Ciudades para un Futuro más Sostenible
Búsqueda | Buenas Prácticas | Documentos | Boletín CF+S | Novedades | Convocatorias | Sobre la Biblioteca | Buzón/Mailbox
 
Buenas Prácticas > Latinoamericanas > Concurso Internacional 2008 > http://habitat.aq.upm.es/bpal/onu08/bp2008.html   
Plan General Participativo de Nova Friburgo (Brasil)

Experiencia seleccionada en el Concurso de Buenas Prácticas patrocinado por Dubai en 2008, y catalogada como GOOD. (Best Practices Database)
País/Estado — Brasil
Región según Naciones Unidas — América Latina
Región ecológica — tropical y subtropical
Ámbito de la actuación — ciudad
Agentes — gobierno local; fundación; asociación de profesionales; organización no gubernamental (ONG).

Categorías — Ordenación territorial: planeamiento y calificación del suelo; sistemas de información geográfica (SIG); conservación de espacios libres; urbanización y desarrollo de suelo; remodelación urbana y suburbana. Procesos de planificación urbana y regional: planificación comunitaria; gestión y resolución de conflictos; proceso consultivo; conservación del patrimonio cultural. Participación ciudadana y riqueza cultural: participación comunitaria; educación cívica; respeto a la diversidad cultural.


Contacto Principal

Municipalidad de Nova Friburgo — gobierno local
Silvio Montenegro
Avenida Comte Bittencourt, 88
28625-000
Nova Friburgo
Estado de Río de Janeiro
Teléfono: 55 22 25234083 

E-mail: procidade@pmnf.rj.gov.br


Organización Nominadora

Caixa Econômica Federal — fundación
Emmanuel Carlos de Araújo Braz
 
SBS  Quadra 4  Lotes 3 y 4 11º andar - GEIPA
70092-900
Brasília 
Teléfono: 55 61 32066758

Web: http://www.caixa.gov.br/


Socio

Caixa Econômica Federal: Oficina Regional — fundación
Carlos José de Oliveira Aparecido
Boulevard Francisco de Paula Carneiro, 1 / 9
28018-230
Campos dos Goytacazes
Estado de Río de Janeiro 
Teléfono: 55 22 27373347



Colaboración financiera.


Socio

Instituto Brasileño de Administración Municipal (IBAM) [Instituto Brasileiro de Administração Municipal] — asociación de profesionales
Rosane Biasotto
22271-070
Río de Janeiro 
Teléfono: 55 21 25369797 
E-mail: ibam@ibam.org.br
Colaboración técnica.


Socio

Comité Nova Friburgo de Apoyo e Incentivo al Desarrollo (CONFIA) [Comitê Nova Friburgo de Apoio e Incentivo ao Desenvolvimento] — organización no gubernamental (ONG)
Terezinha Vane Ouverney [tvouverney@ig.com.br]
Rua Marques Braga, 07 – Sala 2004
28610-210
Nova Friburgo
Estado de Río de Janeiro 
Teléfono: 55 22 92193626 

Colaboración técnica.


Socio

Federación de Industrias del Estado de Río de Janeiro: Representación Regional (FIRJAN) [Federação das Indústrias do Estado do Rio de Janeiro] — asociación de profesionales
Claudio Tangari
Avenida Alberto Braune 12 – 1° e 7° andares
28613-000
Nova Friburgo
Estado de Río de Janeiro
Teléfono: 55 22 25236350
E-mail: rr.friburgo@firjan.org.br
Colaboración técnica.


