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Fecha de referencia: 5-7-2000
Experiencia seleccionada en el Concurso de Buenas Prácticas patrocinado por Dubai en 1996, y catalogada como NO CLASIFICADA.
(
Best Practices Database.)
País/Country: España
Instituciones: Gobierno central, gobierno local; ONG.
Contacto principal:
Junta de Andalucía
D. Luis González Tamarit
C. Juan Antonio de Vizarrón, s/n
Edificio Torretriana. Isla de La Cartuja
41092 Sevilla
Tel: 34 954 46 50 19
Fax: 34 954 46 44 52
Su origen viene dado al detectar países con una política de
vivienda incipiente, con planteamientos puramente asistenciales:
intervenciones en periferias, aisladas, espontáneas y ausencia de
planteamientos ante la problemática habitacional de los Centros
Históricos, con un Patrimonio Arquitectónico gravemente degradado.
El objetivo del Programa es apoyar en diversos países las políticas
locales de aquellas instituciones públicas que hayan manifestado
interés en programas que solucionen el problema del alojamiento.
La estrategia seguida ha sido demostrar mediante intervenciones
pilotos, la viabilidad de la recuperación de los Centros
históricos.
Entre los resultados alcanzados por este programa destacan:
Esto se lleva a cabo a través del contacto entre instituciones de
diversos países para constituir un equipo multidisciplinar (a nivel
técnico, político, administrativo e internacional), y ejecutar un
proyecto de gran impacto.
Situación de partida
Andalucía, unida por fuertes vínculos históricos y culturales con
los países de América Latina y del Magreb, observa con preocupación
la situación del centro de las ciudades como zona residencial con
unos niveles de desarrollo humano deficientes, con alarmante
deterioro de viviendas y edificios, producto de una mala
experiencia entre propietarios-arrendatarios, sin la presencia de
procesos de rehabilitación.
Esta situación se agrava por la existencia de un sector de
población en los centros históricos con graves problemas
socioeconómicos, hacinamiento y con insuficientes programas a nivel
oficial destinados a frenar el proceso degenerativo al que se
encuentran sometidos, con condiciones de vida precarias.
Objetivos
Los objetivos los podemos clasificar en 3 bloques: social,
urbanístico y formación-fomento:
La estrategia es adaptada a cada país o ciudad, siendo el
procedimiento generalizado acometer una actuación emblemática a
modo de experiencia piloto, de forma integral y a partir de ella se
desarrolla un proceso general que ponga en marcha todo el programa,
(localización, proyecto de rehabilitación, realojos, ejecución de
la obra, trabajo social con comunidades de vecinos, regularización
de tenencia - propiedad, alquiler -, entrega y funcionamiento).
En Marruecos, teniendo en cuenta las características propias del
país, se ha iniciado el programa en el espacio público (Calles,
Edificios Públicos), pasando en las siguientes fases a lo privado
(interior de las viviendas) y a la intervención en el equipamiento
social.
Descripción de la actuación
El Programa de Cooperación Internacional consiste en la ejecución
de una serie de actuaciones encaminadas a solucionar la
problemática habitacional de los centros históricos. Para ello se
trabaja sobre tres líneas:
Cada línea de acción programada contiene numerosas actuaciones, lo
que enriquece la ejecución de este programa.
Dentro del programa global desarrollado en un país, se pueden
clasificar las actuaciones según el siguiente orden cronológico:
Para el desarrollo de las actuaciones antes expuestas se han
desarrollado las siguientes acciones respectivamente.
La programación es el resultado de todos lo encuentros antes
mencionados más un análisis donde se tienen en cuenta los recursos
disponibles de todo tipo, el nivel de apropiación o respuesta de la
contraparte y el conjunto del programa (todos lo países).
Este programa lo pone en marcha la Dirección General de
Arquitectura y Vivienda (DGAV) de la Junta de
Andalucía. Para desarrollar el programa se han suscrito acuerdos
con la Agencia Española de Cooperación Internacional y
con multitud de instituciones y entidades en los diferentes países:
Argentina (Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires,
Intendencias municipales de Córdoba y Rosario, Facultad de
Arquitectura y Urbanismo de Tucumán), Bolivia (Gobierno
municipal de Potosí), El Salvador (Ministerio de
Vivienda), Chile (Municipalidad de la Reina,
Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Municipalidad
de Santiago), Cuba (Asamblea del Poder Popular de
Santiago, Oficina del Historiador de La Habana,
Gobierno de la Ciudad de La Habana, Facultad de
Arquitectura, Asamblea del Poder Popular de
Trinidad), Ecuador (Distrito Metropolitano de
Quito, Pontificia Universidad Católica de El
Ecuador), Marruecos (Centro Cultural Español-Instituto
Cervantes, Consejo Municipal de Tetuán, El
Azhar, Sidi Mandri, Municipalidad de la
Ciudad de Chouen, Municipalidad de la Ciudad de
Larache), México (Gobierno del Distrito Federal de
México, Ayuntamiento Municipal de Taxco de
Alarcón), Uruguay (Intendencia Municipal de
Montevideo), Honduras, Nicaragua, Panamá, Santo Domingo y
algunas ONG's: Foundation International de Synthese
Architeturale (FISA), Arquitectura
Compromiso Social, etc. y asociaciones. Una estrecha
colaboración entre las diferentes Direcciones Generales,
municipios... han permitido el carácter integrador del Programa.
