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Boletín CF+S > 54: La ciudad a escala humana. XII Congreso Anual N-aerus > http://habitat.aq.upm.es/boletin/n54/aanus.html   
Las estrategias para ganarse la vida y los retos de vivir en las aceras: una realidad en Daca, Bangladés [1]
Ajmeri Nusrat Shoma[2]
Madrid (España), 20 de octubre de 2011.
Resumen: Este artículo trata sobre los «habitantes de las aceras»(pavement dwellers) de la capital de Bangladés, Daca. La indigencia es una realidad significativa en países en vías de desarrollo como Bangladés; es el resultado de la convergencia de la pobreza, tanto rural como urbana, y de la deficiencia de las prestaciones estatales. Los indigentes no pueden permitirse pagar el alquiler de un refugio, ni siquiera en los barrios marginales ni en ocupaciones ilegales. Las dos consecuencias principales de esta situación son que estas personas no tienen techo ni recursos para vivir. Viven al margen de la red de servicios, carecen de lo necesario para satisfacer sus necesidades básicas, sufren exclusión social y se les trata de forma inhumana independientemente de su edad, sexo, raza o religión. La falta de identidad social les impide acceder a un puesto de trabajo, a los servicios educativos y a la asistencia sanitaria. Todos estos factores les hacen vulnerables y, además, la indigencia es una realidad urbana que crece día a día. Este estudio trata de mostrar que hay que aceptar esta realidad, que al vivir en la indigencia se desarrollan estrategias excepcionales para poder ganarse la vida. En este artículo se examinan las estrategias desarrolladas por los indigentes para satisfacer sus necesidades básicas y hacer frente a los retos para ganarse la vida y, por otro lado, se revisa cómo afectan las ONG y el gobierno al entorno de supervivencia de estas personas. A través de entrevistas y observación exhaustiva se trata de demostrar que si los indigentes consiguen sobrevivir en este contexto se debe a una síntesis compleja de un manejo adecuado de sus recursos para ganarse la vida, su actitud estoica, su capacidad de adaptación, las relaciones personales y la vida en comunidad. También se muestran las intervenciones de las ONG cuyos objetivos son mejorar las condiciones socioeconómicas de los indigentes a partir de facilitarles el acceso a algunos servicios básicos y de ayudarles a acumular recursos. Para concluir, trata de demostrar que existe un sentimiento de hogar cuando se vive en las aceras. La entidad física de hogar es pequeña, pero tiene un valor social que siempre está presente en las relaciones personales y por lo tanto ayuda a crear el estado ideal de un hogar para los «habitantes de las aceras».

  

Palabras clave: Indigente; sostenibilidad; estrategias de supervivencia; relaciones sociales.


Índice General

 

1 Introducción

La población urbana de Bangladés ronda los 24 millones de personas (UN-HABITAT, 2005:13), lo que supone el 25% de la población total del país (alrededor de 130 millones). El área metropolitana de Daca es la mayor zona urbana del país. En las últimas tres décadas, este país ha experimentado uno de los mayores aumentos de la tasa de crecimiento de la población urbana, más del 6% al año, en comparación a la tasa de crecimiento demográfico nacional, alrededor del 1,5% al año (Perry et ál., 2007; citado en Uddin et ál., 2009:386). La ciudad de Daca es el mayor centro económico del país, no se puede comparar con ningún otro lugar en cuanto a dimensiones ni en cuanto a transacciones económicas; además, está situada en el centro de la red de transportes del país. Como consecuencia de lo anterior, es normal la afluencia de todo tipo de personas que provienen de todo el país. Esta tendencia no se produce únicamente por el atractivo de la gran ciudad, sino también por las comodidades, infraestructuras y oportunidades que ofrece, incomparables con el resto del país. De esta forma, el acceso por parte de la creciente población a un puesto de trabajo, una vivienda y a los servicios básicos se ha convertido en un asunto de gran importancia en las políticas socioeconómicas en Bangladés (Islam et ál., 1997:265). En lo que se refiere a condiciones de vida, acceso a los servicios básicos e indicadores de salud, los indigentes se encuentran entre las personas más necesitadas de las zonas urbanas (NIPORT, 1994; Thwin & Jahan, 1996; Alamgir et ál., 2000; Ray et ál., 2001; NIPORT, 2004[3]). El problema de la indigencia en Daca puede deberse a una síntesis entre la notable pobreza urbana y la deficiencia de las prestaciones estatales. Al mismo tiempo, las políticas de ajuste estructural han dado como resultado la desregulación y privatización de los servicios urbanos y del sector inmobiliario.

Según la Oficina de Estadísticas de Bangladés (BBS) (1999:191) [Bangladesh Bureau of Statistic], el número de indigentes en la ciudad de Daca es de 14.999. Debido a la ausencia de un mercado inmobiliario sólido y formal en las ciudades de Bangladés, las necesidades en de vivienda de la gran mayoría de las personas con bajos ingresos se han solucionado a través del sector informal (Ghafur, 2002:7). Los indigentes de los que hablamos ni siquiera pueden permitirse una vivienda provista por la economía sumergida, dado que no tienen suficientes ingresos para alquilar una en los barrios marginales o en las ocupaciones ilegales. El resultado tiene varias dimensiones, la consecuencia principal es que estas personas no tienen recursos ni dónde guarecerse, por lo que se encuentran en desventaja respecto a otros sectores de la población; por otro lado, la falta de identidad social les impide acceder a un puesto de trabajo, a la educación o a los servicios sanitarios. Para ellos, buscar un trabajo remunerado es imposible ya que no tienen habilidades ni recursos. Como consecuencia, tienen menos posibilidades para ganar dinero, además de estar peor pagados que aquellos que viven en los barrios marginales o en las ocupaciones ilegales.

En estas circunstancias, el objetivo de esta investigación es ayudar a los indigentes de la ciudad de Daca en Bangladés comprendiendo y entendiendo esta realidad. Según lo anterior, esta investigación trata de averiguar cuáles son las estrategias de los indigentes para sobrevivir y cuál es el papel de las ONG y del gobierno en este ámbito. Comprender en profundidad las circunstancias reales de estas personas permitirá en el futuro desarrollar políticas prácticas, cumpliéndose así el propósito de esta investigación.

2 Metodología

Esta investigación tiene carácter analítico (exploratorio) ya que examina casos concretos de indigentes en Green Road (Daca) para demostrar lo dicho anteriormente. Green Road es un área de uso mixto en la que se llevan a cabo actividades comerciales, educativas, empresariales, siendo incluso zona residencial. Está bajo la jurisdicción de la Corporación de Daca [Dhaka City Corporation] (DCC), zona número 5[4]. Se ha observado que un número considerable de indigentes[5] viven en esta ajetreada zona. Esta investigación se ha llevado a cabo mediante diferentes instrumentos que han servido de argumento como son: entrevistas, debate en grupos de discusión, observación de los participantes, toma de notas de campo, fotografías y vídeos. La autora realizó las entrevistas ella misma entre el 4 de enero y el 2 de agosto de 2010. La información que aquí se recoge es esencialmente cualitativa. En cuanto a las fuentes secundarias se trata básicamente de documentos.

