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Buenas Prácticas > Concurso Internacional > 1996 > http://habitat.aq.upm.es/dubai/96/bp232.html

Programa de rehabilitación ambiental de Puerto Bantay: Puerto Princesa Watch (Filipinas)


Experiencia seleccionada en el Concurso de Buenas Prácticas patrocinado por Dubai en 1996, y catalogada como BEST. ( Best Practices Database.)
País/Country: Filipinas

Región según Naciones Unidas: Asia (Irán, Afganistán y Japón incluidos)
Región ecológica: Zona costera
Ámbito de la actuación: Provincia
Instituciones: Académicos y científicos, gobierno local, gobierno regional.

Palabras clave = Zona costera. Ecosistemas. Gestión del medio ambiente. Protección del medio ambiente. Desarrollo sostenible.

Categorías = Desarrollo económico: desarrollo de empresas (sector formal y sector informal). Protección del medio ambiente: higiene ambiental; rehabilitación ambiental; seguimiento y control; reducción de la contaminación.

Contacto principal:
Hon. Edward S. Hagedorn, City Mayor
New City Hall
Puerto Princesa, Barangay Sta. Monica Filipinas

Patrocinador:
City Government of Puerto Princesa
Hon. Edward S. Hagedorn, City Mayor
New City Hall
Puerto Princesa, Barangay Sta. Monica Filipinas

Socio:
Palawan NGO Network, Inc. an umbrella organization of local NGOs
Hon. Edward S. Hagedorn, City Mayor
New City Hall
Puerto Princesa, Barangay Sta. Monica Filipinas

Socio:
Mr. Antonio Romasanta, Program Coord.
New City Hall
Puerto Princesa, Barangay Sta. Monica Filipinas

Socio:
Mr. Nelson D. Lavina, Ambassador to Keny
P. O. Box 47941
Nairobi, Kenia
254 2 721791; Fax: 254 2 725897


R E S U M E N

Puerto Princesa hace 3 años y aún antes, era un microcosmos de la tendencia de Filipinas en el campo del medio ambiente. Sus bosques y mares constituían lugares muy apropiados para la necesidad y la ambición de hacer hoy dinero rápido y mañana sea lo que Dios quiera. Con muchas personas de este tipo viviendo en la zona costera, una tragedia de las proporciones de Ormoc podía ocurrir en cualquier momento. De este modo, el Programa Puerto Bantay se emprendió, en primer lugar para proteger, conservar y rehabilitar los recursos marinos y forestales de la ciudad, así como para mejorar la calidad de vida de los vecinos y aumentar la contribución económica de la ciudad al país, utilizando sus recursos por caminos de sostenibilidad ecológica, igualdad social y viabilidad económica. El concepto fundamental de gestión del programa es simple: proteger lo que hay, rehabilitar lo que ha sido destruido, y elaborar un plan para la utilización inteligente de los recursos para un desarrollo sostenible.


Inicio: 7/1992


D E S C R I P C I Ó N


Puerto Princesa es una ciudad relativamente joven, fundada el 1 de enero de 1970. Es la segunda ciudad más grande de Filipinas, con una superficie de unas 253.000 hectáreas que se extiende sobre un territorio de 106 kilómetros. Su población estimada es de 120.000 residentes. Considerada como la "última frontera" del país por haber sido la zona de esta parte del mundo más recientemente invadida por el hombre, Puerto Princesa presume de montañas y valles exuberantes con árboles centenarios de diversas especies, tanto de maderas duras como blandas. Su flora y su fauna son reflejo de la perfecta creación de Dios, abundan en flores y vida salvajes oriundos de Palawan exclusivamente.

Las aguas marinas de la ciudad son tan ricas como la vida marina. El sesenta por ciento de los diez millones de población de la metrópoli de Manila obtiene su suministro de pescado de Puerto Princesa en particular y de Palawan en general. Realmente, muchos de sus productos marinos - desde langostas a pepinos marinos y algas - terminan en los mercados europeos, americanos y asiáticos.

