivamente a la creación de nuevos servicios vecinales y de una nueva cultura que pretende fomentar una atención de calidad para niños y mayores dentro de las propias comunidades

Se ha demostrado su eficacia para la incorporación al mercado laboral a través de programas formativos, además de ayudar a la creación de nuevos negocios y de generar nuevas oportunidades de ingresos.

Sostenibilidad

La iniciativa Centros de Madres ha contribuido a la transformación de instituciones sociales y a la modificación de la legislación. Ha producido un cambio innovador en el campo del trabajo social y del bienestar social, en el cual las madres y las familias han pasado de ser clientes de programas profesionales a ser participantes activas de programas de autoayuda y de fomento de la capacidad de autogobierno en el ámbito de la planificación y de la toma de decisiones a nivel local. Esta nueva situación contrarresta la exclusión social que sufría un importante sector de la sociedad.

El mayor éxito de la iniciativa ha consistido en redirigir recursos destinados a programas de trabajo social a manos de grupos comunitarios de mujeres. En el caso de Alemania, el cambio en la política pública ha supuesto la reforma de la legislación alemana para el Bienestar de la Juventud, en la que se ha incluido un párrafo relativo a las subvenciones de iniciativas de ayuda mututa entre familias. A través de los centros de madres, estos grupos populares de mujeres han conseguido tener voz en los gobiernos locales, fomentando la igualdad de género en la toma de decisiones que afectan a la vida pública.

Lecciones aprendidas

Reclamación del espacio público

La mayor fuerza del movimiento que nos ocupa reside en la reclamación de espacio público dentro de las comunidades. Según su propia denominación, los centros buscan convertirse en `salones públicos'.

Los centros de madres son espacios públicos que se auto-gestionan de forma no profesional, convirtiéndose en lugares idóneos para reunirse, muy lejos de conceptos más propios de la relación profesional-cliente. Se consigue, de esta manera, una cultura mutua que premia el aliento y el estímulo y, lo que es más importante, donde la experiencia cotidiana se reconoce y valora.
El hecho de reclamar el espacio público necesario ha demostrado ser una pieza clave dentro de la dinámica de los centros. En los mismos, sentadas en torno a un café, las mujeres reconocen y aúnan sus habilidades, ofrecen mutuamente sus recursos y se apoyan las unas a las otras, desarrollando la capacidad de liderazgo útil para su comunidad.

Participación en la toma de decisiones

La participación en la toma de decisiones a todos los niveles, incluido el gobierno local, para estos grupos populares resulta, con demasiada frecuencia, un primer contacto con una cultura alienante y claramente intimidatoria que consigue desconectar a los propios líderes populares de sus comunidades y de su anterior vida. Éste es el mayor escollo con el que tropieza la participación en política para las mujeres, de base.

Sin embargo, la experiencia recogida de los centros de atención a las madres han demostrado cómo mujeres comunes que se han implicado en labores políticas permanecen vinculadas a los centros aún cuando se comprometen con el gobierno local, quedando de este modo enraizadas en la comunidad, conscientes por tanto de las necesidades diarias del vecindario y de las familias que lo componen.

Puesta en valor de la maternidad

Si nos centramos en lo referente a la maternidad, ésta ha demostrado aunar mujeres de muy diferente estrato social y cultural. Y es que el aislamiento social de las mujeres que tienen hijos pequeños en las sociedades del Norte no respeta clases o etnias. Son auténticos crisoles dentro de la comunidad, ya que, como hemos visto, reúne a mujeres tanto de clase media como de clase trabajadora, concilia solteras con casadas, familias locales como familias inmigrantes.

Pero el nexo común de todos estos grupos radica en la necesidad de que se les reconozca la propia maternidad, además de entender la misma como la base de la experiencia diaria.

Cohesión social y enriquecimiento de los barrios

Los centros crean, a su vez, redes sociales que combaten el creciente anonimato de los vecindarios, tornándose bastiones de tolerancia y democracia en la comunidad. Ya en las discusiones que versan sobre la crisis de la democracia europea, se ha hecho bien visible la importancia de la comunidad en la integración social y en el funcionamiento democrático de las sociedades. Los puntos clave que nos abocan al incipiente aumento de la violencia y el racismo los encontramos en el aislamiento producido por un contexto social cada vez más anónimo.

Sin embargo, los centros para la atención de la mujer contribuyen a crear y a consolidar barrios fuertes, que cuentan con un centro abierto, seguro y que se preocupa de todas las familias.
El entramado, a nivel tanto urbano, regional, nacional o internacional, que engloba dichos centros se compone de madres pertenecientes a barrios y culturas muy diversas, consiguiendo un sentimiento tanto de diversidad como de comunidad.

