Ciudades para un Futuro más Sostenible
Búsqueda | Buenas Prácticas | Documentos | Boletín CF+S | Novedades | Convocatorias | Sobre la Biblioteca | Buzón/Mailbox
 
Buenas Prácticas > Concurso Internacional > 2010 > http://habitat.aq.upm.es/dubai/10/bp2317.html   
Gestión de Residuos Dajopen (Kitale, Kenia)

Experiencia seleccionada en el Concurso de Buenas Prácticas patrocinado por Dubai en 2010, y catalogada como BEST. (Best Practices Database)
País/Estado — Kenia
Región según Naciones Unidas — África
Región ecológica — ribera (cuenca hidrográfica)
Ámbito de la actuación — nacional
Agentes — gobierno central; gobierno local; organización de base comunitaria (OBC); institución académica o de investigación

Categorías — Erradicación de la pobreza. Gestión ambiental. Modelos de producción y consumo.


Contacto Principal

Dajopen Waste Management — organización de base comunitaria (OBC)
David Ngige Muguro [dngige2006@yahoo.com]

P.O. Box 3109
Postal Code 30200
Kitale, Kenia

Tel: (+254) 727 080 225


Organización Nominadora

Dajopen Waste Management — organización de base comunitaria (OBC)
Daviv Ngige Muguro [dngige2006@yahoo.com]

P.O. Box 3109
Postal Code 30200
Kitale, Kenia

Tel: (+254) 727 080 225


Socio

Kenya Agriculture Research Institute [Instituto de Investigación Agrícola de Kenia] — institución académica o de investigación
Thomas K. Kwambai

P.O. Box 450
Postal Code 30200
Kitale, Kenia

Tel: (+254) 722 468 614 
E-mail: karikitale@yahoo.com
Web: http://www.kari.org/
Colaboración técnica.


Socio

Ministerio de Agricultura — gobierno central
Mr. Josephat Ling'ang'a

P.O. Box 1781
Postal Code 30200
Kitale, Kenia

Tel: (+254) 054-30553 / (+254) 714 977 651
Fax: (+254) 054-30357 
E-mail: daotranzoia@yahoo.com
Web: http://www.kilimo.go.ke/
Colaboración técnica.;Colaboración .


Socio

Kitale Municipal Council [Ayuntamiento de Kitale] — gobierno local
Godfrey Wekesa

P.O. Box 260
Postal Code 30200
Kitale, Kenia

Tel: (+254) 723 628 996
Web: http://www.kitalemunicipal.go.ke
Colaboración .

Resumen

Dajopen Waste Management (Gestión de Residuos Dajopen) es una empresa creada en 2007 por un grupo de 20 personas con el fin de elaborar productos a partir de residuos. El propósito de nuestro colectivo es el de garantizar un entorno limpio, reciclando los residuos hasta convertirlos en productos aptos para su reutilización. Otra de las metas del grupo es la de limpiar las acumulaciones de basura para evitar que mosquitos, moscas y roedores críen en ellas propiciando la aparición de brotes de malaria, cólera e incluso de rabia. Hemos avanzado mucho, ya que se ha conseguido apisonar varias pilas de residuos, recolectar papel de polietileno y limpiar los mercados municipales y diversas áreas de vertido.

Los productos de Dajopen han tenido una gran acogida por parte de las comunidades, dada su gran calidad. También hemos proporcionado estos productos a grupos de ayuda mutua de fuera y dentro del municipio de Kitale, con grandes resultados. 46 granjeros han optado por la agricultura orgánica, abandonando el uso de abonos químicos. A través de los esfuerzos de formación proporcionada por el grupo, doce cooperativas han pasado a beneficiarse del cultivo de setas. Más de tres mil granjeros de todo el país que han estado en contacto con miembros de Dajopen se han iniciado en la agricultura orgánica, y esperamos que en el futuro toda la agricultura lo sea. Los estudiantes de nuestras instituciones locales e internacionales que han participado en el proyecto, cuentan con un mensaje que transmitir en sus comunidades. Al trabajar con nosotros o visitarnos, estudiantes de las Universidades Moi, Kenyatta y Walla Walla (Washington, Estados Unidos), además de otros de la Escuela de Estudios Ambientales se han comprometido a enviar voluntarios al quedar impresionados por el proyecto. A través de la colaboración con el Centro de Agricultura Manor House, numerosos estudiantes llevaron a cabo sus prácticas con nosotros durante tres meses en 2008. Además, los estudiantes mozambiqueños adscritos al proyecto de SSC-VI Agro Forestry tuvieron la oportunidad de conocer nuestras prácticas de agricultura orgánica.

