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Boletín CF+S > 52/53: En defensa de la reflexión pausada > http://habitat.aq.upm.es/boletin/n52/nred.html   
En la Red: Economía verde
Rebeca Fernández Yunquera
Madrid (España), julio de 2012.

En la sección Noticias de este boletín se ha tratado la Cumbre y la Contracumbre Río + 20. Uno de los conceptos que vertebra la Cumbre es el de economía verde y el hecho de que Naciones Unidas lo haya colocado en el centro de la discusión ha hecho que cobre importancia pese a que su origen es anterior. Este término está vinculado al de economía ecológica pero hay diferencias sustanciales entre ambos. La visión de la economía ecológica es integral, transdisciplinar y analiza la realidad física, no sólo la económica. Para profundizar en ella podríamos revisar lo dicho por Aguilera Klink (1996) en «La economía ecológica como un sistema diferente de conocimiento» y por Naredo (2004) «La economía en evolución».

Para poder poner ambos términos en relación, era indispensable contar con una recopilación de aquellas reflexiones o consideraciones que se han hecho al respecto de la llamada economía verde, que presentamos a continuación.

El optimismo de la versión oficial

¿Qué es la Economía Verde? Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)  (Web oficial del PNUMA)

«Una economía verde se describe como una economía que tiene como resultado mejorar el bienestar humano y la equidad social, reduciendo significativamente los riesgos ambientales y la escasez ecológica. En otras palabras, podemos pensar en una economía verde como un entorno económico que alcanza bajas emisiones de carbono, la eficiencia de los recursos y, al mismo tiempo que sea socialmente inclusiva.

[...] Independientemente de los beneficios ambientales y opciones para la sostenibilidad, la inversión en una Economía Verde se refleja en varios informes como un agente para la creación de millones de nuevos puestos de trabajo, según el informe sobre trabajos verdes del PNUMA. Uno de los principales motores del crecimiento económico es una mayor tasa de empleo, y ambos reducen la carga sobre la economía y ofrecen a los consumidores el poder adquisitivo para mantener su nivel de vida a través del apoyo a las industrias.»

Opiniones críticas y escepticismo

Ecología y costes de producción capitalistas: No hay salida. Immanuel Wallerstein  (No a la economía verde, 28 febrero de 2012)

«Casi todo el mundo acepta hoy que durante los últimos 30 años se ha producido una grave degradación del entorno natural en que vivimos, a mayor aún si hablamos de los últimos cien o quinientos años. Así es, a pesar de los frecuentes e importantes inventos tecnológicos y de una expansión del conocimiento científico que podrían habernos hecho creer que conducirían hacia una consecuencia totalmente opuesta. Uno de los resultados de esto es que actualmente, a diferencia de lo que ocurría hace 30, 100 o 500 años, la ecología se ha convertido en un problema político importante en muchas partes del mundo. Incluso, existen movimientos políticos razonablemente significativos organizados esencialmente en torno a la defensa del medio ambiente para impedir una mayor degradación e intentar revertir la situación en la medida en que sea posible. Evidentemente, la gravedad atribuida a este problema contemporáneo oscila entre la opinión de aquellos que creen inminente el día del juicio final y la de quienes consideran que puede estar cercana una solución técnica. Creo que la mayoría de las personas tienen una postura situada entre esas dos opiniones extremas. Yo no estoy en posición adecuada para hablar de este tema desde un punto de vista científico, pero aceptaré como plausible esa apreciación intermedia y me dedicaré a analizar la relevancia de este asunto para la economía política del sistema-mundo.»

Alianza por una alternativa ecológica, social y urgente al capitalismo (¿Economia Verde? ¡Futuro Imposible!, 26 de junio de 2012)

«Las organizaciones y redes firmantes constituyen la presente Alianza con el objetivo principal de enfrentar la ofensiva capitalista de mercantilización y privatización de recursos naturales que la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Rio+20) pretende legitimar y profundizar bajo el paraguas de la llamada Economía verde. Denunciamos y constatamos que veinte años después de la primera Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro, el mundo es más pobre, más desigual y la degradación ambiental está llegando a extremos irreversibles. Nos encontramos en una crisis planetaria, social, ambiental y energética sin precedentes.»

