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Buenas Prácticas > Latinoamericanas > Concurso Internacional 2008 > http://habitat.aq.upm.es/bpal/onu08/bp2005.html   
Banco de los niños, niñas y jóvenes (Santiago, Chile)

Experiencia seleccionada en el Concurso de Buenas Prácticas patrocinado por Dubai en 2008, y catalogada como GOOD. (Best Practices Database)
País/Estado — Chile
Región según Naciones Unidas — América Latina
Región ecológica — continental
Ámbito de la actuación — barrio
Agentes — organización de base comunitaria (OBC); gobierno local.

Categorías — Servicios sociales: educación; ocio; seguridad ciudadana; grupos vulnerables (incluyendo a las mujeres). Infancia y adolescencia: de 0 a 9 años; de 10 años a la edad adulta; educación y formación profesional, cuidado de día y cuidados fuera de horario escolar; programas ambientales dirigidos a los jóvenes; desarrollo de la capacidad de participación y del liderazgo en niños; programas de ocio y culturales; programas de apoyo comunitarios (protección frente a abusos, abandonos, violencia y delincuencia); abusos, trabajo infantil, guerras; grupos vulnerables. Participación ciudadana y riqueza cultural: participación comunitaria; riqueza social y cultural; expresión y animación; educación cívica; artes; respeto a la diversidad cultural.


Contacto Principal

Banco de los Niños — organización de base comunitaria (OBC)
Karen Elizabeth Zúñiga Alarcón

Consistorial 6600,
9080651 Comuna Cerro Navia, Santiago, Chile.

Tel: 56 02 6402418 / 56 02 6402429 
E-mail: bancodelosninos@yahoo.es


Socio

Corporación Municipal de Desarrollo Social, comuna de Cerro Navia — gobierno local
Mireya Del Río Barañao

Consistorial 6600,
9080651 Comuna Cerro Navia, Santiago, Chile.

Tel: 56 02 6402418 / 56 02 6402429 
E-mail: bancodelosninos@yahoo.es
Colaboración administrativa.
Colaboración financiera.
Colaboración política.
Colaboración técnica.

Resumen

El Banco de los Niños tiene como propósito facilitar el protagonismo infantil y financiar iniciativas propuestas por grupos de niños, niñas y adolescentes de la comuna de Cerro Navia. Esta innovadora estrategia de trabajo asocia a 7.000 participantes y se basa fundamentalmente en reforzar positivamente la capacidad de autogestión de los propios grupos infantojuveniles, que se encuentran organizados frente a ideas comunes.

Esto ha dado como resultado el inicio de un proceso ascendente de participación y construcción ciudadana de los niños y niñas, situándose como actores sociales relevantes en la dinámica local. Este proyecto se ubica bajo la orientación de la Convención Internacional de los Derechos de los Niños, ratificada por nuestro país en agosto de 1990, logrando posicionarse como un mecanismo real y efectivo en el ejercicio de los derechos, permitiendo el acceso a la recreación, la cultura y el deporte además de garantizar el derecho a la expresión, organización y participación.

Uno de los aspectos más relevantes de este proyecto es que emerge directamente de las necesidades, como también de la propuesta de los niños. Cabe mencionar que, a lo largo de la ejecución del proyecto, éste ha sido permanentemente co-construido por sus participantes a partir del diseño metodológico implementado, asegurándose la participación y representación en la toma de decisiones de todos los delegados.

Fechas Clave

Descripción

Situación previa a la iniciativa

La comuna de Cerro Navia es una de las más pobres de la Región Metropolitana, dándose condiciones de vulneración de derechos. Esta situación provoca un bajo nivel de oportunidades para el desarrollo de los niños/as y jóvenes, quienes tienen escaso acceso en los ámbitos de recreación, artístico-cultural y deportivos. Además, no existían espacios de participación y organización para niños/as que les permitieran ejercer plenamente sus derechos y donde pudiesen canalizar sus necesidades y propuestas.

Establecimiento de prioridades

En el marco de las actividades de participación de los niños/as de la comuna y con el objetivo de mejorar el ejercicio de sus derechos se realizaron en el año 2003 una serie de diálogos de los niños y jóvenes con la alcaldesa, Doña Cristina Girardi Lavín.

