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Buenas Prácticas > Latinoamericanas > Concurso Internacional 2008 > http://habitat.aq.upm.es/bpal/onu08/bp2217.html   
Los habitantes del Valle del Chota disfrutan de agua potable (Ibarra, Ecuador)

Experiencia seleccionada en el Concurso de Buenas Prácticas patrocinado por Dubai en 2008, y catalogada como GOOD. (Best Practices Database)
País/Estado — Ecuador
Región según Naciones Unidas — América Latina
Región ecológica — árida y semiárida
Ámbito de la actuación — provincial/estatal
Agentes — gobierno local; organización no gubernamental (ONG); organización de base comunitaria (OBC)

Categorías — Participación ciudadana y riqueza cultural: participación comunitaria; riqueza social y cultural.


Contacto Principal

Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Ibarra (EMAPA-I) — gobierno local
Ing. Álvaro Castillo Aguirre. Director de EMAPA-I.
Sucre 7-77 con Pedro Moncayo 
Ibarra (Imbabura)
ECUADOR 
Tel. 062 951 670 
Fax. 062 955 410 
E-mail: emapa-i@andinanet.com
Web: http://www.emapa-i.com/emapa


Socio

Programa de Agua Potable para la Sierra Norte (APOSINO) — organización no gubernamental (ONG)
Ing. Wilson Rueda
Garcia Moreno Street entre Sucre y Rocafuerte
Ibarra (Imbabura)
ECUADOR 
Tel. 062 606 903
Fax. 062 955 953
E-mail: udpaposino@andinanet.net
Colaboración financiera.
Colaboración técnica.


Socio

Junta Parroquial, vecindarios y comunidades — organización de base comunitaria (OBC)
Lic. Laureano Alencastro
Aloburo (Imbabura)
ECUADOR
Tel. 094 375 230 
Colaboración con mano de obra y en la toma de decisiones.

Resumen

La Parroquia de Ambuquí, situada en el Valle del Chota, tiene 5.359 habitantes, 2.734 de ellos son hombres y 2.625 son mujeres. La música y el baile forman parte de la vida diaria de esta alegre gente. La bomba es la expresión musical más significativa de la población. La parroquia tiene 139,94 kilómetros cuadrados y está formada por once comunidades. Las más importantes son: El Juncal, Carpuela, El Chota, San Alfonso de Ambuquí, La Playa, El Corte y El Ramal. La población se dedica fundamentalmente a la agricultura, principal fuente de ingresos de la zona.

Las comunidades afroecuatorianas se instalaron en el Valle del Chota, sufriendo las consecuencias de la negligencia de las autoridades a la hora de proporcionarles servicios básicos a todas las zonas rurales de la provincia de Imbabura. Con el propósito de resolver estos problemas, la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Ibarra (EMAPA-I) llevó a cabo diversos acercamientos, primero con los líderes comunitarios y luego con el resto de la comunidad mediante asambleas generales en las que se plantearon y priorizaron los trabajos a realizar.

Hasta hace cinco años, el estado de las infraestructuras de agua potable y saneamiento era dramático. Ante la falta de infraestructuras adecuadas para la higiene personal y las actividades domésticas, la población estaba usando el agua de las acequias, del río Chota y del canal de riego Ambuquí. Las consecuencias del uso de ese agua eran enfermedades como la gastroenteritis y hongos en la piel.

Para luchar contra esta falta de servicios, el director general con el apoyo de la junta directiva de la empresa han dedicado desde el año 2003 los recursos financieros suficientes para poder ir resolviendo gradualmente estas deficiencias, algo esencial para llevar una vida saludable y digna.

Fechas Clave

Descripción

Situación previa a la iniciativa

Desafortunadamente, las áreas rurales de Ecuador han sido sistemáticamente olvidadas y desatendidas, provocando graves problemas económicos, sociales y de salud, como ocurre en el caso en las comunidades negras del Valle del Chota. Los sistemas de agua potable y saneamiento son totalmente inadecuados y no existe una preocupación de las autoridades para mejorarlos. A causa de esta situación existen problemas, especialmente con la calidad del agua, que provocan parásitos, hongos en la piel, gastroenteritis y otras enfermedades cuyo tratamiento conlleva gastos médicos y medicinas. Además, estos problemas hacen que la población no tenga la capacidad de promover los valores culturales, la educación medioambiental y la protección de los recursos hídricos.

Establecimiento de prioridades

La EMAPA-I empleó mucho tiempo coordinando planes intersectoriales en colaboración con el sector público, instituciones de los gobiernos provinciales y nacional, los líderes comunitarios y la población. La disponibilidad de equipos para trabajar fue muy importante para alcanzar una participación consensuada en todas las etapas del proyecto.

