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Buenas Prácticas > Latinoamericanas > Concurso Internacional 2008 > http://habitat.aq.upm.es/bpal/onu08/bp1992.html   
Reciclando desechos podemos salvar vidas y promover el espíritu empresarial (Bucaramanga, Colombia)

Experiencia seleccionada en el Concurso de Buenas Prácticas patrocinado por Dubai en 2008, y catalogada como BEST. (Best Practices Database)
País/Estado — Colombia
Región según Naciones Unidas — América Latina
Región ecológica — tropical y subtropical
Ámbito de la actuación — ciudad
Agentes — organización no gubernamental (ONG)

Categorías — Erradicación de la pobreza: generación de ingresos; creación de puestos de trabajo. Desarrollo económico: creación de empresas (sectores formal e informal); oportunidades para la cooperación. Servicios sociales: educación; ocio; salud y bienestar; acceso igualitario a los servicios sociales (especialmente para las mujeres); grupos vulnerables (incluyendo a las mujeres).


Contacto Principal

Cooperativa de Trabajo Asociado, Reciclaje y Servicios (COOPRESER) — organización no gubernamental (ONG)
Elsa María López Latorre, Manager
Calle 19 No. 20-46
Barrio de San Francisco
Departamento de Santander
Colombia

TEL: (571) 6323351
     (571) 6333886
     (571) 6356041
Web: http://www.coopreser.com


Socio

Cooperativa de Trabajo Asociado, Reciclaje y Servicios (COOPRESER) — organización no gubernamental (ONG)
Manuel Fonseca Ochoa, Presidente del Consejo de Administración
Hernando Torres Parra, Vicepresidente del Consejo de Administración
Ana Blaudina Candela, Secretaria del Consejo de Administración
Esperanza Bautista, Miembro de la Administración
Jose Antonio Díaz, Miembro de la Administración
Nubia Morales Garces, Miembro del Equipo de Control
Martha Ruth Jiménez Afanador, Miembro del Equipo de Control
Calle 19 No. 20-46
Barrio de San Francisco
Departamento de Santander
Colombia

TEL: (571) 6323351
     (571) 6333886
     (571) 6356041
Web: http://www.coopreser.com
Colaboración otras.

Resumen

COOPRESER nació en el basurero de El Carrasco, en la ciudad de Bucaramanga, como resultado de la necesidad de retirar de allí a las personas que vivían de lo que encontraban la basura. La compañía encargada de la recogida y deposición de la basura en el vertedero no sabía como actúar ante esta situación, de manera que recurrieron a la Universidad Estatal, Universidad Industrial de Santander, para elaborar un perfil socioeconómico de esta población y buscar así una solución personal para cada uno de estos basuriegos, término utilizado para designar a aquellas personas que viven de lo que encuentran en la basura y, que, en este caso, incluso viven en el propio vertedero.

La Universidad Estatal consiguió encontrar una alternativa para el colectivo de basuriegos y, a través de un proceso de investigación participativa, no sólo consiguió cambios en su comportamiento agresivo, criminal y antisocial, sino que también consiguió implantar la idea de organización. Estas fueron las bases de la experiencia, en la que se impulsó la recuperación de materiales reciclables, incluyendo la formación comunitaria en la materia como una actividad alternativa.

Este proceso se inició en Fontana, un barrio de Bucaramanga, y poco a poco se fue extendiendo hasta alcanzar una cobertura de aproximadamente seis mil hogares en toda su área metropolitana. También impulsó la venta directa de material recuperado a grandes empresas de reciclaje.

La fase inicial de COOPRESER fue dura dado que, además de integrar a los basuriegos en la sociedad, era necesario educar a la población en general para que entendieran la importancia del proceso de materiales de desecho. Cabe destacar la escasa y esporádica colaboración por parte del gobierno en comparación con el interés demostrado por la Cooperativa. Con el fin de autofinanciarse, la Cooperativa tuvo que buscar ocupaciones alternativas y se centró en los servicios de limpieza, realizando contratos con el gobierno, compañías privadas y escuelas entre otros. La estrategia de combinar el reciclaje y los servicios de limpieza ha permitido a los asociados de COOPRESER disfrutar de seguridad social (salud, pensión, bienestar familiar) y beneficios laborales (pagas extra, indemnizaciones por despido, vacaciones pagadas).