En estas reuniones los representantes de los niños y jóvenes expresaron sus dificultades financieras para llevar a cabo iniciativas y proyectos que fueran diseñados por ellos mismos. Surgió así la necesidad de hacer frente a esta situación con la búsqueda de soluciones a las múltiples necesidades sociocomunitarias que fuesen lo suficientemente innovadoras y que lograsen aunar el esfuerzo conjunto, de autofinanciamiento de los propios niños por una parte y el apoyo de la Municipalidad por otro.

La Dirección de Infancia de la Corporación Municipal de Cerro Navia generó entonces un proceso de organización y participación de los niños y jóvenes para diseñar y poner en marcha un proyecto asociativo y cooperativo que se constituyó como organización social.

El Banco de los Niños sostiene un modelo de participación bastante horizontal, lo que implica que de manera estratégica se trabaja en dos mesas de trabajo con igual capacidad de propuesta. Se trata de la directiva infantil y la mesa de colaboración adulta, quienes, a pesar de trabajar de manera separada, visan el trabajo y las ideas de la contraparte realizando reuniones conjuntas, sobre todo en lo que respecta a la gestión que debe llevarse a cabo.

Ambas mesas de trabajo son representativas de los grupos participantes, ya que de cada uno de ellos hay niños/as que han sido elegidos como delegados, siendo acompañados por adultos en todas las actividades que son emprendidas. Respecto a los grupos, tras inscribirse formalmente en el Banco, se define el proyecto a realizar, se selecciona su estrategia para la búsqueda de recursos y se participa en las reuniones territoriales para mantener un canal de información con los niños/as que ellos/as representan.

Formulación de objetivos y estrategias

El objetivo general planteado es favorecer la mejora de las posibilidades de desarrollo de los niños, niñas y jóvenes a través de la creación de un fondo destinado a incrementar los recursos obtenidos por autofinanciamiento de los diversos grupos para el desarrollo iniciativas recreativas, educativas, culturales y deportivas, así como fines solidarios. Esto se consigue profundizando el ejercicio real de los derechos, generando espacios de participación y organización infanto-juvenil en el nivel barrial comunitario y en el interior de los colegios de la comuna, fomentando el desarrollo de una cultura de valores en los niños/as sustentado en la responsabilidad, participación, solidaridad y cooperación mutua.

Situación diagnóstica

Los niños realizan varios encuentros con la alcaldesa de la comuna, a quien le manifiestan una serie de necesidades. Este hecho les permite visibilizar las particulares condiciones a las que se enfrentan los niños/as de Cerro Navia. Ambas partes evidencian la urgente necesidad de buscar una respuesta adecuada.

Diseño del programa de trabajo

Se constituye una mesa de trabajo constituida por diferentes actores que crean el programa de trabajo del Banco de los Niños y se redactan las bases de postulación del fondo cooperativo.

Implementación del plan de acción

Se toma contacto con organizaciones infantiles de diferentes sectores de la comuna dando inicio a la inscripción de grupos, quienes comienzan a trabajar en la obtención del autofinanciamiento. Posteriormente, cada grupo diseña su proyecto, que es evaluado por una mesa constituida por niños/as y adultos y que será la encargada de dar inicio a la fase de ejecución. Finalmente se solicita a cada grupo que evalúe las fortalezas y debilidades de su experiencia, acompañada de una fotografía del proyecto realizado y la correspondiente rendición de cuentas.

Durante el mes de marzo se realiza una vez más la difusión del proyecto del Banco a nuevas organizaciones y se repiten las fases mencionadas anteriormente.

Evaluación anual de la experiencia

Se realiza una jornada de evaluación anual en la que participan la directiva infantil y la mesa adulta. En ella se trata el trabajo realizado y las modificaciones o nuevas ideas que deberán ser incorporadas.

Movilización de recursos

Respecto a la gestión de recursos financieros, durante cuatro años consecutivos el principal ingreso del Banco fue obtenido, dentro de la comuna, a través de la participación en los presupuestos participativos municipales y, fuera de ella, postulando a premios y fondos concursables de nivel regional y nacional que sólo fueron aportes marginales no estables de financiamiento.

Se realizó un convenio con BancoEstado para la apertura de la cuenta central de la organización, así como libretas de ahorro bipersonales para cada grupo, donde pudieran depositar su dinero obtenido por autofinanciamiento (50%), comprometiéndose el banco a duplicar dicha cantidad aportando el otro 50%.

También se ha participado en la Red Institucional de la Infancia y en la Red Ampliada de Organizaciones Comunitarias de Infancia como una forma de canalizar la informaciones hacia todos los niños/as, así como para desarrollar algunas acciones en conjunto como la formación de lideres, celebraciones masivas, actos de difusión y promoción de derechos.

