Ciudades para un Futuro más Sostenible
Búsqueda | Buenas Prácticas | Documentos | Boletín CF+S | Novedades | Convocatorias | Sobre la Biblioteca | Buzón/Mailbox
 
Buenas Prácticas > Concurso Internacional > 2004 > http://habitat.aq.upm.es/dubai/04/bp2547.html   
Proyecto Cajuru de Vivienda Social (Sacramento, Brasil)

Experiencia seleccionada en el Concurso de Buenas Prácticas patrocinado por Dubai en 2004, y catalogada como GOOD. (Best Practices Database)
País/Estado — Brasil
Región según Naciones Unidas — América Latina
Región ecológica — alta meseta
Ámbito de la actuación — barrio
Agentes — gobierno central; gobierno local; paraestatal; sector privado; institución académica o de investigación;

Categorías — Erradicación de la pobreza: generación de ingresos; creación de puestos de trabajo; formación profesional. Servicios sociales: educación; salud y bienestar. Vivienda: vivienda asequible; acceso a la financiación de la vivienda; industria de la construcción.


Contacto Principal

Municipal Government of Sacramento (Gobierno Municipal de Sacramento) — gobierno local
Salete Moreira Gomes, (Secretaria / Secretaría de Trabajo y Desarrollo Social)
Sergio Alves Araujo (Ingeniero / Secretaría de Obras Públicas)
R.Tomaz Novelino s/n
Sacramento
Minas Gerais
Brazil
CEP: 38190-000
Tfno: 55.34.3351-5938
Fax: 55.34.3351-4666
E-mail: pmsass@sacranet.com.br
Web: http://www.sacramento.mg.gov.br


Organización Nominadora

Caixa Economica Federal (Caja Federal de Ahorros) — sector privado
Beatriz Loureiro Cerqueira Lima
 
SBS - Quadra 4 - Lotes 3/4, 19o Andar - GEURB
Brasilia.
Distrito Federal
CEP: 70092-900
Brasil
Tfno: 55.61.414-9800
Fax: 55.61414-8417
E-mail: geurb@caixa.gov.br
Web: http://www.caixa.gov.br


Socio

Fundação Nacional de Saúde (Fundación Nacional de Salud) (FUNASA) — gobierno central
Carlos Henrique de Melo [carlos.melo@funasa.gov.br]
Rua Espírito Santo, 500
Belo Horizonte
Minas Gerais
CEP: 38160-030
Brazil
Tfno: 55.31.2991-2991
Fax: 55.31.2991-2991
Web: http://www.funasa.gov.br
Colaboración financiera.


Socio

Caixa Economica Federal (Caja Federal de Ahorros) — gobierno central
sector privado
Luis Carlos Alves
Praça Osvaldo Cruz, 390
Uberlandia
Minas Gerais
CEP: 38400-122
Brazil
Tfno: 55.34.3239-3131
Fax: 55.34.3236-3102
E-mail: entriangulomineiro@caixa.gov.br
Web: http://www.caixa.gov.br
Colaboración financiera.
Colaboración técnica.


Socio

Centrais Elétricas de Minas Gerais (Compañía Eléctrica de Minas Geráis) (CEMIG) — paraestatal
Hudson Elvis Ferreira
Rua Tristao de Castro, 105
Uberaba
Minas Gerais
CEP: 38010-250
Tfno: 55.34.3313-4824
Fax: 55.34.3313-4828
Brazil
E-mail: hudson@cemig.com.br
Web: http://www.cemig.com.br
Colaboración financiera.
Colaboración técnica.


Socio

Serviços Autônomos de Água e Esgoto (Servicios Autónomos de Agua y Saneamiento) (SAAE) — gobierno local
Osny Zasgo
Praça Cônego Hermógenes
Sacramento
Minas Gerais
CEP: 38190-000
Brazil
Tfno: 55.34.3351-1422
Fax: 55.34.3351-5458
E-mail: saaesac@saaesac.com.br
Web: http://www.sacramento.mg.br
Colaboración técnica.