Fechas Clave

Descripción

Situación previa a la iniciativa

En el vertedero de El Carrasco se depositaban los residuos de la ciudad y los basuriegos iban allí a buscar entre ellos materiales reciclables que pudieran vender a intermediarios a cambio de algo de dinero. En este entorno existían una serie de patologías sociales generadas por el desempleo como son la explotación, las estafas, la violencia, el consumo de alcohol y drogas, la explotación infantil o la prostitución, entre otras.

Establecimiento de prioridades

La prioridad inicial del proyecto era sacar a la población afectada de un entorno tan insalubre y darles una alternativa laboral a la búsqueda entre la basura. Para ello, fue necesario la colaboración de la comunidad en general, que recibió formación en la clasificación de desechos. Así, los asociados de la Cooperativa recogen y empaquetan el material con propósitos comerciales.

Otra prioridad era alejar a los niños del vertedero. Con este fin se pidió la colaboración del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) además de otras universidades de la ciudad. De esta alianza nació el centro de día Construyendo el futuro, que ha cuidado a 80 hijos de asociados y vecinos desde 1988.

La última prioridad fue contratar servicios de limpieza con terceros, que requerían capacidad, compromiso con el trabajo y voluntad.

Formulación de objetivos y estrategias

Con el fin de hacer frente al desalojo, se valoró el conocimiento que tenían los asociados del proceso de reciclaje. Éstos, junto con estudiantes de la Universidad Estatal, impartieron cursos de formación para la comunidad, además de repartir folletos de puerta en puerta en barrios predeterminados. La presencia de mujeres en esta actividad fue extremadamente importante dado que transmitían mayor confianza entre los vecinos.

Para acabar con la explotación infantil fue necesario mostrar a los padres una comparación entre los beneficios que producía el niño frente a los gastos generados. Además se creó un centro de día.

Movilización de recursos

Una vez conseguida la legalidad del proyecto se empezó a trabajar sobre la recaudación de fondos. El capital inicial se obtuvo de los asociados (32.000 pesos colombianos) y se usó para la compra de material reciclable procedente del vertedero. La formación de la Cooperativa se llevó a cabo con grandes dificultades económicas.

En esta primera etapa eran tres los principales agentes que intervenían en el proceso: los asociados, que participaban en la educación y la creación de empleo, el equipo técnico, estudiantes y trabajadores de la Universidad Industrial de Santander que supervisaban todos los procesos internos y externos, y los intermediarios, que compraban el material reciclable. Para la financiación inicial, la Cooperativa pidió préstamos a los intermediarios, que serían deducidos del material vendido.

En un corto periodo de tiempo se consiguió financiación por parte del gobierno alemán, que permitió la compra de un vehículo para la recogida de material y un almacén para guardar el material recogido. Así se dio un gran paso hacia la expansión del programa de reciclaje que afecta actualmente a 36.000 hogares. Debido al alto coste del proceso de reciclaje, se estableció un servicio de limpieza. La Cooperativa, con su directora a la cabeza, ha sido siempre la responsable de la gestión de los recursos.

Proceso

La iniciativa no sólo tuvo problemas al principio, sino también antes del comienzo de su actividad. El equipo de la Universidad Industrial de Santander (formado por un profesor y cinco estudiantes en prácticas) tuvo que convencer a los basuriegos de que abandonaran el vertedero. El comportamiento de los recogedores de basura estaba muy relacionado con la dependencia de drogas y alcohol, delincuencia, prostitución, malos tratos, violencia y, por supuesto, desempleo. Pero además, aquellos que vivían en el vertedero mostraban una gran desconfianza, lo que obligó al equipo técnico a estar presentes permanentemente e intentar formarlos.

