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Boletín CF+S > 52/53: En defensa de la reflexión pausada > http://habitat.aq.upm.es/boletin/n52/anurr.html   doi: 10.7760/bcf.s/52/anurr
La ciudad diversa: el uso de tres plazas de Madrid en primavera [1]
Nagore Urrutia del Campo
Madrid (España), 6 de septiembre de 2010.
Resumen: Este trabajo recoge los resultados del estudio de las características físicas, funcionales y climáticas de tres plazas de la ciudad de Madrid, así como el uso que las personas hicieron de ellas durante los meses de primavera; éstos muestran la relación existente entre los condicionantes físicos y ambientales y el modo de ocupación del espacio por parte de los ciudadanos en los días analizados, pero también ponen de manifiesto la dificultad de generalizar el concepto de confort en el espacio público. En esta investigación se ha verificado la utilidad de ciertas herramientas de caracterización climática de plazas y se ha puesto de manifiesto que aquellas plazas que ofrecen al ciudadano una mayor mezcla de posibilidades, en lo referente a situarse en lugares con condiciones ambientales y posibilidades de utilización del espacio diversas, han sido las más empleadas durante los periodos analizados. Así, se evidencia la necesidad de conservación y creación de la ciudad compleja, con mezcla de usos y que ofrece al ciudadano la posibilidad de elección, transformándose así, en un lugar más habitable y democrático.
La ciudad diversa: el uso de tres plazas de Madrid en primavera| Lámina 1. Rehabilitación de las plazas en el centro de Madrid >>>


Índice General

 

1 Introducción

1.1 Problema y motivo de elección del tema de investigación

Mientras que hasta el siglo XIX las transformaciones en los centros urbanos se daban en un espacio dilatado en el tiempo, actualmente son numerosas y constantes las intervenciones a pequeña escala en el espacio público de todas las ciudades.

Los distritos centrales de la ciudad de Madrid sufrieron, durante los años 80 y hasta principios de los años 90 del siglo XX, un decaimiento arquitectónico y urbanístico que se ha visto frenado por las intervenciones urbanas llevadas a cabo los últimos 20 años (Plan general de ordenación urbana municipal (PGOUM 1997), Rehabilitación Integrada del Casco y Centro Histórico de Madrid).


Lámina 1. Rehabilitación de las plazas en el centro de Madrid

Estas intervenciones de rehabilitación y revitalización del espacio público se han venido realizando en muchas ocasiones con sistemas que no responden a las necesidades actuales, pues no tienen en cuenta muchos de los condicionantes urbanos preexistentes ni la búsqueda de confort de los usuarios, dando lugar a un diseño desligado de las funciones sociales que éste debe cumplir.

La Real Academia de la Lengua Española, en su segunda acepción define plaza de la siguiente manera: «Aquel donde se venden los mantenimientos y se tiene el trato común de los vecinos, y donde se celebran las ferias, los mercados y fiestas públicas.»

Existe una carencia clara de intervenciones de rehabilitación del espacio público más cercano a las viviendas que tomen en cuenta a la gente. Así, en ocasiones, se pierden las virtudes del espacio público a pequeña escala, tradicionalmente valorado por el ciudadano.

Las herramientas de trabajo cotidianas y las nuevas tecnologías, al tiempo que han supuesto una nueva forma de expresión y que permiten trabajar con datos antes inimaginables, también nos han alejado de la realidad material de las ciudades y de su funcionamiento, dando lugar a lo que Toyo Ito denomina las dos ciudades (Ito, 2000), la material y la ciudad como fenómeno.

En el empobrecimiento de los espacios tradicionales de relación de las ciudades es donde se plasma la lejanía entre nuestra capacidad tecnológica e intelectual y las realidades más tangibles. Es por ello que en este trabajo se ha optado por analizar las plazas como espacios de relación y de vida de las ciudades, estudiando estos espacios físicos y el uso que los habitantes han hecho de ellos durante varios días de abril, mayo y junio de 2010.