Socio

Indústria de Máquinas SAHARA — sector privado
Francisco Aguilar
Rua Michel Rachid, 456
São Paulo
São Paulo
CEP: 03808-130
Brazil
Tfno: 55.11.6943-6955
Fax: 55.11.6943-6955
E-mail: vendas@sahara.com.br
Web: http://www.sahara.com.br
Colaboración técnica.


Socio

Companhia Brasileira de Metalurgia e Minaraçao (Compañía Brasileña de Minas y Metalurgia) (CBMM) — sector privado
Jose Alberto de Camargo
Rua Michel Rachid, 456
São Paulo
São Paulo
CEP: 03808-130
Brazil
Tfno: 55.11.6943-6955
Fax: 55.11.6943-6955
E-mail: cbmm@cbmm.com.br
Web: http://www.cbmm.com.br
Colaboración financiera.
Colaboración administrativa.


Socio

Comercio de Máquinas — sector privado
Carlos Prata
3ª Avenida - Area Especial
Brasília
Distrito Federal
CEP: 71715100
Brazil
Tfno: 55.61.386-7565
Fax: 55.61.386-7565
E-mail: cprata@cprata.com.br
Web: http://www.cprata.com.br
Colaboración técnica.


Socio

Departamento Estradas e Rodagens (Departamento de Carreteras y Autopistas) (DER) — gobierno central
Álvaro Eduardo Gulart
Av. Belo Horizonte, 1111
Araxá
Minas Gerais
CEP: 38183-146
Brazil
Tfno: 55.34.3662-3506
Fax: 55.34.3662-3506
E-mail: crg7a.dr@mg.com.br
Web: http://www.der.mg.br
Colaboración técnica.


Socio

Universidade Federal de Uberlândia (UFU) — institución académica o de investigación
Leila de Castro Motta
Av. Joao Naves de Ávila
Uberlândia
Minas Gerais
CEP: 38401-136
Brazil
Tfno: 55.34.3239-4170
Fax: 55.34.3632-4159
E-mail: feciv@ufu.com.br
Web: http://www.ufu.br
Colaboración técnica.


Socio

Laboratorio Falçao Bauer — sector privado
Daniela Raggo
Aquinos, 1111
São Paulo
São Paulo
CEP: 05036-070
Brazil
Tfno: 55.11.3611-0833
Fax: 55.11.3611-0170
E-mail: bauer@falcaobauer.com.br
Web: http://www.falcaobauer.com.br
Colaboración técnica.


Socio

Associação Atlética Banco do Brasil (AABB) — sector privado
Alcides da Silva Junior
Av. Benedito Valadares, 52
Sacramento
Minas Gerais
CEP: 38190-000
Brazil
Tfno: 55.34.3351-1300
Fax: 55.34.3351-1267
Web: http://www.aabb.esp.br
Colaboración técnica.


Socio

IBRAÇO Empresa de Esquadria Metálicas (Empresa de Carpinterías Metálicas) — sector privado
Ilton
Cel. Victor Cândido de Souza, 2920
Mirassol
São Paulo
CEP: 15130-000
Brazil
Tfno: 55.17.242-2000
Fax: 55.17.242-2000
E-mail: tmk@ibraco.com.br
Web: http://www.ibraco.com.br
Colaboración técnica.
Colaboración administrativa.

Resumen

El objetivo de esta práctica era proporcionar un hogar a las familias cuyos ingresos no superaban el triple del salario mínimo (lo que equivalía, según el cambio en el periodo de junio a agosto de 1998, a 335,57 dólares EE.UU.), mediante el método de ayuda mutua («mutirão») , tanto en la construcción de las viviendas como a modo de instrumento educativo. De esta forma se fomentaba, a la vez, el desarrollo de técnicas constructivas económicas y de bajo impacto ecológico. El uso de dicho proceso basado en la ayuda mutua («mutirão»), así como la utilización de bloques a base de cemento y tierra compactada, hicieron posible la participación organizada de los residentes en el proyecto Cajuru y la reducción de los costes de las viviendas en un 34% respecto de las viviendas construidas de manera convencional. Además, el impacto ambiental de dicho proceso constructivo fue mínimo.