Sin embargo, en determinado momento estas condiciones se convirtieron en positivas y fueron sustituidas por solidaridad, espíritu de equipo, buenas maneras y confianza. Estas actitudes permitieron no sólo el sólido posicionamiento del programa desarrollado por COOPRESER, sino también la recuperación de una población condenada al fracaso social y la alienación.

Una vez salvados esos inconvenientes, se hizo frente a otros asuntos relativos a la organización de la propia Cooperativa: situación legal, publicidad y apoyo económico entre otros. En las ventas, los intermediarios ya no eran necesarios para establecer negocios con las grandes empresas demandantes de material reciclable: Peldar, Cartón Colombia y Papeles Familia. Para resolver el incremento de los gastos, COOPRESER formó un servicio que permitía a los asociados trabajar cinco días por semana en labores de limpieza y uno en actividades de reciclaje, garantizando que cada uno de ellos disfrutaría de los beneficios sociales y pagas extra que le corresponden a cualquier trabajador colombiano. En este proyecto la participación ciudadana es vital. Las comunidades proporcionan materiales separados a los asociados, que los van recogiendo de puerta en puerta según un horario establecido. Antes de la recogida, la comunidad ha recibido formación de manera que pueden clasificar los residuos correctamente.

En este tipo de cooperativas, en las que los asociados son los dueños de la empresa, ellos mismos son los que toman las decisiones. Esto implica que cada asociado tiene completo poder en la gestión y dirección de la cooperativa, en la que la máxima autoridad es la administración general, formada por la totalidad de los asociados.

Resultados obtenidos

El objetivo principal del proyecto, sacar a los recogedores de basura del vertedero y ofrecerles oportunidades de trabajo se alcanzó, ya que desde el principio la comunidad participó en la recogida de material reciclable y posteriormente en el servicio de limpieza. La población que vivía en el vertedero carecía de servicios de salud, trabajos fijos y salarios. Una vez que se estableció la Cooperativa todo cambió. Se produjeron cambios tanto en la actitud frente a la vida como en las condiciones de vida y trabajo. Al mismo tiempo, las mujeres fueron dándose cuenta poco a poco de la importancia de la responsabilidad familiar a través de charlas organizadas por Profamilia sobre responsabilidad sexual, autoestima, relaciones interpersonales, abuso de drogas y enfermedades de transmisión sexual. En este sentido, el Índice de Calidad de Vida de los Recogedores (ICVR) como herramienta de medida y evaluación, permite establecer valorar la calidad de vida mediante la descripción y el análisis de las condiciones personales (biofísico), social (socioeconómico) y comunitario (político). Esta herramienta de gestión permite la toma de decisiones y la construcción de nuevas propuestas para incrementar las oportunidades y capacidades de la población. La organización actual de la Cooperativa refleja la situación de los asociados: su índice personal se encuentra en un 67%, el social en un 73% y el comunitario en un 66%.

En lo que respecta al último objetivo, se consiguió trasladar a la población infantil a una institución en la que se les proporciona bienestar, protección, comida y educación. Para conseguirlo, fueron necesarias una serie de alianzas con universidades e instituciones públicas, que entendieron las necesidades de este grupo de niños.

El programa de reciclaje no sólo ha creado empleo para un grupo de población marginal, sino que ha contribuido a la mejora de las condiciones ambientales, ya que se disminuyó la cantidad de residuos depositados en aproximadamente 80.000 toneladas.

Actualmente esta experiencia supone un ejemplo de solidaridad y protección ambiental a nivel nacional, y ha recibido varios premios (Premio de la Fundación Ángel Escobar y Premio Portafolio).

