Ciudades para un Futuro más Sostenible
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Boletín CF+S > 7 -- Especial: MUJER Y CIUDAD > http://habitat.aq.upm.es/boletin/n7/ambla.html

Edita: Instituto Juan de Herrera. Av. Juan de Herrera 4. 28040 MADRID. ESPAÑA. ISSN: 1578-097X

Los espacios públicos en la ciudad de los ciudadanos. Una teoría sobre la desregulación y un mensaje para los que no quieren renunciar a vivir en Madrid


Mónica de Blas
Colectivo de Mujeres Urbanistas

Madrid (España), octubre de 1998.

Estas notas van dirigidas a todos los que les gusta leer, y a todos los que les gusta mirar en la ciudad, y a todos los que les gusta hablar con sus vecinos y todos los que viviendo en Madrid se resisten a buscar desesperadamente otro lugar para vivir que no sólo para alojarse, cosa bien distinta de lo anterior.

También va dirigida a los que usan la ciudad, sea cual fuese su motivo; y a los que trabajan por tratar de entender la ciudad, cualquier ciudad, y vivir desde ella. Y sobre todo va dirigida a los que no están acostumbrados a rendirse; también está dedicada a los que mandan en la ciudad, y a los que supuestamente ejercen la oposición a los mismos, aunque no formen parte de ninguno de los grupos anteriores.

Va dirigida a mujeres y hombres que pertenezcan a una clase común por voluntad propia: la de los ciudadanos.

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Recomendamos la lectura de estas notas de un solo tirón, y una única vez, para no desperdiciar el efecto que una primera lectura provoca en cada uno, todos distintos y todos en la ciudad. El texto permite su lectura a ciudadanos de a pie, y para aquellos más iniciados en el oficio urbanístico se amplia el discurso mediante la lectura de las notas editadas en letra cursiva. Ambas están redactadas por el Colectivo de Mujeres Urbanistas, del que forman parte Mónica de Blas, Aurora Justo, Purificación Ramos, Marta Román, Begoña Pernas, Purificación Barreiros, Elena Álvarez, Isabel Velázquez, Carmen Álvarez, Pilar Vega, M. Trinidad Martínez y Mercedes Llop, todas ellas vecinas y ciudadanas de Madrid.

Las notas que siguen tienen su origen en un escrito-alegación que como colectivo ciudadano presentamos al Avance del Plan Estratégico de Ejecución de Zonas Verdes que formuló y redactó de oficio el Ayuntamiento de Madrid durante los meses finales de 1997. De ahí que las referencias se hagan siempre a los espacios libres cuando el objeto de estas notas es el de reflexionar sobre los espacios públicos. La reflexión tiene mucho de coyuntura pues se elabora en un momento en que la amenaza de descomposición de la cultura urbanística de los últimos años en una ciudad como Madrid resulta muy grave, no tanto por incorporar criterios maximalistas en la ocupación de nuevos espacios de colonización, frente al tratamiento de la ciudad existente y sus ciudadanos, como en la preparación de todo un "marco pragmático de desregulación" cuya puesta en marcha conduciría a situaciones irreversibles poco favorables para los futuros ciudadanos y menos aún para los que somos en estos momentos, en el panorama urbano madrileño.

La importancia en la propuesta para la ciudadanía que plantea explícitamente el Plan Estratégico nos ha resultado tanto más provocadora por cuanto supone todo un intento tecnocrático de minar las bases de la actual cultura urbanística. El citado Plan basándose en la consecución de la mejora del bienestar social (y de la mejora de la calidad de vida en Madrid) mediante la mejora de la gestión urbanística, permitirá en el momento que se consiga aprobar definitivamente, que sobre una gran parte de zonas verdes de nuestra ciudad aparezcan, eso sí regulados convenientemente (no olvidemos que una vez aprobado el tema la modificación de las condiciones de regulación son fácilmente ajustables en aras una vez más de la mejora de calidad de vida) usos tan amplios como los que literalmente citamos:


No obstante el interés de la futura reconversión para nosotros, los ciudadanos, desde el disfrute hacia el ocio dirigido,
elaborado a partir de nuestros dirigentes urbanísticos, nos ha
parecido de mayor interés el comentario sobre la implantación de una nueva técnica urbanística, la de la desregulación de la ciudad, aplicada desde la administración de nuestro propio patrimonio: la ciudad. No estamos planteando nada que tenga que ver con una secular discusión sobre la utilidad del planeamiento, sino de cómo se puede, ajustándose supuestamente a los principios del derecho, participar en el acoso a la cultura urbanística a partir de una tácita manipulación de los pilares del estado de derecho y de la regulación de la discrecionalidad, que quiere decir desmontar ilustradamente un acuerdo de aprobación de un Plan General de Ordenación Urbana, para determinar que a partir de este momento se administra con criterios de coyuntura.