Hasta el momento, el proyecto Cajuru ha implicado a unas 1.484 personas, que actualmente habitan en las 370 viviendas construidas, con lo que se puede estimar que se ha conseguido un 92,5% de los objetivos planteados durante la primera fase del proyecto Cajuru. Además, se proporcionaron puestos de trabajo para un grupo de 45 personas marginadas socialmente, como toxicómanos o población reclusa que se encontraba en aquel momento viviendo en régimen de tercer grado carcelario. Este grupo de personas recibió, por su trabajo, un salario mínimo mensual y una cesta básica de alimentos. Los reclusos se vieron beneficiciados, además, de una reducción de su condena.

El grado de organización y movilización de los residentes que participaron en el proyecto Cajuru ha sido muy alto, hasta el punto de desarrollar su propia cooperativa de consumidores, para poder adquirir los alimentos y productos de limpieza directamente de vendedores mayoristas, reduciendo así los costes de los mismos.

Fechas Clave

Descripción

Situación previa a la iniciativa

El nuevo Gobierno Municipal que llegó al poder en 1997 encargó la realización de un estudio social de la Municipalidad, con el fin de determinar, entre otras cosas, el nivel de gravedad del déficit social en materia de vivienda. Dicho estudio, llevado a cabo finalmente entre 5.700 domicilios, reveló que 1.407 familias carecían de una vivienda digna, lo que equivale a un total de 5.293 personas, un 24,7% de la población. Este porcentaje incluía a familias sin acceso a créditos, familias que dedicaban una parte significativa de sus ingresos al pago de un alquiler, así como otras familias que se encontraban viviendo en condiciones precarias; por ejemplo, compartiendo instalaciones sanitarias con otras familias. El alto coste de la construcción tradicional hacía económicamente inviable la política de vivienda pública existente. Para solventar, al menos parcialmente, este problema, se puso en marcha el proyecto Cajuru. Dentro del marco de dicho proyecto, se canalizaron los recursos del Programa Vivir Mejor [Programa Morar Melhor] y del Programa de Materiales de Construcción (PROMACOM) para la reforma, ampliación y mejora de más de 800 unidades de vivienda.

Establecimiento de prioridades

Para poder reducir el déficit existente en materia de vivienda, el Gobierno Municipal debía incluir a las familias con bajos ingresos en las políticas de vivienda pública. Para ello, la Municipalidad realizó ciertos estudios con el fin de determinar cuáles eran los grupos familiares más necesitados, tomando en consideración diversos factores: el nivel de ingresos de la familia, los gastos de alquiler, el número de hijos menores de edad y el número de personas mayores. También se seleccionaron a todas aquellas personas que pudiesen ayudar en el proceso de construcción de las unidades de vivienda.

Una de las facetas más importantes del proyecto fue la didáctica: el método de trabajo colectivo, utilizado durante todo el proceso, se convertía en un importante instrumento formativo, dado que las personas que participaron en el proyecto se sentían completamente implicados en los resultados, en la estructuración y en la organización del mismo, así como en la mejora del nivel de vida lograda para toda la comunidad. El contexto social hacía necesario, por tanto, que los organizadores del proyecto promoviesen la implicación social de todos los ciudadanos y contribuyesen a la creación de un clima de solidaridad, para poder, con todo ello, establecer un nuevo estándar de participación popular en una política de vivienda pública.

Formulación de objetivos y estrategias

El objetivo principal del proyecto Cajuru era reducir el déficit de vivienda en un 28%. Este objetivo debía conseguirse mediante la puesta en marcha de un proceso participativo que, además, sirviese de instrumento formativo para la comunidad, consiguiendo que, por primera vez, cada uno de sus miembros tomase conciencia de todos los derechos y deberes inherentes al ejercicio de su ciudadanía. Durante la primera fase del proyecto, el Gobierno Municipal seleccionó a 400 familias y las realojó en un área urbana que contaba con instalaciones y servicios urbanos. Esta fase resultó de vital importancia, porque en ella se comprobó que resultaba viable reducir los gastos totales del proceso de construcción, así como el impacto en el entorno. Asimismo, también se comprobó cómo los residentes se implicaban en todo momento en el proceso. La Secretaría Municipal de Trabajo y Desarrollo Social (SMDST) se encargó de identificar a las familias con mayores necesidades económicas y de ayudar a organizar los grupos de trabajo. La Secretaría también puso especial énfasis en la idea de la colectividad y del trabajo en grupo, como única manera de lograr los objetivos propuestos. Gracias a ello, se pudo iniciar el proceso de construcción de las viviendas, siguiendo el modelo mutirão. Los promotores del proyecto no pasaron por alto las necesidades de las personas mayores y reservaron para este sector de la población un determinado número de viviendas, que les fueron cedidas en régimen usufructuario, por tiempo indefinido.

