Ciudades para un Futuro más Sostenible
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Buenas Prácticas > Latinoamericanas > Concurso Internacional 2008 > http://habitat.aq.upm.es/bpal/onu08/bp1869.html   
Un hito para el encuentro de la ciudad con el campo (San Carlos, Argentina)

Experiencia seleccionada en el Concurso de Buenas Prácticas patrocinado por Dubai en 2008, y catalogada como BEST. (Best Practices Database)
País/Estado — Argentina
Región según Naciones Unidas — América Latina
Región ecológica — continental
Ámbito de la actuación — ciudad
Agentes — gobierno local; sector privado; organización no gubernamental (ONG); fundación; institución académica o de investigación.

Categorías — Gestión ambiental: creación de zonas verdes en la ciudad; introducción de criterios ecológicos en el entorno urbano; tecnología ambientalmente responsable; restauración ambiental; sostenibilidad ecológica; gestión de recursos; evaluación, seguimiento y control integrados; contabilidad ecológica; ecoturismo. Procesos de planificación urbana y regional: aplicación local de la Agenda 21, realización de Agenda 21 Local; planificación comunitaria; conservación del patrimonio cultural; planificación de la conservación del patrimonio cultural. Vivienda y derechos humanos: aplicación del derecho a una vivienda digna; aplicación del derecho a una vivienda digna; propiedad asegurada.


Contacto Principal

Fundación Banco Bica — fundación
Juan Caso Suárez [juan.caso@bica.com.ar]

c/ 25 de Mayo Nº 1774, CP 3016,
Santo Tomé, Santa Fe, Argentina.

Tel: +0054-342-4502000
Fax: +0054-342-4502024 / 4502079.


Organización Nominadora

Botanic Gardens Conservation International (BGCI) — organización no gubernamental (ONG)
Sara Oldfield
 

Descanso House, 199 Kew Road, Richmond, Surrey TW9 3BW, United Kingdom.

Tel: +0044-0-2083325953
Fax: +0044-0-2083325956
E-mail: info@bgci.org
Web: http://www.bgci.org


Socio

Municipalidad de San Carlos — gobierno local
Ruben Broda

c/ Tomás Lubary número 452, San Carlos Centro, CP 3013,
Santa Fe, Argentina.

Tel: +0054-0-3404421906 / 420677 / 420021
E-mail: musancc@scarlos.com.ar
Colaboración financiera.
Colaboración política.
Colaboración técnica.


Socio

Red Argentina de Jardines Botánicos — organización no gubernamental (ONG)
Ana Faggi [afaggi@macn.gov.ar]

Avda. Ángel Gallardo 470,  piso 2\superi{o}, CP C1405DJR,
Buenos Aires, Argentina.

Tel: +0054-11-49821561
Fax: +0054-11-45248000 / 8171


Socio

Banco Base de Germoplasma, Instituto de Recursos Biológicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) — institución académica o de investigación
Marcela I. Sánchez [msanchez@cnia.inta.gov.ar]

Instituto de Recursos Biológicos,  Castelar, Las Cabañas y De Los Reseros s/n, CP 1686, 
Hurlingham, Buenos Aires, Argentina.

Tel. +0054-11-46211819 / 46210840 int. 124
Fax: +0054-11-46216903
Colaboración técnica.


Socio

José María Eberhardt — sector privado

Calle Guillermo Tell, 658 CP S3015AVN
Santa Fe, San Jerónimo Norte, Las Colonias, Argentina.

Tel: +0054-3404-460116
Colaboración financiera.
Colaboración en la cesión del predio rural.


Resumen

El propósito de la iniciativa fue generar un jardín botánico bajo un modelo integrado de múltiples dimensiones y producir así un hito urbano capaz de crear sinergias entre el campo y la ciudad. Entre las dimensiones que abordamos mencionaremos: la promoción de la cultura ambiental y patrimonial incluyendo la rehabilitación urbana y del patrimonio arquitectónico, la gestión de la conservación incluyendo el reservorio de la biodiversidad, la generación y promoción de políticas ambientales, la generación de conocimientos y tecnologías apropiadas, la transferencia de saberes y técnicas para el desarrollo económico y social, y la educación y capacitación como compañeras ineludibles de todas estas dimensiones.

