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Programa para la inserción socio-residencial de personas sin hogar (Comunidad de Madrid, España)

Experiencia seleccionada en el Concurso de Buenas Prácticas patrocinado por Dubai en 2006, y catalogada como No calificada. (Best Practices Database)
País/Estado -- España
Región según Naciones Unidas -- Europa
Región ecológica -- continental
Ámbito de la actuación -- regional (internacional)
Agentes -- gobierno central; gobierno regional; gobierno local; fundación

Categorías --


Contacto Principal

Asociación Realidades -- instituciones filantrópicas
Isabel Herrero Fernández
C. Cáceres, 10-1º izda.
28045 Madrid, España
Teléfono:   915277989
Fax:        915063480

E-mail: realidadeslar@telefonica.net
Web: http://www.asociacionrealidades.org


Organización Nominadora

Comité Hábitat Español -- Asociación entre los sectores público, privado y ciudadanos
José Luis Nicolás Rodrigo [jlnicolas@vivienda.es]
 
Ministerio de Vivienda.
Paseo de la Castellana, 112
C.P.: 28071
Madrid, España
Web: http://www.vivienda.es

Otras entidades colaboradoras:

Comunidad de Madrid

Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales

Hoss-Homeless

Excmo. Ayuntamiento de Madrid


Resumen

A principios de los noventa, la atención a las personas sin hogar en Madrid se realizaba en gran medida desde el marco de la beneficencia, con muy escasa presencia de la responsabilidad pública. Exceptuando la intervención municipal, en el ámbito residencial sólo existían espacios colectivos, para estancias breves, con la finalidad única de proporcionar cama; no existían plazas para parejas y las plazas para mujeres eran muy reducidas en proporción al creciente número de mujeres sin hogar.

A mediados de los noventa se pusieron en marcha las primeras políticas públicas para personas sin hogar. Sin embargo, se continuaba únicamente con los recursos de alojamiento de siglos anteriores. La Asociación Realidades es una entidad gestora de renta mínima para personas sin hogar de la Comunidad de Madrid, que desde 1994, con especial autonomía desde 1998, y hasta finales del 2005, ha iniciado y continuado la gestión de actuaciones socio-residenciales alternativas para las personas a las que atendía y que quedaban fuera de la red. La Asociación lleva a cabo una investigación, hace visible la situación residencial de las personas sin hogar en Madrid y pone en funcionamiento metodologías y herramientas específicas para la intervención socio-residencial. Además crea contextos residenciales innovadores y alternativos con plazas de alojamiento, estables y con acompañamiento social: pisos supervisados, pisos compartidos semiautónomos y alojamientos individuales supervisados, entre los que cabe destacar las plazas creadas para mujeres y parejas. Destacamos la creación de metodologías y de alojamientos adecuados, accesibles, diversos y estables para los procesos de mejora de las personas sin hogar. Y también resaltamos la importancia del respaldo de los poderes públicos alcanzado para la sostenibilidad de la red residencial creada. Desde el año 1998, a través de este Programa, la implicación de los gobiernos nacional, regional y local se ha implantado en políticas socio-residenciales para personas sin hogar.

Fechas Clave

Descripción

Situación previa a la iniciativa

A principios de los noventa, los alojamientos para personas sin hogar que existían en Madrid no pertenecientes al Ayuntamiento, eran albergues tradicionales, asistenciales, donde principalmente se ofrecía cama, mayoritariamente para hombres, con estancias colectivas y breves. Se daba una falta de espacios residenciales adecuados que suponía la exclusión residencial de las mujeres y parejas sin hogar y obligaba a la estancia en la calle de personas que solicitaban un espacio digno en el que vivir.