Durante los años 60 y 70 del siglo XX se realizaron numerosos estudios sobre la influencia del diseño urbano en el uso que los ciudadanos hacían del mismo, destacando los realizados por White (1980), Lynch (1960) o Gehl (1968), así como estudios de confort climático del espacio, como los realizados por Olgyay (1963), Givoni (1976) o Humphreys (1978), por ejemplo.

Actualmente, existe una renovada atención a la calidad de los espacios públicos ligada a la necesidad de un ambiente físico confortable que dé pie al fomento de las relaciones sociales y entendiendo su estado como un claro indicador de la salud cívica y democrática de la sociedad. Así, por ejemplo, en el ámbito de la mejora del diseño urbano, en el año 2000, organizado por el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, se celebró por primera vez el certamen bienal Premio Europeo del Espacio Público Urbano, para el fomento de la conservación y la mejora del espacio público urbano. Y por otra parte, se han llevado a cabo investigaciones para el desarrollo de nuevos índices de confort térmico de los espacios públicos como las realizadas por Aroztegui (1995), Nikolopoulou et al. (2004) o Scudo (2005), que señalan la calidad, cantidad y forma de uso de los espacios públicos como determinantes de las condiciones microclimáticas de los mismos y de su confort.

En el presente trabajo se quiere poner de manifiesto la necesidad de hacer más compleja y habitable la ciudad completa, centros y periferias, a través del estudio de pequeños espacios como son las plazas. Al igual que en los últimos años se habla de la necesidad de una ciudad con mezcla de actividades y gentes, resultan necesarios espacios urbanos de calidad con mezcla de posibilidades y que permitan al ciudadano hacer un uso de los mismos acorde a sus necesidades. Así, desde la pequeña escala se pretende poner de manifiesto la importancia de la creación y recuperación de la ciudad con diversidad de posibilidades en su uso, que es la que ofrece al ciudadano la opción de elegir.

1.2 Selección de las plazas

1.2.1 Las plazas y su localización

Las plazas objeto de estudio son:

Localización

Las plazas se localizan en la ciudad de Madrid (véase Lámina 2). Las coordenadas de la ciudad son 40o26' N 3o41' O y la altura media sobre el nivel del mar de 667m.

Tanto la plaza 2 de Mayo como Vázquez de Mella se encuentran en el distrito Centro, en aquella zona de Madrid que creció a partir de 1561, cuando se asienta la corte real en Madrid, y que en los siguientes 60 años fue creciendo desde la ciudad medieval hacia el este, rodeada de las últimas murallas que tuvo Madrid, construidas en 1625 y derribadas 200 años más tarde. Este ensanche de la ciudad medieval no tenía plazas, a excepción de vacíos urbanos originados por el cruce de calles. Ambas plazas no fueron configuradas como tal hasta mediados del siglo XIX.

La plaza Chamberí se encuentra al norte, fuera de las últimas murallas de Madrid, en el ensanche del siglo XIX.


Lámina 2. Localización de las plazas

1.2.2 Razones de su elección

2 Objetivos

2.1 Objetivo principal

El objetivo principal es determinar la relación existente entre los condicionantes climáticos y ambientales de tres plazas de Madrid y el uso que los habitantes hacen de estos espacios durante la primavera. De este modo, se pretende evaluar la eficiencia de las herramientas teóricas de caracterización ambiental, al contrastar los resultados derivados del empleo de éstas con el comportamiento real de los ciudadanos, pudiendo también identificar los espacios que mejor acogida encuentran entre los usuarios.

2.2 Objetivos parciales

3 Pregunta de investigación e hipótesis de trabajo

¿Los espacios con mayor variedad de características físicas, de uso y microclimáticas son los más confortables por ofrecer al usuario más opciones de elección?

En unas condiciones climáticas tan variables como la primavera madrileña, aquellas plazas que ofrezcan al usuario un mayor número de espacios con condiciones físicas, de uso y microclimáticas diversas, serán más confortables y más empleadas por la gente.