Se ha adoptado un enfoque asociativo, tanto a nivel local como a nivel nacional, entre actores de naturaleza diversa, lo que explica la posibilidad de encarar tanta variedad de acciones con presupuestos relativamente escasos.

Un aspecto clave es que la participación de la comunidad local es inherente al proyecto en general y al diseño del más innovador de sus objetivos: la conservación y reimplantación del monte nativo de algarrobo; ya que la iniciativa se basa en que los productores, en sus propios predios, se incorporen reimplantando montes.

Los principales logros alcanzados hasta el momento son: la rehabilitación de un espacio urbano degradado, la creación de diversas colecciones del jardín botánico (aproximadamente 600 especies) y dos recorridos didácticos, la restauración arquitectónica de un edificio histórico, la puesta en marcha de un campus universitario municipal ubicado en dicho edificio con la cooperación de las universidades nacionales de Rosario y el Litoral y el programa Educación Cooperativa de la Fundación Banco Bica, la conformación de un área de emprendimientos productivos, la capacitación de aproximadamente 700 personas en reimplantación de montes nativos, cosecha de semillas y reservorio y el inicio de las reimplantaciones.

Fechas Clave

Descripción

Situación previa a la iniciativa

La primera colonia agrícola de Argentina, Esperanza, se radicó en 1856 en un territorio que tenía el 60 % de su superficie cubierta con bosques nativos y que hoy sólo conserva algo menos del 1%. El predio de San Carlos Centro, donde se localiza la iniciativa, se encontraba en una zona urbana degradada en la que funcionaba un criadero de gallinas que conllevaba problemas ambientales y sanitarios.

Establecimiento de prioridades

Las prioridades han sido las siguientes:

El liderazgo fue asumido por la Municipalidad de San Carlos Centro, acompañado por la Fundación Banco Bica y un líder local. Se tuvieron en cuenta los requerimientos de los vecinos directamente afectados, tanto en lo que se refiere a sus necesidades inmediatas de orden sanitario y ambiental, como a sus aspiraciones de facilidad de acceso a la educación terciaria y a las oportunidades de desarrollo productivo.

Formulación de objetivos y estrategias

Los objetivos a conseguir son los siguientes:

La principal estrategia fue concentrar en un predio de 7.500 metros cuadrados todos estos objetivos, creando así un hito urbano que es un enlace entre la ciudad y el campo arraigado en el patrimonio histórico-cultural.

Movilización de recursos

Los recursos financieros fueron provistos por la Municipalidad de San Carlos Centro, la Fundación Banco Bica y la organización Botanic Gardens Conservation Internacional (BGCI) a través del programa Invirtiendo en la Naturaleza que premió el proyecto Manteniendo Viva la Riqueza del Monte Nativo. La administración de los recursos estuvo a cargo de la municipalidad.

Se movilizaron recursos técnicos propios y de la Red Argentina de Jardines Botánicos, del Banco Base de Germoplasma, del Instituto de Recursos Biológicos --perteneciente al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA)--, de la Fundación Argentina por la Paz, de la Universidad Nacional del Litoral, de la Universidad Nacional de Rosario y de la Fundación Banco Bica.

Un actor clave fue un líder local muy respetado en la comunidad, el señor José María Eberhardt, quien no sólo fue un impulsor de la iniciativa sino que fue el primer productor que conservó un monte nativo en su predio e inició la reimplantación de nuevos ejemplares. Otro actor clave fue la Red Argentina de Jardines Botánicos que además de asesorar en lo referente al modelo bajo el cual se creó el Jardín Botánico San Carlos Centro articuló la vinculación con los referentes internacionales en la temática.

Proceso

El principal problema al que nos tuvimos que enfrentar fue que la iniciativa, tal como fue concebida, sólo puede desplegarse en el largo plazo y ser exitosa en la medida en que se logre la participación y cooperación de los habitantes de la ciudad y de la región. Por esa razón, el camino elegido fue generar resultados visibles y escalonados en cada etapa.

La primera intervención estuvo orientada a la rehabilitación urbana de una zona degradada. El solo cambio de uso del suelo —un jardín botánico público en lugar de un criadero de gallinas privado— ganó el apoyo de la comunidad que desde ese momento se involucró de forma creciente en la iniciativa, trascendiendo las temáticas urbanas.