Fechas Clave

Descripción

Situación previa a la iniciativa

Antes de la puesta en marcha de la iniciativa, la gestión ambiental dentro del municipio no era la adecuada. La cuestión más problemática e importante era la recogida y gestión de los residuos. El Ayuntamiento tenía que conferir autoridad a los jóvenes y a otros grupos interesados proporcionándoles fondos, dotaciones y personal con formación en la gestión de residuos. Existía entonces, al igual que ahora, una carencia de recursos para comprar equipamiento y herramientas, y para contratar personal preparado para dar una formación a estos colectivos en materia de elaboración de productos a partir de los residuos como fuente de ingresos. El Ayuntamiento de Kitale gestiona un territorio con 87 km2 y una población de 200.000 habitantes. Los sectores más empobrecidos de la población son los jóvenes y las mujeres, dado que carecen de trabajo, mientras que la gestión de residuos puede crearlo.

Establecimiento de prioridades

Las prioridades de la iniciativa eran: elaborar cestas (Ciondos) tejidas con polietileno y cuerdas; elaborar fertilizantes orgánicos y líquidos para el abonado de cobertura; y fabricar briquetas a partir de residuos solubles como cartones, papel de oficina y hojas secas. De los tres objetivos antes mencionados, nuestra primera prioridad era la producción de fertilizantes, la segunda fue la elaboración de tejidos de polietileno, y la tercera fue la fabricación de briquetas. Las razones para esta jerarquía son que el 70% de los residuos son materiales biodegradables, mientras que el 30% restante lo constituyen materiales inertes. Esta división de prioridades fue elaborada por nuestro colectivo, con un 60% de mujeres y un 40% de hombres. Los miembros del grupo acordaron transportar los residuos hasta el emplazamiento del proyecto con la asistencia del Departamento de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Kitale. Las mujeres recogieron el papel de polietileno con el fin de fabricar bolsas, así como cojines, postes para vallas, tejas, cartones, papel y hojas para elaborar briquetas. Los hombres se dedicaron a convertir el material biodegradable en fertilizante.

Formulación de objetivos y estrategias

Nuestro principal objetivo era conseguir un producto con el que tratar el suelo, pues estaba agotado por el uso de químicos y fertilizantes inorgánicos. Cuanta mayor implicación en la gestión de residuos, mayor el dividendo de los beneficios obtenidos de la venta de productos y mayor la consecución de un entorno limpio. Ésta es nuestra estrategia. En un momento inicial, se contrató a familias de la calle para recoger cartones y papel a cambio de dinero. Con el tiempo, cuanto más dinero conseguían más lo invertían en el consumo de drogas. Se hizo un intento de ayudarles mediante orientadores personales, pero sin resultados. Como consecuencia de ello, se dejó de contratar a estas familias. La innovación vino de la mano de David Ngige Muguro, mientras que su desarrollo fue llevado a cabo por Joseph K. Macharia y Peter M. Ngware. El Ayuntamiento instauró una política de cubos de residuos por negocio, pero nunca funcionó. La ciudad puede extenderse gracias a su clima benigno. Sin embargo, la recogida de basuras es un reto que requiere apoyo.