Resumen

El Plan General Participativo de Nova Friburgo ha sido elaborado con el objeto de mejorar la gestión democrática de la ciudad, que cuenta con 178.000 habitantes, y para la integración de las políticas municipales, de una manera socialmente justa, económicamente viable y ambientalmente sostenible. A lo largo de todo el proceso se ha buscado incrementar la participación ciudadana de manera que los ciudadanos puedieran ser realmente protagonistas de la planificación y gestión de la ciudad, estimulando la formación del ciudadano y la cultura participativa. Ha sido necesario ofrecer a la población información sobre el Estatuto de la Ciudad, sus principios y fundamentos, así como estimular el debate apuntando a los retos por superar por parte de la Municipalidad en los próximos diez años. El intenso debate y la continua y consiguiente participación de varios actores sociales, con el objetivo de usar herramientas urbanas que pudieran ser adecuadas en las condiciones del territorio preexistentes, resultó en una aprobación unánime del proyecto de ordenanza presentado al Ayuntamiento. De esta manera quedaron reflejados los sentimientos y preocupaciones que los ciudadanos de Nueva Friburgo tienen respecto a su vida diaria y su futuro. La movilización social en torno al plan urbanístico fomentó la conservación del bosque atlántico, garantizado por normativa municipal. El bosque atlántico representa aproximadamente el 45% de todo el territorio municipal y constituye parte de un importante corredor ecológico en el Estado de Río de Janeiro. El Plan General además ha priorizado la conservación del patrimonio histórico y cultural local, la integración y articulación entre actividades urbanas y rurales, así como la tenencia segura de la tierra y las mejoras sociales y ambientales de los asentamientos vulnerables. Se consideró la producción de viviendas asequibles y la lucha contra la especulación inmobiliaria para el desarrollo de normas incluidas en el Plan que tienen por objeto la inclusión social y la erradicación de barreras a la equidad.

Fechas Clave

Descripción

Situación previa a la iniciativa

Antes de la preparación del Plan General participativo no había registros de procesos participativos asociados a políticas urbanas. Los intrumentos de control urbanístico seguían la lógica de los grupos técnicos y líderes políticos asociados al gobierno. Tenían que ver con prácticas que ofrecían servicios a cambio de votos y contribuían a la reproducción de la exclusión social, con el resultado de que un gran número de familias pobres en asentamientos irregulares eran vulnerables a situaciones de riesgo. Las experiencias previas con el presupuesto participativo y con el proyecto de desarrollo local sostenible e integrado, que fueron interrumpidas antes de alcanzar una conclusión satisfactoria, mostraban la necesidad de un cambio de formato, capaz de superar el descrédito y la resistencia de la población y los líderes locales.

Establecimiento de prioridades

La movilización de la población local hacia la construcción de una amplia adhesión social en torno al Plan General llegó tras los debates técnicos, que han estado tradicionalmente relacionados con los intrumentos de política urbana. Participó un amplio rango de líderes: habitantes de distintos barrios, incluidos asentamientos vulnerables; ambientalistas; productores agrícolas a pequeña escala; profesionales y académicos implicados en la mejora de la calidad de vida local; trabajadores de varios sectores de la economía formal e informal, así como otros ciudadanos que fueron capaces de actuar como protagonistas en el establecimiento de prioridades relacionadas con la conservación de la calidad de vida, tanto para las generaciones presentes como para las futuras.

Formulación de objetivos y estrategias

Los objetivos identificados para la elaboración del Plan General Participativo fueron; la construcción de un pacto social en torno al derecho a la ciudad y la función social de la propiedad orientada hacia un desarrollo local sostenible, desde una perspectiva democrática y socialmente justa. La estrategia adoptada por el gobierno local a lo largo de todo el proceso pretendió, por un lado, fortalecer sus condiciones institucionales para una dirección efectiva de las políticas urbanas y, por otro lado, ampliar la movilización de la sociedad en el sentido de una difusión de la información y de construcción de mecanismos de interlocución directa con varios actores sociales.

Movilización de recursos

El Plan General recibió el apoyo del Ministerio de Ciudades junto al Programa de Mejora de Gestión Urbana municipal, gestionado por la Caixa Econômica Federal(caja de ahorros federal). Los recursos financieros recibidos por el Programa (87.750 reales) junto a la contraparte del gobierno local (113.250reales), se utilizaron para contratar la consultoría del Instituto Brasileiro de Administração Municipal (IBAM) [Instituto Brasileño de Administración Municipal]. La autoridad local con sus propios recursos adquirió equipos informáticos y software para producción de información, incluyendo geoprocesadores y tratamiento de imágenes por satélite. La coordinación ejecutiva estuvo bajo responsabilidad del Programa Prociudad, junto con los departamentos municipales de Medio Ambiente, Finanzas Públicas y Servicios Públicos, y recibió apoyo de un equipo multidisciplinar de trabajo compuesto por técnicos del gobierno local y una consultora. Los equipos técnicos incluyeron arquitectos y urbanistas, geógrafos, ingenieros agrónomos, peritos legales y dinamizadores sociales, entre otros. Se crearon también dos organismos colegiados: la Comisión Institucional, con representantes de departamentos municipales, y la Comisión de seguimiento de la sociedad civil. La oficina técnica inaugurada, llamada Casa del Plan General de Vivienda, está situada en un área fácilmente accesible y está preparada para continuar con el desarrollo del Plan. Representa un espacio social abierto para la difusión de información, la articulación entre los organismos colegiados y las reuniones del Consejo de Desarrollo Urbano.