Ocho mitos de la economía verde La Vía Campesina en la Cumbre de los pueblos  (Veo verde, Junio de 2012)

«Tras la crisis económica del año 2008, el sistema dominante implementó nuevas formas de mantener la lógica capitalista funcionando. En esa línea, los gobiernos, empresas y agencias internacionales se volcaron a la economía verde como una solución a la crisis ambiental y de los mercados. Esta cuidada estrategia, que intenta hacer coincidir el cuidado de la Tierra con la economía, es visto como un ardid más para el avance del capital.

Este capitalismo verde tiene como finalidad completar la apropiación de las zonas rurales, sector donde la población sufre desde hace tiempo sus efectos a través de la concentración de tierras, privatización del agua, violación a los derechos de tierras de pueblos indígenas, apropiación de parques nacionales y de reservas naturales según convenga o no a los proyectos.

A continuación la forma en que se presentan estas falsas soluciones, según detalla La Vía Campesina (...)»

Crisis del capitalismo y ‘Economía Verde’ Eduardo Fenoglio  (No a la economía verde, Mayo de 2012)

«(...) Ante la actual crisis económica, el thing thank corporativo junto con un ejército mercenario de lobbistas presionan dentro de los organismos internacionales para imponer sus ideas, o al menos, para que no se produzcan cambios sustantivos en el modelo económico actual. Una oportunidad para aplicar sus recetas es la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sustentable, a celebrarse en Río de Janeiro los días 20, 21 y 22 de junio, en la que pretenden instalar en agenda, con cierta argucia, dos aspectos fundamentales: a. la creación de supra-organismos internacionales con el propósito de intervenir sobre las decisiones soberanas de los países; b. instan al uso de ‘herramientas verdes en pos de un desarrollo sustentable’ como la de economía verde que no es más que un mero maquillaje que disfraza su verdadero cometido, lograr el anhelado laissez faire, laissez passer, evitar el intervencionismo del estado en la economía mientras este perjudique a sus intereses.»

La economía verde se llama poder corporativo Elizabeth Peredo  (Ecoportal.net, 27 de julio de 2012)

«Un documento denominado Declaración del Capital Natural (Un compromiso del sector financiero para Río+20 y más allá), promovido por las Naciones Unidas mediante la Iniciativa Financiera del Programa para el Medio Ambiente, la Fundación Getulio Vargas de Itamaratí del Brasil y el Global Canopy Programe en el Foro Corporativo por la Sustentabilidad, ha empezado a ser visible en el marco de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Río+20 en paralelo a los documentos emanados de la negociación y proponiendo una declaración que debe ser firmada por las instituciones financieras internacionales y las corporaciones.

El documento, fruto de 18 meses de preparación del sector financiero, compromete a los signatarios a cuidar los recursos naturales, en particular el agua, y aunque está presentado como una iniciativa sustentable, acompaña al lobby que las transnacionales han estado haciendo en las negociaciones dando cuenta de una de las certezas que tenemos, pero que aún es poco visible en los debates entre los países: la ONU está en manos del gran capital corporativo y financiero. Los debates y negociaciones que allí se desarrollan se encuentran en su cancha. (...)»

¿Puede haber un capitalismo ecológico? Antonio Cerrillo  (La Vanguardia, 8 de junio de 2012)

«¿Es posible un capitalismo respetuoso con la protección del planeta y de sus recursos naturales?, ¿podemos hablar de una economía verde sin que se nos ponga la cara roja? Tan ambiciosa meta es el debate de fondo que lanza la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río+20) que se celebrará en Río de Janeiro entre los días 20 y 22 de junio. La pregunta se formula mientras se constata que el actual modelo de consumo se ha convertido en una amenaza directa para el 30% de las especies del planeta, según alerta un informe de Nature. La concentración de los gases invernadero roza las 400 partes por millón, lo que hace casi imposible frenar el indeseado aumento de temperaturas de dos grados. Y el fin del petróleo barato, sobre el que pivota el modelo energético, parece cercano.»

Economía verde o economía fúnebre Silvia Ribeiro  (Revista Soberanía Alimentaria, 10 de abril de 2012)

«Sumidos en una múltiple crisis global, financiera, económica, alimentaria y de devastación ambiental y caos climático, oímos desde los gobiernos y las empresas que la ‘solución’ será una nueva ‘economía verde’. O como dijo Obama parafraseando a Franklin Roosevelt frente a la crisis de 1929, se trata de un green new deal (un nuevo acuerdo verde), donde todos serán escenarios de ganar-ganar.