4 Metodología

Para la verificación de la hipótesis planteada el trabajo se ha centrado en el estudio de las características de tres plazas y la utilización que la gente ha hecho de ellas en tres días de los meses de abril, mayo y junio de 2010, empleando para ello herramientas teóricas y realizando trabajos de campo. Así, el proceso seguido se resume en la Lámina 3.


Lámina 3. Resumen de la metodología

4.1 Elaboración del marco teórico

La búsqueda bibliográfica se centró en la búsqueda de libros, proyectos y artículos científicos relacionados con el diseño bioclimático y el establecimiento de confort en espacios abiertos, así como en la influencia del diseño urbano en la ocupación del espacio.

Resultados: establecimiento de criterios sobre urbanismo sostenible, índices de confort en espacios exteriores, influencia del diseño urbano en la ocupación del espacio.

4.2 Estudios previos

4.2.1 Trabajos de campo

Se trataron de la realización de mediciones de la temperatura del aire, humedad relativa, temperaturas de contacto y velocidad del viento, durante las mañanas, tardes y noches de tres días de abril, mayo y junio con un data logger Testo 400 y con el apoyo de una cámara termográfica FLIR Systems.

Esos mismos días se realizaron fotografías para contabilizar a las personas que se encontraban en las plazas. Fueron un total aproximado de 1.000 fotografías, que fueron procesadas identificando el número de personas, su localización al sol o a la sombra, la actividad que realizaban y si se encontraban de pie o sentadas.

Resultados: Mapeo de la localización de personas en las plazas. Esta información se puede consultar en los planos resumen de la utilización de las plazas por parte de las personas en primavera, correspondientes al punto 8.4

4.2.2 Trabajos de gabinete

Se centraron en el conocimiento de la evolución histórica de las plazas, su caracterización física, la identificación de usos y funciones existentes en éstas, así como en el estudio climático de las mismas a través de simulación mediante el software Ecotect v.5.60., determinando sus características de iluminación y radiación solar.

Resultados: Se pueden consultar en los puntos 5,6 y 7 de la presente memoria de trabajo, así como los resultados expuestos en el punto 9.

4.3 Fase de análisis

4.3.1 Calidad del diseño

Los resultados extraídos del análisis de las características físicas y del uso realizado engvi cada una de las plazas, así como las mediciones in situ, han sido comparados para establecer la plaza que tiene un diseño más acorde a los principios señalados por el urbanismo bioclimático y por el diseño orientado al peatón.

Resultados: Se pueden ver en el punto 10.1 (sobre Calidad ambiental de las plazas), perteneciente al apartado 10 (correspondiente a Conclusiones).

4.3.2 Posibilidades de utilización de las plazas

En esta fase también se han determinado las posibilidades de ocupación en condiciones ambientales diversas que ofrece cada una de las plazas a través del cruce de las variables climáticas y de localización de mobiliario y equipamientos.

Resultados: Están expuestos en el punto 10.2 (Posibilidades de ocupación de las plazas).

4.3.3 Relación entre el estudio de clima y utilización de las plazas

Finalmente, en la fase de análisis se realizó una comparativa entre las estrategias obtenidas en el estudio de clima teórico y la localización de las personas en las plazas para poder establecer la existencia de una relación entre las estrategias recomendadas para alcanzar el confort y el comportamiento de la gente en las plazas.

Resultados: Descritos en el punto 10.3 (Localización de la gente en las plazas).

4.4 Conclusiones

4.4.1 Verificación de la hipótesis

En esta última fase del trabajo se ha analizado la relación existente entre la utilización del espacio que hacen las personas en las plazas y las posibilidades de ocupación que ofrece cada una de ellas, para comprobar la hipótesis de partida.

Resultado: Verificación de la hipótesis inicial, que puede verse en el punto 10.4 de la presente memoria de trabajo.

5 Estudio climático

5.1 Contexto climático: Madrid

Madrid se localiza a una latitud de 40.4° y una longitud de -3.7° y tiene un clima continental mediterráneo, de inviernos fríos y veranos muy calurosos, con acusados contrastes de temperatura, de hasta casi 30ºC de invierno a verano, e incluso en un mismo día, con diferencias día-noche de hasta 17ºC en agosto y 7ºC en invierno.