Proceso

Se hizo necesaria una fuerte estrategia de movilización de la sociedad local para superar las resistencias respecto al Plan General. En la primera etapa se llevaron a cabo treinta reuniones con la participación de diferentes sectores sociales en la discusión y consolidación de la metodología adoptada. Las acciones estratégicas contempladas estuvieron dirigidas a la ampliación y acceso a la información y participación ciudadana.

El Seminario Inicial, que marcó el comienzo, simulaba los intereses de la sociedad local y propició la elección de los miembros de la Comisión de seguimiento de la sociedad civil que compartieron la toma de decisiones sobre importantes temas. Los participantes en el seminario fueron movilizados por los estudiantes de las escuelas públicas que tomaron parte en los concursos de la mejor redacción escrita y el mejor dibujo sobre el tema «La ciudad que tenemos y la que deseamos tener» y por la actuación del coro especial formado por niños con problemas auditivos. Para determinar los objetivos de una manera colectiva, la población tuvo también que comprender mejor los fundamentos del Estatuto de la Ciudad. Se difundieron en un lenguaje comprensible para toda la sociedad local el sentido de la función social de la propiedad urbana así como el alcance de los instrumentos disponibles para superar los retos municipales. En esta fase, llamada Lecturas comunitarias, se llevaron a cabo trece reuniones por todo el territorio municipal. Tras esto, aproximadamente veinticinco reuniones implicaron a otros sectores sociales: productores tradicionales rurales del valle del río Macaé, ambientalistas, asociaciones de barrio, asociaciones profesionales, promotores turísticos e inmobiliarios, habitantes de asentamientos ilegales, el Foro Agenda 21 y los consejos municipales. En estos eventos los participantes debatieron los estudios denominados Lecturas Técnicas preparados por los equipos de gobierno locales junto con sus colaboradores.

La Primera Audiencia Pública hizo posible el debate de los objetivos preliminares y la convergencia de las lecturas técnicas y comunitarias. Nuevos sistemas de reuniones y seminarios alcanzaron los temas prioritarios. En la segunda y tercera audiencias el debate se focalizó en el proyecto legal del Plan General. Estos eventos hicieron posible la mediación en el conflicto y el establecimiento de acuerdos sobre propósitos comunes acerca del desarrollo municipal, respetando la diversidad cultural y los intereses colectivos. En total, se llevaron a cabo 86 reuniones que implicaron aproximadamente a 2.300 personas. La difusión permanente a través de las radios comunitarias, los programas de televisión locales y la prensa local fueron complementados por la publicación y distribución gratuita de cinco folletos que contenían información acerca del desarrollo del trabajo que se había hecho. Un aspecto que debe ser resaltado es la implicación de los concejales de la ciudad, quienes promovieron sesiones itinerantes en los cinco distritos, haciendo posible identificar las demandas sociales y una discusión más profunda sobre los objetivos del Plan.

Resultados obtenidos

La elaboración del Plan General fue un proceso político de formación ciudadana. En la medida en que se desarrolló de manera democrática y participativa fue posible encarar los grandes retos urbanos y ambientales a la vez que se preservaba el interés colectivo. Su aprobación estuvo dirigida hacia la constitución de Zonas de Especial Interés Social, para asegurar la propiedad del suelo y la mejora urbana; Zonas Ambientales, para la creación de zonas de conservación y el desarrollo de parques municipales; y Zonas Culturales de Protección, para la conservación del patrimonio cultural e histórico. Se pueden observar ya mejoras efectivas de la calidad de vida de la población, con la denegación de licencias para parcelar las áreas de protección ambiental; la conservación de edificios con interés histórico; y la regularización de asentamientos. La amplia participación de la sociedad civil en la elaboración de esta normativa municipal ha mostrado que es posible construir colectivamente un nuevo proyecto de ciudad, incluso cuando el debate parece exclusivamente técnico. La creación del Consejo y Fondo Municipales para el Desarrollo Urbano y Territorial, de carácter deliberativo y de gestión del fondo respectivamente, ha traido mejoras a los procesos de toma de decisiones, abriendo nuevos horizontes para un desarrollo basado en la justicia social y la sostenibilidad ambiental. Mantener la Casa del Plan General como un espacio abierto a la población, con disponibilidad de recursos humanos y técnicos para el desarrollo del mismo es un factor esencial. La Casa, que es también la sede del Consejo Municipal para el Desarrollo Urbano y Territorial, es un espacio democrático para la discusión de políticas urbanas, su formulación, puesta en marcha y seguimiento.