Expertas en la comunidad

Cuando fracasa la escuela, cuando los barrios decaen o bien se hacen poco seguros, cuando se ha de dar la bienvenida e integrar a los refugiados, la comunidad es con frecuencia la primera que se moviliza para encontrar soluciones. Y es porque la comunidad de mujeres posee a menudo grandes competencias y sabe el aspecto y el carácter que lo construido debe tener para satisfacer las necesidades de los usuarios. Dichas competencias, dentro de los centros, se canalizan y se centran en el liderazgo de las propias comunidades.

A lo largo de los años, los centros para madres han dado lugar a multitud de iniciativas comunitarias (por ejemplo, una mayor flexibilidad en la atención infantil, la creación de campos de juego de calidad, unas condiciones de tráfico más seguras o un planeamiento urbano que tome en consideración los intereses familiares). Por otra parte se han consolidado como plataformas estables en lo referente a cuestiones de paternidad y como elementos de conexión de los intereses comunitarios con las campañas y con las estrategias a nivel nacional destinadas a conseguir una sociedad y un medio ambiente más favorables a los intereses de los niños y las familias.

Servicios cercanos al hogar

Los centros crean servicios vecinales que contrarrestan el clientelismo propio de los servicios de atención profesionales de las sociedades del bienestar del norte. Y es que a menudo estos programas son alienantes porque forman parte de un contexto instrumental que se orienta a conseguir un trabajo, pero que adolece completamente de auténticas relaciones personales, de verdadera `atención personal'.

Por otra parte, los servicios de atención alternativos, del tipo de los centros para ancianos, servicios de recogida y acompañamiento, tanto para niños como para mayores o cuidado infantil, una vez acabadas las clases, los servicios de conserjería y mantenimiento, centros de alimentación y tiendas, todos estos servicios se han desarrollado a la par que los centros de atención a las madres y han logrado cimentar las bases para lograr los necesarios centros de reunión vecinales, muy animados y aptos para todas las edades, dentro de un marco de relaciones personales verdaderas.

La reducción de la pobreza y de la exclusión social

En la opulenta sociedad alemana tener hijos se convierte, curiosamente, en el principal riesgo para desembocar en la pobreza. Por cada seis niños que nacen en la sociedad del bienestar, la mitad vive en familias con uno solo de los padres.
Los centros para madres han conseguido crear una red comunitaria al servicio de aquellas familias susceptibles de caer por entre los agujeros de la red de la seguridad social alemana.
Las mujeres alcanzan el ideal de comunidad en los propios centros, con sus hijos, y lo hacen incluso si no pueden permitirse el lujo de asistir a eventos públicos o a cenar en restaurantes.

De esta forma, la espiral negativa del fracaso, la amargura y el abandono se combate en la atmósfera sin complejos de dichos centros. Sin duda, una cultura y un enfoque basados en la amistad y el apoyo mutuo, y un cierto grado de reconocimiento, ayudan a recuperar la perdida confianza en uno mismo.

Impacto

El impacto de dichos centros se ha dejado notar en diversos frentes. Notoria es su influencia en cuestiones referentes a las relaciones entre padres e hijos y en la propia sociabilidad de los niños. De la misma manera, ha aumentado la calidad en las relaciones familiares. Sin olvidar la notable revitalización de muchos barrios y la creación de redes comunitarias que han conseguido que se escuche la voz popular en el gobierno local.

En el ámbito personal, pueden presumir de haber alcanzado el apoyo necesario en situaciones difíciles e incluso de crisis, y no sólo eso, también han promovido un desarrollo de la personalidad y de las aptitudes personales. Podemos, por lo tanto, afirmar que se han alcanzado importantes avances en lo referente a las perspectivas laborales y en cuanto a la recuperación de la confianza perdida en ellas mismas, además de ganar en vitalidad y autonomía. Se han logrado aunar objetivos comunes, como una mayor resistencia frente al estrés, mejorando la capacidad de organización y de negociación, promoviendo el trabajo en equipo, alcanzando cotas más altas en lo que respecta a la asunción de responsabilidades, así como en tolerancia y en comunicación en general.

Cabe destacar el impacto positivo de estos centros en las relaciones familiares, muy especialmente durante los fines de semana o por las tardes en que los padres toman parte en los eventos familiares, lo que ocurre en el 70% de los casos. En algunos centros se han desarrollado consejos informales de padres que aconsejan sobre temas como la manera de sobrevivir con muy pocos medios. Resulta de especial importancia el acceso a través de los propios centros a servicios profesionales de apoyo en caso de necesidad.