Respecto a los recursos técnicos y humanos, existe un equipo coordinador del programa formado por una asistente social y un educador comunitario, quienes se sitúan como facilitadores de un proceso ascendente y democrático de participación comunitaria de niños y adultos, definiendo así las líneas de acción a realizar.

Proceso

Una de las primeras dificultades a las que hubo que enfrentarse en la puesta en marcha de la experiencia fue el rápido aumento de los grupos participantes, que provocó que la sala en la que se desarrollaban las reuniones se convirtiera en un espacio físico e infraestructural poco adecuado para el desarrollo del proyecto. Por ello, se decidió diseñar un modelo de funcionamiento descentralizado subdividiendo la comuna en ocho sectores, de manera que cada grupo asistiera a reuniones en relación a la proximidad a su domicilio. De este modo, se constituyeron una serie de mini redes infantiles que garantizaron una mayor cercanía y un mejor nivel de participación infantil en un espacio más adecuado al número de participantes.

Posteriormente, otra de las dificultades se suscitó cuando los niños fueron perdiendo espacio de opinión en las reuniones en favor de los adultos, quienes asumieron las portavocías de sus grupos. Tras la evaluación de esta situación por parte de la directiva, se propuso hacer espacios de reunión diferenciados para niños y adultos, garantizando el protagonismo infanto-juvenil, siendo ellos los interlocutores validos, quienes toman las decisiones. De este modo, los adultos reciben la información, pero su rol se reduce al de colaboración.

Esta forma de funcionamiento no ha estado exenta de dificultades. Respecto a los insuficientes recursos humanos, es un problema tener ocho territorios y, en cada uno de ellos, dos reuniones distintas (una de adultos y otra de niños) desarrolladas quincenalmente, ya que sólo es posible realizarlas con la colaboración de monitores y voluntarios. Creemos que si contáramos con más recursos humanos se podría aprovechar y explotar de mejor manera el potencial y/o capital social existente en la organización.

No podemos negar lo difícil que ha sido vivenciar una nueva relación entre adultos y niños y entre los propios niños, ya que ha sido complejo tomar decisiones de manera democrática considerando los variados temas que requieren permanente pronunciamiento por parte de los participantes. Hemos concentrado el esfuerzo en abrir posibilidades de negociación, de escucha al otro, de aceptar que hay diferencias de criterio y permitir que la mayoría respete a las minorías. Entendemos que éste es un camino que está abierto y del que sólo podemos constatar que no esta exento de conflictos.

Ha sido una constante también no contar con los recursos financieros necesarios para implementar de mejor manera esta experiencia de compromiso y solidaridad con la infancia, pues únicamente el primer año el dinero disponible fue suficiente para todos los participantes. Los años siguientes los niños han superado la capacidad financiera del Banco, obligándonos a realizar acciones de contingencia para no utilizar criterios de selección usuales en un fondo concursable, pues somos un fondo cooperativo que acepta todas las iniciativas presentadas. En dos años logramos responder a nuestro compromiso, pero el último año adeudamos a todas las organizaciones un 1% de lo comprometido. Sin embargo, debemos destacar que la comunidad tiene un nivel tan importante de corresponsabilidad que ha organizado campañas como la ‘Bancoton’ para ayudarnos a reunir el dinero faltante, aparte del que ellos con muchísimo esfuerzo han logrado reunir. No se puede olvidar que la autogestión es realizada por niños y jóvenes que pertenecen a familias que experimentan considerables niveles de pobreza.

Otra de las dificultades a las que nos hemos enfrentado es la fuerte intolerancia del mundo adulto a aceptar el protagonismo infantil, manifestando resistencias a las ideas conducidas por niños/as, asumiendo que son los adultos los que saben lo que es más indicado para ellos y teniendo una actitud de poco respeto a sus opiniones. Lo particular de esta experiencia es que se sitúa en una modificación de representaciones sociales fuertemente arraigadas en la cultura, no sólo en la comuna, sino en la sociedad en general. Esto significa que el Banco, más allá del financiamiento de iniciativas, ha trabajado un cambio cultural que implica pasar de un imaginario respecto del niño y adolescente como sujeto pasivo, incapaz de valerse por sí mismo, sin consideración de sus potencialidades, sus intereses ni sus derechos, a una nueva visión de éste, que los sitúa como sujetos y portadores de derechos, capaces de ejercerlos de forma progresiva en virtud de la evolución de sus facultades y, sobre todo, no como un objeto de prácticas asistenciales, sino capaces de identificarse con sus pares, en términos del reconocimiento de sus propias problemáticas, historias individuales y contexto social en el cual se desarrollan; en definitiva, apropiándose de lo que significa ser niño, niña o joven de Cerro Navia.