Sostenibilidad

Uno de los principios del Plan General Participativo es el derecho a una ciudad sostenible, entendido como un desarrollo social justo, ambientalmente equilibrado y económicamente viable, con la prevalencia de la inclusión social y la reducción de desigualdades. La creación del Fondo Municipal para el Desarrollo Urbano y Territorial es un requisito básico para la gestión social y democrática de recursos, garantizando políticas urbanas que serán desarrolladas por el Consejo Municipal para el Desarrollo Urbano y Territorial. El uso de estos recursos debería dar prioridad a la tenencia segura del suelo, programas y proyectos de vivienda digna, desarrollo de equipamientos urbanos, creación de espacios públicos recreativos y áreas verdes, creación de unidades de conservación ambiental y áreas de conservación con interés histórico, cultural o paisajístico. La generación de recursos para el Fondo será llevada a cabo con el desarrollo de instrumentos ofrecidos por el Estatuto de la Ciudad, tales como: garantía onerosa sobre el derecho a edificar; permiso sobre el derecho de superficie; y operaciones urbanísticas asociadas, exclusivas del Fondo. Además de esto, el Fondo será capaz de recibir recursos del gobierno municipal, transferencias y donaciones. Se establecieron una serie de parámetros y líneas orientativas para la conservación del patrimonio cultural y ambiental a partir de los debates con la población.

Las Zonas de Especial Protección Ambiental y Cultural y las Zonas de Especial Interés Ambiental definen territorialmente las áreas de interés para la conservación en las zonas urbanas. El Plan incorpora todas las áreas municipales y estatales de conservación existentes, con el objetivo de conservar el bosque atlántico. Uno de los logros fue la creación de las Unidades de Planificación Territorial de base hidrográfica, haciendo posible la planificación del uso del suelo de acuerdo a las singularidades de cada cuenca. Esto hace posible la compatibilidad de las actividades agrícolas tradicionales en la cuenca del río Macaé con la conservación del patrimonio ambiental, a través de la delimitación de áreas para la agricultura y el uso de técnicas de rotación de cultivos.

Lecciones aprendidas

La principal lección aprendida es que es posible construir un nuevo proyecto para la ciudad mediante un instrumento normativo con amplia participación de la sociedad, incluso de aquellos sectores que no tienen conocimiento del lenguaje técnico en cuestiones de planeamiento urbano, pero que viven la ciudad y sus problemas cotidianos, visualizando las contradicciones y conflictos y señalando soluciones de carácter colectivo y de interés público. Para que el Plan fuera elaborado de un modo participativo se hizo necesario un esfuerzo de movilización del gobierno local y de la sociedad civil. No hubiera sido suficiente publicar en la prensa oficial el edicto convocando una audiencia pública. Así, el gobierno local elaboró material para estimular el interés de la población y publicar las actividades del Plan: carpetas, carteles, artículos, invitaciones, programas de radio, publicidad en televisión, es decir, todo aquello necesario para difundir la información acerca de los eventos. El papel de la sociedad, a través de sus entidades organizadas, fue el de reproducir la información, movilizar a gente para los eventos, y participar en los encuentros de la Comisión de seguimiento, en el sentido de dar vitalidad a todo el proceso de discusión de los objetivos.

Las reuniones sectoriales fueron instrumentos esenciales para el éxito del Plan. En lugar de esperar a que la población acudiese, el equipo del Plan General comenzó a acudir a los lugares de trabajo y a los hogares de los pequeños productores agrícolas. También convocaron pequeñas reuniones con profesionales de las áreas de ingeniería y arquitectura, y de los diversos consejos municipales, tales como Medio Ambiente y Turismo y el Consejo Regional de Firjan, entre otros. Todo como parte de una estrategia para propiciar una mayor implicación de los segmentos sociales locales. Este proceso participativo es una herramienta facilitadora para la elaboración de otros planes, como el de Macrodrenaje y Reducción de Riesgos, así como para la movilización de la Tercera Conferencia de la Ciudad de Nova Friburgo y para la participación efectiva en el desarrollo del Plan General.