5.1.1 Temperatura

Los máximos térmicos en Madrid se sitúan en el Centro, en la calle Alcalá y en la Castellana.


Lámina 4. Temperatura y radiación


Lámina 5. Temperatura y radiación

5.1.2 Humedad

En general la humedad relativa en Madrid Retiro es baja. Exceptuando los meses de enero y diciembre, la mayor parte del año, a lo largo del día, la humedad se encuentra entre el 20% y el 40%. La humedad relativa media anual es de 57%.


Lámina 6. Humedad relativa

5.1.3 Viento


Lámina 7. Viento

Las condiciones de invierno y verano respecto al viento son muy similares en la estación meteorológica de Madrid Retiro, véase la Lámina 7. Existe un alto porcentaje de calmas, como se puede ver en la Lámina 8.


Lámina 8. Viento

5.1.4 Pluviometría y balance hídrico

Existe una clara escasez de agua en Madrid a partir del mes de mayo y hasta octubre.


Lámina 9. Balance hídrico

5.1.5 Isla térmica en Madrid

En Madrid existe una diferencia de 6ºC en el centro respecto a la periferia y sube a 9ºC en verano con tiempo estable y despejado (Higueras, 2009), existe un gradiente decreciente desde el centro hacia la periferia. Esta diferencia de temperatura está condicionada por tres factores:

Hay que tener en cuenta que, en los espacios exteriores urbanos, las variables que definen el clima van a ser modificadas por diferentes condicionantes dando lugar a un microclima urbano:

5.1.6 Confort climático en Madrid

Según los estudios de Higueras (2009), a través del estudio de los climogramas de bienestar desde la 11:00 a las 18:00 horas, mes a mes, con los diferentes grupos de edad y escalas de arropamiento se determina el confort en los espacios exteriores de Madrid del siguiente modo:

En estos datos señalados, será especialmente importante tener en cuenta la capacidad de la radiación solar en los espacios exteriores para modificar estas situaciones de confort o de disconfort.

5.2 Estudio climático de Madrid en primavera

5.2.1 Datos climáticos empleados

Los datos climáticos se han tomado del Instituto Nacional de Meteorología y corresponden a la estación meteorológica de Madrid Retiro. Se tratan de medias mensuales de los últimos 30 años.


Cuadro 1: Datos climáticos, temperaturas y humedad

Datos climáticos
Meses T(oC) TM(oC) TM(oC) H (%) HM (%) Hm (%) R(mm) Vx(º/km/h)
Abril 12,3 17,5 7,2 55 66 33 47 250/94
Mayo 16,1 21,4 10,7 54 74 37 52 40/77
Junio 21,0 26,9 15,1 46 68 32 25 270/81

T: temperatura media mensual, TM: Media mensual de las temperaturas máximas diarias
Tm: Media mensual de las temperaturas mínimas diarias, H: Humedad relativa media
R: Precipitación mensual media, Vx: Racha de viento máxima en el mes, dirección y velocidad


Temperaturas horarias
Hora Abril Mayo Junio
3:00 8,2 11,7 16,2
6:00 7,2 10,7 15,1
9:00 9,8 13,4 18,1
12:00 14,9 18,7 24,0
15:00 17,5 21,4 26,9
18:00 16,5 20,4 25,8
21:00 13,9 17,7 22,8
24:00 10,8 14,4 19,2


Humedad
Hora Abril Mayo Junio
3:00 73 72 62
6:00 78 77 67
9:00 65 64 55
12:00 47 46 38
15:00 39 39 32
18:00 42 41 34
21:00 50 49 41
24:00 61 60 50


5.2.2 El confort en espacios exteriores

En un espacio interior el confort está estrechamente ligado a la temperatura del aire y a la humedad relativa, por lo que se puede garantizar un confort actuando en las condiciones termohigrométricas. Pero en los espacios exteriores entran otros muchos factores en juego que pueden influir en el confort incluso más que la temperatura del aire, como por ejemplo, la radiación solar directamente recibida por el usuario, siendo ésta una ganancia de calor fundamental.