Los centros de madres tienen un gran impacto en las comunidades como se puede comprobar en estos dos ejemplos concretos:

«Nos implicamos de forma activa en nuestro hospital local para demostrar que no hay una única postura adecuada para dar a luz. En la actualidad, las mujeres tienen varias formas de escoger cómo quieren dar a luz. Además, hemos conseguido que la madre pueda pasar la noche en el hospital con su bebé. Estos cambios se produjeron gracias a los debates mantenidos en el centro de madres sobre la salud de la mujer.» (Centro de Madres de la República Checa)

«A medida que se iba desarrollando e iba creciendo la comunidad en el centro de madres, yo me fui sensibilizando en temas de mayor escala. Por ejemplo, a pesar de que nuestro distrito sigue un sistema de aparcamiento para residentes, nuestras calles siempre estaban ocupadas por grandes Cadillacs que no pertenecían al distrito. La policía no hacía nada para paliar el problema. Podía ser que fuese algún tipo de mafia resolviendo temas de negocios y que ésta hubiese sobornado a la policía. Esto no es democrático. Me gustaría que nuestra sociedad fuese verdaderamente democrática y que no existiesen estas formas de corrupción. Hemos escrito una carta de protesta a la policía. Es importante que se den cuenta de que los ciudadanos son conscientes de lo que está pasando y de que no están dispuestos a ser espectadores pasivos.» (Centro de Madres de Bulgaria)

Algunas mujeres del centro de madres se han presentado a consejos de padres en guarderías y colegios, han llevado a cabo campañas electorales e incluso se han presentado al consejo municipal.

Acuerdos de colaboración

La historia de los centros de madres ha proporcionado un ejemplo atractivo de fructífera colaboración entre ámbitos tan dispares como el gubernamental, la institucional, la profesional y la popular. Localmente, los centros se implican en consultas varias, en mesas redondas y en procesos de planificación con departamentos regionales, locales y municipales. En algunos casos tienen incluso presencia en los consejos municipales. Los centros de madres están considerados como un importante lazo de unión con la comunidad por lo que están invitados a exponer su opinión en un amplio abanico de temas, entre los que se incluyen el papel de la familia en la sociedad civil, la reforma del sistema educativo o la prevención de la delincuencia.

Se han establecido acuerdos de colaboración con diversos miembros de la sociedad como pediatras, psicólogos y consejeros familiares. Algunos profesionales consideran los centros como un importante sistema de apoyo para la reintegración en la comunidad. Resulta notoria la fructífera colaboración establecida con departamentos locales de desempleo que ayudan a los centros a buscar trabajo, aparte de diseñar programas formativos y de reinserción al mundo laboral.

En la República Checa se han promovido y logrado acuerdos sostenibles de colaboración a escala nacional con el Ministerio de Asuntos Sociales, el Ministerio de Asuntos Exteriores, el Ministerio de Asuntos Internos, el Ministerio de Agricultura, los Departamentos de Derechos Humanos y de Igualdad de Género, así como con parlamentarios de diferentes partidos, incluyendo el vicepresidente del parlamento checo. La propia oficina del gobierno central ha elaborado un borrador para varios municipios, donde recomienda a las autoridades locales la creación de centros de madres.

Transferibilidad

El proceso de transferibilidad y reproducción de los centros de madres en Europa Central y Occidental se ha visto reforzado por la emigración y la vuelta a sus países de origen tras la caída del socialismo y el fin de las guerras de la región. Los centros de madres se convirtieron para las madres refugiadas en una `casa lejos de casa' y posteriormente en una `casa para llevar a casa'. La Red Internacional de Centros de Madres se creó con objeto de establecer el siguiente peldaño para la transferibilidad internacional de la iniciativa. La red proporciona apoyo y un consultorio `paso a paso' para emprender el proyecto así como formación, visitas e intercambios con otros padres en centros de la región. Entre las actividades de la asociación se incluyen la traducción de los manuales para poner en marcha el centro fomentando el hermanamiento entre centros de diferentes países y el establecimiento de actividades benéficas y comerciales entre dichos centros. Entre los cursos formativos, se imparten clases sobre liderazgo, métodos para resolver conflictos, cooperación entre empresas y sistemas alternativos a la medicina convencional. Ha sido notorio en el proceso de transferibilidad, el trabajo realizado por las Academias Internacionales de Mujeres de Base, Grassroots Women´s International Academias (GWIA), creadas por la asociación entre 1998 y 2001. Estas academias debían desarrollar fórmulas para el diálogo con socios potenciales. Una de los instrumentos más potentes para la transferibilidad de iniciativas populares es el intercambio cara a cara. Esto se ve claramente ejemplificado en un caso checo que se expone a continuación:

En 1999, centros de madres de la región de Baden Wuerttemberg, Alemania, acogieron a un grupo que viajó en representación de catorce centros checos de madres y de seis departamentos checos de gobiernos locales y nacionales. El programa de la visita incluía la celebración de mesas redondas con la participación de los miembros fundadores de los centros alemanes, miembros de los gobiernos locales y regional, así como fundaciones y colaboradores del sector privado. Las mesas redondas sirvieron para tratar temas de apoyo político y financiero de la administración local, justificando el por qué de su apoyo a los centros de madres y describiendo los programas políticos utilizados para materializar dicho apoyo.