Transferibilidad

La experiencia de elaboración del Plan General Participativo de Nova Friburgo puede ser reproducida en otras municipalidades siempre que la cultura y las características locales sean respetadas. Algunas municipalidades en la región, como Itaperuna, se han puesto en contacto para recibir más información sobre el proceso de elaboración del Plan General. Los gobiernos locales deben entender que la elaboración de un plan es una herramienta esencial para la adecuada organización territorial y la transformación de pueblos y ciudades en lugares socialmente inclusivos para todos. Para que esto se cumpla es fundamental que el gobierno local tenga la intención política de desarrollar el Plan de una manera participativa, compartiendo con la población el proceso de toma de decisiones y la definición de las políticas.

Perfil Financiero

Socio % 2006 2007 Total
Caixa Econômica Federal 43 23.732 21.017 44.749
Municipalidad de Nova Friburgo 100 44.859 59.576 104.435

Tasa de cambio utilizada: 2006-2,13 reales brasileños; 2007- 1,77 reales brasileños. Todas las cantidades están expresadas en dólares EEUU.

Legislación y políticas relacionadas

La elaboración del Plan ha tenido como referencia la Constitución Federal, el Estatuto de la Ciudad, la Ley Federal de Desarrollo Urbano, la legislación forestal y la Ley Orgánica Municipal. Como resultado del Plan General, la Ley municipal de Uso del suelo está siendo revisada y una nueva Ley de Desarrollo Urbano está siendo elaborada.

Referencias

Paes, Marta  (2007)   «Arrumando a Casa»,   O Globo, 3 y 4 de Marzo de 2007. 
Correa do Lago, Luciana; Leal de Oliveira, Fabricio  ()   «Participação e Fortalecimento Institucional»,   Banco de Experiências de Planos Diretores, Ministério das Cidades, http://www.cidades.gov.br/planodiretorparticipativo/index.php 
Século XXI  (2005)   «Plano Diretor de Nova Friburgo»,   Jornal Século XXI, número 84, Diciembre de 2005. 
Amorim, Enrique  ()   «El Plan General es aprobado y cae la Evaluación de Impacto Ambiental»,   Jornal A Voz da Serra, año 63, número 6653, 9 de Noviembre. 
Lyra, Marcelle  (2005)   «Plano Diretor é uma Realidade»,   Jornal Alternativa, octubre de 2005. 
Alternativa  (2006)   «Plano Diretor Faz Reuniões e Seminários Temáticos»,   Jornal Alternativa, año 3, edición 44, Enero de 2006. 
A Voz da Serra  (2005)   «Plano Diretor já é realidade»,   Jornal A Voz da Serra, año 68, número 6407, 15 y 16 de Noviembre de 2005. 
Montenegro, Sylvio  (2005)   «O Futuro da Cidade Construído Por Todos»,   Jornal Alternativa, año 3, edición 42, Noviembre de 2005. 
A Voz da Serra  (2006)   «Progresso Planejado na Cidade e Periferia - Nova Friburgo Conclui seu Primeiro Plano Diretor»,   Jornal A Voz da Serra, año 68, número 6632, 7 a 8 de Octubre de 2006. 
Ministério das Cidades  (2005)   «Resistência: Plano Diretor Participativo»,   Ministerio de las Ciudades, volumen 1, Diciembre de 2005. 

Edición del 13-11-2008
Traducción del inglés: Alejandro Manteca Sáez
Revisión: Rodrigo Calvo López
Buenas Prácticas > Latinoamericanas > Concurso Internacional 2008 > http://habitat.aq.upm.es/bpal/onu08/bp2008.html   
 
Ciudades para un Futuro más Sostenible
Búsqueda | Buenas Prácticas | Documentos | Boletín CF+S | Novedades | Convocatorias | Sobre la Biblioteca | Buzón/Mailbox
 
Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid Universidad Politécnica de Madrid
Grupo de Investigación en Arquitectura, Urbanismo y Sostenibilidad
Departamento de Estructuras y Física de la EdificaciónDepartamento de Urbanística y Ordenación del Territorio