Movilización de recursos

Las mujeres del colectivo, tras aprender las técnicas de tejido, iniciaron su propio grupo de producción y venta de los bolsos tejidos a mano con ‘plástico de baja densidad’, polietileno y cordel de sisal. Bajo el liderazgo de uno de los hombres con formación previa, el sector masculino continuó con la producción de fertilizante. Los miembros contribuyeron al grupo con 500 KES (chelines kenianos), con lo que los fondos aumentaron hasta 10,000 KES gracias a nuestros 20 miembros. Los 500 chelines se dedicaban a sufragar los gastos del proyecto. Cada miembro podía registrarse con otros 200 chelines, más 100 chelines por permanencia. Con estos recursos se inició la recogida de residuos y la elaboración de productos, que posteriormente se vendían a los mismos miembros y, a través de ellos, a las comunidades en el entorno del proyecto. Tras varias jornadas de puertas abiertas y exposiciones a nivel nacional y de distrito, empezamos a recibir pedidos de distintas partes del país.

La mayoría del apoyo técnico y de comercialización recibido fue proporcionado por dos de los socios: el Instituto de Investigación Agrícola de Kenia y el Ministerio de Agricultura (servicios de extensión). También recibimos asistencia técnica del Ministerio de Agricultura, del Ministerio de Sanidad, de las Autoridades Nacionales de Gestión Ambiental, del Centro de Agricultura Manor House, de los Servicios de Inspección Agrícola (en lo referente a los análisis de laboratorio de los fertilizantes orgánicos), del Ayuntamiento de Kitale, de SCC-VI Agroforestry, y de la Dirección de Educación de Pathfinder, entre otros. Todos nuestros recursos fueron adecuadamente gestionados por un comité financiero con un gerente al cargo distinto del encargado de la producción. También nos corresponde reconocer el apoyo técnico y de comercialización proporcionado por Francesca Lusweti (Kari-Kitale), Felicia Ndung’u (Directora de Agricultura), John Lekasi (Kari Muguga), Dominic Sikuku (SEATEC), Margaret Mulaa, Keneth K. Ruto (DEDO), Thomas Kwambai (Kari-Kitale), Joshua Amwai (Pathfinder), Isaack Mittei (Oficina Ambiental del distrito),y Godfrey S.Wekesa (Director del Consejo Municipal de Medio Ambiente de Kitale).

Proceso

Parte de los problemas del proyecto surgieron con sus miembros. La mayoría no quería oír hablar de recoger basura. La cuestión que se les planteaba era que si el responsable de desechar la basura no había sido capaz de reutilizarla, ¿cómo iba a poder convertirse en un desecho útil? Parte del público se burló de la idea en un consejo (baraza) local, manifestando su sorpresa ante la propuesta de lidiar con desechos, basura y los olores derivados de la misma. Algunos incluso afirmaron que tocar la basura te aseguraba una estancia en el hospital, tanto para hombres como para mujeres, como paciente a las puertas de la muerte. Con esto, se inició una campaña de concienciación pública respecto a la gestión de residuos, tanto en el ámbito rural como en el urbano. El objetivo inicial fue conceder mayor poder a los grupos de auto-gestión, en materia de recolección y reutilización de residuos. La iniciativa recibió aceptación por parte del público una vez vistos sus productos. De hecho, tanto las mujeres del grupo como otras sin relación a la iniciativa, dieron su aceptación tras ver cómo las briquetas podían utilizarse para cocinar en lugar del carbón o la madera. Al día siguiente la demanda de briquetas era tal que se decidió enseñar a las mujeres a fabricarlas. Varias explotaciones agrícolas empezaron a utilizar y fabricar briquetas, utilizando los materiales solubles de los que disponían. En la ciudad, sobre todo en los barrios informales, la gente empezó a utilizar cartones y papel para elaborar briquetas, mientras que las comunidades rurales iniciaron su fabricación a partir de hojas secas. El Departamento de Sanidad de la Administración Provincial organizó reuniones en torno al tema de la gestión y reutilización de residuos. Una vez vista la eficacia del fertilizante, los hombres empezaron a elaborar compost en sus hogares. Todos utilizaron desechos biodegradables de sus explotaciones agrícolas. Las herramientas utilizadas a la hora de elaborar el fertilizante son las siguientes: mascarillas, guantes, jembes (horcas locales), carretillas, rastrillos, picos, botas, petos, impermeables y azadas, además de tractores y camiones para el recoger la basura de las distintas zonas de la ciudad. El Servicio de Inspección Sanitaria de Plantas de Kenia (KEPHIS) analizó nuestros fertilizantes, mientras el Ministerio de Agricultura realizaba un seguimiento de los cultivos abonados con fertilizante orgánico. El Instituto de Investigación Agrícola de Kenia (KARI) se ha encargado de la investigación en materia de rendimiento de los cultivos y el suelo, cuyos resultados esperamos que sean positivos. Se realizan pruebas semanalmente, además de un informe de conclusiones cada año. En el caso de cultivos hortícolas, se obtuvieron resultados a los tres meses, con un balance muy positivo.

