Experiencia seleccionada en el Concurso de Buenas Prácticas
patrocinado por Dubai en 2004, y catalogada como
GOOD.
(Best Practices Database)
País/Estado — País
Región según Naciones Unidas — América Latina
Región ecológica — alta meseta
Ámbito de la actuación — metropolitana
Agentes — gobierno regional; gobierno local; paraestatal.
Categorías —
Vivienda: vivienda asequible.
Arquitectura y diseño urbano: diseño eco-lógico y asequible; conservación del patrimonio arquitectónico; paisajismo; diseño comunitario sostenible; edificios verdes.
Participación ciudadana y riqueza cultural: participación comunitaria; riqueza social y cultural; expresión y animación; educación cívica; artes.
Contacto Principal
Instituto de Vivienda del Distrito Federal (INVI) — gobierno regional
Enrique Reynoso
Rosario Hernández
Alejandro Juárez
Guadalupe Tovar
Calle Prolongación Gitana San Rafael Atlixco s/n
Iztapalapa, DF
México
tel: 00 52 55 2636 7845
fax: 00 52 55 2636 7845
Organización Nominadora
Vivienda y Urbanismo Racionales, Grupo Técnico de Apoyo Solidario (VIUR) — paraestatal
Arquitecto Miguel Rubio [arqmrubio@yahoo.com.mx]
Arquitecto Nicolás Alvarado Morales
Desierto de los Leones 6525, Lomas del Cedro Apatado Postal 052-13
CP 01800, México DF
México
tel: 00 52 55 5810 0429
fax: 00 52 55 5810 0430
Socio
Investigación Urbana Municipal (IUM) — gobierno local
Ingeniero Lucio Balderas Garzón
Arquitecto Rodrigo Fuentes
Arquitecto Juan C. Medina
Miguel Rubio Godoy
En 1995, la Cooperativa Acapatzingo (CA) que agrupaba a 596 familias de empleados informales, adquirió a plazos una mina abandonada usada como depósito de escombros, para construir sus casas allí. La propiedad, situada en la sierra volcánica de Santa Caterina, antiguamente un grandioso paisaje surgido de los lagos primitivos de México, es actualmente una caótica extensión urbana que sobreexplota los recursos naturales que quedan y que se caracteriza por la superpoblación, la pobreza, la falta de servicios públicos y una ocupación irregular del suelo. Aqui es donde se instaló el campamento provisional.
Para asegurar el pago completo de la propiedad, el diseño del proyecto de viviendas y su construcción, en 1998 la CA fue dotada con un crédito a 30 años por parte del INVI. Para Elena Solís, Directora del INVI por aquel entonces, el proyecto debería conseguir convertirse en un proyecto modelo, que obtuviera los mejores resultados posibles a pesar de las dificultades que suponía el tipo de terreno y las limitaciones socio-económicas del grupo.
Miguel Rubio, entonces Subdirector de Proyectos y Desarrollo Tecnológico, era el responsable del desarrollo conjunto de proyectos urbanos y de vivienda, incluyendo la aplicación de carcterísticas beneficiosas ya empleadas con éxito en proyectos anteriores:
- Considerando la fragilidad del terreno, la aridez del medio ambiente y la organización de la CA en equipos de trabajo, el proyecto de viviendas se estructuró en vecindarios organizados en torno a plazas, jardines y zonas verdes, que constituían un entorno nuevo y mejor para conducirlos a una vida social de una mayor calidad que la ofrecida por los alrededores.
- Las viviendas se desarrollan en torno a patios centrales, siguiendo una tipología tradicional, con espacios compactos aunque amplios: en primer lugar se construyeron casas con 50 m² y pisos de 65 m² por 18.000 dólares estadounidenses cada uno.
- La construcción sistematizada permitió el uso de materiales de mejor calidad, resistencia y aspecto.
- 1994 — Constitución de la cooperativa y formalización de la organización y la estructura para la toma de decisiones.
- 1995 — Acuerdo para la adquisición de las tierras. Ocupación y vida en campamento.
- 1998 — Contrato del crédito para la adquisición de las tierras. Comienzo del Proyecto.
- 2000 — Comienzo de la construcción del proyecto de viviendas.
- 2001 — Alcance de un acuerdo para la introducción de infraestructuras y servicios urbanos.
La mayoría de la CA está formada por trabajadores activos de la economía informal: subcontratados, comerciantes establecidos o ambulantes, trabajadores del servicio doméstico así como algunos formalmente empleados. Todos necesitaban una vivienda y decidieron formar una cooperativa legalmente constituida para poder acceder a créditos hipotecarios.
El actual México superpoblado cuenta con 70 millones de habitantes empobrecidos y un crecimiento económico menor del 1% anual entre 2000 y 2003, lo que resulta en una alta tasa de desempleo, pérdida del poder adquisitivo y una reducción drástica del gasto en programas sociales, sanitarios, educativos y de vivienda.