De modo general, el confort climático se define como aquella situación en la que le cuerpo humano requiere de la mínima energía para ajustarse al ambiente para un individuo con ropa ligera, con baja actividad muscular y a la sombra (Álvarez et al., 1992).

Generalmente el confort está limitado por los 21oC entre un 20% y 80% de humedad relativa y los 25oC con humedad del 70% o los 26oC es necesario el sombreamiento dentro de los condicionantes anteriormente citados.

El confort ampliado está entre los 20oC con humedad entre 20% y 80% y entre los 26oC con 70% de humedad o los 27oC con humedad de 20% y 50%. La vestimenta amplía esta zona de confort.

Las variables que condicionarán el confort en los espacios exteriores serán los siguientes:

Climogramas de bienestar adaptado y diagramas de isopletas.

Se han realizado los correspondientes Climogramas de Bienestar Adaptado (CBA) [2] para la determinación de estrategias para alcanzar el confort climático en estos espacios exteriores durante los meses de abril, mayo y junio.

Los climogramas se han realizado diferenciado tres actividades metabólicas diferentes: persona caminando o niño jugando (2,95met), persona de pie (1,65met) y persona sentada (1,15met), así como el arropamiento, que para los meses de abril y mayo será de 1clo, mientras que para junio se reduce a 0.7clo (véanse Lámina 10 y Lámina 11 respectivamente).


Lámina 10. Actividades metabólicas


Lámina 11. Arropamiento

Para cada una de las actividades señaladas anteriormente se ha elaborado un diagrama de isopletas que determina:

5.2.3 Determinación de las necesidades y estrategias para primavera

En los meses intermedios de abril y mayo, al igual que en los meses más fríos, se necesitará radiación solar. En mayo gran parte del día se está en condiciones de bienestar.

En junio se alcanzará bienestar admisible prácticamente todo el día.

Se puede observar que en las horas del día de mayor temperatura de abril y mayo se alcanza la zona de confort, así como en las horas del día de temperaturas más bajas de junio.

Resumen necesidades-estrategias

A través del estudio de las temperaturas y humedades horarias y con los rangos de bienestar establecidos en los climogramas de bienestar adaptado, se han determinado las necesidades y estrategias (véase Lámina 12) a adoptar para diversas actividades metabólicas y arropamientos.


Lámina 12. Necesidades y estrategias

5.3 Estudio climático y ambiental de las plazas en primavera

5.3.1 Estudio de sombras

Se ha realizado el estudio de sombras para los días de primavera de los meses de abril, mayo y junio en los que se realizaron los trabajos de campo, con la finalidad de poder establecer las posibles relaciones existentes entre los condicionantes ambientales y el uso que hace la gente de las plazas estudiadas.

El estudio de sombras se ha realizado a través de la simulación de iluminación natural de las plazas con el software Ecotect v.5.60 de Autodesk, para lo que se ha realizado un levantamiento 3D de las plazas, incluyendo arbolado de características y tamaño similar al existente en ellas. Los planos de estos análisis se pueden consultar en la Lámina 13, en la Lámina 14 y en la Lámina 15.

Así, se han determinado las sombras para los días:


Lámina 13. Estudio de sombras. Plaza del 2 de Mayo


Lámina 14. Estudio de sombras. Plaza de Vázquez de Mella


Lámina 15. Estudio de sombras. Plaza de Chamberí

5.3.2 Simulación de iluminación y energía

La simulación de los niveles de iluminación y de la radiación total que llega a la plaza se ha realizado mediante el software Ecotect v.5.60 de Autodesk. Las bases climáticas empleadas son del programa EnergyPlus del Departamento de Energía de Estados Unidos de América, que las extraen de la World Meteorological Organization.

La simulación se ha realizado para el periodo completo de primavera. Los resultados extraídos en cada una de las plazas se pueden ver en la Lámina 16, en la Lámina 17 y en la Lámina 18.