Entre las dificultades muy iniciales encontradas estaba justificar
ante algunos miembros del Parlamento Andaluz la utilización de
fondos fuera de nuestra región, solucionado a partir de las
movilizaciones populares del otoño del 94 para alcanzar el 0.7 del
PIB en materia de cooperación.
En el año 2000 el Presupuesto de Cooperación de la
DGAV asciende al 1% del total de Presupuesto.
Un grave problema fue la crisis económica en América Latina en los
primeros años del programa, con altas tasas de inflación y bajo
PIB. así como la poca estabilidad política de la
región con continuos cambios en los gobiernos y drásticos cambios
en los programas de gobiernos.
En el caso de los países del Magreb, la aceptación fue siempre alta
desde el inicio.
La gestión del programa es compartida por las tres partes que lo
conforman, Junta de Andalucía, Agencia Española para la Cooperación
Internacional y las diferentes contrapartes, para ello, se
suscriben acuerdos amparados en los Protocolos de Cooperación entre
los estados. La organización del Programa está centralizada en la
DGAV con el apoyo de unos técnicos altamente
cualificados conocedores y partícipes de experiencias similares en
Andalucía.
La participación ciudadana, que es alta, es gestionada por la
contraparte como destinatarios finales de las actuaciones.
Resultados alcanzados
Impacto
Teniendo en cuenta que evaluar un programa tan integral resulta ser
un ejercicio complicado por ser la principal componente una de tipo
ideológico, de políticas y planteamientos ante el problema de los
centros históricos y su población, no obstante existen datos
objetivamente verificables como el número de programas de
rehabilitación puestos en marcha, número de planes de ordenación,
reuniones, encuentros, viviendas rehabilitadas, etc. que hacen
pensar que se han alcanzado cotas satisfactorias de resultados.
El Programa ha arrojado el siguiente resultado:
En líneas generales se detecta un alto grado de aceptación por la
población que se manifiesta en acciones de réplica cada vez más
numerosas.
Se han puesto en marcha distintos programas de rehabilitación en
diferentes ciudades (Montevideo, Santiago, Quito, La Habana). Un
aspecto importante es la generación de Programas que orientan la
política de vivienda a través de la creación de oficinas de gestión
(Direcciones Generales). Entre los cambios más importantes:
Sostenibilidad
Una de las características substanciales del programa es trabajar
para preservar la identidad cultural del entorno en el que se
desarrolla, tanto la preservación del edificio (rehabilitación de
edificios de un determinado valor arquitectónico y/o social) como
la población residente y su entorno. Obteniéndose de esta forma una
mejora en la calidad de vida, los costes para los beneficiarios son
adaptados a la realidad socioeconómica y cultural, siendo el
sistema adoptado que cada parte aporte un porcentaje de la
actuación que en la mayoría de los casos supone una ayuda no
retornable, estimándose que no menos del 75% del presupuesto el
importe neto para los beneficiarios.
Los recursos utilizados, varían dependiendo de los usos,
costumbres, niveles económicos, adaptados a las características del
país (aportación de capital, o participación en el proyecto,
cediendo parte de la vivienda a usos comunitarios...).
Recuperándose los fondos invertidos en las operaciones mediante
fondos rotatorios, subsidiación de interés en créditos
hipotecarios, fondos para mejoras de la comunidad, y en algunos
casos donación sin retorno.
El nivel de autosuficiencia dentro de las contrapartes cuando
observan los éxitos de la operación alcanzan cotas elevadas,
creando ellos mismos programas que desarrollan las políticas de
rehabilitación e intervención en los centros históricos,
disponiendo como herramientas las diferentes fórmulas adoptadas en
las experiencias pilotos.
Intercambio de experiencias
La metodología de este programa permite que sea reproducido en
multitud de ámbitos, pudiéndose decir que el origen del programa de
cooperación radica en la transferencia misma de un programa a otra
región, ya que el punto de partida fue el desarrollo de actuaciones
exitosas en una región de similar desarrollo económico y con raíces
culturales en algunos aspectos comunes (Andalucía), consiguiendo
facilitar el desarrollo de dichos programas en otra región, con la
condición de someterlo a un pequeño proceso de adaptación.
Este planteamiento hizo aplicar las mismas lecciones a otra región
con elementos comunes, como América Latina, Marruecos, proximidad
geográfica, raíces culturales comunes, siendo el resultado buena
receptividad, fácil entendimiento y apropiación del programa en
poco tiempo.
Esto puede contribuir en el contexto internacional al desarrollo de
países con vínculos culturales y sociales comunes, pero gran
distancia en términos de desarrollo humano.
Este programa puede ser transferido a:
En el transcurso de numerosos encuentros, se ha conseguido inspirar
a numerosas administraciones.
Este programa permite recuperar y dinamizar los Centros Históricos,
mejorando substancialmente las condiciones de vida de sus
habitantes, preservando al mismo tiempo su población, integrándola
en su medio, preservando la identidad cultural de su patrimonio
histórico, cultural y de su población.
Resultados alcanzados
Perfil financiero
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