Los problemas que siguen sin resolverse son la localización permanente de nuestras actividades, el equipo necesario, el abastecimiento de agua, medios de transporte de materiales, fondos para financiar un plan de parcelas de demostración, visitas de campo, publicidad, recogida de materiales, mano de obra y difusión de las mejores prácticas.

Algunas instituciones han colaborado con nosotros en el ámbito de estancias prácticas, investigación, comercialización e inspección. Éstas son las siguientes: KARI, KEPHIS, las Universidades de Moi, Kenyatta, Nairobi y Masinde Muliro, la Universidad de Walla Walla en Estados Unidos, el Ayuntamiento de Kitale, la Escuela Agrícola de Manor House, y KWS Naivasha, así como los Ministerios de Agricultura, Vivienda, Trabajo, Sanidad y Medio Ambiente.

La evaluación del rendimiento ha corrido por cuenta del Foro de Gestión de Recursos Ambientales y Tecnología Agrícola, COSOFAP, y los Ministerios de Vivienda e Industria.

Se han ofrecido además programas de voluntariado para los principales colaboradores, como por ejemplo, los Ayuntamientos de Kitale, Voi y Eldoret en Kenia, y los Consejos Municipales de Mbale y Sironko de Uganda.

A través de esta concesión de poder a la comunidad, los grupos de mujeres fueron los primeros en adoptar nuestras prácticas. La mayoría de estos grupos se decidieron por la elaboración de briquetas, dado su buen resultado en términos económicos y su carácter no intensivo como trabajo. Otros grupos de mujeres iniciaron la producción de cestas y cojines a partir de papel de polietileno, mientras que otros grupos inventaron su propia manera de elaborar colchones para niños con incontinencia urinaria. Estas innovaciones fueron muy valoradas. Hoy en día la comunidad ya ha dado su aprobación a la reutilización de los residuos y se ha iniciado en nuestras prácticas. El rechazo inicial ha sido superado y ahora todos y cada uno se preocupan por un entorno limpio y habitable.

Resultados obtenidos

El impacto de nuestra iniciativa fue evaluado mediante visitas de campo y visitas a hogares particulares. En las exhibiciones podía apreciarse que los productos expuestos por cada grupo eran casi idénticos. Las únicas diferencias se manifestaban en los motivos para tejer las cestas o el tamaño de las briquetas. Algunos tenía briquetas de 4 cm y otros de 2 cm. Las de 2 cm eran de baja calidad, al no estar adecuadamente compactadas, mientras que las de 4 cm alcanzaban la calidad suficiente para ser vendidas al público, impresionado por sus propiedades. El dinero obtenido de la venta de briquetas permitió ciertas mejoras en la calidad de vida de las comunidades, especialmente entre mujeres y niños, pues con ese dinero se podían conseguir uniformes para los niños y cubrir ciertas necesidades básicas. Dichas briquetas podían además usarse como combustible para cocinar, un logro significativo entre las familias. La coordinación entre los grupos de auto-gestión y las instituciones gubernamentales, especialmente con MOA, KARI, el gobierno local y NEMA fue impresionante. Se ha producido un cambio en lo que respecta a nuestra localidad, tanto a nivel regional como nacional, en sus políticas y estrategias ambientales y económicas. Nosotros hemos pasado de tener una repercusión subnacional a nacional. Nuestros responsables solicitaran el debate en el parlamento acerca de la actual legislación respecto a la gestión de residuos y la agricultura orgánica. Nuestras oportunidades se hallan en la venta de nuestros productos, aunque la financiación sigue siendo una limitación, así que habremos de incrementar nuestra producción para conseguir más fondos, siempre manteniendo limpio nuestro entorno. La mayoría de la gente ha cambiado de opinión y comportamiento respecto a la basura, dado su impacto y la oportunidad de empleo que supone. Tanto hombres como mujeres han jugado un papel fundamental en ello, pero el 80% del trabajo ha sido llevado a cabo por mujeres, cuya labor merece reconocimiento.

