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Edita: Instituto Juan de Herrera. Av. Juan de Herrera 4. 28040 MADRID. ESPAÑA. ISSN: 1578-097X
Un principio de orden y de regulación se ha hecho necesario. Han
surgido así las regulaciones de la edificación y la idea de que
convenía planificar el crecimiento futuro de manera meditada. Sin
embargo, no puede defenderse una planificación que carezca de
motivo y justificación y, consecuentemente, tenemos que considerar
cuándo es conveniente disponer de planeamiento urbano.
Sólo es aconsejable y resulta adecuado el disponer de una
planificación que plasme una nueva ordenación de la ciudad, cuando
existan problemas surgidos por un cambio acaecido o previsto y esta
situación se puede dar tanto como consecuencia de crecimiento
poblacional, económico o espacial como por motivo de las
transformaciones que las situaciones socioeconómicas van
demandando. Dicho de otro modo, si no existe cambio previsible no
se necesita planificar.
En épocas de desarrollo económico el planeamiento urbano se
concentra en la preparación de las extensiones urbanas, mientras
que, en épocas de crisis, la prioridad en el planeamiento trata de
atender a las áreas urbanas ya consolidadas tratando de completar
su urbanización y equipamiento con objeto de lograr mejorar la
calidad de vida en la ciudad y de utilizar más racionalmente todos
los recursos urbanos y naturales.
1.1 Planteamientos metodológicos
La formalización del planeamiento se materializa especialmente en
documentos que incluyen una reglamentación estricta y precisa que
define la ordenación concreta definida en el plan, o bien, en una
regulación flexible de las condiciones urbanísticas que trata de
mantener una concordancia de las actuaciones pero que permite ir
precisando en cada caso y momento la intervención. Lo que convendrá
analizar en cada caso serán las oportunidades que se ofrecen para
optar por un tipo o una forma de planeamiento.
1.2 El planeamiento urbano ante el futuro próximo
La conveniencia de acudir a la planificación como modo de
solucionar situaciones urbanas conflictivas o como prevención de
crisis urbanas cuyas principales intenciones, partiendo de conocer
adecuadamente la realidad urbana son:
En resumen, dentro de ese esfuerzo imprescindible de tratar de que
se conozca y asuma la ordenación, y que ésta sea posible de
gestionar, es preciso plantearse cuál ha de ser el marco de
intervención en el que la ejecución de la ordenación puede ser
posible.
1.4 Principios a tener en cuenta en el planeamiento urbano actual
Las decisiones urbanísticas que se materializan en los planes de
urbanismo comprometen los aspectos más decisivos de la acción
municipal. La política en materia de urbanismo debe compaginar los
intereses, plasmarse en un conjunto de objetivos que resuman el
interés colectivo. Los objetivos de la política urbanística han de
ser los siguientes:
2.2 El planeamiento como proceso de diseño, intervención e
instrumentación
La formulación del planeamiento es un proceso muy complejo que
comprende varias líneas de actuación.
La línea directriz de los planes:
Constituye la definición de las intenciones:
Se debe empezar por el ámbito del plan y las metas que ha de
perseguir éste y se estudiará la realidad urbana para poder
establecer la situación urbana, su evolución y los problemas que
hay que solucionar en el plan para lograr una ordenación
equilibrada. Para dar solución a los problemas urbanos se han de
considerar los objetivos urbanos y los medios con que se puede
contar para hacer realidad la ordenación. Este análisis dará como
fruto un programa urbano según los medios y objetivos y se
establecerán las determinaciones básicas a resolver.
En general, en la elaboración del planeamiento urbano conviene
seguir un proceso que comprende las siguientes fases:
Fase de estudios:
Comprende todos los trabajos necesarios para conocer la realidad
urbana y establecer cuáles son los problemas a resolver y las
intenciones que han de guiar su solución. Abarca los siguientes
estudios:
El planeamiento, al ofrecer y formalizar una ordenación del
municipio y prever y programar una serie de actuaciones, supone la
articulación temporal y económica de gran parte de las actividades
municipales así como una distribución geográfica con fundamentales
consecuencias sociales, culturales y medioambientales.
Respecto del carácter del plan, por su definición puede ser
meramente orientador; o bien puede ser de carácter normativo, al
establecer las condiciones que hay que cumplir; o puede ser
controlador y establecer todas las disposiciones para que se vayan
alcanzando.
4.2 Definición del programa urbano
Programa que parte de los análisis de los sistemas consolidados en
el que se evalúen no sólo los temas planteados sino también las
alternativas que se consideran factibles y los impactos que puedan
generarse.
Este análisis sirve para definir la estrategia global que se
propone en la planificación:
4.3 La definición de las propuestas urbanas
De acuerdo con el carácter que damos al planeamiento, se dará una
mayor o menor importancia al diseño, a la regulación normativa y a
la intervención.
