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Buenas Prácticas > América Latina y el Caribe > Concurso Internacional 2000 > http://habitat.aq.upm.es/bpal/onu00/bp749.html

Vivir Mejor en Colombia, departamento de Santander (Colombia)

Fecha de referencia: 05-07-2000

Experiencia seleccionada en el Concurso de Buenas Prácticas patrocinado por Dubai en 2000, y catalogada como GOOD. ( Best Practices Database.)
País/Country: Colombia
Región según Naciones Unidas: América Latina
Región ecológica: tropical y subtropical
Ámbito de la actuación: nacional
Instituciones:
Categorías =
Contacto principal:
Victor Manuel Angulo Silva, MD
CINTROP-UIS Centro de investigaciones en Enfermedades Tropicales, Universidad Industrial de Santander
Guatiguará, Km 2 Via al Refugio,
Piedecuesta, Santander, Colombia
Telefax: (577) 6563971/6540177
Tipo de organización:académica/investigación


Socio:
CINTROP-UIS
Victor Manuel Angulo Silva
CINTROP-UIS, Centro de Investigaciones en Enfermedades Tropicales, Universidad Industrial de Santander.
Tipo de organización: académica/investigación
Colaboración: financiera y técnica
Socio:
Ayuntamientos y comunidades del Departamento de Santander

Tipo de organización: gobierno local
Colaboración: política y técnica
Socio:
Agencias del gobierno central
Tipo de organización: gobierno central
Colaboración: financiera y técnica


R E S U M E N

Los diversos estudios preliminares realizados en quince departamentos colombianos determinaron la existencia de una plaga doméstica de insectos portadores de la enfermedad de Chagas, los triatominos. La falta de un control sobre el vector ha resultado en la aparición de problemas endémicos de salud. El CINTROP-UIS ha realizado pruebas con diversos métodos para controlar la enfermedad, entre los que se incluyen los siguientes:
-el control químico
-las mejoras en las viviendas
-la educación sobre los riesgos y los factores de protección

como estrategias para modificar las políticas nacionales de mejora de las condiciones de vida.

Este programa, que comenzó con 983 viviendas, originó un proceso de control integrado que incluyó finalmente 7.230 viviendas, y que fue patrocinado por las instituciones académicas, políticas y sociales. Algunos de los resultados más importantes obtenidos fueron:
La elaboración de la Ley 383 de 1997, que obliga al Consejo Superior de la Vivienda a concentrar los recursos para las viviendas en las zonas de transmisión de la enfermedad de Chagas identificadas por el MINSALUD (Ministerio de Salud).

La agencia de Planificación Nacional incluyó en el presupuesto de los siguientes cinco años un proyecto a escala nacional (BPIN 1016-00164-0000) que fue presentado por el MINSALUD.

EL Subsidio Reglamentario para las Familias para la Vivienda Rural (SFUR) incluirá nuevas pautas para el control del vector.

La práctica se convirtió en una herramienta adecuada para promover la participación horizontal, vertical y la colaboración intersectorial, demostró su eficacia en la eliminación doméstica del triatoma, mejoró los estándares de vida y permitió la transferencia de conocimientos y experiencias desde la academia a las comunidades.

La estrategia de control integrado conducirá a la repetición de la práctica con control químico en 1.710.000 viviendas, y a la mejora de otras 255.000 viviendas dentro de los próximos cinco años, para obtener la eliminación total de la plaga doméstica en el año 2010.



Fechas clave

Marzo 1997-Mesa colegiada de Alcaldes: se establece un proyecto piloto para concentrar los recursos en seis municipios afectados por la enfermedad de Chagas, todos dentro del departamento de Santander.
Julio 1997-Ley Nacional Presupuestaria: se llevan a cabo cambios en las políticas y estrategias nacionales y regionales.
Octubre 1997-RSS-CA- acuerdos entre los municipios: surgen nuevos criterios, aumento de las subvenciones y establecimiento del comité de coordinación.
Mayo 1998- comienzo del programa piloto "control integrado".
Marzo 1999- PROYECTO NACIONAL DE CONTROL SANITARIO, integración entre el Programa Nacional de Vivienda Rural, el Programa Nacional de la Enfermedad de Chagas, y el Programa de Prevención y Control de Cardiopatías Infantiles.



D E S C R I P C I Ó N

Situación previa a la iniciativa
Las zonas más empobrecidas de quince departamentos colombianos sufren plagas domésticas de los portadores de la enfermedad de Chagas debido a la baja calidad de las viviendas, a la ignorancia sobre los riesgos y los factores de protección, y a la falta de programas de control. Los programas gubernamentales y los recursos para las viviendas estaban fragmentados, no se proponían soluciones integrales, y no existía experiencia en el control del vector.