Sostenibilidad

Sostenibilidad financiera

Como miembros de la iniciativa, nos valemos de nuestros propios medios. Tras la elaboración del fertilizante y conseguir mayores competencias para los grupos de auto-gestión, aquellos colectivos a los que proporcionamos una formación comenzaron a fabricar sus propios productos, mientras nosotros nos concentramos únicamente en el fertilizante orgánico. Tras invertir todos nuestros fondos, solicitamos un préstamo de 100.000 KES (chelines kenianos) al Equity Bank, devuelto una vez lograda la venta del producto. En este momento, no tenemos ningún crédito pendiente, lo cual implica que si podemos seguir difundiendo nuestras prácticas orgánicas entre los agricultores, el proyecto se financiará a sí mismo.

Sostenibilidad social y económica

Tanto hombres como mujeres se han beneficiado económicamente, siendo capaces ahora de cubrir sus necesidades alimentarias gracias a los ingresos generados de los residuos. Socialmente, los recursos han sido repartidos igualitariamente entre hombres y mujeres. La gente se ha involucrado enormemente, ha cambiado su actitud y su comportamiento respecto a la basura, debido a lo que reporta económicamente a la comunidad. Como se ha establecido en el anterior apartado, el 80% del trabajo con materiales inertes ha sido realizado por las mujeres, con el cual elaboran distintos productos. Tras elaborarlos, su venta les reporta ciertos ingresos. Culturalmente, la importancia de la gestión de residuos ha sido aceptada por muchos y es por esto que seguimos avanzando, gracias al apoyo de la comunidad. El impacto se ha hecho notar, puesto que muchas comunidades han formado colectivos preocupados por el medio ambiente dentro de los Estados (o fincas/explotaciones).

Sostenibilidad ambiental

Nuestra iniciativa ha contribuido a una disminución en la deforestación. Las razones para ello son que hemos dado con fuentes de energía renovables. Mediante la utilización de briquetas se reduce la dependencia de energías no renovables. Las briquetas son la nueva fuente de energía. Si se utilizan de forma extendida, la deforestación para conseguir combustible podría ser cosa del pasado. En lugar de cortar un árbol, pueden recolectarse las hojas secas que caen de él y fabricar briquetas. También pueden utilizarse las hojas y tallos del maíz, el trigo, la maranta o las judías para elaborarlas. Los cambios producidos en la tecnología relacionada con los procesos de descomposición ha contribuido a la viabilidad de la tecnología del reciclaje, en la medida en que el compostaje transforma radicalmente varias sustancias orgánicas, mineralizándolas y transformándolas en abono fácilmente asimilable, mediante un elegante proceso que mezcla distintos ingredientes hasta transformarlos en un fertilizante orgánico uniforme y de gran utilidad. Con la recogida de los desechos ya mencionados, el entorno permanece limpio. Mediante la utilización del fertilizante orgánico, los agricultores son capaces de conseguir terrenos productivos con grandes resultados. Los fertilizantes químicos proporcionan nutrientes para la planta, pero no devuelven ninguna materia orgánica al terreno. De esta manera, mediante la utilización de fertilizantes orgánicos, que constituyen una fuente de alimento para los microbios del terreno, se consigue que el suelo retenga humedad y nutrientes. Además, los alimentos orgánicos resultan producen más beneficios económicos, dada su alta calidad y efectos positivos para la salud. La tecnología de la que nos valemos respeta tanto al hombre como a la tierra.