Movilización de recursos

El Gobierno Municipal se encargó de proporcionar los recursos económicos y humanos necesarios para la organización del proyecto y la investigación, por mediación de sus Secretarías de Obras Públicas, Sanidad, Educación, Planeamiento Urbano y Trabajo y Desarrollo Social. De esta manera, el Gobierno hizo posible que las organizaciones correspondientes aprobasen las técnicas constructivas necesarias para CAIXAla fabricación de bloques ecológicos de tierra y cemento.

La Caixa realizó la transferencia de recursos necesarios desde el Gobierno central, con la ayuda de las subvenciones ofrecidas por el Programa de Vivienda Pública Social y del Programa Vivir Mejor. Asimismo, proporcionó asesoramiento técnico en la organización de los proyectos y la obra social.

El Laboratorio Falcão Bauer, de São Paulo, y la Universidad Federal de Uberlandia ([)UFU] de Minas Gerais probaron la eficacia de los nuevos bloques de tierra y cemento en diversos proyectos de edificación.

La Compañía Eléctrica de Minas Gerais, CEMIG, elaboró un Plan Ganancial cuya puesta en marcha posibilitó la realización de los diferentes servicios y su liquidación dentro de un amplio periodo de tiempo.La Fundación Nacional de Sanidad (FUNASA) aportó la infraestructura básica necesaria para los servicios de abastecimiento de agua y saneamiento, incluidos el tratamiento de agua y la red de alcantarillado. Finalmente, el Departamento de Carreteras y Autopistas (DER) se encargó del asfaltado y pavimentación de las vías públicas.

Proceso

Durante la fase de investigación se encargaron varios análisis para determinar las proporciones exactas de arcilla, arena y cemento que garantizasen la adecuada calidad de los bloques. Para ello, se recibió asesoramiento por parte de organismos como Falção Bauer, IEP y UFU. También se verificó que el sistema constructivo utilizado cumpliese los estándares de la Caixa en cuanto al Análisis de Garantías de Comportamiento de las Construcciones Innovadoras o No Convencionales. El objetivo de este análisis es evaluar el impacto de estos métodos de construcción innovadores sobre la seguridad y la calidad de la edificación.

Una vez que se hubo dado el visto bueno al proyecto, previa confirmación de la viabilidad técnica del método constructivo planteado, la Caixa estableció un acuerdo con la Municipalidad por el cual se construirían un total de 53 viviendas por mediación del Programa Vivir Mejor y otras 313 bajo el auspicio del Programa de Vivienda Pública Social (PVPS) [  (PSH)]. Es importante resaltar que el proyecto Cajuru fue el primer proyecto que se realizó dentro del contexto de este último programa en el estado de Minas Gerais.

La construcción de las viviendas se llevaría a cabo por grupos, cada uno formado por 50 trabajadores residentes, y bajo la supervisión y el asesoramiento de técnicos expertos del gobierno municipal. Entre estos expertos se encontraban ingenieros, maestros albañiles, peones, carpinteros, electricistas, fontaneros y pintores, que se encargaban de la formación de los trabajadores en sus campos correspondientes.

La fabricación de los bloques se realizaba in situ y sobre la marcha, conforme a la demanda requerida. Para este proceso de fabricación se utilizaron 10 máquinas, que producían un total de 1.300 bloques al día. Asimismo, y por mediación del juez del distrito, se proporcionó empleo a un total de 45 personas marginadas socialmente, que recibieron por su trabajo el salario mínimo y una cesta básica de alimentos. Además, en el caso de los convictos, se vieron beneficiados de un acortamiento de su condena: se les reducía un día de condena por cada tres días trabajados, presentando previamente en el juzgado una copia de su nómina y un informe social.

