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Buenas Prácticas > Latinoamericanas > Concurso Internacional 2004 > http://habitat.aq.upm.es/bpal/onu04/bp2611.html   
Paseo Ribereño de Vallenar (Chile)

Experiencia seleccionada en el Concurso de Buenas Prácticas patrocinado por Dubai en 2004, y catalogada como GOOD. (Best Practices Database)
País/Estado — Chile
Región según Naciones Unidas — América Latina
Región ecológica — árida y semiárida
Ámbito de la actuación — provincial/estatal
Agentes — gobierno local; gobierno regional; gobierno central.

Categorías — Gestión ambiental: reducción de la contaminación; creación de zonas verdes en la ciudad; introducción de criterios ecológicos en el entorno urbano; restauración ambiental; higiene ambiental; sostenibilidad ecológica; indicadores de sostenibilidad. Arquitectura y diseño urbano: diseño eco-lógico y asequible; edificios verdes; paisajismo. Servicios sociales: educación; ocio.


Contacto Principal

Municipalidad de Vallenar — gobierno local
Juan Horacio Santana Álvarez [jhsantana@vallenar.cl], alcalde
Cristina Risi Álvarez [crisis@vallenar.cl], asesora urbanística
Carlos Montaña Pedemonte [cmontana1976@hotmail.com], arquitecto de SECPLA
Plaza No. 25
Vallenar, Chile
Teléfono: +56 51 61 1320 / 290
Fax       +56 51 61 3796


Socio

Gobernación Provincial de Huasco — gobierno regional
Magaly Varas, jefa de gabinete
Plaza s/n, segunda planta
Vallenar, Chile
Teléfono: +56 51 61 1286
Fax:      +56 51 61 5508
Colaboración financiera.


Socio

Secretaría Regional Ministerial de Atacama, Ministerio de Vivienda y Urbanismo — gobierno central
Guillermo Devia, departamento de desarrollo urbano
Los Carrera s/n, 3a. planta
Copiapó, Chile
Teléfono +56 52 21 7722
Fax:     +56 52 21 3337
Colaboración financiera.

Resumen

La iniciativa suponía la creación de un Paseo Ribereño a lo largo del río junto a la zona urbana de Vallenar, con el objetivo principal de incorporar y recuperar el río Huasco para la ciudad, promoverlo como espacio de vida e integración de la comunidad y acabar con la imagen poco saludable y deprimida que tenía el lugar. Esto debía implicar una mejora significativa del entorno natural y una renovación del tejido urbano para lograr una unión armoniosa entre lo urbano y lo natural.

Esta situación, el hecho de que el río no fuese considerado como un espacio de partipación en la dinámica de la ciudad, sumado a la reconocida falta de espacios para el recreo de la comunidad, como parques y zonas verdes, llevaron a la municipalidad a crear, a mediados de los años 90, un proyecto denominado Paseo Ribereño. El objetivo del proyecto era ganar espacio del río y de su ribera como parte esencial del nuevo desarrollo urbano, favoreciendo la implantación de usos recreativos y la conversión de la ribera en un lugar de encuentro. De esta forma, la imagen de abandono que tanto lastraba a toda esta parte de la ciudad sería eliminada.

La intervención respeta el cauce natural del río y considera el predominio de la zonas verdes sobre las construidas, empleando materiales como la piedra, la arena, la grava y la chépica (un tipo de césped). De este modo predomina el aspecto natural del paisaje, cuyos principales protagonistas con el río y el paisaje que modela.

La materialización del proyecto se consigue gracias a una alianza estratégica entre los gobiernos local y central para reunir recursos económicos y para emplear el capital humano de la ciudad, paliando el alto nivel de desempleo. El apoyo de la municipalidad ha sido muy importante para la gestión directa de los recursos económicos y humanos a través de programa de creación de empleo.

El proyecto se ha visto avalado por sus brillantes resultados: el uso estructurado y espontáneo, por parte de grupos y de particulares, de los nuevos espacios.

Fechas Clave

Descripción

Situación previa a la iniciativa

La ribera del río era la zona más deteriorada de la ciudad, recibiendo el sobrenombre de patio trasero, ya que la mayoría de los residuos terminaban allí. Sin embargo, la zona del río era usada como zona recreativa por personas de distintas procedencias y condiciones sociales.

Formulación de objetivos y estrategias

En primer lugar se identificaron las potencialidades naturales de la zona:

La realidad local mostraba un alto nivel de desempleo y escasas posibilidades de encontrar un puesto de trabajo, de forma que el gobierno central estaba desarrollando diversas iniciativas para absorber la fuerza de trabajo.

En cuanto a la administración local, el alcalde ha actuado como coordinador general del proyecto, implicando a los arquitectos que han generado la idea y el diseño como resultado de un taller conjunto de trabajo con algunos vecinos.