Se seleccionó de forma deliberada un número pequeño de entrevistados (ocho), aplicando el proceso de bola de nieve para que las diferentes categorías de indigentes[6] quedaran representadas. El número de entrevistados es tan pequeño debido a que el objetivo de esta investigación es tratar cada caso de forma muy particular, para así determinar las características únicas de cada uno en lugar de hechos cuantitativos. De estos ocho entrevistados, seis son mujeres y dos varones. El hecho de que se haya contado con más mujeres en la encuesta se debe a que éstas tienen un ratio superior entre la población a investigar. Además de estos ocho entrevistados, se ha contado con las declaraciones de cuatro personas pertenecientes a ONG y una del gobierno[7] como material complementario.

Ya que se trata de una investigación cualitativa, el análisis de los datos recogidos sobre el terreno ha seguido un método de marco de trabajo (Ritchie & Lewis (eds.), 2009:199-262). Para reconocer las estrategias de supervivencia de los indigentes, este estudio ha utilizado el Marco Sostenible del Departamento para el Desarrollo Internacional como herramienta de análisis, cuyos componentes son los siguientes: recursos para ganarse la vida, contexto de vulnerabilidad, procesos y estructuras en transformación y resultados de los métodos de subsistencia (Rakodi, 2002).

3 Entrevistados en la investigación

Los principales entrevistados para esta investigación son ocho personas que viven en las aceras de la zona de Green Road en Daca. Han sido seleccionados de forma deliberada siguiendo el método de bola de nieve[8], por lo tanto, se ha prestado especial atención a incluir diferentes tipos de indigentes que buscan refugio en esta zona.


Cuadro 1: Datos de los entrevistados principales

Fuente: Elaboración propia
Nombre Sexo Edad (años) Años viviendo en Daca Estado civil Ocupación actual Ingresos mensuales (BDT[9], euros)
Ambia Mujer 32 25 Casada (abandonada por su marido) Mendiga 1.500 (15)
Sufia Begum Mujer 35 8 Divorciada Empleada doméstica 2.500 (25)
Mohammad Saiful Hombre 34 20 Casado Conductor de rickshaw[10] 2.000 (20)
Firoza Begum Mujer 60 25 Casada (abandonada por su marido) Mendiga 1.500 (15)
Shahida Mujer 16 12 Soltera - -
Md. Kalimuddin Hombre 32 25 Casado (marido de Majeda) Conductor de rickshaw 2.000 (20)
Majeda Mujer 40 20 Casada (mujer de Md. Kalimuddin) Empleada doméstica y recolectora de papel usado 2.500 (25)
Shima Mujer 28 3 Casada (vive sola) Empleada doméstica 3.000 (30)



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Figura 1: Entrevistados en sus lugares de pernoctación, de izquierda a derecha y de arriba abajo: Ambia con sus dos hijos, Sufia Begum con sus dos hijos, Mohammad Saiful con su mujer, Shahida, Md. Kalimuddin y Majeda con su hijo y Shima con sus hijos

Fuente: Imágenes tomadas por la autora


Otro grupo de entrevistados que se ha tenido en cuenta como fuente secundaria está reflejado en el cuadro 2.


Cuadro 2: Datos de los entrevistados secundarios

Fuente: Elaboración propia
Nombre Sexo Datos personales
Subash Gomes Hombre Cordinador del proyecto Amarao Manush (proyecto Nosotros también somos humanos[11]), Concern Worldwide.
Md. Ershad Ali Hombre Cordinador del proyecto Amarao Manush (proyecto Nosotros también somos humanos), fundación SAJIDA (organismo ejecutor asociado del proyecto).
Ms. Parvin Mujer Movilizador comunitario, centro de indigentes de Green Road, proyecto Amarao Manush (proyecto Nosotros también somos humanos), fundación SAJIDA (organismo ejecutor asociado del proyecto).
Saiful Alam Hombre Especialista en medios, proyecto Amarao Manush (proyecto Nosotros también somos humanos), Coalition for the Urban Poor (organismo asesor asociado del proyecto).
Khandker Millatul Islam Hombre Encargado del desarrollo en barrios marginales, estado de bienestar y cultura, Corporación de Daca, Gobierno de Bangladesh[12]. Cordinador del proyecto DCC-Amarao Manush.


4 Vivir en las aceras

Desde un punto de vista general, las personas que viven en la calle están incluidas dentro de la gente sin hogar. Sin embargo, este grupo es muy amplio y multidimensional, ya que hay muchas maneras de definirlos. Si echamos un vistazo a la bibliografía veremos que a lo largo del tiempo se han adoptado varias perspectivas dependiendo de las diferentes circunstancias, la cultura y el país. Podemos encontrar otras nomenclaturas diferentes a la de «habitantes de las aceras» dentro de las diferentes topologías de personas sin hogar. «Sin techo», «personas que duermen a la intemperie» (Daly, 1994; citado en Tipple & Speak, 2009:50), «personas que viven en la calle» (AIHW, 1999; citado en McIntosh & Phillips, 2000:2), todos se pueden referir a los habitantes de las aceras, pero difieren en el uso.

En Bangladés se suele utilizar el término «población fluctuante» o «desarraigados» para referirse a las personas sin hogar. La Oficina de Estadística de Bangladés [Bangladesh Bureau of Statistics] (BBS) define a la población fluctuante de la siguiente manera:

Personas desarraigadas que vagan de un lado para otro, que no tienen residencia habitual y que, sin embargo, se encuentran a la hora de la realización del censo: en las estaciones de tren, en las terminales de transporte de agua (launch ghats), en las estaciones de autobús, en los hat-bazaar (mercados), en los mazar (lugares sagrados), en las escaleras de edificios públicos o del gobierno, en espacios abiertos...
BBS, 1999:4

En esta definición, el concepto clave es «desarraigado»[13] junto con «sin techo»[14] y «desposeídos»[15]. Diversos estudios sobre las personas sin hogar en Bangladés, por ejemplo los sin techo, las personas que viven en lugares públicos (ya sea dentro de algún espacio o al aire libre, especialmente en las calles) o los sin refugio; son la base para entender la problemática de las personas sin hogar (Ghafur, 2004:270). La investigación reveló un hecho muy importante al respecto, y es que no todos los habitantes de las aceras carecen de hogar, es decir, algunos tienen un domicilio en su pueblo natal que visitan de forma periódica. El Banco Asiático de Desarrollo [Asian Development Bank] (ADB), el Gobierno de Bangladés [Government of Bangladesh] (GOB) y el Departamento de Ingeniería del Gobierno Local [Local Government Engineering Department] (LGED) presentaron en 1996 una clasificación de las personas sin hogar de Bangladés en función de la naturaleza de sus circunstancias residenciales (ADB, GOB & LGED, 1996:20):

En resumen, Ghafur (2004) se basa en las circunstancias residenciales para identificar tres tipos de personas sin hogar que se encuentran en Bangladés: personas fluctuantes sin hogar, personas con ubicación pero sin hogar y personas en situación de quedarse (potencialmente) sin hogar. De estos tres tipos, el más visible es el de las personas fluctuantes sin hogar, debido a su carácter físico. Nos referimos entonces a personas que viven en la calle o en otros lugares públicos pero que no poseen un refugio permanente. Normalmente, las personas fluctuantes sin hogar viven en las aceras, en las calles, son los desposeídos (Ghafur, 2004:271).