Se puede llegar a la definición de la ordenación abordando en
primer lugar los aspectos más genéricos para ir descendiendo hasta
los más particulares o bien, por el contrario, el partir de
soluciones individualizadas o parciales e ir integrándolas
progresivamente.
Definición de la estructura urbana
Es preciso considerar el modelo territorial, regional, comarcal y
municipal. De otro modo, habrá que definir un modelo urbano
general:
Diseño del sistema viario
El estudio de tráfico no es un mero problema de movimiento de
fluidos, sino que ésta circulación se origina, evoluciona y varía
según las características de las áreas en que se dan esos
movimientos. Habrán de conocerse bien las características de
densidad, usos y demás circunstancias de cada parte del territorio
que da lugar a dichos movimientos.
Habrá de procederse al diseño de las vías definiendo sus
características geométricas, materiales y de composición que la red
viaria ha de ser proyectadas como espacio público que tiene unas
funciones específicas pero que se integra en el sistema de espacios
urbanos.
Diseño de los equipamientos y los espacios libres
Los equipamientos son un objetivo prioritario en la consecución de
la calidad de vida urbana que la sociedad demanda. En su
distribución han de tenerse en cuenta el ámbito de servicio y su
carácter según el tipo de cada equipamiento.
Las zonas verdes y los espacios libres deben ser ordenados de
acuerdo con las características físicas, urbanas y demográficas de
las diversas áreas urbanas.
El conjunto de los espacios públicos no edificados: viales,
espacios libres y zonas verdes, que constituyen el lugar en donde
se desarrolla la vida urbana y la relación social.
Diseño de la edificación
La regulación de la edificación residencial, industrial, de
servicios o de equipamientos determina el uso e intensidad de cada
área y ello repercute en la vida urbana en general y en el tráfico
urbano. La materialización de las partes construidas va
configurando el conjunto de la ciudad y, así, los espacios libres
quedan definidos por la edificación.
Tratamiento del medio natural
Debe garantizar que la urbanización no afectará negativamente a las
áreas de interés natural, así como prestar especial atención a la
posibilidad de que surjan urbanizaciones ilegales.
La cada vez mayor escala de las actuaciones, el aumento de la
capacidad tecnológica, el crecimiento de la población y la
incidencia de ésta sobre toda la superficie terrestre, vienen
aumentando los riesgos y provocando situaciones de peligro real.
El reparto global es altamente desequilibrado y que ciertos grupos
siguen esquilmando o abusando de los recursos de regiones y países
enteros. Se están desarrollando acuerdos a nivel global que
apuestan por una utilización racional del territorio y de sus
recursos de cara no sólo al presente y al porvenir inmediato sino
para prevenir el futuro de la Tierra.
Se puede adelantar que ha llegado el momento de aplicar a nuestros
territorios y a nuestro medio humano, que es tanto el medio natural
como el medio urbano, soluciones de utilización del territorio
acordes con las necesidades pero dentro de las posibilidades y de
las limitaciones que un mantenimiento a largo plazo de las
actividades impongan.
5.1 El modelo sostenible de utilización del territorio
La Unión Europea basa el desarrollo de la actividad económica en el
concepto de desarrollo sostenible entendido como aquel desarrollo
que no pone en peligro a las generaciones futuras. Como una
ordenación que, atendiendo a las necesidades presentes y
previsibles, no afecte negativamente a las generaciones futuras, es
decir, que gestione racional y respetuosamente los recursos
naturales y urbanos disponibles.
Las partes del territorio de valor natural, paisajístico o agrícola
son las más vulnerables a sufrir la ambición de su utilización
urbana por su menor valor económico en el mercado del suelo.
5.2 La base de un desarrollo urbano sostenible
Si se quiere cambiar la sociedad industrializada del presente cuya
única demanda de recursos está basada en el crecimiento económico
basado en el incremento del producto nacional bruto, se podrían
hacer muchas cosas como las que a continuación se sugieren:
5.3 Recomendaciones para una sustentabilidad ciudadana.
Pero los ciudadanos sólo participan si ven claras las condiciones
favorables en las que pueden decidir realmente sobre elementos
concretos e importantes que les puedan mejorar su calidad de vida
y las de sus hijos.
Las programaciones de cara a la sustentabilidad se nos están
planteando en un mundo donde la marginación y la violencia hacen
difícil cualquier proyecto que no tenga en cuenta la polarización
creciente que las causa como la desesperación actual de un buen
número de ciudadanos, sobre todo en las condiciones de pobreza
dramática de los países empobrecidos, que difícilmente pueden
atender a los llamamientos razonables de no contaminación, cuando
ni ellos son los principales responsables, y sus urgencias son de
vida o muerte para sus propias familias en las condiciones actuales
de subsistencia.
Una forma concreta de construir estos nuevos referentes es
precisamente los Foros Cívicos, que es la mejor forma de recoger
cuales son las preocupaciones de los sectores más ilustrados en
cada especialidad.
Mercedes Alcalde Fernández
Gema Arcusa Moragrena
Fecha de referencia: 30-4-1999
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