Establecimiento de prioridades
Victor Angulo propuso investigar sobre la herramientas de control de la enfermedad de Chagas e integrar las mejoras en las viviendas, como un programa sostenible de las pruebas estratégicas, en el Programa Nacional de Promoción de la Prevención y Control de la Enfermedad de Chagas. Fernando Michaels recomendó a la RSS-CA que se involucrase a los beneficiarios y que se realizase una valoración precisa del hábitat. A continuación, el equipo de trabajo de la CINTROP impulsó cambios en las políticas del gobierno para asistir al total de la población de riesgo a través de la participación gubernamental, académica y comunitaria.

Formulación de objetivos y estrategias
V. Angulo propuso identificar y aplicar las herramientas de control del vector de transmisión y desarrollar un programa integral que incluyese mejoras en las viviendas, la educación comunitaria, y el control químicco, por medio de una actuación intersectorial, interinstitucional y multidisciplinar. Nelly Aguilar proporcionó el apoyo en el procedimiento educativo permanente. Fernando Michaels propuso caracterizar y formular los proyectos con la participación de los estudiantes y con aquellos que se beneficien del programa, aplicar economías de escala, y llevar a cabo una lectura integral del hábitat local y de las particularidades de los hogares en los proyectos colectivos, como pueden ser los de educación ambiental.

Movilización de recursos
Las investigaciones previas de CINTROP-UIS sobre la enfermedad de Chagas, junto con las contribuciones del WHO/TDR, del MINSALUD y del COLCIENCIAS, permitieron planificar unas experiencias con estrategias de control basadas en insecticidas que incluían a 471 viviendas en seis localidades. Al extender la experiencia de mejoras de las viviendas a 512 unidades, se obtuvieron fondos de un subsidio de la RSS(Red de Solidaridad Social)-CA(Caja Agraria) y de diversas contribuciones de los municipios y beneficiarios. Se hizo entonces necesario, incluso desde el punto de vista ético, el incluir en el control químico al resto de los hogares de los municipios (6.247 más), recurriendo a los nuevos fondos provenientes del MINSALUD, de los Secretariados Sectoriales de Salud (SSS) y de los municipios. Para incorporar el "control integrado" de la enfermedad al programa nacional de control de la enfermedad de Chagas, el Equipo de Enfermedades de Transmisión Vectorial (ETV) del MINSALUD y el CINTROP-UIS incluyeron el proyecto dentro del plan de desarrollo nacional del Fondo Nacional de Proyectos de Inversión, el cual garantiza los gastos públicos de 2001 a 2005. Además, se está trabajando con el Banco Agrario (antigua Caja Agraria) para elaborar nuevas ordenanzas dentro del programa de vivienda subvencionada y para asignar 255.000 subsidios y hacer así más factible la estrategia. Un comité intersectorial formado por la RSS-CA, el MINSALUD, SSS-comunidades, y coordinado por el CINTROP-UIS, planificó la movilización de los recursos técnicos y humanos. Se involucró a 18 investigadores, 26 municipios, 180 técnicos de salud, 500 profesores, 72 contratistas, 1500 trabajadores, 26 profesionales y estudiantes (trabajadores sociales, arquitectos, ingenieros, biólogos y bacteriólogos), y a una población de unas 40.000 personas.

Proceso

EL MINSALUD accedió a incluir las mejoras en las viviendas en el experimento del CINTROP y respaldó la inclusión de la enfermedad de Chagas dentro de la categoría de enfermedades de alto riesgo, como criterio para dirigir recursos específicos hacia las viviendas dentro del programa "Vivir Mejor". Posteriormente, en una mesa colegiada de alcaldes para la asignación de presupuestos, se estudiaron seis municipios en los que ya existían proyectos de mejora de vivienda en marcha. Hay que señalar que algunos de los alcaldes cuyos municipios no habían estado incluidos en las anteriores investigaciones sobre la enfermedad de Chagas mostraron su desacuerdo al respecto. Lo cierto es que los proyectos de mejora de vivenda estudiados no habian tenido en cuenta los aspectos ambientales, culturales o individuales, y los componentes éticos, estéticos, educativos y participativos que incluían eran muy pobres. Fernando Michaels demostró a la RSS-CA que era necesario mejorar el saneamiento básico y las viviendas (baños, cocinas, y ocasionalmente una habitación) para conseguir una mejora integral del hábitat como conjunto (habitabilidad y cubiertas, paredes, suelos y limpieza peridomicilial), y de acuerdo con cada familia beneficiaria, individualizar cada solución. Para conseguirlo, se aumentó el tope máximo que permite la ley; se completó la estrategia con un procedimiento educativo sobre los riesgos de convivir con los Triatominos y se fomentaron las actividades colectivas para que aprovechasen las mejoras en sus viviendas para adquirir nuevas pautas de comportamiento.