5 Vivir en las aceras de Green Road

En Daca podemos encontrar varios tipos de habitantes de las aceras, ya que se reparten por toda la ciudad. Por lo tanto, es conveniente resaltar que este estudio se centra en los habitantes de las aceras de la zona de Green Road, en la ciudad de Daca. De este modo, no hay que generalizar, las estrategias de supervivencia que aquí se recogen no serán aplicables a personas de otras partes de la ciudad a no ser que lo demuestren los correspondientes estudios. A continuación se recogen algunas razones por las que se ha seleccionado esta parte de la ciudad como área de estudio:

Se ha observado que en Green Road existe una forma estable de indigencia a largo plazo, lo que posibilita y permite llevar a cabo una investigación sobre estos grupos vulnerables. Además, se podría continuar/ampliar la investigación en esta zona, ya que los indigentes están bastante asentados aquí y es probable que continúen buscándose la vida en Green Road.


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[Círculo rojo]: Lugares de pernoctación de los entrevistados, quienes siempre suelen dormir en el mismo emplazamiento todas las noches.
[Círculo verde]: Zonas de uso de los indigentes.
[Círculo amarillo]: Centro de indigentes gestionado por una ONG.
Figura 2: Vista aérea del área de investigación, Green Road, Dhaka

Fuente: Elaboración propia con imagen obtenida de Google Earth


Los habitantes de las aceras de Green Road generalmente utilizan la ancha acera o las fachadas de la tiendas como espacios para vivir. Debido al uso mixto de esta zona, a los lados de la calle hay tiendas, además de viviendas, edificios de apartamentos, hospitales, escuelas, edificios relacionados con la industria textil, hoteles, restaurantes y bloques de oficinas. Este espacio suele estar entre 20 y 60 centímetros por encima del nivel de la calle y a veces bajo el amparo de un piso superior. Durante la noche, una vez que las tiendas han cerrado y ha cesado la actividad diurna, estas personas se preparan precipitadamente para pasar la noche. Algunos atan un extremo de una mosquitera o un trozo de plástico a la persiana de una tienda y el otro lo sujetan al suelo con ladrillos para construir su refugio nocturno, mientras que otros simplemente ponen la cabeza encima de un ladrillo, se cubren con trapos y así pasan la noche. Normalmente guardan estas pertenencias cerca del lugar en el que se acuestan. Por la mañana se despiertan muy pronto, antes del amanecer, para realizar el aseo matutino tras la cortina de la oscuridad y prepararse para la jornada, durante la cual suelen trabajar o buscar trabajo, llevar a cabo otras actividades en los alrededores y vuelven a este lugar tras las horas de trabajo.


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Figura 3: Vista de Green Road desde el nordeste. «Habitantes de las aceras» durmiendo en sus ‘casas’ por la mañana temprano

Fuente: Imagen tomada por la autora el 2 de julio de 2010


6 Estrategias y retos de vivir en las aceras

La vida en las aceras engloba una serie de circunstancias con dinámicas propias. No es vivir en una casa como cualquier otra persona ya que un indigente no tiene hogar, sino que ocupa un espacio público de circulación peatonal. Aún así, para estas personas no deja de ser, en cierto modo, una casa ya que realizan ahí actividades propias del entorno doméstico. Cada acción que se lleva a cabo en este entorno tiene sus complicaciones. Es una situación de lucha continua en la que hay que aplicar y gestionar los recursos propios y que no tiene nada que ver con la vida en una casa convencional. A raíz de esta situación, los indigentes desarrollan estrategias únicas que permiten la supervivencia de los indigentes. Las relaciones con las personas de los alrededores, que tienen suma importancia en la vida de los habitantes de las aceras de Green Road. Puede que esto se deba a que en esta zona encontramos tanto personas de clase media baja y clase media como personas de clase alta. Debido a la cercanía entre las clases sociales, los indigentes pueden entablar relaciones con las personas de su entorno, algo que unido a una adaptación mental, esperanza y a expectativas de futuro ayuda a desarrollar las estrategias que permiten sobrevivir en las aceras.


Cuadro 3: Acción: reto: estrategia estoica

Fuente: Elaboración propia
Acción Retos: físicos y mentales Incidente Estrategia estoica: física Estrategia estoica: mental
Dormir, cocinar, comer, descansar y otras actividades del día a día desarrolladas en la acera. Inseguridad, falta de higiene, exposición al tiempo atmosférico, ausencia de dirección postal, crisis de identidad, etc. Mujeres indigentes que trabajan como empleadas domésticas en las casas del vecindario. Relaciones sociales: internas y externas, estabilidad y asentamiento en un lugar determinado de la acera, arraigo social. Sentimiento de hogar y esperanza.


7 Contexto social: vecindario, comunidad interna, seguridad y crimen

La vida en las aceras continúa y se hace soportable gracias a una relación simbiótica entre los indigentes y los vecinos. Desde esta perspectiva, la relación de mayor importancia e interacción se da con los tenderos locales. Éstos les permiten usar el espacio que hay delante de la tienda para pasar la noche, hecho fundamental para los indigentes ya que les permite asentarse en un lugar. Tener un lugar fijo implica un sentimiento de estabilidad y de dirección que ayuda a la formación de una identidad de la que depende su supervivencia. Por otro lado, los tenderos obtienen seguridad gratuita durante la noche. De este modo, la parte delantera de la tienda, que es el único lugar por el que se puede acceder al interior, está ocupada por personas que duermen, con lo que es imposible asaltarla. Además, también utilizan a los hijos de los indigentes para la realización de pequeñas tareas como la limpieza de la acera, llevar agua o para deshacerse de la basura, pagándoles poco o nada. Los tenderos permiten esta actividad principalmente por razones de seguridad y por los pequeños beneficios mencionados anteriormente, a pesar de que los indigentes puedan parecer, desde el punto de vista del cliente potencial, sucios, escandalosos y que crean alboroto.

Ambas partes obtienen beneficios de este tipo de relaciones, pero el tendero ostenta la autoridad y el control de la relación y, por lo tanto, el indigente permanece en una situación de vulnerabilidad y depende de la compasión del dueño de la tienda y de su ánimo. Como resultado, la extorsión es inherente a este sistema y es el indigente quien la sufre. En ocasiones, los habitantes de las aceras piden a los tenderos que les guarden sus ahorros, de esta forma, el indigente pasa a ocupar una posición más elevada, ya que se le considera una persona que progresa, en la que se puede confiar, responsable y trabajadora.