Según esto, se podrán recuperar los inversionistas del capital financiero, gracias a la creación de nuevos mercados financieros con la naturaleza (ampliando la venta de servicios ambientales y los mercados de carbono), y se podrán recuperar los capitalistas de la producción gracias al uso de nuevas tecnologías que servirán para producir en forma más ‘verde’, lo cual también remediará los problemas ambientales. Con más tecnología, nos dicen, se podrá aumentar la producción agrícola y dar de comer a la población mundial. Veamos qué se esconde.»

La Economía Verde desde una perspectiva de América Latina Alfredo Serrano Mancilla y Sergio Martín Carrillo  (Fundación Friedrich Ebert, Julio de 2011)

«Este artículo busca poner en discusión el concepto de Economía Verde propuesto desde el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y su presunta trascendencia para la consecución de la sostenibilidad y la erradicación de la pobreza. El modelo que el PNUMA propone está basado en la acumulación y el crecimiento económico, lo que en opinión de los autores resulta contradictorio con los objetivos que el mismo pretende alcanzar. El debate se centrará en las implicaciones que dicho concepto tiene para los países de América Latina, y sobre algunas de las características que debe contener el mismo, de modo que realmente logre alcanzar la sostenibilidad en el sentido que defiende la Economía Ecológica, y consiga la erradicación de la pobreza mediante un nuevo sistema de relaciones comerciales. Asimismo, se introducirá la respuesta a los problemas ecológicos que surgen desde algunas comunidades ancestrales de América Latina, como es el Sumak Kawsay o Buen Vivir, y su posible convivencia global con otros conceptos nacidos en el Norte. Por último, se presentarán brevemente las posiciones que según la opinión de los autores deben presentar los actores políticos de América Latina ante la próxima Cumbre de Río+20 de la ONU.»

La Economía Verde: el lobo se viste con piel de cordero Edgardo Lander  (Transnational Institute, Noviembre de 2011)

«En el año 1983, cuando la crisis ecológica del planeta Tierra se hacía cada vez más evidente, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió la creación de una comisión internacional (Comisión Mundial para el Desarrollo del Ambiente) con el fin de realizar un diagnóstico global de la situación ambiental del planeta y sus relaciones con los objetivos del desarrollo. A partir de esto, debía presentar un conjunto de recomendaciones de acción. Dicho informe, Nuestro Futuro Común, fue entregado en el año 1987 y ha sido conocido como el Informe Brundtland, el nombre de su coordinadora general. Este informe fue la plataforma básica que acotó las negociaciones de la Cumbre de la Tierra realizada en Río de Janeiro en el año 1992. Se trata de un documento atravesado por severas contradicciones. Por un lado, este informe documentó muy ampliamente los severos problemas ambientales que confrontaba el planeta. Fue, sin embargo, incapaz de abordar las causas fundamentales de éstos. No se planteó la exploración de opciones fuera del marco dominante de la lógica capitalista del crecimiento económico sin fin. El informe sostiene que la mejor forma de responder a los retos planteados por la destrucción ambiental y la pobreza, ampliamente diagnosticados, es mediante más crecimiento. Proponen la necesidad de ‘revivir el crecimiento’ con tasas anuales de entre 5 y 6% para el conjunto de los países del Sur. (...)»

El trasfondo de la economía verde (GRAIN, 1 de junio de 2012)

«(...)¿Será que finalmente logramos concientizar a pueblos, gobiernos y empresarios? En parte claro que sí y en parte claro que no. La información que hemos socializado y la experiencia cotidiana han logrado que sectores extremadamente amplios sepan hoy que los sistemas climáticos y ecológicos han sido profunda y gravemente alterados. Por lo mismo, sólo una agenda ideológica de corte dogmático extremo permite negar en la actualidad que enfrentamos una crisis climática y ambiental de proporciones incalculables. Todo indica, sin embargo, que gobiernos y empresarios no decidieron reconocer lo obvio porque por fin vieron la luz, sino porque finalmente lograron idear o entrever formas de hacer mucho dinero con las crisis que afectan la sobrevivencia del planeta. Todos los grandes actores de las finanzas globales, así como un número creciente de fondos de inversión en cambio climático (tanto públicos como privados) con el apoyo del Banco Mundial, el FMI y los bancos regionales de desarrollo, han elaborado documentos donde resaltan una y otra vez las grandes oportunidades de negocios que se han creado con las alteraciones del clima y los ecosistemas. A ellos se les suma la labor de cheerleaders que ejercen, más y más, los gobiernos y los organismos de Naciones Unidas, especialmente el PNUMA, pero también FAO y UNCTAD.»

Edición del 20-03-2012
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