El Frente Popular Francisco Villa Independiente (FPFVI) lleva 15 años desarrollando proyectos de vivienda autoconstruida y generando procesos de negociación para acceder a créditos oficiales, complementados con sus propios recursos para adquirir los terrenos, construir las casas, introducir servicios públicos, de mantenimiento y de seguridad. La implicación del grupo en la negociación de los créditos y la fuerza de trabajo colectiva desplegada resultaron en un ahorro significativo y un producto mejor.
En 1998, el INVI autorizó un crédito para la adquisición del terreno, financiando el 90% del coste total mientras que la cooperativa cubrió el 10% restante, 136.000 dólares EEUU. Cada familia contribuyó con 228 dólares, una cantidad sustancial teniendo en cuenta que dichas familias sobreviven con unos ingresos diarios de entre 2,1 y 6,3 dólares.
Simultáneamente, el arquitecto Rubio comenzó el proyecto arquitectónico, considerando las exigencias de habitabilidad de las viviendas y espacios comunales, y la necesidad de un proyecto de urbanización que recuperara la sostenibilidad ambiental y el paisaje perdidos por el superpoblado asentamiento, donde se decidió liberar espacio para desarrollar las zonas verdes y comunitarias.
Tras dos años de negociación y un injustificado retraso, INVI aprobó un crédito de 3.000 salarios mínimos (11.904 dólares EEUU) para construir 596 viviendas. Esta cantidad sería suficiente para construir cobijos de 35 m² usando prototipos del INVI. La comunidad enfrentó entonces la disyuntiva de aceptar la construcción de prototipos oficiales o apoyar el proyecto en marcha de Rubio, que ofrecía viviendas con superficies mayores, pero necesitaba recursos adicionales que cubrieran el exceso de viviendas.
La cooperativa decidió construir casas más grandes y alcanzó un acuerdo con los constructores mediante el cual la comunidad proporcionaría mano de obra para introducir los servicios urbanos, construiría las puertas y los marcos de las ventanas en un taller cooperativo e instalaría los cristales de las ventanas. Este esfuerzo permitió la construcción de viviendas con casi el doble de superficie que las propuestas por el INVI, además de un ahorro importante y un producto acabado de mejor calidad.
La inmediata ocupación de los edificios construidos complementó las economías, permitiendo que el ahorro del alquiler se transfiriera a una cuenta comunitaria. A través de la negociación con las autoridades locales se consiguió que el gobierno proprocionara los materiales necesarios para la introducción de agua potable, alcantarillado y electricidad, mientras que la comunidad proporcionaba mano de obra durante los días de trabajo comunal en el que se involucraron principalmente las mujeres.
El proyecto de vivienda y urbanización fue consecuente con sus objetivos sociales y su trayectoria, durante su desarrollo, la CA maduró la idea clara de que la vivienda es sólo uno de los aspecto esenciales a los que dirigirse. Se dió cuenta de que los instrumentos comunitarios encaminados a la consolidación de las necesidades sanitarias, de educación, de empleo y recreativas son igual de importantes. El fortalecimiento de las habilidades cooperativas mejora el futuro educativo y laboral de los 3500 miembros de CA, 2000 de los cuales son niños. Las viviendas crecen a lo largo de la calle principal llamada General Francisco Villa en homenaje al héroe popular de nuestra fallida revolución. Los servicios urbanos se distribuyen también a lo largo de este eje principal, que cruza todo el solar a lo largo de 500 metros de largo con una avenida con hileras de árboles que permite distancias recorribles a pie entre todos las partes del proyecto.
Este eje distribuidor principal se estableció para canalizar los servicios urbanos de una forma económica y eficiente. El alojamiento se distribuyó en torno a nueve plazas con zonas verdes a cada lado: cada una tenía una superficie de espacio libre de entre 1.300 y 2.500 m² y grupos de 20 a 30 casas alrededor.
La futura escuela y las instalaciones comunitarias y comerciales están situadas a la entrada del asentamiento, para que puedan servir tambien a los vecindarios adyacentes, y formar un eje urbano claramente definido, acentuado por plazas enfrentadas a la escuela y los bloques de viviendas. El centro de salud, el centro de cuidados para niños y el centro comunitario ya funcionan en instalaciones provisionales, pero su ubicación definitiva es en el centro del desarrollo, al lado de un teatro al aire libre que, a la manera antigua, se aprovecha una depresión del terreno en el límite noreste de la parcela con vistas al paisaje volcánico del Valle de México, que en los afortunados días sin contaminación incluyen nuestros famosos volcanes de (Popocatépetl y Iztaccíhuatl). Los vecindarios se sitúan a los dos lados del eje principal y, como los capullis aztecas, las viviendas se organizan en largos corredores donde cada familia se ubica en terrenos de 60 m² en los que se va construyendo progresivamente. Las casas están rodeadas por plazas y espacios verdes que sumados al contorno irregular del terreno, presentan una variación de escalas y formas que dan a cada una su propia identidad. Los bloques de cinco plantas con 160 pisos de 65 m² cada uno se organizan de la misma manera en una sucesión de plazas y jardines, con formas irregulares que permiten la apertura hacia el paisaje y los vecindarios aledaños.