También observé la relación entre las amas de casa y las mujeres indigentes, que se puede caracterizar como una relación amo-sirviente. Ya que las indigentes buscan trabajo como criada y piden salarios más bajos, los vecinos aprovechan esta oportunidad para satisfacer su propia necesidad de criadas, algo que es un poco difícil en Daca en este momento, ya que, debido a la semi-industrialización del país, muchas mujeres trabajan en la industria textil. La gente prefiere este tipo de trabajos a los domésticos ya que éstos ofrecen salarios más bajos y además la sociedad los considera menos dignos. Esta relación beneficia a ambas partes ya que la indigente consigue un trabajo seguro, que le asegura ingresos fijos y, además, también puede asearse, utilizar el baño, cocinar y lavar su ropa. Además, la empleadora puede guardarle sus ahorros.


Cuadro 4: Derivación de recursos para ganarse la vida en un contexto social externo

Fuente: Elaboración propia
Contexto de la relación Beneficiario Estructura y proceso Recursos para ganarse la vida
Simbiótico Ambos participantes Demanda y oferta por mutuo acuerdo Capital social, financiero y mental
Un beneficiario Sólo el habitante de la acera Por medio de la generosidad o los argumentos humanitarios Capital social y mental
Un beneficiario Sólo el otro participante Por medio de la extorsión y los juegos de poder Capital social


Las relaciones internas dentro de la comunidad de los habitantes de las aceras son muy fuertes pero no suponen un comportamiento progresivo y positivo todo el tiempo. Más bien, la escena habitual la componen riñas y pelas entre ellos, pero en caso de emergencia siempre se puede encontrar una mano amiga dentro de la comunidad. Este comportamiento particular manifiesta que no se acepta el hecho de compartir los recursos propios con la comunidad y que quieren que cada uno gane su parte trabajando. También involucran a sus hijos en la recogida de basuras o en mendigar, por eso ninguno de los entrevistados aprovecha los programas de educación de las ONG. Es fácil entender este hecho si tenemos en cuenta que los indigentes no ven un acceso fácil a los recursos económicos y no pueden mantener a alguien inactivo económicamente. Así, los indigentes practican y desarrollan este método básico de gestión de los recursos. Como resultado, los habitantes de las aceras han desarrollado patrones especiales de comportamiento. Normalmente se les ve como personas rudas al hablar, a veces se nota frustración en ellos, en un momento parece que no dan importancia a nada y al siguiente se preocupan por pequeñas cosas, como un harapo o algo que han encontrado. La ausencia de privacidad también afecta negativamente a su estado mental. Esta falta de privacidad provoca que muchas veces sus secretos personales estén expuestos a la comunidad. Pero guardan esta información de las personas que no pertenecen a la comunidad y la utilizan de forma violenta como elemento de crítica en una pelea. Esto muestra su sentimiento de grupo y su deseo de mantener el equilibrio y el respeto en la comunidad a la que pertenecen. Algo que también forma parte de sus estrategias de supervivencia en comunidad. Los indigentes jóvenes y solitarios son más vulnerables a las extorsiones tanto internas como externas. Para ellos no existe un sentimiento de comunidad que les guíe, sólo se observa crítica extrema cuando ha ocurrido algo pernicioso, pero nunca antes. Como consecuencia, los jóvenes son fácilmente excluidos de la comunidad y pueden perderse en situaciones en las que sean más vulnerables.


Cuadro 5: Derivación de recursos para ganarse la vida en un contexto social interno

Elaboración propia
Contexto social interno Como regla general En situaciones de extrema vulnerabilidad Estructura y procesos Estrategia primaria de supervivencia Recursos para ganarse la vida
Compartir recursos Poco común Común Gestión básica de recursos Sobrellevar la situación Ventajas mentales/psicológicas
Comportamiento general Duro, rudo y hostil Ayuda y cuidado Estrategia básica de supervivencia Sobrellevar la situación Ventajas mentales/psicológicas
Privacidad Ninguna dentro de la comunidad Secretos estrictamente guardados Sensación de constitución de grupo Sobrellevar la situación Ventajas mentales/psicológicas
Trabajar como grupo o comunidad Poco común Común Estrategia básica de supervivencia Sobrellevar la situación Ventajas mentales/psicológicas


El aspecto que hace más vulnerable la vida de los habitantes de las aceras es la falta de seguridad y la presencia continua de la amenaza inminente de peligro. Esto puede convertirles en personas psicológicamente más inseguras de lo normal, lo que da como resultado malhumor, irritabilidad y nerviosismo, pudiendo llegar a ser también muy descuidadas e insensibles en algunas ocasiones. Este comportamiento emocional es el resultado del contexto de vulnerabilidad en el que se mueven. Además, debido a las hostilidades externas, se desarrolla un sentimiento de grupo o protección comunitaria. Frecuentemente, las mujeres suelen enfrentarse a acoso físico, pero nunca hablan de ello. Una mujer, indigente de Green Road, fue a un lugar de los alrededores para mendigar y un hombre la acosó sexualmente. Esto también ocurre por la noche, cuando todo el mundo duerme. Hombres de los alrededores como mastaan[18] de la calle, porteros de los edificios, hombres de la zona, incluso los mismos familiares pueden llegar a proponer o forzar relaciones sexuales. Pero estas mujeres nunca se quejan o hablan de este tema con otras personas por miedo a que en su comunidad les cuelguen la etiqueta de «mujer mala». Si esto ocurriera, les sería más difícil vivir como parte de la sociedad ya que sufrirían continuas y severas críticas.

La vida, ya de por sí vulnerable, se vuelve todavía más cuando se inician procesos judiciales contra ellos, lo que es común en Bangladés en casos de herencia de una propiedad familiar —principalmente relacionadas con las tierras. Si esto ocurre, tienen que conseguir dinero para la defensa, teniendo más presión a la hora de conseguir el sustento del día a día. Estos procesos judiciales se producen por la falta de terrenos en relación con la población existente.

La violencia familiar también es una escena cotidiana de la vida en las aceras, manifestándose en golpes a los hijos y a la mujer. A pesar de enfrentarse a diferentes tipos de acoso y extorsión nadie presenta una queja formal a la policía, ya que se consideran ilegales y prefieren no empeorar la situación, sin embargo aguantan este tipo de acoso normalizándolo como parte de la vida cotidiana. La negativa a presentar quejas formales está vinculada con el desconocimiento de lus derechos y provoca la estabilización de la situación de vulnerabilidad de los indigentes de Green Road. Al esconder su miseria, especialmente las mujeres, muestran su anhelo de ser respetados y llevar una vida honesta, algo que no es fácil de conseguir viviendo en la calle. Aún así, tratan de seguir adelante olvidando sus impactantes recuerdos para que el resto les respeten; lo que acabamos de ver es, por tanto, un ejemplo de adaptación mental que los indigentes utilizan como herramienta de supervivencia.