Los líderes comunitarios, los gobiernos parroquiales y los directivos de la empresa establecieron el porcentaje de participación de cada uno de ellos en los proyectos, identificando las prioridades en función de las necesidades. Se coordinó la participación de todos los actores implicados en los proyectos de agua potable y saneamiento, en los recursos invertidos y las responsabilidades compartidas y se logró la participación de la población en el mantenimiento y manejo de las instalaciones.

Actualmente la compañía tiene muy en cuenta a las comunidades a la hora de planificar el trabajo, priorizando las necesidades reales de la población tradicionalmente relegada, con una incipiente participación en la toma de decisiones sobre las obras.

Formulación de objetivos y estrategias

La EMAPA-I se acercó a las comunidades negras del Chota para solucionar sus necesidades de abastecimiento de agua potable y saneamiento. Un gesto extraño viniendo de una entidad conformada por clases sociales de mayor nivel adquisitivo que tomó la iniciativa para solucionar estos problemas sin esperar a que los propios habitantes reclamaran soluciones.

Una vez identificados los problemas la compañía, junto con la población, priorizó los trabajos a realizar en cada zona sobre la base de sus necesidades particulares. La decisión de instalar primero el sistema de abastecimiento de agua o el de saneamiento se decidió en asambleas comunitarias, con grandes expectativas sobre su cumplimiento.

Movilización de recursos

Es muy importante señalar que la compañía ha logrado la cofinanciación para el proyecto a través de acuerdos de colaboración con la EMAAP-Q, el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (MIDUVI), el Programa de Agua Potable para la Sierra Norte (APOSINO) de la Cooperación Belga y la mano de obra no cualificada de las comunidades. Allá donde una acción es necesaria, la coordinación entre distintas entidades públicas y ONG de gobiernos aliados puede afrontar los problemas de la población de las zonas rurales más necesitadas.

Proceso

Cinco años antes de la puesta en marcha del proyecto, el abastecimiento de agua potable era totalmente deficiente, funcionando sólo dos o tres horas al día y sin alcanzar a toda la población, con lo que la gente tenía que tomar el agua del río para cubrir las necesidades básicas del hogar.

A partir de la decisión, tomada por la más alta autoridad de la empresa, de acometer trabajos de acondicionamiento de las infraestructuras básicas en este área, fueron necesarios acercamientos a los líderes comunitarios de las parroquias para concienciar acerca de la relevancia del abastecimiento de agua potable y el saneamiento en la mejora de la calidad de vida y el medio ambiente y en la limpieza de los ríos y acequias.

Al principio, el director general se encontró con la negativa y el rechazo de la empresa hasta que la junta directiva recibió tantas propuestas que dejó de creer que la iniciativa era imposible de llevar a cabo. Las comunidades, viendo que podía hacerse realidad, decidieron apoyarla contribuyendo con mano de obra no cualificada, para que pudiera completarse el proyecto lo más rápidamente posible.

El compromiso de la empresa fue servir de la mejor manera posible a la población negra de la parroquia. A partir de ahí se recurrió a varias vías para lograr el objetivo. Se firmaron acuerdos de colaboración con la Unidad de Desarrollo Norte (UDENOR), el Proyecto de Desarrollo Rural Integrado Cotacachi, el APOSINO, el MIDUVI y la EMAAP-Q.

Estos esfuerzos son los que han permitido que la población de Ambuquí tenga actualmente un mejor servicio de agua potable y saneamiento tanto en cantidad como en calidad y continuidad del mismo, tal y como reconocen los propios usuarios. El año 2007 fue el más importante para las comunidades de El Juncal, El Chota, Carpuela y San Alfonso entre otros. Las alianzas entre la EMAAP-I y otras instituciones fueron fundamentales en el proceso de atender a estas comunidades.

Cada una de las redes de agua potable de la Parroquia de Ambuquí cuenta con dispositivos automáticos de cloración que garantizan la calidad del agua. Esto permite que la población pueda consumir el agua con confianza, directamente del grifo sin tener que hervirla.

Resultados obtenidos

Con la incorporación de estos proyectos, la comunidad se organizó y ahora trabaja junto con la EMAPA-I en la gestión, planificación, diseño y desarrollo de los proyectos que tratan de solucionar sus necesidades de agua potable y saneamiento, asumiendo compromisos de acuerdo a un calendario de actividades.

La Empresa ha recibido colaboración técnica y financiera, especialmente en la formación de sus técnicos por parte de varias entidades públicas y agencias de cooperación como el Banco del Estado, la cooperación belga y japonesa, la EMAAP-Q, la Asociación Nacional de Empresas Municipales de Agua Potable (ANEMAPA), la Municipalidad de Ibarra y la comunidad ibarreña. Esto es algo que ha contribuido decisivamente a conseguir el liderazgo nacional en efectividad y eficiencia, lo que supone un desafío para una entidad pública.