La estrategia del proyecto y la suma de recursos económicos y materiales, especialmente la abundante cantidad de mano de obra proporcionada por la comunidad, permitió la obtención de mejores resultados que los ofrecidos por el INVI, así como los otros proyectos propuestos.
El propósito de la Cooperativa de premiar los esfuerzos de los miembros más antiguos con casas unifamiliares con pequeños jardines dictó el diseño de parcelas compactas con frentes de 5 metros de ancho y 12 de profundidad, que dieron como resultado una densidad adecuada y una reducción de la longitud total de los viales. Este diseño permitió la ubicación de las viviendas en tan sólo un 40,14% de la superficie total y los espacios recreativos, educativos, zonas verdes y peatonales en un 36%.
Considerando que la amplitud y la privacidad, así como la economía, eran las necesidades fundamentales del proyecto, se decidió que cada unidad habitable estaría cerrada por paredes en tres de sus lados con un cuarto abierto a un patio para iluminar y ventilar los tres componentes edificatorios. El frente de cada casa de 50 m² es un bloque comprendido por las instalaciones de saneamiento y la cocina, lo que permite unas distancias cortas, eficientes y económicas para el suministro y la evacuación. En la primera etapa, los tres espacios construidos funcionan de una forma flexible para acomodar las actividades básicas. En la segunda etapa, se construye una segunda planta sobre el total de los 50 m² construidos inicialmente, lo que incluye 3 habitaciones, un baño y un distribuidor. En el edificio, las económicas paredes que soportan la estructura tubular permiten el mayor tamaño de la plaza y el incremento de la calidad de los materiales.
La Cooperativa Acapatzingo agrupa una población heterogénea y le proporciona capacidades organizativas y de toma de decisiones para el beneficio común: su constitución legal les permite el acceso a un crédito, la habilidad para negociar la adquisición a plazos de terrenos, la apertura de cuentas de ahorros comunales, la concesión de un crédito del INVI para finalizar la adquisición de parcelas, la financiación y la construcción del proyecto, la habilidad de negociar con el INVI, proporcionando los recursos extra necesarios para cubrir el resto del presupuesto. Esto fue posible con un crédito colectivo de 3.000 salarios mínimos, 12.000 dólares EEUU, a devolver en 30 años.
La Cooperativa negoció además con las autoridades de la ciudad el suministro gratuito de material y la construcción de las principales infraestructuras subterráneas de agua potable y electricidad y la urbanización, todo ello proporcionado por la Delegación Iztapalapa. La CA también negoció con TELMEX la provisión de líneas telefónicas. Ambos conceptos no fueron considerados en la aplicación del crédito.
Se alcanzó un acuerdo con los constructores, por el cual los miembros de la cooperativa participarían activamente en la excavación, la instalación de conductos, el posterior relleno y compactación de las tierras y en la fabricación de las puertas y marcos de ventanas metálicos y la instalación de los vidrios en las mismas. Estos trabajos se evaluaron, gestionaron y pagaron por los constructores, lo que generó un ahorro para la cooperativa y empleo para algunos de sus miembros, especialemente mujeres que mejoraron y ampliaron su condición laboral.
Tanto la organización comunal como la diversidad de actividades reflejan y han condicionado las soluciones y el desarrollo de las viviendas en si mismo. Éste expresa la cultura del grupo y su identificación con el entorno.
Para recuperar los valores medioambientales necesarios, revertir el deterioro y la escasez, el agua de la lluvia es reinyectada al suelo, y la concentración edificatoria permite la ubicación de espacios abiertos y zonas verdes.
La suma de experiencias y compromisos con el proyecto, exhibidas tanto por la cooperativa como por el equipo de apoyo técnico, hicieron posible la consecución satisfactoria de los objetivos, constituyendo una lección para todo el mundo, con aspectos positivos que se están aplicando actualmente en otros proyectos en marcha.
En el México de hoy en día, esta especie de sinergia puede permitir a los proyectos sociales avanzar significativamente, modificando la inercia de los organismos oficiales, superando los defectos impuestos por sus cada vez menores presupuestos.