Cuadro 6: Localizando contextos sociales y de vulnerabilidad en cuestiones de seguridad

Fuente: Elaboración propia
Contexto social Contexto de vulnerabilidad
Pérdida/robo de niños Shock
Arresto policial Shock
Negativa a formular quejas formales Tendencia
Implicación en disputas sobre terrenos Tendencia + shock



Cuadro 7: Derivación de los recursos para ganarse la vida dentro del contexto social sobre seguridad

Fuente: Elaboración propia
Contexto Social Provee Recursos para ganarse la vida
Apoyo formal de ONG Facilita espacios, educación, capacitación, información y ayuda legal Capital físico, social y mental
Ayuda informal de Agencias del Orden Público Protección Capital mental
Apoyo individual Caridad y empleo Capital físico y social
Apoyo de la comunidad Relaciones, protección, comida y espacio económico Capital físico, social, humano y mental


8 Economía urbana, entorno y salud

Las personas que viven en las aceras de Green Road no pueden acceder a puestos de formales de trabajo, la falta de formación y de educación les lleva a trabajar como jornaleros con salarios muy bajos. La mayoría de las mujeres trabaja como asistenta doméstica o pidiendo limosna. Los hombres trabajan de conductor de rickshaw o de rickshaw de carga. Sus ingresos son muy bajos y apenas dan para cubrir todas las comidas de un día, dejando de lado otras necesidades.

Aunque algunos habitantes de las aceras permanecen en esta área urbana durante muchos años, su actividad económica principal se encuentra en su pueblo. A pesar de vivir en un contexto de vulnerabilidad, manejan efectivo con frecuencia y bastante más que sus homólogos del entorno rural. Durante todo el año, consiguen sobrevivir a duras penas en este contexto de vulnerabilidad y cuando llegan las temporadas de fiesta, reúnen la mayor parte de sus ingresos anuales. Participan en la economía urbana como jornaleros a precio muy bajo o como mendigos y viviendo en las aceras ahorran lo necesario para participar en su círculo económico tradicional. Todo el dinero que ganan y ahorran se invertirá en su pueblo, ya sea para préstamos con sus familiares o para comprar cereales o ganado. Aunque viven en las aceras, su sueño es establecerse en el pueblo del que migraron y, por lo tanto, intentan participar en la economía rural sea como sea, por pequeñas que parezcan estas acciones. De este modo, aunque un indigente aumente sus activos o su patrimonio, no se verá reflejado en su vida en la ciudad hasta que pueda permitirse vivir en un barrio marginal o pueda volver a su pueblo. Este es el sueño de todos los habitantes de las aceras, pero sólo algunos lo consiguen.


Cuadro 8: Respuestas de fuentes primarias: vida económica rural y urbana

Fuente: Elaboración propia
   Implicación en economía urbana Implicación en economía rural
Nombre (Años viviendo en Daca) Sexo (Edad) Ocupación actual Implicación clave Préstamos institucionales Ahorros/ inversiones Propiedad Implicación clave Préstamos institucionales Ahorros/ inversiones Propiedad
Ambia (25) Mujer (32) Mendiga Empleo voluntario No Ahorros en ONG No Un buey Micro-créditos Casa del padre
Sufia Begum (8) Mujer (35) Asistenta doméstica Empleo seguro No Ahorros en ONG No Préstamo por intereses Micro-créditos No
Mohammad Saiful (20) Hombre (34) Conductor de rickshaw Empleo a tiempo parcial No Ahorros en ONG No No No No No
Firoza Begum (25) Mujer (60) Mendiga Empleo voluntario No Ahorros en ONG No Préstamo por intereses No No
Shahida (12) Mujer (16) No No No No No No No No Casa del padre
Md. Kalimuddin (25) Hombre (32) Conductor de rickshaw Empleo a tiempo parcial No No No No No No Casa en mal estado
Majeda (20) Mujer (40) Asistenta doméstica y recogedora de residuos (papel) Empleo seguro No Ahorros en ONG No Préstamo por intereses No Casa en mal estado
Shima (3) Mujer (28) Asistenta doméstica Empleo seguro No Ahorros en ONG No Aves de corral Seguro de vida Pago de préstamo Casa del marido



Cuadro 9: Contextos de vulnerabilidad de los indigentes en la economía urbana

Fuente: Elaboración propia
Nombre del entrevistado Ingreso mensual (BDT, euros) Aumento estacional de ingresos Ahorros, plusvalías sobre inversión (BDT, euros) Shocks Vulnerabilidades económicas Contexto de vulnerabilidad
Ambia 1.500 (15) 1.500 BDT adicionales (15 euros) en meses festivos (Eid[19]) 200 BDT adicionales (2 euros), por intereses Familiar fue quemado Pidió prestados 4.000 BDT (40 euros) para tratamiento Incremento de la vulnerabilidad
Shima 3.000 (30) 3.000 BDT adicionales (30 euros) en meses festivos (Eid) 100 BDT (2 euros), mantenimiento aves de corral Marido sufrió enfermedad mental Dimitió de su trabajo para cuidar del marido Incremento de la vulnerabilidad


La vulnerabilidad de los indigentes depende esencialmente de su salud, ya que en esta selva de asfalto cada uno tiene que cuidar de sí mismo. Están totalmente expuestos a las inclemencias del tiempo y al entorno construido. La misma sociedad que los excluye es la que les da los recursos necesarios para vivir. De esta forma, cualquier enfermedad supone un gran problema.

El clima de Bangladés no es muy extremo salvo algunos días lluviosos y unas pocas noches frías en invierno, así que los indigentes pueden vivir en las aceras. Su único recurso, exceptuando el clima, es el entorno construido. Del mismo modo, las aceras son el lugar en el que llevan a cabo todas las actividades diarias. Sin embargo, están continuamente expuestos a las inclemencias del tiempo, viven en aceras que suelen estar sucias, usan los sumideros cercanos como inodoros y beben agua de fuentes poco salubres, lo que provoca enfermedades crónicas contagiosas y malnutrición. Debido a esto, ninguno de los entrevistados estaba sano, especialmente los niños. En ocasiones las enfermedades, causadas por las razones arriba mencionadas, les impiden ir a trabajar y en el peor de los casos tienen que gastar sus ahorros o pedir préstamos para pagar los tratamientos. Si esto ocurre, su economía se debilita considerablemente y quedan más expuestos a situaciones que incrementan su vulnerabilidad.

Estas enfermedades, en algunas ocasiones, pueden llegar a causar la muerte, lo que supone un choque para la familia. Sufren de malnutrición y su forma de vida es extrema, por lo que no se encuentran en un estado mental y físico saludable. Por ello, sus capacidades de trabajo disminuyen y su actitud hacia el futuro se vuelve negativa. La deficiencia de un sistema de sanidad público se une a que ignoran que existe un sistema que se pueden permitir y a que sienten rechazo hacia los servicios públicos. Este rechazo se basa en supersticiones en contra de la medicina moderna y sus costes en comparación con los curanderos y kabiraj[20] de sus pueblos, a los que conocen bien y en los que confían. De este modo, cada vez que estas personas enferman, retornan a sus pueblos para recibir tratamiento.