Sostenibilidad

La actividad de reciclaje inicial desarrollada por el proyecto no tardó en mostrar un déficit, cuya principal causa era la metodología utilizada en el proceso. Se había planteado un sistema de formación y educación de puerta en puerta, y uno de recogida de material que necesitaba mucha mano de obra (recogedores) y medios de transporte (vehículos), lo que provocaba grandes gastos. De acuerdo con el criterio técnico, incluir al público general en el proceso de recolección y separación de residuos era el proceso más práctico para alcanzar el objetivo planteado. Según iba avanzando el programa, fue quedando claro que el proyecto no reportaba beneficios. Sólo producía beneficios ambientales y ninguna ventaja como negocio. Después de un análisis, se buscaron soluciones alternativas, y comenzaron las actividades de limpieza. Los servicios de limpieza permitieron contratar a más personas a las que se les proporcionaba acceso a la seguridad social y dinero extra, ya que la actividad les permitía tener un día libre pagado y otro dedicado a las labores de reciclaje.

Se consiguió además incrementar los precios de la comercialización directa de material reciclable. La obtención de beneficios de los servicios de limpieza y reciclaje permitió a la Cooperativa concienciar a la población de la necesidad de reciclar y continuar con el proceso de reciclaje. Los veinte años de experiencia de la Cooperativa le han dado un reconocimiento a nivel local y la oportunidad de formar parte del Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos en el Área Metropolitana de Bucaramanga, obligatorio en todos los pueblos y ciudades del país. Además, el reconocimiento logrado como responsables y transparentes en la gestión de recursos financieros ha ayudado en el proceso y la ejecución de proyectos cofinanciados en todo el país.

Lecciones aprendidas

Transferibilidad

Los principales conocimientos adquiridos en el desarrollo de este proyecto son fruto de la vinculación del los programas de estudios sociales de la universidad. Se produjo una transferencia de conocimientos entre equipo técnico e individuos, grupos y comunidades que desembocaron en una serie de cambios en el comportamiento, la actitud, el trabajo (buscar entre la basura), las condiciones de vida, el trabajo infantil, la importancia de la educación y la esperanza de una vida mejor. Estos cambios mejoraron la organización de los trabajadores, pero también beneficiaron a la universidad, puesto que la Cooperativa suponía un campo de prácticas profesionales para la formación de los estudiantes. En este intercambio, la Universidad Industrial de Santander contribuyó con el trabajo profesional, no remunerado, de los profesores. La transferencia de conocimientos en la formación es lo que hizo posible crear un negocio sostenible a partir de la pobreza.

Por otra parte, los trabajadores transmitieron a la población en general los conocimientos sobre residuos sólidos adquiridos en el vertedero de El Carrasco, a través de folletos informativos. La Cooperativa cargó con estos gastos publicitarios. Esta metodología parece ser la más adecuada para este tipo de situaciones, puesto que establece una negociación entre la comunidad y las organizaciones. La Cooperativa ha demostrado que el programa es viable porque, desde 1987, la organización se ha mantenido y ha crecido hasta llegar a la cobertura actual de 36.000 hogares en Bucaramanga y alrededores, lograda gracias a los métodos presenciales, la educación y el reconocimiento.

Además, la Cooperativa formó parte del comité encargado de elaborar el Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos en el Área Metropolitana de Bucaramanga, para la municipalidad de Bucaramanga y los alrededores, que se estableció como obligatorio en todas las municipalidades del país. La Cooperativa fue convocada por su gran experiencia en el proceso de reciclaje de residuos.

Legislación y políticas relacionadas

Este proyecto no ha sido apoyado por ninguna ley gubernamental, de carácter municipal, estatal o nacional. A partir de la práctica llevada a cabo por la Cooperativa se desarrolló un acuerdo municipal (Número 053 2000 de la Alcaldía de Bucaramanga) que pide a los ciudadanos la adecuada separación de los residuos sólidos desde su origen (residencial, escolar, comercial). Desafortunadamente, este acuerdo no se ha llevado a la práctica en su totalidad, por lo que una parte de la población no separa los residuos. La falta de voluntad por parte de los líderes políticos ha desembocado en que no toda la población sigue la norma. Sin embargo, gracias al gran compromiso por parte de la Cooperativa, tanto a nivel social como ambiental, pronto se proporcionará educación comunitaria para cubrir aquellos sectores que aún no cubre la cooperativa. Esto será posible gracias a la cofinanciación por parte del Fondo para la Acción Ambiental y la Niñez y la cooperativa COOPRESER. Se utilizará la misma metodología: educación comunitaria y recogida de material de puerta en puertam tratando de incitar a todo el mundo a desarrollar interés por la protección ambiental y la recuperación social de esas personas que llevan a cabo tan noble tarea.