Un equipo de la Secretaría Municipal de Trabajo y Desarrollo Social se encargaba de la organización de los trabajadores, además de promover charlas y debates informativos y educativos antes de comenzar las obras. Al principio del proyecto se aprovechó la cesión de dos habitaciones de una vivienda para convertirlas en una guardería informal, con el fin de poder cuidar a los hijos pequeños de las mujeres que participasen en el proyecto. Las mujeres embarazadas y las personas mayores eran quienes se encargaban de atender a estos niños pequeños. Esto demuestra que, a lo largo de todo el proyecto, la SMDST, junto con otros programas vigentes en aquel momento, dedicó gran parte de sus esfuerzos a promover la implicación social de las personas mayores, las mujeres, los jóvenes y los niños.

El proyecto se construyó en el barrio de Eurípedes Barsanulfo. En este barrio, el gobierno municipal era dueño del 50% del suelo; el 50% restante fue adquirido con los fondos de la Municipalidad. El barrio carecía de las infraestructuras básicas y la Municipalidad y los socios antes mencionados se encargaron de instalarlas. El primer grupo de viviendas se construyó utilizando, únicamente, fondos municipales.

Resultados obtenidos

El objetivo más importante logrado por el proyecto fue la reducción del 28% del déficit municipal en materia de vivienda, de lo que resultaron beneficiadas las familias económicamente más necesitadas. Para el año 2002, se había construido un total de 366 viviendas, y toda la zona estaba completamente urbanizada. Cada una de las viviendas contaba con 43 metros cuadrados de superficie. Además, sus costes de fabricación se redujeron, gracias a los métodos constructivos utilizados y a que la producción de los bloques se realizaba in-situ, lo que permitía ajustarse a la demanda para que no hubiese excedentes y abarataba mucho los gastos de transporte, a la vez que reducía, en gran parte, el tiempo necesario para completar el proceso de construcción.

El acabado de las viviendas se realizaba mediante una capa de mortero de cemento, lo que no afectaba negativamente al comportamiento térmico-acústico de la edificación. La totalidad del proceso constructivo resultaba de bajo impacto ambiental: para la fabricación de los bloques de tierra compactada y cemento no se requiere cocción, por lo que se les suele otorgar el calificativo de "bloques ecológicos", en contraposición a los bloques cerámicos, que precisan de grandes cantidades de leña para el proceso de cocción. Asimismo, el sistema de aparejo de los bloques hace innecesario romperlos o trocearlos, por lo que se reduce mucho la cantidad de residuos generados por los materiales.

Este «modelo participativo», en el que los residentes participan en la construcción de sus viviendas, acabó sustituyendo al «modelo protector», utilizado hasta entonces. En este sentido, es importante destacar la participación de las mujeres en el proyecto, cuya mano de obra roza el 40% del total.

Todos los residentes de Cajuru disponen ya de servicios de abastecimiento y saneamiento de agua, alumbrado, transporte y recogida de basuras. Asimismo, se les proporcionaron los documentos personales necesarios, como certificados de nacimiento o documentos de identidad.

Además de las 366 viviendas, se construyeron otras cuatro con los recursos de la Municipalidad. Estas viviendas fueron cedidas, por parte del Gobierno Municipal, a las personas mayores con bajos ingresos en régimen usufructuario y por tiempo indefinido, con el fin de asegurar la calidad de vida de las personas mayores.

Sostenibilidad

La creación del Consejo y del Fondo Municipal de la Vivienda, mediante las leyes municipales número 578 y 579, respectivamente, ha constituido una garantía en cuanto a la continuidad del proceso de producción de viviendas. El Consejo está formado por miembros del Gobierno Municipal y por ciudadanos civiles. Dicho Consejo ha decidido recientemente reinvertir el 50% de los fondos, adquiridos mediante los impuestos que pagan las familias, en beneficio del propio proyecto. Esta iniciativa trata de fomentar el pago puntual de los impuestos, y la construcción de las mejoras y los servicios necesarios mediante estos fondos: con los bloques producidos por la fábrica, se van a construir un centro de día y una sala de reuniones comunitaria, así como campos de deporte. Al finalizar esta fase del proyecto, se procederá al desmontaje de dicha fábrica.