El siguiente paso fue más silencioso; el problema fue esencialmente técnico: montar las colecciones permanentes. Se clasificaron e identificaron alrededor de 600 colecciones de herbáceas y arbustivas teniendo en cuenta el aspecto paisajístico. Se diseñaron dos recorridos de carácter didáctico para permitir las visitas guiadas: uno de carácter taxonómico y otro centrado en el lento transcurrir de la evolución del mundo natural y la rapidez con que el hombre la destruye. Allí comenzó el contacto directo con la comunidad que, a través fundamentalmente de los establecimientos escolares, tuvo la posibilidad de acercarse a la problemática de la biodiversidad, de la evolución, de la ecología y de la conservación.

El siguiente paso fue la preservación del patrimonio arquitectónico con la restauración de la casa más antigua de la localidad, que data de 1870. Los problemas de carácter técnico fueron resueltos gracias a la idoneidad profesional de la arquitecta Gabriela Vesco.

Allí se puso en marcha el Campus Universitario Municipal. El problema era crear una oportunidad para la educación terciaria de los jóvenes sin que éstos se vieran obligados a emigrar. Se resolvió gracias a la cooperación de las universidades nacionales del Litoral y de Rosario.

Para encarar la dimensión productiva se comenzó la capacitación de emprendedores en el área de la huerta, producción de plantines y tecnologías apropiadas de riego por goteo. Al mismo tiempo, se puso en marcha el programa Educación Cooperativa de la Fundación Banco Bica.

Finalmente, se puso en marcha el proyecto Rescate del Monte Nativo que involucra montes de diversas especies de algarrobo. Tres problemas se enfrentaron: el problema de la conservación de la biodiversidad, la reimplantación de los montes en campos particulares y el desarrollo de proyectos orientados al uso de la harina de algarrobo como alimento. Todos ellos se resolvieron gracias a la cooperación: el primero con el Banco Base de Germoplasma del Instituto de Recursos Biológicos del INTA, el segundo con la participación activa de líderes comunales y el tercero se encaró con la cooperación de Fundación Argentina por la Paz.

Resultados obtenidos

Todos los objetivos fueron alcanzados, aunque dos de ellos sólo de forma parcial: el Banco Base de Germoplasma y su funcionamiento efectivo están vinculados con la conservación y rehabilitación del monte nativo de algarrobo y actualmente se está en la etapa de cosecha de las primeras semillas y de capacitación; por otra parte, de la meta inicial de 1000 personas sólo se llegó a capacitar de forma directa a 700 aunque se piensa completar la meta de forma indirecta a través de algunos de los socios del proyecto.

Se ha comenzado la reimplantación del monte en algunos predios particulares. Recientemente se ha encarado la cuestión de la utilización del algarrobo como alimento tanto para su uso en la alimentación humana (un hábito de las pueblos originarios), como para su uso en el engorde de ganado ovino.

Otros objetivos mantienen su vigencia y se está trabajando en profundizar y ampliar el camino recorrido. Hasta el momento, aproximadamente 100 personas han accedido a algún tipo de acción de capacitación o asistencia vinculada a emprendimientos productivos; aproximadamente 1.500 personas fueron parte de las actividades de educación terciaria del Campus Universitario Municipal y alrededor de 500 de las actividades de educación cooperativa.

Los habitantes de San Carlos Centro (12.506) y del Departamento de Colonias (95.502), según el censo de 2001, son los principales beneficiarios de todas estas acciones, que en su conjunto abarcan las múltiples dimensiones de un desarrollo comunitario que atiende a un concepto de gestión ambiental desde un hito urbano que enlaza directamente con su territorio y que se sostiene en la cada vez más amplia estrategia asociativa.

Sostenibilidad

Desde el punto de vista financiero, el esfuerzo inicial fue realizado por el Municipalidiad de San Carlos Centro que, al momento, se hizo cargo fundamentalmente de los costos operativos. La sustentabilidad financiera del proyecto, sin embargo, se basa en el aporte de los socios, en particular en los aspectos técnicos, humanos y fundamentalmente en el hecho de que los predios de reimplantación sean cedidos por los productores. Por otra parte, el aporte de la Fundación Banco Bica hace más eficaz el manejo de los recursos.