Lámina 16. Plaza del 2 de Mayo


Lámina 17. Plaza de Vázquez de Mella


Lámina 18. Plaza de Chamberí

5.3.3 Ruido

En el distrito centro el 60% de la población está afectada por exceso de ruido, en el distrito de Chamberí se trata del 65% de la población, según los documentos de diagnóstico de sostenibilidad de los distritos madrileños realizados por el Área de Gobierno de Medio Ambiente. Todo el Distrito Centro se ha declarado Zona de Actuación Acústica, según lo previsto en el Título V del Plan General de Madrid de 1997. Las actuaciones están siendo llevadas a cabo a través del Plan Espacial de Reducción de la Contaminación Acústica (PERCA).


Lámina 19. Mapa de ruido de la plaza del 2 de Mayo

Sólo en las entradas de las calles que dan a la plaza del 2 de Mayo se superan los 65dbA durante el día. La zona con valores más altos de ruido es la vía rodada al este de la plaza. Por la noche, gran parte de la plaza se mantiene por debajo de los 50dBa.


Lámina 20. Mapa de ruido de la plaza de Chamberí

La plaza de Chamberí tiene unos altos valores de ruido, superando en la mayor parte de la misma los 65dbA, incluso los 70dbA, en las zonas que limitan con la calle Santa Engracia y Eduardo Dato, tanto de día como de noche. Tan sólo la esquina norte se mantiene en valores inferiores a los 65dbA.


Lámina 21. Mapa de ruido de la plaza de Vázquez de Mella

En la plaza de Vázquez de Mella el ruido se concentra en los viales rodados que circundan la plaza por tres de sus cuatro lados. La zona más al oeste de la plaza es aquella que alcanza mayores niveles de ruido llegando a superar los 70dbA.

Los Límites de contaminación acústica para áreas residenciales consolidadas son los de Tipo II (Decreto 78/1999, de 27 de mayo), cuyos valores se pueden consultar en el siguiente cuadro.


Cuadro 2: Valores Objetivo expresados en LAeq
Área de sensibilidad acústica Período diurno Período nocturno
Tipo I (Área de silencio) 60 50
Tipo II (Área levemente ruidosa) 65 50
Tipo III (Área tolerablemente ruidosa) 70 60
Tipo IV (Área ruidosa) 75 70
Tipo V (Área especialmente ruidosa) 80 75


El ruido y la eliminación de la contaminación acústica es una de las principales quejas y demandas por parte de la población del distrito Centro y Chamberí en lo que al espacio público se refiere, junto con la falta de zonas verdes y la rehabilitación de espacios para equipamientos de carácter público, según los documentos de diagnóstico de sostenibilidad de los distritos madrileños realizados por el Área de Gobierno de Medio Ambiente.

5.4 Mediciones en las plazas

5.4.1 Características del equipo

Las mediciones se realizaron con un equipo Testo 400. Se emplearon tres sensores diferentes que se acoplaron al data logger:

Como apoyo se empleó una cámara térmica o termográfica FLIR Systems con una precisión de ±2oC. El objetivo era medir la emisión natural de radiación infrarroja procedente de los objetos y superficies de la plaza, generando una imagen térmica y conociendo así la temperatura a la que se encuentran esas superficies.

La emisividad de los materiales condiciona los datos extraídos de la cámara termográfica, por lo que a la hora de tomar las termografías, la cámara se ha ajustado para una emisividad correspondiente a la del granito y los pavimentos de cemento y ladrillo, esto es, entre 0.9 y 0.93.


Lámina 22. Instrumental utilizado

5.4.2 Localización de las medidas

La toma de datos higrotérmicos se ha llevado a cabo con los siguientes criterios:


Lámina 23. Mediciones realizadas en la plaza del 2 de Mayo


Lámina 24. Mediciones realizadas en la plaza de Vázquez de Mella


Lámina 25. Mediciones realizadas en la plaza de Chamberí

.

5.5 Planos resumen del estudio climático de las plazas

Los planos resumen del estudio climático de las plazas analizadas se pueden consultar descargando los archivos correspondientes a la plaza del 2 de Mayo, la plaza de Vázquez de Mella y la plaza de Chamberí.