Cada uno de los residentes del proyecto tendrá que abonar 72 cuotas de 12,17 dólares EE.UU., tras lo cual se le hará entrega de la escritura de su vivienda. La mitad de los fondos recolectados, como se ha dicho, redundará en el beneficio del propio proyecto, mediante la contrucción de más viviendas. El proyecto ha resultado de gran importancia para la política municipal de la vivienda, porque ha demostrado que se pueden reducir costes a la vez que se construyen viviendas de buena calidad y se incrementa la conciencia ciudadana. La contínua vigencia del proyecto parece ir conduciendo a su institucionalización, impulsada también por el Consejo y el Fondo Municipal de la Vivienda.

También se está organizando la creación de una Asociación de Residentes del Barrio. En ella, los residentes que conozcan mejor las técnicas de producción de los bloques ecológicos podrían repetir la experiencia, construyendo una nueva fábrica cuya producción se destinaría directamente a la construcción de viviendas para familias nuevas, o bien se vendería con el fin de adquirir ingresos para construir en nuevos lugares, aún por determinar.

Al implicarse a lo largo de todo el proceso de la construcción de las viviendas, las familias participan con regularidad en debates y mesas redondas comunitarias. En estos debates, además, se identifica a posibles líderes, que luego reciben cursos específicos de formación. Por todo ello, se puede decir que la gente implicada en el proyecto ha adquirido el suficiente criterio y la adecuada conciencia del papel que los ciudadanos pueden desempeñar, como individuos y como grupo, dentro de las políticas sociales de la Municipalidad.

Lecciones aprendidas

La Municipalidad adquirió conciencia de la importancia de la movilización de la población y de la organización de la comunidad, así como del proceso a seguir en un modelo de producción basado en la ayuda mutua. Con todo ello, se pudo modificar el historial existente de políticas municipales de vivienda, y mejorar el nivel de vida de cada una de las familias que, directa o indirectamente, resultaron beneficiadas con el proyecto Cajuru.

A lo largo de la historia, los modelos y las soluciones a los problemas de la vivienda en Brasil han tendido a depender de intereses económicos. Este proyecto ha demostrado, con total claridad y transparencia, que se pueden reducir los déficit en materia de vivienda organizando diferentes sectores de la sociedad y convirtiéndolos, con la formación necesaria, en colaboradores y beneficiarios directos, simultáneamente, aunque en principio no posean las habilidades necesarias para el proyecto.

Otra de las lecciones aprendidas por los organizadores del proyecto ha sido la necesidad de velar por los intereses de la comunidad tanto como por los de cada individuo, así como la necesidad de que existan unas reglas y condiciones para estructurar el proceso, y que éstas posean una cierta flexibilidad para adecuarse a cada caso expuesto.

Los contínuos debates e intercambios de opiniones con los trabajadores del proyecto han resultado extremadamente reveladores para éstos, ya que han adquirido una conciencia inédita hasta el momento respecto de sus derechos y obligaciones como miembros del proyecto y de la comunidad.

Las Secretarías de Obras Públicas y de Desarrollo Social han trabajado de forma conjunta a lo largo de todas las fases del proyecto, ya que la única manera de llevarlo a cabo era hacer lo posible por que las vertientes constructiva y social del proceso convergiesen, lo que resultaba más acuciante al tratarse, en este caso, de un proceso productivo basado en la ayuda mutua.

Este método de gestión participativa y democrática ha resultado ser un excelente instrumento formativo y favorecedor del desarrollo y la inclusión social. La utilización de los «bloques ecológicos» ha hecho que, tanto colaboradores como beneficiarios, se sintiesen partícipes de la aportación realizada a lasostenibilidad del entorno.