La siguiente cita muestra lo mucho que ayudó este intercambio en el desarrollo de los centros de madres checos.

«La visita realizada a Alemania en compañía de nuestros políticos fue determinante para el éxito de nuestro trabajo. Nos ayudó a convencer a nuestros políticos y burócratas de que apoyaran la iniciativa a todos los niveles y obtuvimos un gran apoyo político. Viajar todos juntos fue una nueva experiencia. Supuso una maravillosa oportunidad para ver y comprender el punto de vista del otro. Las preguntas y las reacciones de cada uno a los diferentes ejemplos alemanes diferían en muchas ocasiones. Los debates que mantuvimos tanto oficiales como extraoficiales, en el autobús, en casa y posteriormente en nuestras respectivas comunidades fueron muy enriquecedores para la iniciativa.

En general, constatamos que, a pesar de las diferencias entre los dos países, tenemos mucho en común. La situación de las madres en sociedades industrializadas son muy similares con independencia de las diferencias sociales, económicas, nacionales y culturales. Saber que no estamos solas nos da fuerza y confianza para afrontar la realidad de nuestras sociedades.»

En resumen, las principales estrategias que sirvieron como detonante para la increíble multiplicación del modelo de centros de madres son las siguientes:

  1. Abordar una `necesidad histórica' de la sociedad contemporánea sin importar las diferencias culturales.
  2. Forjar acuerdos de colaboración fuertes entre la población y los profesionales.
  3. Propiciar los intercambios personales, los encuentros educativos entre compañeros y la colaboración a nivel regional e internacional.


Perfil financiero

Año Presupuesto total
(dólares EEUU)
Gobierno GROOTS Bosch/SSB Centro de atención a las madres
2000 150.000 65% 15% 20%
2001 85.000 25% 25% 5% 45%
2002 125.000 20% 30% 40% 10%


Referencias

Suranjana Gupta/Monika Jaeckel (2002) New Partnerships for a New Millennium-The Stuttgart Model (Stuttgart)

Sangeetha Purushothaman/Monika Jaeckel (editors) (2001) Engendering Governance and Development, Grassroots Women's Best Practices (Books for Change, Bangalore)

Van Geldermalsen, Marieke (2001) Sofia International Mother Centres Seminar - A Self Help Strategy for
Bulgaria and the Balkan Region
(Report for Ford Foundation, August 2001)

Purushothaman et al (2000) ``Mother Centres in the Czech Republic - A Case Study'' (in: : Challenging Development - A Grassroots Women's North-South Dialogue, Bangalore)

National Association of German Mother Centres (2000) All about us (Hamburg)

Grassroots Women's International Academy (GWIA) Workshop (1999) Grassroots Women's Groups from Central and Eastern Europe (Documentation, Munich)

Jaeckel,M./Laux,A. (1998) Bringing the Habitat Agenda Home (Case Study in Baden Wuerttemberg, Germany for Sustainable Cities Sourcebook on Gender Sensitive Environmental Management Planning, Nairobi 1998)

Mary Belenky et al (1997) ``The story of the German Mother Centres'' (in: A Tradition with No Name - Nurturing the development of people, families and communities, Basic Books)

Jaeckel, Schooss, Weskamp (1997) Muetter im Zentrum Muetterzentrum (Juventa, Weinheim)

Páginas web:

http://www.muetterzentren-bv.de
http://www.materskacentra.cz


Este documento se ha editado a partir de una versión inglesa.

Traducido por Ana Clavería y Miguel Luengo Angulo.

Revisado por Carlos Jiménez Romera y Carlos Verdaguer.

1: El texto resaltado en negrilla corresponde al añadido en la práctica actualizada.

Buenas Prácticas > Concurso Internacional > 2002 > http://habitat.aq.upm.es/dubai/02/bp054.html
 
Ciudades para un Futuro más Sostenible
Búsqueda | Buenas Prácticas | Documentos | Boletín CF+S | Novedades | Convocatorias | Sobre la Biblioteca | Buzón/Mailbox
 
Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid Universidad Politécnica de Madrid Ministerio de Fomento
Grupo de Investigación en Arquitectura, Urbanismo y Sostenibilidad
Departamento de Estructuras de EdificaciónDepartamento de Urbanística y Ordenación del Territorio