Cuadro 10: Vivir en las aceras: un círculo vicioso

Fuente: Elaboración propia
Contexto de estilo de vida Consecuencias Contexto de vulnerabilidad Efectos sobre el estilo de vida Contexto de vulnerabilidad
Comida inapropiada, malnutrición crónica Enfermedad repentina, discapacidad, muerte Shock Desempleo, préstamos, gasto de ahorros Aumento de vulnerabilidad
Sufrimiento durante fuertes lluvias y frio Peores condiciones físicas, reducción en demanda de empleo Estacionalidad Desempleo, préstamos, gasto de ahorros Aumento de vulnerabilidad
Dependencia del curandero local en lugar de la ciudad y sistema sanitario Tratamientos erróneos, discapacidad, muerte Común Desempleo, préstamos, gasto de ahorros Aumento de vulnerabilidad
Oportunidad a partir del mal clima Aumento en el precio del trabajo Estacionalidad Aumento de ingresos Menor vulnerabilidad


9 Gobierno: asociacionismo y estatus legal

La mayoría de los entrevistados emigraron de las áreas rurales de Bangladés, como ocurrió durante varias décadas con el éxodo rural. Antes de venir aquí, intervenían activamente en la economía rural. Algunos de ellos, incluso participaban en los programas de microcréditos[21], para los que suele ser necesario al menos tener dirección postal. Algunos entrevistados están satisfechos con estos sistemas, otros no y algunos llegan a sentirse indignados con dichos programas. Pero en el contexto rural, su economía es muy informal ya que estas personas no tienen acceso directo a bancos ni a instituciones de financiación que les presten dinero o les permitan guardarlo, por lo tanto no están sujetos a ningún programa. Hay numerosas razones por las que no tienen acceso a los microcréditos pero la más importante es el hecho de no tener casa, que implica que tampoco tienen dirección postal. La mayoría de entidades financieras como los bancos, tanto públicos como privados, y las ONG, que prestan pequeñas cantidades de dinero sin necesidad de hipotecar bienes, requieren por lo menos tener dirección postal para sancionar un préstamo. Para un indigente esto es imposible ya que no tiene casa. Al vivir en estas condiciones de vulnerabilidad se ven obligados a moverse dentro de un contexto urbano financiero informal, lo que les lleva a pedir préstamos a agentes prestatarios que están fuera de las normas y de toda regulación, por lo que su situación económica se vuelve aún más vulnerable. La única relación que tienen con instituciones de financiación son las ayudas incondicionales que reciben de varias organizaciones filantrópicas. A parte de las instituciones de financiación, sólo tienen relación con las organizaciones que contactan directamente con ellos, como las ONG que llevan a cabo programas de desarrollo. La mayoría de las veces, estos programas tienen poco alcance y duran poco, pero ayudan a los indigentes a incrementar sus recursos para sobrevivir, ya que temporalmente se les ofrecen sitios donde poder cocinar, descansar y cuarto de baño, como los que ofrece el proyecto Amrao Manush[22]. Otras ONG ofrecen asistencia sanitaria. De lo presentado anteriormente, se extrae que la participación en este tipo de programas puede mejorar sus condiciones de supervivencia, pero no es seguro que vaya a producirse una mejora sustancial de su situación o que vayan a salvarse de este círculo vicioso.

Cualquier asociación entre los indigentes y la autoridad local de la ciudad está condicionada por su estatus legal, que es bastante ambiguo. Según las reglas de la Corporación de Daca, es ilegal utilizar las aceras ya que dificulta el paso de los peatones, pero sin embargo, la misma Corporación permite la venta ambulante en estas mismas aceras. Por otro lado, no hay una ley clara que establezca que se considere ilegal dormir en las aceras por la noche. Los indigentes de toda la ciudad, no sólo los de Green Road, se consideran forasteros e ilegales. A pesar de ser ciudadanos legales del país, no tienen una idea clara de sus derechos y deberes. Normalmente, el único momento en el que participan en el proceso democrático es en las elecciones, si es que vuelven a su pueblo para votar.

En las aceras, los indigentes están sujetos a la ley de la calle, a la de los policías, a la de sus empleadores, a la de todo aquél que tenga poder sobre ellos. Vivir en las aceras es vivir con una incertidumbre constante, en cualquier momento un policía puede pegarles y echarles de la acera. Los locales también pueden desalojarles a la fuerza, la policía puede arrestarles, los mastaan pueden secuestrarles. Todo esto se desarrolla en un marco de informalidades y fuera de la ley del sistema de gobierno de Bangladés. Los programas de las ONG han tratado de atajar esta situación, intentando informar a los afectados, dándoles a conocer sus derechos. En ocasiones han tenido éxito, por ejemplo, en lo relativo a los sobornos policiales, haciendo saber a los indigentes que la Constitución del país no los permite y que tienen derecho a denunciar la situación. Cualquier información por pequeña que sea, especialmente la relativa a sus derechos y situación legal, les ayuda a desarrollar nuevas estrategias de supervivencia.

10 La cuestión del género

En las aceras viven tanto hombres como mujeres, pero ellos necesitan menos privacidad. Hay cierta tendencia a considerar que es más normal que un hombre viva en la indigencia e incluso se le puede llegar a ver como un luchador. Por el contrario, se suele asociar a las mujeres que se encuentran en esta situación con la prostitución, por lo que la sociedad las desprecia. Por lo tanto, los hombres disfrutan de mejor posición que las mujeres en este ámbito y se sitúa a las mujeres en una situación más vulnerable, no sólo en cuanto a cuestiones físicas sino también mentales.

Sin embargo, una vez que se han establecido en un lugar específico durante un tiempo y han podido ganarse la confianza de los residentes de la zona, a las mujeres se les presenta la posibilidad de acceder a mejores puestos de trabajo que los hombres y por lo tanto ganar más dinero. También reciben mejor trato las mujeres que los hombres y la actitud hacia ellas es más favorable. Se ha observado claramente que las mujeres están mucho más involucradas y activas en el proceso de ganar dinero, además, sus expectativas de futuro son más positivas que las de los hombres. La mayoría de las mujeres trabaja de la mañana a la noche, al contrario que la mayoría de los hombres, que trabajan a media jornada. No se puede valorar la discriminación por cuestiones de género ya que todo el colectivo en sí vive en una situación grave de vulnerabilidad, por lo que no podemos determinar el grado de discriminación en este sentido. Por lo general, la gente confía más en las mujeres y son ellas las que mantienen mejores relaciones personales, pero es necesario señalar que las mujeres son más vulnerables y tienen miedo de que se pueda levantar un escándalo relacionado con ellas, algo que aprovechan los oportunistas para extorsionarlas.

Los niños que viven en las aceras son vulnerables ante diferentes formas de acoso y abuso. Si no hay alguien que cuide de ellos, fácilmente acaban metiéndose en tráfico de drogas, robos, son forzados a prostituirse o acaban participando en alguna otra actividad criminal. O algo todavía más peligroso, pueden ser víctima de los traficantes de personas. Todo el colectivo, mujeres, hombres y niños, es vulnerable y está expuesto a diferentes peligros y niveles de extorsión que pueden llegar en cualquier momento.