Sostenibilidad institucional

La legislación que rige las ordenanzas no ha llegado a un estándar dirigido a las cuestiones y problemas que han estado minando estas prácticas. A pesar de ello, llegará un momento en que las ordenanzas concernientes a los alimentos orgánicos entrarán en vigor, dada su condición de cuestión global. Las políticas sociales en los países europeos han prohibido la importación de alimentos producidos de manera convencional en Asia y África. Se han creado juntas reguladoras para supervisar la puesta en marcha de dichas ordenanzas. Nuestro gobierno central está esforzándose para ayudar a varios ministerios, y esperamos que con el tiempo consigamos que se propongan proyectos de ley a favor de la gestión de residuos. A pesar de que nuestro gobierno local no gestiona los desechos de una manera eficiente, transparente y responsable, en un futuro se podrá proporcionar un servicio a los consumidores, que son los contribuyentes.

Lecciones aprendidas

Lo más importante es reconocer las múltiples subdivisiones de la gestión de residuos en actividades como el cultivo de setas, el uso del estiércol de vaca, la recolección de agua, etc.

El cultivo de setas es una parte importante de la gestión de desechos y la gente lo practica como fuente de ingresos y alimentos. Las setas necesitan poco espacio para desarrollarse, al contrario que el maíz y la caña de azúcar que se cultivan en las grandes plantaciones. Decidimos incorporar esta práctica a nuestra iniciativa por su importancia económica, ya que proporciona oportunidades de trabajo e ingresos, porque puede usarse con fines medicinales para tratar la diabetes y como refuerzo de las defensas para pacientes con el VIH, y también por el valor nutricional de las setas como fuente de calcio, fósforo (minerales), vitaminas y proteínas sin grasa y apenas azúcares.

El estiércol se usa para enfoscar viviendas y letrinas como repelente para los mosquitos. Las bolas de estiércol mezclado con tierra o carbón sirven como combustible, y si se introducen en un jiko (estufa de leña) actúan como repelente de insectos toda la noche, evitando así el uso de repelentes químicos.

El uso de acumuladores o la creación de reservas de agua permiten recogerla durante la época de lluvias y utilizarla para irrigar los campos durante la estación seca.

Las lecciones especificadas anteriormente ya han sido puestas en marcha. Por ejemplo, se han organizado talleres de cultivo de setas en Kwanza, Trans-nzoia occidental, Trans-nzoia oriental, Pokot occidental, los extensos distritos de Uasin Gishu en la provincia del Valle del Rift, Limuru, en la provincia Central, y Bungoma en la provincia oriental. Además se han proporcionado servicios de gestión de residuos a todos estos lugares y a Unguja y Ranen en Awendo, dentro de la provincia de Nyanza.

Lo que habríamos hecho de forma diferente sería exigir una cuota por la difusión y formación en estas prácticas, dado que se ha prestado asistencia a muchos grupos pero solo el 40% se ha ha decidido a poner en marcha sus propios proyectos. De los grupos que pagaron por nuestros servicios, el 80% ha puesto en práctica lo aprendido, mientras que de los colectivos que recibieron formación gratuita solo el 3% continuó haciendo uso de nuestras prácticas. Esto demuestra claramente que alguien que tose y está enfermo sólo consigue curarse si toma su medicación.

Transferibilidad

Nuestra iniciativa se ha beneficiado de la experiencia y avances externos. Generalmente, la venta de fertilizantes orgánicos a los agricultores y los usos que estos últimos han hecho de él han introducido grandes cambios en las prácticas de la iniciativa. La difusión de conocimientos entre los agricultores que hacen uso de nuestros productos nos ha ayudado enormemente. Se dio un caso interesante con abono verde. El abono verde es un método sencillo de abonado de cobertura, que implica una mayor exigencia de los cultivos pero también un mayor valor. Como innovadores, reflexionamos sobre la manera de extraer calcio de la cáscara del huevo, amoniaco de la melaza, fosfatos y zinc del género vegetal tithonia, de la maranta, la consuelda (symphytum) y de las ortigas. La experiencia obtenida de otras prácticas nos ha permitido crear un producto único, cuya fórmula sigue siendo nuestra arma secreta.