En un primer momento, los seis alcaldes rechazaron la gestión unificada propuesta por el comité intersectorial, lo cual retrasó la contratación del supervisor del programa. Las elecciones presidenciales nacionales (en octubre de 1997) y el cambio en la administración local (en enero de 1998) retrasaron a su vez las decisiones administrativas en la RSS-CA. Mientras tanto, la credibilidad del proyecto decrecía en las comunidades. Los acuerdos con los municipios establecieron un comité de coordinación que estaba compuesto por los supervisores, los alcaldes, los representantes de los beneficiarios y el anterior comité intersectorial. Esto favoreció una orientación de los programas más técnica, social, cultural, estética y científica. A los operadores de los proyectos se les resumieron los nuevos métodos bajo tres principios fundamentales: Reducir, Reutilizar, Reciclar. Se consiguieron reducciones substanciales de los costes y aumentos de los beneficios gracias a la reutilización de los materiales existentes en las viviendas. Por otra parte, la correcta distribución del mobiliario, de los accesorios y de la ropa usada contribuyó a decidir lo que valía la pena mantener y reciclar. Paralelemente a los trabajos de obra civil, se empezaron a aplicar las estrategias del programa de "control integrado", de control químico y educación sanitaria, a otras viviendas en un esfuerzo continuo, contiguo y único. Esto exigió la formación de personal intersectorial y la disponibilidad de nuevos recursos.

Resultados obtenidos

Los resultados de la experiencia de Santander permitirán llevar a cabo el Programa Nacional para el Control de la Enfermedad de Changas y el Programa Nacional de Viviendas Rurales en una acción única intersectorial hasta el año 2010. La experiencia incluyó 983 viviendas y, en un programa complementario, se incluyeron otras 6.247. Se identificaron e integraron tres estrategias de control: educación y reconocimiento de la necesidad de participación, de cambios en los patrones de comportamiento; y de establecimiento de una cultura de lucha permanente contra el vector; mejora de las viviendas, una estrategia que, a través del proceso de agrupación y de participación activa, permitió la construcción de viviendas de 41 metros cuadrados por 2.000 dolares EEUU; y aplicación de insecticidas como acción complementaria.

Se trabajó en los siguientes campos:
-En el campo académico, con la escuela de trabajo social;

_CINTRP-UIS trabajó con un asesor invitado proveniente del campo de la arquitectura;

-En el campo político, con el gobernador del estado;

-En una primera etapa, se trabajó con los alcaldes y los líderes comunitarios; en las siguientes fases, a nivel nacional, se trabajó con el MINSALUD, la RSS-CA y el Departamento de Planificación Nacional;

-En el campo social, se trabajó con los beneficiarios de las viviendas y con los líderes locales y religiosos, ofreciendo atención médica a todos los niveles y formando a los profesores en las áreas rurales.

Se cambiaron las políticas nacionales, incorporando nuevos criterios para la financiación de las viviendas rurales y la mejora de las viviendas de una forma integral, e incorporando un programa integrado de las tres estrategias establecidas para el control de la enfermedad. Esto se vió reflejado en la modificación de la ley de presupuestos, que canalizó los recursos hacia las zonas afectadas por la enfermedad de Chagas, en los cambios impuestos al Plan de Desarrollo Nacional, en nueve normas para el control del vector, y en el subsidio familiar para la vivienda rural (SFVR).

Sostenibilidad

Esta páctica ha demostrado ser una herramienta adecuada para la ejecución del proyecto, proponiendo la participación horizontal y vertical, y la colaboración intersectorial. Ha demostrado ser un medio eficaz de eliminar al Triatomino, de mejorar el modo de vida, y de transferir los conocimientos y experiencias desde el mundo académico a la comunidad. La unión de alcaldes y comunidades en el comité de coordinación (intersectorial) otorgó respetabilidad al proyecto y permitió tomar algunas decisiones importantes, como hacer contratos a los supervisores y a la mano de obra, y encargar los suministros y las tareas a nivel general. La coordinación y la integración entre los diferentes actores, tales como las familias, las organizaciones y las instituciones, garantizaban el intercambio político, académico y cultural a través de estrategias locales, provinciales y nacionales a nivel socioeconómico y a nivel ambiental, y sobre todo a través de la participación activa colectiva. Este complejo proyecto consiguió beneficios desde el punto de vista financiero que, junto con la sinergia de los mecanismos previos, permitieron la construcción de viviendas de 41 m2 con unos recursos equivalentes a 1.500 dólares EEUU por vivienda, provenientes del SFVR y del municipio, y de una contribución familiar de quinientos dólares EEUU por vivienda; lo cual hace de este proyecto el más efectivo llevado a cabo por la RSS-CA hasta la fecha; en el campo socio-económico, se consiguió la convergencia entre los beneficiarios del control químico (6.718 hogares) y los beneficiarios de la mejora de viviendas (512) unidos en una tarea común: la eliminación del vector; en el campo cultural, se consiguieron establecer objetivos comunes e individuales mediante el estudio específico de cada una de las viviendas (512) con el fin de administrar los recursos con transparencia y utilizar técnicas y materiales acordes con los patrones de comportamiento y con la tradición; y en el campo del medio ambiente, se hizo hincapié en la educación sobre el RRR (Reducir-Reutilizar-Reciclar), que propone criterios para facilitar a la población la toma de decisiones sobre el uso eficiente de los recursos: el trabajo, el capital, y las materias primas, para ayudarles a discernir entre lo que se puede reutilizar (útil) y lo que sirve para reciclar (lo "inútil").