Para la mejora de los sistemas se han llevado a cabo acciones de programación con conceptos y definiciones técnicas. Con el propósito de lograr una aplicación apropiada de las leyes se han interrelacionado elementos como: la planificación, los proyectos financieros, el presupuesto, la contabilidad, la tesorería, el márketing, el agua no contabilizada para el suminstro urbano y rural, el saneamiento y la gestión de la calidad del sistema (ISO 9001:2000), logrando mejores resultados de acuerdo con los estándares nacionales e internacionales.

Las parroquias, barrios y comunidades han apoyado el proceso a través de su participación en la firma y la realización de los proyectos de agua potable y saneamiento en los sectores urbanos y rurales del Cantón Ibarra. Durante el proceso ha sido muy importante inculcar la cultura del pago por los servicios, algo que ha ayudado a la compañía a llegar a estos estratos de la población.

Es un error pensar sólo en proporcionar un buen servicio a aquellos que ya son usuarios y dejar de lado a clientes potenciales que tarde o temprano requerirán sus servicios. Esto acrecentaría un problema que puede ser resuelto con financiación y haciendo entender a la población que se trata de un asunto comunitario, para lograr que apoye el trabajo de la EMAPA-I para aliviar la falta de servicios básicos que vienen sufriendo algunos sectores urbanos y rurales.

Sostenibilidad

El programa de responsabilidad social corporativa constituye un plan estrella de la compañía para corresponder a las acciones públicas de mejora de las condiciones de vida en un entorno saludable y con una población comprometida con la participación. En la agenda de la responsabilidad corporativa, la Empresa también ha añadido otras acciones encaminadas a proporcionar un entorno saludable para toda la población de Ambuquí.

A consecuencia de esto se está llevando a cabo el programa Guardianes del Agua a través del cual se busca que los niños de cuarto a séptimo curso de educación básica de las escuelas de la parroquia reciban una educación basada en los valores, la disciplina, el respeto, el cuidado del medio ambiente, el uso racional del agua y la prevención del consumo de alcohol y drogas, convirtiéndose en hombres y mujeres comprometidos con el desarrollo sostenible de la sociedad.

La base para apoyar esta actividad, fue la orden de creación de la EMAPA-I publicada en la Gaceta Oficial el 20 de septiembre de 2007 que en su párrafo 4 del artículo 3 dice que «se continuará llevando a cabo la Agenda de Guardianes del Agua».

El plan de mejora de los servicios sanitarios de las escuelas del Valle del Chota es otra acción que lleva a cabo la compañía para consolidar la construcción de entornos saludables para niños y adultos. La primera receptora de esta acción fue la escuela Peter Claver de la comunidad de Carpuela, en la que estudian 240 niños y niñas. La contrapartida para la población beneficiada, en este caso sus padres y madres, fue la colaboración en mingas (jornadas trabajo comunitario) para la reforestación de la cuenca del río, administrada por la compañía.

Una vez construidos o mejorados los sistemas de agua potable en el valle, la población empezó a concienciarse acerca del uso racional del agua y mostró un mayor compromiso con el pago de las facturas del consumo de la misma.

La copia de seguridad de las bases de datos y el mantenimiento de los sistemas operativos es de una importancia fundamental para la compañía.

Lecciones aprendidas

La nueva administración, designada tras un incidente relacionado con la contaminación del agua que estalló a finales del año 2002, desarrolló por iniciativa propia esta buena práctica, usando herramientas de gestión innovadoras que permitieron transformar las debilidades de la compañía en fortalezas. Se diseñó un plan estratégico para poder llevar a cabo eficientemente el objetivo principal propuesto: la llegada de los servicios públicos al mayor número posible de hogares. Esto se logró fortaleciendo los departamentos administrativos, técnicos y financieros, llevando un control efectivo de la calidad del agua, incrementando la cobertura de la red, reduciendo costes, mejorando la imagen y la credibilidad de la compañía, protegiendo los acuíferos, realizando un tratamiento adecuado en las zonas rurales y rehabilitando las redes de agua potable.

La coordinación de la participación de los agentes implicados en los proyectos, los recursos invertidos y las responsablidades compartidas se alcanzaron gracias al crecimiento de la capacidad de organización de los residentes, lo que permitió la viabilidad del programa gracias a su trabajo en el mantenimiento y manejo de las redes de agua potable y saneamiento.

La respuesta positiva de todos los agentes implicados a la hora de resolver los problemas que fueron surgiendo permitió la articulación entre instituciones y la decisión sobre en qué porcentaje de los trabajos intervenía cada cual ya sea financieramente, aportando mano de obra o como agencia ejecutora, maximizando la efectividad del trabajo en equipo.