Nuestra iniciativa podría reproducirse en terrenos de altura y en zonas semi-áridas. Puede reproducirse mediante la asistencia a grupos, y posteriormente puede ser puesta en marcha por cada individuo en su propia explotación agrícola o zona de residencia. Proporcionamos formación a las comunidades acerca de cómo reutilizar los desechos producidos en las explotaciones agrícolas. Como abastecedores de servicios del sector privado que somos, hemos podido ayudar a agricultores de distintas partes de Kenia. Dentro del Programa de Productividad Agrícola de Kenia (KAPP) hemos asistido a más de 18 grupos de ayuda mutua y organizaciones de base comunitaria, especialmente a grupos de interés común. A través de SCC-IV Agroforestry, hemos podido prestar asistencia a dos grupos en el distrito de Trans-nzoia oriental. El servicio de vida salvaje de Kenia también hizo uso de nuestros servicios en un taller de un día de duración centrado en la gestión de residuos y en cómo el polietileno era responsable de la muerte de animales salvajes.

El proceso ya se ha iniciado. Algunos agricultores del distrito de Trans-nzoia oriental han comenzado a elaborar su propio compost. Su portavoz, Njoroge Gatua nos aseguró que el colectivo de 35 agricultores a los que representa, y que recibieron nuestra formación sobre cómo elaborar fertilizante, no han tenido que comprar fertilizante en los últimos tres años. Sus tierras, antes poco productivas, han cambiado drásticamente, produciendo grandes cosechas gracias al aporte suficiente de carbono que les aporta el fertilizante orgánico. El grupo de mujeres Sere kwa Wose de la localidad de Voi, en la provincia costera, ha estado usando estiércol en sus viveros. Los semilleros en los que siembran son tratados con un repelente orgánico bio-intensivo fabricado a partir de tagetes lucida (pericón) y otras plantas, al mismo tiempo que se utiliza un fertilizante líquido orgánico bio-intensivo. Mr. Kesewe, de la localidad de Ugunda, hizo uso del fertilizante elaborado por nuestro colectivo en sus dos invernaderos, beneficiándose de lo aprendido de nosotros. Ha aparecido otro colectivo en Bungoma, con buenos resultados bajo el liderazgo de su portavoz, Joan. Todos los colectivos que se han iniciado en nuestras prácticas están satisfechos con la formación recibida.

Perfil Financiero

   Primer año Segundo año Tercer año Cuarto año
Miembros 10.000 KES / 127 dólares EE.UU. Venta de productos Venta de productos 40.000 KES / 506 dólares EE.UU.
Aportaciones de los Socios 80.000 KES / 1013 dólares EE.UU. 120.000 KES / 1519 dólares EE.UU.
Préstamo del Equity Bank 100.000 KES / 1266 dólares EE.UU.
Total (dólares EE.UU.) 127 1013 1519 1772

Con los beneficios, los miembros conservaron 40.000 chelines en el cuarto año, tras lo cual se solicitó un préstamo al Equity Bank. El crédito fue devuelto a tiempo.


Edición del 4-11-2010
Traducción del inglés: Miguel Gómez Rojo
Revisión: Carlos Jiménez Romera
Buenas Prácticas > Concurso Internacional > 2010 > http://habitat.aq.upm.es/dubai/10/bp2317.html   
 
Ciudades para un Futuro más Sostenible
Búsqueda | Buenas Prácticas | Documentos | Boletín CF+S | Novedades | Convocatorias | Sobre la Biblioteca | Buzón/Mailbox
 
Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid Universidad Politécnica de Madrid Ministerio de Fomento
Grupo de Investigación en Arquitectura, Urbanismo y Sostenibilidad
Departamento de Estructuras de EdificaciónDepartamento de Urbanística y Ordenación del Territorio