Formulación de objetivos y estrategias

Este Programa busca hacer visible la realidad residencial dinámica de las personas sin hogar en Madrid, con la estrategia de realizar la primera investigación al respecto y la difusión de la misma a entidades públicas y privadas. Otro de los objetivos es abordar los posibles elementos residenciales que refuercen la inclusión de estas personas, especialmente mujeres, desde la estrategia de generar viviendas sociales, habitables, seguras, estables y accesibles para hombres y mujeres. Ambos objetivos se trabajan desde dos niveles diferentes y complementarios, uno centrado en una intervención directa y participativa con las personas y otro situado en los diferentes agentes vinculados con este aspecto: administraciones públicas, organismos de vivienda, entidades privadas, ciudadanos, universidades...

La experiencia en cifras

Proceso

La prioridad de la Asociación Realidades desde 1992 ha sido apoyar de un modo integral a las personas sin hogar para que pudieran llevar a cabo procesos de mejora psicosocial, removiendo aquellos obstáculos que refuerzan su situación de exclusión social. En 1994 constatamos la situción de exclusión residencial en que vivían las personas sin hogar, ya que no existían recursos sociales de alojamiento adecuados desde los que pudieran cuidarse.

La entidad fijó entre sus prioridades generar alternativas socio-residenciales, apoyando rentas de alquiler y creando alojamientos sociales diversos, accesibles y adecuados, contando para todo esto con las personas atendidas, los poderes públicos, las universidades, varias entidades privadas y los equipos de trabajo. Pronto se constató que los alojamientos a los que podían acceder las personas sin hogar eran escasos y poco adecuados a la realidad actual. La red pública de alojamientos para estas personas era muy insuficiente. Todo esto suponía una dificultad clave en los procesos de cuidado y mejora que las personas se proponían.

Las administraciones públicas estaban empezando a desarrollar políticas sociales destinadas a este colectivo y no les parecía prioritario crear otros espacios socio-residenciales; además, en el ámbito público no existían experiencias de cesión de viviendas para una intervención social con estas personas.

La necesidad era muy clara, pero poder ofrecer viviendas sociales pasaba, de inicio, por tener alojamientos. Nuestra entidad, sin ánimo de lucro y carente de estas infraestructuras, requería de creatividad y riesgo para iniciar experiencias que fueran asentando buenas prácticas. En este aspecto ha sido clave contar con financiación privada puntual, aumentando la implicación posterior de las administraciones.

Las infraestructuras con las que hemos intervenido en estos años han sido en su mayoría en viviendas alquiladas de mercado libre, teniendo que buscar alquileres que nos garantizaran estabilidad en la duración de los contratos. Esta cobertura de infraestructuras es muy costosa por los precios de alquiler; por ello siempre hemos demandado cesión de vivienda pública. Aunque esta situación sigue siendo una dificultad para la estabilidad de las acciones, poco a poco las administraciones públicas asumen responsabilidad y el Programa cuenta con una vivienda del Instituto de la Vivienda de Madrid (IVIMA) y con cinco viviendas unipersonales de la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV).

Se optó por que las viviendas sociales fueran espacios dignos, bonitos, cálidos y que estuvieran en contextos normalizados, en medio de comunidades de vecinos. En un principio existía el temor al rechazo de los vecinos, sin embargo la experiencia ha sido muy enriquecedora. Las personas al acceder a las viviendas adquirían la identidad de vecino de una comunidad, pudiendo ejercer los derechos y obligaciones del resto de inquilinos, lo que ha permitido resolver los problemas surgidos por los cauces de la normalidad y la integración.

Otra clave del Programa ha sido afrontar la dinámica situación del mercado de la vivienda y de las personas sin hogar. Para esto ha sido clave hacer una lectura continuada de los procesos, la actualización de las propuestas y mucha creatividad. Así, se empezó con pisos semiautónomos y ayuda en el pago de las rentas de alquiler, pero a finales de los noventa la subida de alquileres supuso sumar otras estrategias. Por eso, se vio preciso crear viviendas más supervisadas para personas más deterioradas e iniciamos los pisos supervisados para emergencias. Finalmente vimos que había personas que precisaban para su mejora de viviendas individuales, e incorporamos alojamientos individuales supervisados.