Perfil Financiero

La legislación colombiana (Ley 79 de 1998) dice en su Capítulo 1, Artículo 3, que es acuerdo cooperativo el contrato que se celebra por un número determinado de personas, con el objetivo de crear y organizar una persona jurídica de derecho privado denominada cooperativa, cuyas actividades deben cumplirse con fines de interés social y sin ánimo de lucro. En este sentido, aquellas personas que formen parte de este grupo reciben el nombre de asociados, y deben cumplir una serie de contribuciones sociales ordinarias y extraordinarias que pueden incluir dinero, materiales o trabajo convencional. En el caso de cooperativas de trabajo, los integrantes deben proporcionar mano de obra, por la que reciben una serie de compensaciones. Al mismo tiempo, son los propietarios de la cooperativa y pueden tomar decisiones de dirección de la misma. Cada asociado debe hacer una serie de contribuciones a los fondos que, en el caso de COOPRESER son fondos que permiten El funcionamiento de la experiencia. Sin embargo, estos fondos son devueltos a cualquier persona en el momento en que decide abandonar la cooperativa. Estas contribuciones permiten el funcionamiento de la cooperativa y ayudan a los asociados a ahorrar dinero. Actualmente cada asociado contribuye, como método de ahorro, con un 10% de sus ingresos mensuales.

Este dinero, junto con el procedente del reciclaje y la comercialización de productos procedentes del reciclaje, constituye el presupuesto de la cooperativa. Los ingresos de COOPRESER a lo largo del año 2007 fueron de 1.979.075.841 pesos y los gastos de 1.978.024.174 pesos.

Referencias

Vanguardia Liberal  (2008)   «La tarea de recuperar toneladas de basura»,   Periódico Vanguardia Liberal, Especial Bucaramanga, 29 marzo 2008 
Gente  (2008)   «Campaña de reciclaje estará en cabecera»,   Periódico Gente, pág. 7, 15-22 febrero 2008 
El Frente  (2007)   «Pintura sobre vidrio, el nuevo mundo de los recicladores»,   El Frente, Bucaramanga, 12-15 agosto 2008 
Machado Romero, José Óscar  (2007)   «Una empresa que recuperó vidas y ambiente»,   Periódico Vanguardia Liberal, 2E Negocios, 29 abril 2007 
Ordóñez de Rincón, Consuelo  (2007)   «Una nueva visión que exige decisión»,   Periódico Vanguardia Liberal, Editorial Vanguardia, 19 marzo 2007 
Cárdenas, Juan Manuel  (2005)   «COOPRESER recibió ayer el premio a la solidaridad 2005»,   Periódico Vanguardia Liberal, 2B Economía, 16 septiembre 2005 
Portafolio  (2004)   «COOPRESER, Premio Protección del Medio Ambiente 2004»,   Revista Portafolio, Artículo web 
Vanguardia Liberal  (2001)   «Esta ciudad es piloto en el manejo de las basuras»,   Periódico Vanguardia Liberal, Bucaramanga, 26 abril 2001 
Vanguardia Liberal  (2001)   «COOPRESER, personaje del día»,   Periódico Vanguardia Liberal, Editorial, 21 marzo 2001 
Vanguardia Liberal  (2000)   «Bucaramanga es ejemplo de reciclaje en Colombia»,   Periódico Vanguardia Liberal, 3A Bucaramanga, 24 noviembre 2000 

Edición del 13-11-2008
Traducción del inglés: Inés Quinteiro Antolín
Revisión: Carlos Jiménez Romera
Buenas Prácticas > Latinoamericanas > Concurso Internacional 2008 > http://habitat.aq.upm.es/bpal/onu08/bp1992.html   
 
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