Movilización de recursos

La iniciativa forma parte de un plan de desarrollo urbano que ha situado el río como un elemento estructurador de la ciudad y cuyo proyecto arquitectónico ha sido encargado por la municipalidad. Ésta ha actuado como entidad gestora de los recursos económicos junto a las otras instituciones asociadas, asumiendo el departamento de empleo la labores ejecutivas del proyecto.

El desarrollo técnico y arquitectónico ha estado a cargo de los arquitectos Jorge Lobiano y Renato Araya, creadores de esta iniciativa. El alcalde, Juan Santana, coordinador general, ha actuado como enlace entre las áreas de diseño, ejecución y financiación y ha promovido la posteriores actividades comunitarias al aire libre a través del programa Ciudad Educadora.

Los recursos económicos se han obtenido a través de programas especiales de generación de empleo que incluían la contratación de desempleados, hombres y mujeres, principalmente personal no cualificado, para las obras de construcción. Por esta razón, y debido a la simplicidad del proceso de construcción, que empleaba los elementos que aportaba el propio río (rocas, chépica, grava y arena), la mayor parte de los recursos se han destinado a pagar los salarios.

Proceso

Debido a la extensión del área, el proyecto era considerado excesivamente costoso en comparación con otras necesidades prioritarias, de forma que convencer a las instituciones para suministrar los recursos no fue sencillo al principio. Por esta razón, la primera fase se llevó a cabo gracias a la alianza entre la Gobernación Provincial y la Municipalidad, asociadas directamente a la gestión de los asuntos sociales.

Gracias al éxito de la primera fase, y ante la escasez de recursos, el proyecto se dividió en diferentes fases con el objetivo de obtener la financiación de forma gradual.

Al comienzo, la comunidad participó a través de encuestas llevadas a cabo por los arquitectos. Según se fueron materializando las sucesivas fases, la participación fue haciéndose más intensa. La gente expresaba sus preocupaciones y necesidades directamente a la municipalidad, por medio del alcalde o del departamento de edificación.

Las personas desempleadas conseguían, por una parte, un trabajo, y por otra, construir un proyecto dedicado a todos los habitantes de la ciudad, mejorando los sectores económicos y sociales.

A pesar de que la ribera del río había sido ganada como espacio de recreación para la comunidad, la ciudad seguía de espaldas a este espacio. Por este motivo era necesaria la construcción de un borde urbano y de una calle que bordease la zona, con el objetivo de lograr la integración urbana y social.

El resultado es que la gente ve reflejado en el Paseo Ribereño el principio de igualdad de oportunidades que todos los habitantes deben disfrutar en temas como su educación y su desarrollo personal, sobre la base de un equipamiento apropiado y del uso de los espacios públicos.

Resultados obtenidos

La población de Vallenar usa el paseo ribereño para numerosas actividades: el río ha sido recuperado como elemento aglutinante de via, las distintas generaciones se encuentran y se desarrollan múltiples actividades formativas, deportivas y recreativas organizadas por el departamento de acción social. Igualmente, diversas instituciones y asociaciones como escuelas, grupos de mujeres, grupos de personas mayores, jóvenes deportistas, grupos musicales y servicios públicos desarrollan sus actividades en este espacio.

Desde su puesta en marcha, esta iniciativa ha permitido desarrollar actividades que favorecen la vida al aire libre (los días de lluvia no son muchos) y el contacto con la naturaleza en la proximidad de las viviendas de la gente. También ha creado un espacio recreativo local junto al río con piscinas naturales que un importante número de personas disfrutan durante los fines de semana y las vacaciones de verano.

Por otra parte, ha permitido que algunas escuelas desarrllen sus clases de educación física en diferentes pistas deportivas situadas a lo largo de 2,5 kilómetros de ribera que también están disponibles gratuitamente para el resto de la comunidad. Gracias a un sistema apropiado de iluminación artificial, la gente puede usar este espacio no sólo durante el día, sino también por la noche.

En cuanto a los aspectos urbanos, el paseo ha incrementado el valor de una parte moribunda de la ciudad, de forma que se está reconsiderando la renovación del conjunto de la zona para que este esquema urbano comience a cambiar y se adapte a la nueva situación en la que el río es un elemento principal de la ciudad.

Sostenibilidad

Existe una fuerte interrelación entre los aspectos económicos, sociales y ambientales, tal como se muestra en el desarrollo del proyecto. Esto se refleja en la forma en que se ha producido la intervención y la ocupación del espacio ribereño y su conversión en eje de actividades comunitarias sobre la base del reconocimiento del entorno natural y de una mejor calidad de vida.

En cuanto al aspecto financiero, a pesar de que el coste del proyecto ha sido elevado, no afecta a su mantenimiento ya que el parque es regado con agua del propio río, logrando un equilibrio dinámico con el ambiente.

Desde el punto de vista social y económico, además de convertirse en un elemento físico de integración de la ciudad, el paseo se ha convertido en un integrador social, ya que no hace distinciones derivadas de la clase social, la creencia religiosa o la condición política; favorece a todos los sectores y el acceso es totalmente libre, característica que lo convierte en un espacio de todos para todos.