Resultados obtenidos

En estos años destacamos la contribución desarrollada para hacer visible la realidad residencial de las personas sin hogar, especialmente injusta para las mujeres y las parejas, con la investigación realizada junto con el Ayuntamiento de Madrid y la Universidad de Comillas y los informes elaborados al respecto para diferentes entidades públicas y privadas.

Además, ha sido clave la implicación innovadora y progresiva de las tres administraciones públicas y de las entidades privadas, con el respaldo del Ministerio desde los inicios, el reconocimiento de ser el primer proyecto residencial en el Programa de Renta Mínima de Inserción de la Comunidad de Madrid, y el apoyo del Ayuntamiento de Madrid en las investigaciones y otros recursos.

En la actualidad la red residencial para las personas sin hogar ya es una prioridad en la política social con estas personas. La creación de viviendas sociales habitables, accesibles, dignas, estables y que dieran respuesta equitativa a hombres, mujeres y parejas, se ha concretado en:

Sostenibilidad

Un elemento clave para la sostenibilidad de las acciones del Programa ha sido el respaldo y la implicación financiera de los gobiernos nacional, regional y local.

Como criterio de la entidad, pensamos que las acciones de este programa, por su contenido, han de ser contempladas dentro de las políticas sociales públicas y por ello han de ser asumidas, en su mayoría, por fondos públicos. Por esto, el control financiero de nuestras actuaciones también se debe a las administraciones públicas, ya que la entidad es una asociación sin ánimo de lucro y sin patrimonio. Otro elemento que refuerza este aspecto es la cesión de viviendas públicas para crear las viviendas sociales. Así sucede con una vivienda del Instituto de la Vivienda de Madrid (IVIMA), perteneciente la Comunidad de Madrid, y con cinco viviendas cedidas por la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV).

Otra clave de sostenibilidad es la incorporación de las acciones residenciales con personas sin hogar en políticas sociales como el Programa de Renta Mínima de Inserción, así como el respaldo público municipal a las investigaciones sobre esta realidad y a la elaboración de instrumentos para profesionales de servicios sociales como la Guía de alojamientos. En el ámbito de la intervención social, la práctica residencial llevada a cabo ha alcanzado estabilidad y es continuada por diferentes instituciones, principalmente en lo relativo a plazas para parejas y mujeres.

Transferibilidad

Nuestra práctica en viviendas sociales se ha transferido a petición de los Servicios Sociales, en el 2005, al municipio de Leganés, a través de la realización del proyecto socio-residencial para personas sin hogar de este municipio, donde se han hecho cargo del proyecto profesionales de esta concejalía. Esta transferencia se estaba intentando desde hacía años pero las dificultades de financiación lo impedían. Finalmente, desde la demanda de los profesionales y a través de financiación de la Comunidad Autónoma se llevó a cabo, iniciándose una valoración-diagnóstico de la situación residencial de las personas sin hogar ejn Leganés, y planteándose una alternativa residencial de pisos supervisados para emergencias y de alojamientos individuales supervisados. Ha sido muy importante recoger la especificidad del municipio y de la realidad de las personas sin hogar. El proyecto se ha insertado en el Programa contra la exclusión social de Leganés, en coordinación con otros proyectos. Está en la fase de implantación y aún no hay evaluación realizada.

La asociación Provivienda decidió incorporar al trabajo que hacía con mujeres nuestra idea de pisos compartidos semiautónomos, para lo que nos pidieron que les formásemos en el proceso de creación de unidades de convivencia. Este intercambio de práctica profesional se llevó a cabo durante un mes, dos días por semana, de modo práctico, estando profesionales de ambas entidades en el proceso. Finalizado este intercambio, Provivienda continuó con la réplica de la práctica de pisos compartidos semiautónomos.


Edición del 24-11-2006
Revisión: Carlos Prados Cano
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Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid Universidad Politécnica de Madrid
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