Desde el punto de vista socioeconómico es clave el área de emprendimientos productivos que tiende a aportar herramientas para emprendedores en actividades sustentables orientadas a la movilidad social. Al mismo tiempo, la educación cooperativa tiende a la formación de un tipo de unidad económica propia de la llamada economía social, de probada eficacia. La igualdad de oportunidades para el acceso a la educación terciaria, sin la traumática necesidad de alejarse del lugar de origen, es otro dato clave. Todas estas actividades tienden a impulsar la igualdad de género, ya que son las mujeres quienes mejor las pueden aprovechar.

Desde el punto de vista cultural, el acento está puesto en el patrimonio histórico de la localidad, no sólo en lo arquitectónico sino también territorial, y contribuye al refuerzo de los lazos entre los pobladores urbanos y rurales.

La iniciativa está centrada en la gestión ambiental, atendiendo a varias de sus prioridades: reservorio de biodiversidad, educación ambiental y tecnologías apropiadas y sustentables. Todas ellas ya están contempladas en la legislación nacional y provincial.

Se alcanzó la integración de todos estos factores al concentrarlos en un único hito urbano, que por su propia concepción aborda esas múltiples dimensiones, favoreciendo oportunidades para la asociatividad institucional en la que cada socio puede aportar sus fortalezas.

Lecciones aprendidas

La primera y principal lección que aprendimos fue la de la sinergia que aporta trabajar de forma asociativa.

Por ejemplo, aunque desde el primer momento teníamos la intención de trabajar con la Red Argentina de Jardines Botánicos, sólo andando el tiempo descubrimos las potencialidades de esa asociación. En efecto, al principio la concebíamos exclusivamente como una posibilidad de apoyo técnico e institucional, pero más tarde ésta brindó la posibilidad de abrirnos al mundo de la cooperación internacional y del intercambio de experiencias.

Lo mismo puede decirse de la Fundación Banco Bica, del Banco Base de Germoplasma y, más recientemente, de nuestra relación con la Fundación Argentina por la Paz.

Cada una de estas asociaciones se basa en un acuerdo sencillo: cada institución aporta lo que más sabe y le interesa y cada institución recibe lo que se adapta a sus proyectos y prioridades.

Sobre esa base, que no requiere de complicados acuerdos previos, es posible planificar y desarrollar cada vez más acciones y enriquecer el proyecto inicial al mismo tiempo que se genera la confianza necesaria para emprender nuevos proyectos.

La segunda lección que aprendimos es la de la flexibilidad en el planeamiento. Aunque desde el comienzo el diseño preveía múltiples dimensiones, al principio lo pensábamos como un proyecto cerrado. La experiencia demostró que era, de hecho, un proyecto abierto. Un ejemplo claro fue el Campus Universitario Municipal. Al principio lo concebíamos como un centro terciario de educación a distancia pero luego resultó obvio que la educación cooperativa no sólo era compatible con ese objetivo sino que también resultaba esencial para complementar las actividades del área de emprendimientos productivos. Otro tanto está ocurriendo con la Fundación Argentina por la Paz, que ha incorporado la posibilidad de encarar proyectos alimentarios vinculados a las poblaciones originarias que no estaban en nuestro horizonte inicial.

Finalmente, otra importante lección es la del valor del liderazgo local. El caso de José María Eberhardt, que se integró en esta iniciativa sumando así otra acción a su larga trayectoria en el cooperativismo y en el apoyo del patrimonio cultural —fue el fundador de la Casa del Inmigrante—, no sólo muestra que la sensibilidad en un terreno se extiende fácilmente a otros, sino que también es transferible la confianza a los nuevos proyectos en que se involucra, algo que es necesario cuidar.

Transferibilidad

La transferibilidad de la iniciativa se basa primordialmente en la adaptación del modelo integral de jardín botánico a las condiciones propias de otras localizaciones. En este sentido, trabajamos junto con la Red Argentina de Jardines Botánicos en la elaboración del Plan de Acción de la Red Argentina de Jardines Botánicos que alienta este tipo de modelo. Los documentos Instrucciones para su aplicación en Jardines Botánicos y Código de Práctica para el Comercio de Plantas en Jardines Botánicos ya están disponibles para su uso.

Nuestra experiencia es particularmente apropiada para la generación de nuevos jardines botánicos urbanos y/o la migración de los existentes que funcionan con modelos tradicionales.