En cuanto al aspecto cultural, el paseo continúa la tradición de utilizar el río como elemento de relajación y recreo, como refleja el uso masivo de las piscinas naturales y las zonas verdes. Del mismo modo, promueve las excursiones a pie y otras actividades al aire libre que se llevan a cabo con facilidad gracias al tamaño y a la escala de la ciudad.

Por último, existe un equilibro ambiental que se refleja en el uso más adecuado del agua, sin el empleo de avanzadas tecnologías de alto coste operativo. Las zonas verdes son irrigadas directa o indirectamente con agua del mismo río. Además, el proyecto tiene en cuenta el clima árido o semi-árido de la región y crea un microclima que permite el control de las condiciones higrotérmicas y del aspecto paisajístico.

Lecciones aprendidas

Se ha reconocido el valor del río como modelador del paisaje y como regulador bioclimático a partir del contraste con el ejemplo de Copiapó, una ciudad con un clima muy similar pero que ofrece una mayor sensación de calor y sequedad derivada de la ausencia de aguas superficiales.

El papel de regulador bioclimático promueve el desarrollo de actividades al aire libre, valoradas por la población local y por los visitantes, que pueden disfrutar de un espacio agradable, fresco y confortable. Esto ha servido, más que como lección a aplicar a este proyecto, como ejemplo a otras ciudades con similares condicionantes.

Esta experiencia, por su parte, ha servido como ejemplo para replicar en la extensa red de canales de irrigación, ya que su situación es muy similar a la que sufría el propio río antes de la intervención. Hay una necesidad de complementar estas actividades con el objetivo de disponer de una red de espacios públicos naturales que actúen como reguladores bioclimáticos e integradores sociales.

Las políticas de desarrollo en torno al río Huasco y al gran número de pueblos ribereños permiten pronosticar un desarrollo similar a esta experiencia, recuperando el valor del agua y del paisaje natural, diversificando las actividades y promoviendo el río como el gran eje que crea la vida en el valle.

El éxito del proyecto está relacionado con la recuperación y la promoción de actividades culturales que son típicas de los habitantes de este valle, frente a la imposición de costumbres foráneas.

También es importante resaltar la alianza establecida por los distintos organismos públicos para hacer prevalecer el bien común frente a los intereses privados. Esto beneficia directamente a todos los habitantes de la comunidad, facilitando el uso y la apropiación de los espacios públicos.

Transferibilidad

El desarrollo del paseo ribereño ha servido como ejemplo a imitar en otras ciudades similares. Por ejemplo, en la región chilena de Norte Chico existen cinco valles transversales que rompen la continuidad del desierto creando microclimas que permiten el asentamiento de población; sin embargo, las ciudades se han organizado históricamente de espaldas a los ríos en lugar de reconocerlos como elementos esenciales.

Esta situación se mantiene en Copiapó, pero en estos momentos se está desarrollando un proyecto para crear un paseo fluvial con equipamientos recreativos y deportivos, incluyendo una piscina artificial como medida alternativa a la falta de agua superficial.

Alto del Carmen, un pueblo situado en la región montañosa donde nace el río, está desarrollando una iniciativa similar que intenta controlar las crecidas del río y crear piscinas naturales de carácter popular como alternativa a promover una gran instalación turística en la zona.

Esta experiencia, a pesar de obtener el primer premio en la primera edición del concurso nacional de Buenas Prácticas Urbanas (2002), no ha conseguido una mayor difusión por el resto del país; los habitantes de Vallenar y los turistas que visitan la región son los únicos que promocionan esta experiencia. Es por ello que se hace necesario crear nuevas alianzas que incluyan el intercambio de las bases del proyecto, el conocimiento de los procesos que lo han hecho posible y los medios de preservarlo y fortalecerlo a lo largo de los años. En este sentido, la ciudades o las comunidades interesadas pueden replicar la experiencia, identificar la realidad local y adaptarlo a ella.

Referencias

Reforma Urbana (2002) Prácticas ganadoras, concurso Nacional de buenas prácticas Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Gobierno de Chile, buenas practicas urbanas 2002, volumen unico, 2003, p 121.

Diario Atacama (25-05-1999) «Siguen obras en Paseo Ribereño»

Diario Atacama (07-02-1994) «Avanzan rapidos trabajos de paseo ribereño en vallenar»

Diario Atacama (23-02-1999) «Comunas/balneario popular»

La Nación (22-11-2002) «Vallenar y vicuña ganaron Concurso por el mejoramiento de Zona urbana»

Diario Atacama (07-10-2002) «Paseo Ribereño, el orgullo de los Vallenarinos.»

Diario Atacama (21-11-2002) «Paseo Ribereño obtuvo premio nacional de buenas practicas urbanas»

Ciutats educadores (2001) Recuperació i integració del riu Huasco a la ciutat de Vallenar, xile, Secreatria de l'associació international de ciutats educadores, pp 26 y 27.


Edición del 12-07-2004
Traducción del inglés: Carlos Jiménez Romera
Revisión: María Cifuentes Ochoa
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