Resultados obtenidos

En diferentes momentos nos hemos reunido a evaluar el cumplimiento de los objetivos del programa, y siempre se ha coincidido en que esta experiencia ha sobrepasado las expectativas planteadas. Durante el año 2004 se financiaron 54 proyectos con 2.840.565 pesos ahorrados por los niños y 4.434.720 pesos aportados por el banco; en 2005 fueron 75 proyectos con 6.453.978 pesos ahorrados por los niños y 6.443.133 pesos aportados por el banco; en 2006, 133 proyectos con 15.180.521 pesos ahorrados por los niños y 15.180.521 pesos aportados por el banco; finalmente, en 2007, 165 proyectos con 19.468.406 pesos ahorrados por los niños y 19.191.684 pesos aportados por el banco. Se trata de un total de 427 proyectos con una inversión social co-gestionada de 89 millones de pesos, lo que nos demuestra la gran cobertura que se ha alcanzado, así como el fuerte impacto social que éste ha tenido en el mejoramiento de las posibilidades de desarrollo de los niños, niñas y jóvenes de la comuna, con un fondo cooperativo que incrementa los recursos obtenidos por autofinanciamiento de los grupos, facilitando el acceso a espacios recreativos y de sana diversión que sus familias no pueden cubrir. Esto nos sitúa como un mecanismo efectivo en el ejercicio real de los derechos, además de como una experiencia de incipiente protagonismo infanto-juvenil.

Además, es relevante destacar que esta es una idea propuesta por los propios niños/as en busca de una solución a sus problemas de acceso a mejores oportunidades, que trabaja con una metodología de co-construcción que se basa en la participación y organización infanto-juvenil asociando a grupos de la comunidad y de diversas escuelas bajo la pedagogía de proyectos, así como una lógica de autofinanciamiento que favorece la solidaridad en contra de la competencia. De este modo, niños y niñas están empoderados en sus problemáticas y/o temas de interés, obteniendo un alto nivel de compromiso y motivación.

De esta manera, esta experiencia nos indica que es posible asumir nuevos estilos de trabajo entre la institución municipal y la comunidad cerronavina, donde la complementariedad de estos dos actores (considerando los aportes técnicos por una parte y la experiencia y el conocimiento empírico por otra) permite la cogestión, tanto en el diseño como en la ejecución de acciones transformadoras sobre la realidad, basado en el mantenimiento de relaciones claras, trasparentes y horizontales, que han permitido la emergencia de un nuevo tipo de liderazgo y dirigencias locales.

Hoy podemos decir que lo anterior ha permitido que exista una forma de organización social, construida desde los niños y adolescentes, en la que ellos pueden canalizar sus necesidades, expresar sus opiniones y participar en espacios de discusión democráticos, abriendo desafíos en su posicionamiento y legitimación como actores sociales en las diferentes instancias de participación comunal y nacional.

Sostenibilidad

Existen cuatro elementos presentes en esta experiencia que han favorecido notablemente su consolidación. Un primer aspecto radica en que este programa emerge directamente de las necesidades, de la propuesta de los niños y niñas. En segundo lugar, esta experiencia nos demuestra que es posible crear nuevos estilos de trabajo entre la institución municipal y la comunidad cerronavina, donde la complementariedad de estos dos actores (considerando los aportes técnicos por una parte y la experiencia y el conocimiento empírico por otro) permite la cogestión, tanto en el diseño como en la ejecución de acciones transformadoras sobre la realidad, basado en el mantenimiento de relaciones claras, trasparentes y horizontales, que han permitido la emergencia de un nuevo tipo de liderazgo y dirigencias locales.

En tercer lugar, se instaló una nueva lógica de presentación de proyectos que no se basa en la competencia y eliminación, sino en la solidaridad y el espíritu de cuerpo, generándose espacios de intercomunicación y retroalimentación de la experiencia entre los diferentes grupos. La toma de decisiones de manera democrática ha enriquecido la experiencia de este programa. Saber y sentir permanentemente que lo que ocurre es responsabilidad de todos y que todos somos parte de la construcción de esta experiencia ha sido algo fundamental.