Pero las cosas están cambiando a gran velocidad. La extensa superficie de la ciudad y sus ricas aguas marinas se han convertido en imanes que atraen montones de inmigrantes de todo el país. Y la incontrolada afluencia de población ha hecho estragos en sus sistemas ecológicos. La tala ilegal de árboles, los cultivos en suelo obtenido por la quema y destrucción de la vegetación, las pescas perniciosas y con cianuro se convirtieron en las nuevas formas de producción entre un nuevo grupo de personas obsesionadas por la idea de hacerse ricas rápidamente.

En consecuencia, el manto forestal de Palawan, incluida la ciudad de Puerto Princesa, se ha reducido drásticamente de ocupar un 75% de suelo en 1976 al 50% en 1992. Dentro de sólo 30 años, 63.495 hectáreas de campos que una vez fueron verdes habrán sido sistemáticamente devastados, a un promedio de unas 3.968,4 hectáreas al año y 10,87 hectáreas al día. Algunas zonas de la ciudad empezaron a experimentar riadas durante las duras lluvias del monzón. Por otro lado, la ecología marina sufrió una enorme devastación debido a la pesca con palangre, dinamita y cianuro. Se destruyeron valiosos arrecifes de coral y otros hábitats de vida marina. Las cosas habían cambiado tanto que los precios del pescado y otros productos marinos estaban superando cada vez más la capacidad adquisitiva de los hogares normales. A este deterioro del medio ambiente se añade la afrenta de la indiferencia de quienes desde el gobierno parecían no ver ni oír nada malo en la matanza ecológica que estaba teniendo lugar.

En julio de 1992, los habitantes de Puerto Princesa eligieron un nuevo líder en la persona del alcalde Edward S. Hagedorn. Éste, afligido por la extensa devastación del medio ambiente, estableció medidas inmediatas en contra y en este marco se integra el Programa Puerto Bantay.

Uno de los elementos principales de Puerto Bantay es el Bantay Gubat o Vigilancia Forestal que se ocupa de la protección, conservación y rehabilitación de las zonas forestales de la ciudad. El Bantay Gubat ha confiscado miles de pies cuadrados de una pulgada de espesor de la mejor madera, cientos de pájaros habladores, docenas de sierras mecánicas y camiones de troncos. El Bantay Gubat también ha detenido a más de cien personas que encontraron violando diversas ordenanzas forestales, y ha iniciado causas legales contra 12 de ellos, uno de los cuales ya ha sido condenado.

Para rehabilitar las áreas devastadas de los terrenos forestales de la ciudad, el programa emprendió un plan de reforestación masiva. Apodado "Pista Y Ang Kageban" o Fiesta de la Selva, este plan ha movilizado a unas ocho mil personas de todas las condiciones sociales en los tres años en los que se ha celebrado, y ha sido un gran éxito no sólo en términos de número de árboles plantados en realidad (aproximadamente 700.000 , con un índice de supervivencia del 80% ), sino también en la definición de la propia actitud de los habitantes de Puerto Princesa en lo referente a plantar árboles y a su conservación.

Otro elemento fundamental del programa es el "Bantay Dagat", o Vigilancia de la Bahía, cuyo papel primordial es la protección y conservación de la ecología marina de la ciudad, emprendiendo una persecución total contra la pesca ilegal y actividades relacionadas con ella, en sus cuatro bahías principales, esto es: Puerto Princesa Bay, Turtle Bay, Honda Bay y Ulugan Bay. El Bantay Dagat ha detenido a 1.700 barcos pesqueros por violar diversas leyes pesqueras y ordenanzas de la ciudad. Un barco (F/B Robinson) por valor de 20 millones de pesos filipinos fue confiscado en favor del gobierno de la ciudad. Se confiscaron unos 15.000 kilos de pescado, incluidos los vivos, que se descubrieron como captura ilegal. Los condenados suman cerca de 150.