Valga la reflexión como primer análisis para todos los espacios públicos, los grandes amenazados en aras de la eficacia en la gestión urbanística.


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1. A modo de presentación


La formulación de oficio por los servicios técnicos del ayuntamiento de Madrid de un Plan de Gestión para Acelerar el proceso de mejora de la calidad de vida de los madrileños (el acuerdo plenario relativo a la información pública del Plan Estratégico se produce el 30 de enero de 1998, habiendo sido publicado el acuerdo de aprobación definitiva del NPG en el BOCM el día 10 de febrero 1998, conteniendo este último acuerdo, asuntos relativos al tratamiento de los sistemas de espacios libres) se realiza de manera casi simultánea a la entrada en vigor del Nuevo Plan General, un documento urbanístico en el que se han invertido no solo 7.000 millones de nuestros presupuestos municipales (sin entrar a valorar los más de 3.000 millones destinados a organización proyectual y administrativa de los PAUS-Programas de Actuación Urbanística) sino el trabajo de más de un centenar de técnicos cualificados desde el año 1992.


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Se tramita con carácter de Plan Especial y plantea como objetivo el establecer un marco global y coherente a la problemática derivada de la ejecución y mantenimiento de las reservas dotacionales de zonas verdes en Madrid.

Según se desprende de la lectura literal de su memoria, sus conclusiones afectarán a todas las zonas verdes que por el proceso de planeamiento y gestión no corresponde ejecutar a la iniciativa privada.

El Plan Estratégico se articula a partir de la determinación de un marco de actuación general para la totalidad de áreas calificadas de zonas verdes, definiendo mecanismos de gestión instrumentados en concesiones administrativas, posibilitando la implantación de una serie de los usos anteriormente citados y que supuestamente contribuirán a la ejecución y mantenimiento del resto de zonas verdes pendientes de ejecución.

A la vista del abanico de usos posibles, sobre una calificación de zonas verdes, comprobamos que no estamos tratando de la futura organización de "parques equipados" sino de un cambio en la propia calificación del suelo de los futuros espacios libres de Madrid.

Las zonas verdes que estarían incluidas en el ámbito de afección del Plan Estratégico serían de dos tipos:

De un primer análisis del NPG y si validamos la cifra de 2.350 hectáreas para el total de sistemas generales y locales de espacios libres (zonas verdes), tanto existentes como previstos a lo largo de la vigencia del Plan General, la superficie de los ámbitos sobre los que operará el Plan Estratégico sería aproximadamente un 50 por 100 de ellas, cuantificadas en 1.070 hectáreas (10.700.000 m2). Esto nos daría una idea de la importancia territorial de la propuesta que estamos comentando.

El Plan Estratégico que desde el punto de vista urbanístico se presenta bajo la figura de planeamiento de Plan Especial, podría definirse a partir de dos características:

  1. se trata de un planeamiento urbanístico de desarrollo del planeamiento de mayor rango, al que desarrolla, esto es el NPG.
  2. sus determinaciones afectan a un elemento, el sistema de espacios libres municipal, considerado por la legislación urbanística como uno de los "elementos fundamentales de la estructura general y orgánica de la ordenación del territorio".

Complementariamente a lo anterior hay que tener en cuenta que el NPG, igualmente por mandato de ley, a través de los documentos de Programa de Actuación y Estudio Económico Financiero establece la forma y calendario de ejecución de cada una de las acciones determinadas por el planeamiento general para el sistema de espacios libres y dotaciones del término municipal de Madrid.
El programa temporal del Plan General, recientemente aprobado, parece haberse quedado obsoleto.



2. Sugerencias sobre los objetivos y la articulación de la futura organización de los espacios libres a partir de la aplicación de un Plan Estratégico para Madrid



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3. Observaciones sobre el proyecto de una nueva articulación urbanística en Madrid




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4. A modo de conclusiones




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Las ilustraciones que acompañan al presente texto han sido realizadas por Alicia Plaza y Miguel Plaza.

Fecha de referencia: 27-11-1998

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