11 Interacción de las políticas con el gobierno y las ONG

A partir de la información recogida gracias a los grupos de debate, las respuestas de los entrevistados principales y las conversaciones con el personal de las ONG (entrevistados secundarios) se han sacado varias conclusiones. La primera es que a la hora de hacer políticas destinadas a resolver el problema de la indigencia no se tiene en cuenta a los indigentes, por lo que estas políticas no llegan a ofrecer soluciones viables ya que a menudo se juzga mal la naturaleza del problema, provocando que los recursos estatales destinados a resolver esta cuestión no lleguen a desarrollar una solución apropiada. En segundo lugar, en cuanto a los indigentes, ellos mismos se consideran ocupantes ilegales del espacio y no conocen sus derechos ni responsabilidades, son reacios a participar en los programas formales ya que tienen miedo de que les deporten o de que les desalojen. Por lo tanto, la mayoría de las veces se mantienen al margen de este tipo de programas y viven por cuenta propia. Sin embargo, hay ONG que proponen programas en los que trabajan de manera más cercana y profunda con estos habitantes de las aceras. Estas asociaciones consiguen mejores resultados ya que se involucran en la vida de los indigentes, la clave de este éxito es la cantidad de tiempo que pasan con los indigentes para conseguir ganarse su confianza. Es entonces cuando se puede comenzar a tratar de ayudar a sobrevivir a estas personas, tratar de mejorar sus condiciones de vida dentro de lo posible.

Concern Worldwide-Bangladesh es una asociación que lleva a cabo un proyecto conocido como Amrao Manush [Nosotros también somos humanos] que trabaja con los indigentes de Daca. El objetivo de este proyecto es mejorar las condiciones socioeconómicas de estas personas ofreciéndoles servicios básicos y ayudándoles a acumular recursos para que puedan volver a sus pueblos o encontrar un alojamiento en el que poder establecerse (Alam & Rahman, 2009). Green Road está dentro del radio de actuación en el que la fundación SAJIDA trabaja como organismo ejecutor asociado. Los indigentes comenzaron a interactuar con SAJIDA al inicio del proyecto, que consistía en recoger datos antes de desarrollar los servicios (Alam & Rahman, 2009). En los primeros días, los indigentes eran un poco reacios a cooperar con ellos, sospechaban de su intervención y trataban siempre de no revelar su identidad. Salvo algunas excepciones, la información era siempre falsa. Esto es, en parte, porque valoran más su trabajo y su tiempo de ocio que hablar con un trabajador de una ONG.

Pero la situación actual revela que las cosas han cambiado, ahora la mayoría de los indigentes de Green Road reciben ayuda de la fundación SAJIDA a través su Centro de Indigentes[23]. Los entrevistados valoraron de forma positiva en sus respuestas la ayuda que reciben de este centro, dicen que contribuye a mejorar sus condiciones de vida.

Al contrario que con las ONG, los indigentes no mantienen apenas relación con las autoridades locales. Los indigentes de Green Road no están reconocidos formalmente ni poseen ningún tipo de identificación expedida por la corporación de la ciudad, no existen lazos o vínculos que los unan. A pesar de que un gran número de ellos ha vivido durante muchos años en la ciudad, son las autoridades de sus pueblos las que expiden los documentos nacionales de identidad, viviendo así al margen de la corporación de la ciudad. La participación de los indigentes en los programas del gobierno consiste en recibir de forma incondicional donaciones como tratamientos paramédicos móviles y, en ocasiones, comida, dinero y ropa para el invierno. Los indigentes están al margen de las políticas del Gobierno que pudieran beneficiarles debido a que las políticas y leyes actualmente en vigor destinadas a apoyar a los más desfavorecidos, precisan que la víctima tenga una identificación básica y una dirección postal o referencia, algo que es inalcanzable para los habitantes de las aceras. Como consecuencia, los indigentes ni siquiera pueden presentar una denuncia formal de acoso o extorsión en la comisaría. A partir de observaciones en el campo de trabajo, se ha visto que, a pesar de que los indigentes no pueden presentar quejas formales ante los cuerpos responsables del cumplimiento de la ley, los oficiales de las comisarías suelen ayudarles de manera informal.

El impacto que las autoridades locales tienen en la vida cotidiana de los habitantes de las aceras suele producirse a través de las ONG, de una manera indirecta. Un ejemplo es la Corporación de Daca, organismo asociado al proyecto Amrao Manush, ofrece asesoramiento de apoyo a las actividades de esta iniciativa. En estos momentos, a través de este proyecto se está intentado conseguir la adquisición de terrenos y casas abandonadas en manos del Gobierno para utilizarlas como refugio nocturno. En otras ocasiones, ONG que tienen relación con este ámbito, como Coalition for the Urban Poor (CUP) (organismo asesor asociado del proyecto Amrao Manush), desarrollan programas, ofrecen formación a los indigentes sobre sus derechos y tratan de mostrar a la sociedad la situación de miseria en la que viven y de reclamar al Gobierno derechos humanos básicos.

Debido al contexto de vulnerabilidad en el que transcurre la vida en las aceras, los indigentes llegan a desarrollar una gran expectación por recibir recursos para su supervivencia y acaban dependiendo de las organizaciones benéficas. En cualquier tipo de intervención, ya sea por parte de una ONG o del Gobierno, los indigentes van buscando beneficio y asistencia directa. Por lo tanto, la percepción de los indigentes a cerca de cualquier intervención se basa en la obtención de recursos para la supervivencia.

Las ONG son el elemento que permite desarrollar nuevas políticas para personas con menos recursos, ya que se implican de manera más directa y formal que el Gobierno, que nunca llega a definir o identificar a los indigentes como grupos especiales o vulnerables. Por otro lado, para los indigentes es imposible participar en el desarrollo de las políticas que se supone se destinan a este colectivo ya que, si no fuera por la ayuda de las ONG, estas personas no tendrían conocimiento de sus derechos constitucionales ni del desarrollo de las políticas a nivel nacional. Sólo a través de las acciones directas de las ONG los indigentes llegan a conocer sus derechos, las políticas que a ellos se destinan y es por estas mismas ONG que llegan a organizarse para reclamar sus derechos, ya sea de forma individual o colectiva.

El contexto de vulnerabilidad en el que se desarrolla la vida de los habitantes de las aceras les obliga a lidiar con las políticas existentes y a adaptar su forma de vida a las nuevas. No están en posición de juzgarlas ni de decidir sobre su puesta en marcha. Lo único que pueden hacer es acatarlas. Normalmente, las ONG piensan sus políticas sobre indigencia teniendo en cuenta la opinión de los habitantes de las aceras e incluyéndolos en el desarrollo de las mismas, método de participación que no utilizan las autoridades.