Lecciones aprendidas

El conocimiento de las características epidemiológicas de transmisión de la enfermedad de Chagas en un área geográfica, dió como resultado el reto de planificar unas soluciones prácticas para controlar la transmisión. Un factor fundamental fue la perseverancia y la cohesión del equipo, que creía en el desarrollo comunitario basado en un problema de Sanidad Pública, y en la necesidad de la participación de la población, de las instituciones y de las secciones en aras de un fin común dentro de los límites institucionales. La dinámica de vínculos entre los diversos campos demostró que era posible dirigir los recursos hacia ese objetivo. La movilización social se generó como resultado de la necesidad de la población de mejorar sus viviendas y su nivel de vida. El trabajo en grupo de los alcaldes, los promotores y las comunidades ha conseguido la realización autónoma de un proyecto sistemático que incluye el arte, la ciencia y la tecnología. Se ha creado un sistema de acción eficaz, flexible, transparente y responsable que utiliza los recursos humanos, técnicos, financieros y naturales independientemente de las dificultades para obtener los recursos económicos para la inversión social en las comunidades aisladas de los países en vías de desarrollo. El intercambio regional de experiencias sobre las diversas iniciativas promovido por la OMS en las subregiones americanas, como la "Iniciativa del Cono Sur", la "Iniciativa de los Países Andinos" y la "Iniciativa de Países Centroamerricanos" ilustra la práctica. La incorporación de la Mejora de la Vivienda Rural al programa de control de la enfermedad de Chagas se sostuvo gracias a la existencia de un diálogo abierto y constante que permitió establecer un modelo tridimensional formado por campos intersectoriales con una fundación central y una orientación académica hacia la población afectada por la enfermedad de Chagas.

Transferibilidad

La práctica se ha presentado a otras iniciativas subregionales contra el vector. Se ha dado a conocer a nivel provincial, y se ha incorporado a los planes de desarrollo de otros municipios. Los nuevos planes del Programa Nacional de Control de la Enfermedad de Chagas del MINSALUD incluyen las tres estratégias ensayadas en esta práctica y su modelo de aplicación. El proyecto nacional de control integrado que asegura la financiación, y los decretos-ley para la ejecución del SFVR, dirigen las inversiones estatales y otros recursos para el control de la transmisión hacia la población de cualquier área nacional afectada por el riesgo de transmisión de la enfermedad. El grupo CINTROP-UIS consiguió establecer en el MINDESARROLLO y MINSALUD unas herramientas características y sistemáticas para el control del riesgo, destinadas a la formulación sistemática de proyectos colectivos, que basan su sostenibilidad en la comprensión integral del hábitat (domicilio y peridomicilio), y en una participación activa y colectiva de los alcaldes y las comunidades. El desarrollo de estas herramientas requiere un proceso continuo de evaluación y control con una fuerte componente educativa. El esfuerzo colectivo ha permitido establecer los acuerdos tripartitos interinstitucionales para el desarrollo sistemático de proyectos entre los pormotores, las asociaciones profesionales y/o académicas, la comunidad (tanto alcaldes como beneficiarios), y el suministrador de los subsidios, en este caso el Banco Agrario. Esta práctica para el control integral y la mejora de la vivienda intentará repetirse en otros 1.710.000 hogares con control químico y 255.000 viviendas mejoradas en los próximos cinco años, bajo la dirección de las escuelas de arquitectura y del apoyo de los servicios territoriales sanitarios para la caracterización, la formulación y la ejecución de los programas municipales que incluyen aspectos sociales, de sanidad, y ambientales.


Este documento se ha editado a partir de una versión inglesa.

Traducido por M. Cristina González Ruiz.

Revisado por Carlos Verdaguer.

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