Cuando las personas están felices y satisfechas con el nuevo servicio y sienten que se ha cumplido lo planificado, su propia determinación en que los trabajos de construcción se lleven a cabo les da la oportunidad de expresar su satisfacción con los mismos. Esto propicia la coyuntura apropiada para que se pueda cobrar por los servicios, ya que de esta manera la población está más dispuesta a pagar.

Con la puesta en práctica de la nueva ordenanza municipal que incorpora la responsabilidad social corporativa como una forma de contribuir a la consecución de los Objetivos del Milenio, se ha propiciado que la cobertura de los servicios básicos haya empezado a llegar a áreas menos desarrolladas, subsidiadas por el aporte de otras más desarrolladas. Con un enfoque de género se ha dado la oportunidad a la mujer de participar en la toma de decisones de la comunidad, dándole especial importancia a su contribución.

Transferibilidad

El principio del cambio fue un desgraciado accidente, la contaminación del agua potable causada por la rotura por sobrepresión de un depósito de aguas residuales en noviembre de 2002.

A causa de este problema se cambió parte de la directiva de la compañía en enero de 2003, nombrándose un nuevo director con una nueva visión acerca de la gestión de los recursos administrativos, técnicos y financieros. Ante la urgente necesidad de servicios básicos por buena parte de la población del Cantón Ibarra, se inició un programa de cambios estructurales que contaran con la participación de la ciudadanía.

Al comienzo la población era escéptica, puesto que la EMAPA-I tenía muy poca credibilidad al no haber cumplido con sus compromisos, pero poco a poco se han ido llevando a cabo las obras, cumpliendo con los costes y los tiempos. Actualmente, incluso los usuarios están de acuerdo con las tarifas porque reconocen que con lo recaudado se pueden llevar a cabo obras en otras partes de la región.

La EMAPA-I se ha dado cuenta de que los cambios globales, estructurales y a nivel nacional y local no pueden ser obviados. Por ello ha decidido convertirse en un referente de compromiso y en un ejemplo para otras compañías, implicándose en el cambio. De esta forma ha firmado acuerdos de colaboración con otras instituciones nacionales e internacionales de referencia para comenzar a aprovechar su conocimiento para mejorar los servicios de la compañía. ¿Por qué embarcarse en experiencias que pueden acabar en resultados negativos, cuando otros han encontrado una manera apropiada que puede replicarse?

No se puede dejar de mencionar que en este proceso, se han tenido que enfrentar varios problemas. Uno de ellos era la existencia de empleados que no estaban dispuestos a cambiar de actitud, a los que hubo que convencer a través de muchas reuniones que incluyeron la participación de consultores externos. La calidad que había que alcanzar para ser efectivos y eficientes no podía conseguirse obligando por la fuerza a los empleados, por lo que hubo que integrarlos para trabajar todos en la misma dirección, adquiriendo un compromiso personal y un esfuerzo que sumados se transformaron en resultados positivos para la compañía.

También es importante resaltar que a pesar de implicar a la plantilla mediante la formación y la familiarización con los nuevos sistemas de gestión y control de calidad, hubo momentos de duda sobre si eran capaces o no de entenderlos. Se realizó un trabajo muy duro en todos los departamentos de la empresa para que los resultados empezaran a aflorar, elevándose la capacidad de respuesta y disminuyendo el tiempo de reacción frente a los problemas diarios gracias al trabajo en equipo y la toma consensuada de decisiones.

Es una ventaja que la EMAPA-I, a través de su director general, esté presididendo la ANEMAPA. Se ha aprovechado esta situación para que los técnicos de la compañía se encarguen de la transferencia de conocimientos, prácticas y resultados de la empresa y se ha introducido el uso del programa informático EPANET para el análisis de sistemas de distribución de agua impartiendo unos cursos organizados por la asociación.

De la misma manera, se ha ofrecido y aceptado la propuesta de que técnicos de las unidades de negocios de las empresas de agua potable del país sean enviados a realizar pasantías en la EMAPA-I con el propósito de aprovechar los conocimientos y buenas prácticas de la misma.

Perfil Financiero

Entidad20062007
EMAPA-I345.678,98770.000
EMAAP-Q123.382,84122003,57
APOSINO157.456,34-
Juntas25.435,6035.648,62

En dólares EE.UU.


Edición del 13-11-2008
Traducción del inglés: Lucas Álvarez del Valle
Revisión: Rodrigo Calvo López
Buenas Prácticas > Latinoamericanas > Concurso Internacional 2008 > http://habitat.aq.upm.es/bpal/onu08/bp2217.html   
 
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