12 Conclusión

La supervivencia de los habitantes de las aceras de Green Road, los más pobres de los pobres, es posible gracias a una gestión eficiente de sus recursos y a sus estrategias de supervivencia. Estos recursos se componen de una serie de elementos muy limitados que básicamente son: trabajos temporales o a tiempo completo, recursos humanos como miembros de una familia que ganan dinero, las relaciones dentro de la red de trabajo, familiar o con otras personas, las pertenencias que pueden llevar de un sitio a otro (como los componentes del refugio nocturno), los recursos naturales como el campo o lagos, algunos ahorros o inversiones y, por encima de todo, una actitud positiva hacia la vida materializada en sus esperanzas y ambiciones.

El recurso principal de los indigentes es su manera de afrontar cualquier situación y de adaptar su forma de vida a los recursos de los que disponen y a sus limitaciones. Algo que sólo es posible gracias a que comparten los recursos y la persistencia y a que trabajan en equipo para llevar a cabo las actividades del día a día. Los indigentes consiguen estos recursos a través de la interacción social con las personas de su entorno, ya sean sus empleadores o las organizaciones benéficas. Mantienen íntimas relaciones sociales y llegan a crear un sentimiento de comunidad. Hacen que los recursos que consiguen circulen entre esta comunidad en forma de préstamos, trueques o, simplemente, donaciones en tiempos de necesidad extrema.

Los habitantes de las aceras de Green Road no viven en hogares apropiados, viven en las aceras, al aire libre, en refugios provisionales, pero sienten, reconocen y usan estos refugios y la acera como su casa. La existencia temporal pero continua de estos pequeños refugios, junto con sus relaciones personales, dan al indigente cierta sensación de seguridad, de comodidad y de estar a salvo; una sensación de permanencia, identidad y autoridad. La supervivencia de los indigentes consiste en una síntesis compleja entre sus recursos para ganarse la vida, su actitud estoica, su capacidad de adaptación, sus relaciones sociales, la vida en comunidad y, sobre todo, su refugio.

La prioridad de estos indigentes es conseguir asistencia para ganarse la vida. No tienen opción a juzgar la identidad, el método, el propósito o la estructura de la organización que les ofrece ayuda. Cualquier intervención, ya sea por parte de una organización o por parte de las autoridades supone una ayuda sustancial para que los indigentes sobrevivan. Las actuaciones de las ONG son más directas y formales, mientras que las de las autoridades son más indirectas e informales, no obstante, ambas ayudan a las víctimas en cuestión. Los indigentes están más satisfechos con los programas de las ONG una vez que se involucran y comienzan a recibir beneficios directos. Por el contrario, no están muy satisfechos con la actividad del Gobierno ya que no perciben los beneficios indirectos ofrecidos por las autoridades a través de las ONG. Están centrados en recibir ayuda de todas las intervenciones, por lo que no pueden esforzarse en tratar de participar en el desarrollo de políticas, aunque en ocasiones tienen la oportunidad de participar en el proceso de diseño de las políticas de las ONG.

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Notas


[1]: Este artículo pertenece a una serie de ponencias impartidas entre los días 20 y 22 de octubre de 2011 en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid en el marco de la XII N-AERUS Conference 2011. Esta investigación en particular se ha llevado a cabo con objeto de la tesis del máster Program in Urban Management and Development en el Institute for Housing and Urban Development Studies de la Erasmus University de Róterdam. El título de la tesis es «Living on pavement: ‘home’ in a homeless situation [Vivir en las aceras: ‘hogar’ en un contexto de indigencia]».
[2]: Universidad Internacional Americana de Bangladés [American International University-Bangladesh].
[3]: Informes y un artículo publicados por importantes instituciones de investigación sanitaria de Bangladés que versan sobre indigencia.
[4]: El sistema administrativo de la Corporación de Daca está descentralizado, se reparte en diez oficinas de zona dirigidas por un oficial de zona (DCC, 2004:6).
[5]: El número total de indigentes que viven en esta zona es de 648, de los que 125 son varones adultos, 247 mujeres adultas, 140 niños y 136 niñas. Esta información fue recopilada personalmente por la investigadora, cedida por el delegado de Partner Agencies Liaison, Suvashish Karmakar, y por Concern Worldwide-Bangladesh, en cuyo proyecto Amrao Manush trabajan con los indigentes en Daca.
[6]: Ver nota 5.
[7]: Durante el tiempo en que se procedía a realizar esta investigación fue trasladado a otro lugar. Era Chief Slum Development, Social Welfare and Cultural Officer (encargado del desarrollo en barrios marginales, estado de bienestar y cultura) en la DCC del Gobierno de Bangladés. También trabajó como coordinador del proyecto DCC-Amrao Manush.
[8]: N. del E.: El muestreo de bola de nieve consiste en identificar sujetos que se incluirán en la muestra a partir de los propios entrevistados. Partiendo de una pequeña cantidad de individuos que cumplen los requisitos necesarios, estos servirán como localizadores de otros con características análogas.
[9]: N. de la T.: Taka bangladesí, moneda de curso legal en Bangladés.
[10]: N. de la T.: Calesa oriental de dos ruedas tirada por un hombre.
[11]: N. de la T.: El nombre original del proyecto es We are humans too.
[12]: N. de la T.: Chief Slum Development, Social Welfare and Cultural Officer, Dhaka City Corporation (DCC), Government of Bangladesh (GOB).
[13]: Que ha perdido la identidad, privacidad, confort y seguridad que da un hogar (Ghafur, 2004:269).
[14]: Que no tiene abrigo contra los elementos (Ghafur, 2004:269).
[15]: Que ha perdido los recursos que afectan seriamente a las capacidades para ganar dinero, aprender y vivir mucho tiempo (Ghafur, 2004:269).
[16]: Organización irlandesa que financia el proyecto Amrao Manush [Nosotros también somos humanos].
[17]: Organismo ejecutor asociado al proyecto Amrao Manush [Nosotros también somos humanos].
[18]: Palabra bengalí que podría definirse como matón, bruto; suele ser un joven violento y agresivo.
[19]: Nombre nativo de la época festiva en Bangladés.
[20]: Kabiraj es un tipo de curandero de pueblo sin estudios.
[21]: Los microcréditos son pequeños préstamos diseñados para los más pobres para fomentar el espíritu emprendedor. Estos individuos no tienen empleo por cuenta ajena ni historial de crédito verificable. Además, no tienen la cualificación mínima necesaria para conseguir un crédito tradicional. Los microcréditos son instrumentos de microfinanciación, que es un servicio de financiación más amplio para la gente con menos recursos (http://en.wikipedia.org/wiki/microcredit).
[22]: Amrao Manush [Nosotros también somos humanos] es un programa de cinco años de duración (de marzo de 2008 a febrero de 2013) que está desarrollando Concern Worldwide con la colaboración de socios locales para mejorar la situación de los habitantes de las aceras de la ciudad de Daca (http://www.dhakacity.org/amrao_manush/index.html).
[23]: N. de la T.:  Pavement Dwelling Centre (PDC).


Edición del 20-5-2013
Revisión: Alejandro Rodríguez Sebastián
Boletín CF+S > 54: La ciudad a escala humana. XII Congreso Anual N-aerus > http://habitat.aq.upm.es/boletin/n54/aanus.html   
 
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