Sin duda, la calidad de la vivienda, su amplitud y capacidad para satisfacer las necesidades presentes y futuras, con adecuadas dimensiones, iluminación y ventilación de las habitaciones asi como eficaces instalaciones de agua y saneamiento, son demandas fundamentales de todo usuario. En nuestro proyecto, la primera fase de casas de 50 m² y pisos de 65 m² constan de un salón-comedor, tres habitaciones, dos baños, cocina y otras instalaciones, todos construidos con materiales económicos de buen aspecto y calidad.
La ubicación del proyecto, vecina al área volcánica protegida, se pobló con invasiones y ventas clandestinas de terreno, creando así un asentamiento clandestino que sobreexplotaba la tierra, destruyendo la flora y el suelo original e introduciendo vertederos que interfieren con el reabastecimiento del acuífero subterráneo. En consecuencia, el proyecto ofrece un modelo para revertir esas condiciones, ofreciendo amplios espacios libres, que permiten una vida comunal más saludable y una relación adecuada con el entorno recuperado.
La asignación sectorial de recursos sociales en el presupuesto de la autoridad local es un factor limitante en la obtención de fondos para resolver todos los aspectos necesarios de la vivienda sostenible y el desarrollo comunitario responsable cracterísticos de la CA. Sin embargo, diversas negociaciones han permitido un excepcional coste unitario por cada casa completamente equipada y su parcela de 15.327 dólares EU. Esto fue posible gracias a la suma de recursos y contribuciones económicas de varias partes:
- INVI, 7.403.602 dólares EU, el 81 %.
- CA, 822.622 dólares EU, el 9%.
- Servicios urbanos GDF, 545.454 dólares EU, el 6%.
- Saneamiento y agua potable, 181.818 dólares EU, el 2%.
- Urbanización, 181.818 dólares EU, el 2%.
A pesar de que el Banco Mundial estima la carestía de viviendas en México en cerca de un millón de unidades más seis millones que deben ser reparadas, las políticas del Gobierno Federal no han proporcionado créditos directos a la gente interesada en construir sus propias casas, favorecidendo a las constructoras privadas, incrementando los costes de la edificación, con unas viviendas caras e insatisfactorias y monopolios que impiden el acceso a una vivienda adecuada a casi la mitad de la población nacional.
En Ciudad de México, el popular Gobierno Local ofrece programas parciales e insuficientes para cubrir esos defectos. Sin embargo estas políticas no cubren las necesidades de toda la población necesitada. Esto propicia que los sectores marginales de la sociedad desarrollen alternativas imaginativas encaminadas a aliviar la severa falta de alojamiento. Este es el caso del Frente Popular Francisco Villa Independiente, al que pertenece la Cooperativa Acapatzingo, que actualmente está finalizando la construción de las viviendas y la urbanización en Polvorilla y trabaja además en otros cinco proyectos similares que suman un total de 1200 viviendas, las Buenas Prácticas descritas en este documento se han usado en todos estos proyectos y se pueden aplicar actualmente en cualquier sitio.
Este proyecto se complementa con servicios sociales ya operativos dentro de la cooperativa, algunos en instalaciones provisionales: centro de salud, una parcela de 5.000 m² para el proyecto educativo, incluyendo preescolar, primaria y secundaria, un área cultural con teatro al aire libre, psicolgía y talleres de arte y ciencia para los niños y jóvenes organizados por personal de la Universidad nacional de México (UNAM). Esto representa la transferencia actual y de facto de la experiencia, lo que permite compartir los frutos de estos ocho años de larga lucha ricos en experiencias sobre la recompensa del trabajo comunitario, las posibilidades de los esfuerzos colectivos y sobretodo la constante voluntad de transformar el entorno, nuestra realidad y nuestro futuro.
Año | Cooperativa Acapatzingo | INVI |
1999 | 172.330 | 1.552.075 |
2001 | 218.181 | 2.181.818 |
2002 | 218.181 | 2.181.818 |
2003 | 218.181 | 2.181.818 |
2004 | 218.181 | 858.148 |
En dólares EU
Servicios energéticos proporcionados por: Servicios Urbanos GDF.
Agua potable, drenaje y urbanización proporcionados por: Itzapalapa GDF.
Alberto Hijar (2003) «Autogestión Comunitaria», El Independiente, 21 de junio de 2003
(2000) Zukunft der Städte, Internationale Symposion ORF radio Österreich, Viena
(1996) Conferencia Habitat, II Informa Nacional México SESESOL, Mejores prácticas sobre la Vivienda, Tecnologías, Program de Aprovechamiento de los Recursos Forestales Componentes para la Vivienda de los Pobres, México
(1995) La Casa en la Arquitectura Mexicana COMEX
(1981) Investigaciones en Autoconstrucción, Memoria de la I Reunión Nacional sobre Investigaciones en Autoconstrucción CONACYT, México