También es muy pertinente para abordar problemas directamente vinculados a la conservación y rehabilitación de montes nativos en aquellas zonas donde no existen áreas de preservación y reserva, o en sus alrededores, ya que se asienta en la cooperación directa con los productores agrícolas privados.

Aspectos particulares en relación con las especies de algarrobos, desde el intercambio de semillas, prácticas de manejo y sus usos productivos en un marco sustentable, también pueden ser transferidos y se han comenzado a explorar en otras provincias de nuestro país; en Jujuy, a través de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios en relación a un emprendimiento asociativo de madera y muebles en tierras fiscales; y en Santiago del Estero, a través de la Fundación Argentina por la Paz en lo que se refiere a la alimentación de ovinos.

Políticas o legislación relacionadas

Este proyecto contribuye al logro de los objetivos de diversas políticas e iniciativas internacionales, nacionales y locales.
Argentina firmó en 1992 el Convenio Internacional sobre Diversidad Biológica (CDB) --con su normativa derivada Estrategia Global para la Conservación Vegetal-- junto con la Agenda 21 y la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). También hizo su aporte al cumplimiento de la campaña promovida por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) Plantemos para el Planeta: Campaña de los Mil Millones de Árboles, que alienta en todo el mundo la plantación de árboles autóctonos o que estén en consonancia con el medio ambiente local. Así mismo, contribuye con las metas establecidas en Decenio de las Naciones Unidas de la Educación con Miras al Desarrollo Sostenible 2005-2014.

La iniciativa se encuadra en la normativa nacional Estrategia Nacional de Biodiversidad. Además, cumple los objetivos de conservación, uso sostenible de la diversidad vegetal y concienciación y educación del Plan de Acción de la Red Argentina de Jardines Botánicos.

En el plano local, se encuadra en el Plan de Coordinación de Recursos y Esfuerzos para el Desarrollo, de febrero de 1998, coordinado por la Oficina de Promoción y Desarrollo Municipal.

Ha sido apoyada por el Gobierno de la Provincia de Santa Fe a través del Decreto número 2541 del Gobernador de la Provincia de Santa Fe, declarando el 6 de septiembre de 1999 de interés provincial al jardín botánico y al área de emprendimientos productivos.

Perfil Financiero

Socio Año 1 Año 2 Año 3 Año 4 Año 5 Total
Municipio San Carlos Centro (68%) 24.000 24.000 24.000 24.000 24.000 72.000
Red Argentina de de Jardines Botánicos, junto al BGCI (12%) 500 500 500 5500 5500 12500
Banco Base de Germoplasma (5%)     1800 1800 1800 5400
Jose María Eberhardt (5%)       2500 2500 5000
Presupuesto total (dólares EE.UU.) 26.500 26.500 28.300 35.000 35.000 104.900

Referencias

La Opinión  (2007)   «Rafaela»,   Diario La Opinión, 11 de octubre. 

El Urbano  (2007)   «San Carlos Centro»,   El Urbano, 4 de abril, octubre y diciembre. 

El Colono del Oeste  (2007)   «Esperanza»,   El Colono del Oeste, 6 de febrero, 3,4,8,17 y 24 de octubre. 

La Voz de la Región  (2007)   «San Carlos Centro»,   La Voz de la Región, 5 de febrero y 25 de octubre. 

El Litoral de Santa Fe  (2007)   «Santa Fe»,   El Litoral de Santa Fe, 18 de enero y 15 de octubre. 

Sanchez, M.I.  (2006)   Plan de Acción para los Jardines Botánicos Argentinos   Buenos Aires: Red Argentina de Jardines Botánico, 48 pp. 

Redes  (2001)   «Universidad Nacional de Litoral»,   Redes, año 1, número 2 Santa Fe. Abril de 2001. 

Cullen, Patricio  (2000)   «Dirección de Relaciones Institucionales de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Provincia de Santa Fe»,   Eco Región, Santa Fe: año 2, número 4, abril. 

News de la BGCI  (1999)   «Sección Botanic Gardens News»,   News, volumen 3, número 3, diciembre de 1999. 

Edición del 13-11-2008
Revisión: Carlos Prados Cano
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Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid Universidad Politécnica de Madrid
Grupo de Investigación en Arquitectura, Urbanismo y Sostenibilidad
Departamento de Estructuras y Física de la EdificaciónDepartamento de Urbanística y Ordenación del Territorio