En 1993, el gobierno de la ciudad asignó al programa 7,67 millones de pesos filipinos, lo que supone sólo 81,05 pesos filipinos per cápita. El valor total del material y los bienes confiscados ascendió a 40 millones de pesos filipinos, de este modo el programa se convierte sin duda en un rotundo éxito. Para 1994, se ajustó su presupuesto a 6 millones de pesos filipinos, también dos millones menos que el anterior. Esta disminución es resultado de los menores desembolsos de capital debido a un público mejor informado. Prueba de ello es una tasa cero de delitos relacionados con el mar en Puerto Princesa Bay.

Animados por el éxito de los líderes de la ciudad en la conservación de sus ricos recursos naturales, el Department of Environment and Natural Resources (DENR) (Departamento de Medio Ambiente y Recursos Naturales) ha transferido al gobierno de la ciudad la gestión del mundialmente famoso St. Paul Subterranean River National Park (Parque Nacional del Río Subterráneo de San Pablo), junto con la Irawan Watershed (Cuenca de Irawan). Esta transferencia de la administración nacional a la local es la primera de su clase en la historia del país. El Parque Nacional del Río Subterráneo de San Pablo es un parque natural de 5.753 hectáreas que alberga el que se considera el río subterráneo navegable más largo del mundo. Desde la transferencia, se ha convertido en el principal destino turístico de la ciudad.

El gobierno de la ciudad se guía por la Ley de la República No.7611, también conocida como Strategic Environmental Plan (SEP) (Plan de Estrategia Medioambiental) para Palawan. Todos los aspectos de su desarrollo se compaginan para la correcta gestión y utilización de recursos de manera sostenible, a través de la protección de su medio ambiente.

Ahora puede decirse que es factible. Esperemos que todas las demás instituciones de gobierno del país lleven asimismo a su gente al convencimiento de que la conservación del medio ambiente no es negociable, si queremos que la humanidad sobreviva. Después de todo, todos nosotros vivimos en el mismo frágil planeta.



S O S T E N I B I L I D A D


Paralelamente a la campaña de protección del medio ambiente del gobierno municipal, se ha instalado el Laboratorio de Detección de Cianuro, el primero del país establecido por un gobierno local, para determinar científicamente si el pescado fue capturado por medios ilegales. El programa asimismo provocó la aprobación de una legislación (Ordenanza de la Ciudad No. 15-92, fechada el 15 de diciembre de 1992) que prohibe el embarque de pescado vivo, cuya captura es la causante de la destrucción de los arrecifes de coral de la ciudad.

El programa asimismo dio fuerza a una ley nacional que prohibía el cultivo en suelo obtenido por la quema y destrucción de la vegetación. Antes podían verse fácilmente grandes cantidades de hierba segada o campos y bosques quemados que asolaban miles de hectáreas de suelo. Ahora esa clase de visiones desoladoras ya no existen. El gobierno de la ciudad ha prestado apoyos materiales y financieros a los granjeros afectados, tales como subvenciones al arroz, establecimiento de fondos comunitarios de tractores y carabaos, y medios de vida alternativos. Con ello, el anti - kaingin ban (edicto anti - kaingin) fue nada menos que un gran éxito.

El gobierno nacional delegó muchas de sus funciones y sus poderes en los gobiernos locales según el Código de Gobierno Local de 1991 (Ley de la República No.7160). El gobierno de la ciudad asimismo transfirió muchos de sus deberes, funciones y responsabilidades en el Programa Puerto Bantay al nivel de barangay (aldea) en reconocimiento de la voluntad y capacidad de este último para proteger el medio ambiente.



I M P A C T O



Este documento se ha editado a partir de una versión inglesa.
Traducido por M. Soledad Pascual Ortiz.


Revisado por Lourdes Domingo e Isabel Velázquez.

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