Transferibilidad

Los elementos de este proyecto que más fácilmente se pueden exportar a otros proyectos son: la utilización de «bloques ecológicos»; la adopción de técnicas constructivas innovadoras, sencillas y de bajo coste e impacto ambiental; y la organización de todo ello mediante un proceso de producción basado en la ayuda mutua, planteado como una manera de fomentar la implicación social de la comunidad. Esta alta transferibilidad del proyecto ha motivado una alta frecuencia de visitas por parte de instituciones locales e internacionales. De hecho, el modelo del proyecto ha comenzado ya a repetirse a nivel municipal y estatal: Una organización no gubernamental, llamada Acción Vivienda [Ação Moradia], relacionada con la Asociación Pastoral de la Vivienda de Uberlandia, Minas Gerais, cuenta ya con el apoyo del Gobierno Municipal para la construcción de una nave y varias viviendas. Para ello, se utilizará el mismo método de producción de bloques ecológicos mediante un sistema de ayuda mutua.

Precisamente una de las mejores recomendaciones de cara a realizar una réplica exitosa del proyecto, es asegurarse el apoyo del Gobierno Municipal, ya que ello garantiza las subvenciones necesarias; sobre todo en materia de suelo e infraestructuras. De la misma manera, también es necesario que exista una entidad supervisora de la ejecución del proceso constructivo y de mantener una cierta cercanía con los beneficiarios, para favorecer la creación de un clima de igualdad. Asimismo, es importante que se garantice el suministro continuo de materiales, para que los trabajadores puedan, en todo momento, realizar su trabajo y no perder su motivación e ilusión en el proyecto del que forman parte.

Perfil Financiero

Las cantidades de la siguiente tabla se indican en dólares EE.UU. Las variaciones anuales del cambio de la divisa mencionada al Real Brasileño durante el periodo del proyecto fueron las siguientes:

1999 - R$ 1,67
2000 - R$ 1,88
2001 - R$ 2,15
2002 - R$ 3,00
AñoTotal invertidoGobierno Municipal (*)%Caixa (**)%FUNASA (***)%CEMIG (***)%CBMM (***)%
19999.959,109.959,10100--------
2000439.386,36398.431,3790,68--18.617,024,2422.337,975,08--
2001295.383,34223.988,775,8369.767,4423,62---1.627,200,55
2002338.616,05--338.616,05100------
Total1.083.344,85623.379,1758,37408.383,4937,718.617,021,7222.337,972,061.627,20,15

Tipo de recursos:
(*) - Presupuesto Municipal
(**) - Subvención/Crédito
(***) - Subvención

Referencias

Jornal Estado de Minas  (2003)   «Casa con novo tijolo são muito mais baratas. (Las viviendas construidas con bloques ecológicos son mucho más baratas.)»,   Jornal Estado de Minas, 21 de Abril de 2003 

Jornal de Uberaba  (2002)   «Projeto habitacional Cajuru: Premio Internacional ao prefeito Biro pela solução da questão habitacional. (proyecto de Vivienda Cajuru: Premio Internacional otorgado al alcalde Biro por esta solución al problema de la escasez de vivienda).»,   Jornal de Uberaba, Año 7, Número 5.075, 24 de Agosto de 2002, página 1. 

Jornal do Pt.  (2002)   «Projeto de Moradia ganha Premio Internacional. (Se otorga un Premio Internacional a un proyecto de Vivienda).»,   Jornal do Pt., 10 de Agosto de 2002 

Focus on Housing  (2002)   «Sacramento tem 1o. PSH de Minas (Sacramento se beneficia del primer PVPS de Minas Gerais.»,   Focus on Housing, No. 19. Diciembre de 2002 

Edición del 12-07-2004
Traducción del inglés: Alejandro Gallego Lozano
Revisión: María Cifuentes Ochoa
Buenas Prácticas > Concurso Internacional > 2004 > http://habitat.aq.upm.es/dubai/04/bp2547.html   
 
Ciudades para un Futuro más Sostenible
Búsqueda | Buenas Prácticas | Documentos | Boletín CF+S | Novedades | Convocatorias | Sobre la Biblioteca | Buzón/Mailbox
 
Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid Universidad Politécnica de Madrid Ministerio de Fomento
Grupo de Investigación en Arquitectura, Urbanismo y Sostenibilidad
Departamento de Estructuras de EdificaciónDepartamento de Urbanística y Ordenación del Territorio