Finalmente, el cofinanciamiento a través de la modalidad de 50% y 50% aporta solidez a la sustentabilidad del proyecto, de manera que el estado (municipio) cumple con su rol de garante de derecho, del mismo modo que lo cumplen la comunidad infantil y adulta.

Lecciones aprendidas

Haber construido una práctica social nueva, sin otro parámetro de comparación, ha sido un desafío que se hace presente todos los días. Junto a los diferentes actores, vamos decidiendo cómo hacer y cómo plantear las soluciones, generalmente con más preguntas que respuestas.

Ahora que tenemos cuatro años de experiencia, podemos leer que ha sido una verdadera riqueza escuchar a los niños y niñas, tratar de entender la realidad desde la simplicidad con la que ellos la ven, validar las respuestas que ellos proponen y que distan del castigo y la sanción, resultando integradoras en todo el sentido de la palabra. Tal vez esto se da también por la diversidad que reúne el Banco, desde niños de prebásica de 2 ó 4 años hasta jóvenes de 17 años, todos con intereses variados. Hay niños y niñas en igualdad de condiciones de opinar y de ser escuchados, grupos de escuela tradicionales y otros con capacidades especiales, religiosos, deportivos, etc. Este escenario de participación es rico en ideas, en intereses y, sobretodo, en respecto.

En definitiva observamos que es una forma sana y cálida de establecer una vinculación que facilita y permite que las formas de resolución sean adecuadas.

Transferibilidad

Desde lo que conocemos, no existe otra experiencia similar a ésta en otras comunas de la región ni en el resto del país. En lo que respecta a América Latina, las experiencias vinculadas al protagonismo infantil están asociadas a niños trabajadores, por tanto nos ubicamos en un campo tanto teórico como práctico poco explorado y desarrollado desde el punto de vista de la cogestión comunitaria. Es por ello que hemos sido una apuesta interesante que nos ha situado en un escenario de conocimiento público al que generalmente las organizaciones de base comunitaria no logran llegar, lo que ha significado tener una amplia cobertura de medios de comunicación, además de ser poseedores de dos premios de connotación nacional.

Respecto a la trasferibilidad del proyecto, muchas personas de organizaciones e instituciones tanto públicas como privadas nos han escrito para conocer más detalles de nuestro trabajo, sin llegar a constituirse este conocimiento en otros programas similares. Sí creemos que éste es un programa que desata mucha reflexión, muchas preguntas y que nos obliga a desconstruir y construir permanentemente en la forma y en los conceptos, por lo que sería perfectamente replicable en cualquier otro lugar, siempre y cuando los actores involucrados estén dispuestos a ser parte del problema y de la solución.

Perfil Financiero

Socio 2004 2005 2006 2007 Total
Centro Juvenil Banco de los Niños 11.119,76 11.119,76 22.239,52 44.479,04 88.958,08
Corporación Municipal de Desarrollo Social, comuna de Cerro Navia 22.239,52 22.239,52 44.479,04 88.958,08 177.916,16
Total 33.359,28 33.359,28 66.718,56 133.437,12 2.668.742,40

  

Datos expresados en dólares estadounidenses.

Legislación y políticas relacionadas

Esta experiencia se ubica en un marco de política local y de voluntad de desarrollar una gestión basada en la participación, en especial con niños y niñas. El programa se encuentra dentro de una Dirección de Infancia que ha diseñado y desarrollado un sistema local de protección y promoción de derechos infanto-juveniles y que ha permitido crear modalidades no tradicionales y no asistencialistas con la comunidad. De esta manera, se han creado diálogos infantiles, encuentros temáticos sobre infancia, diagnósticos sobre la situación de la infancia en la comuna y se ha conseguido generar un plan de infancia a partir del Consejo Comunal de Infancia. Podemos decir entonces que se ha adoptado una forma de hacer política que va de abajo hacia arriba, es decir, desde las personas a las instituciones.

Referencias

http://www.crececontigo.cl/especialistas/intervenciones_efectivas.php

http://www.paula.cl/blog/reportaje/2007/12/05/el-banco-de-los-ninos/

http://www.innovacionciudadana.cl


Edición del 13-11-2008
Revisión: Alejandro Rodríguez Sebastián
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Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid Universidad Politécnica de Madrid
Grupo de Investigación en Arquitectura, Urbanismo y Sostenibilidad
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