6 Estudio de las características físico-espaciales de las plazas

6.1 Evolución histórica de las plazas

6.1.1 Plaza del 2 de Mayo

La plaza del 2 de Mayo se ubica en el distrito Centro de Madrid, en el barrio de Universidad. El barrio y sus casas se desarrollaron en dos etapas, el siglo XVII y el siglo XIX, aunque la trama es relativamente homogénea.


Lámina 26. La plaza del 2 de Mayo en distintos momentos

En el solar estuvo el Palacio de Monteleón (1690), que Godoy, en 1807 convirtió en cuartel y que fue derribado en 1868. En la actual plaza, además del cuartel, también estuvo parte del Convento de las Carmelitas Descalzas o de las Maravillas (1616), del que actualmente sólo se conserva su iglesia (1646), la parroquia San Justo y Pastor.


Lámina 27. Panorámica del cuartel de Monteleón y alrededores en la fecha de su derribo, 1868


Lámina 28. 2 de Mayo de 1808. Se aprecia el arco de entrada al cuartel de Monteleón

En 1868 Fernández de los Ríos propone la realización de una square en su publicación Futuro Madrid en torno al arco de entrada del desaparecido cuartel de artillería de Monteleón, creándose una placita semicircular. El 1 de mayo de ese año se inaugura la Plaza del Arco y el 5 de mayo el Convento Maravillas cede los terrenos al ayuntamiento que, días después, realizará una propuesta de ampliación de la plaza. El 1 de mayo de 1869 se inaugurará la nueva plaza, que ya tiene una forma rectangular y un tamaño suficiente para considerarse un auténtico espacio público y no sólo un vacío para colocar el arco de Monteleón. El conjunto de Daoíz y Velarde, realizado por Antonio Solá en 1822, se emplaza en 1869 de manera definitiva en la plaza. Ese mismo año se propone ensanchar las calles circundantes a la plaza a 10 metros, terminándose de realizar las nuevas alineaciones en 1877.


Lámina 29. Grabado de la plaza del 2 de Mayo inaugurada. 1869. Los edificios de alrededor están aún sin construir.

En 1904, el anteproyecto de reforma interior de Madrid plantea ampliar los límites de la plaza, pero esta propuesta no se llevará a cabo. En 1930 se modifica el ajardinamiento. En 1950 se rediseñó la plaza y en los años 70 se eliminó en tres de los cuatro lados de la plaza el vial rodado con aparcamiento en superficie que existía.


Lámina 30. Plaza del 2 de Mayo en 1943


Lámina 31. Fotografías aéreas de la plaza del 2 de Mayo

La configuración actual de la plaza es muy similar a la original, donde tan sólo se han ido modificando usos del espacio público.

La plaza del 2 de Mayo fue declarada Área de Rehabilitación Preferente: Área I: Plaza del 2 de Mayo. Las Áreas de Rehabilitación Preferente son fruto de la colaboración entre el Ayuntamiento de Madrid, el Ministerio de Obras Públicas (MOPU), actualmente Ministerio de Fomento, y la Comunidad de Madrid. El primero de los convenios de colaboración se suscribió en 1994 y fue objeto de diversos acuerdos posteriores de revisión y ampliación.

El barrio de Universidad fue el primer caso de envergadura en la recuperación integral del Centro Histórico madrileño (Convenio entre el Ayuntamiento, la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Fomento), y fue premiado con el galardón Europa Nostra.

6.1.2 Vázquez de Mella

La plaza de Vázquez de Mella se encuentra en el distrito Centro, en el barrio de Justicia. El nombre original de la plaza era Plaza o Plazuela Bilbao. Este espacio urbano se constituyó tras ser derribada la Iglesia y Convento de los Capuchinos de la Paciencia.


Lámina 32. La plaza de Vázquez de Mella en distinos momentos


Lámina 33. Convento de los Capuchinos de la Paciencia

La antigua plaza Bilbao cambió de nombre varias veces, hasta que en 1946, con la colocación de la fuente conmemorativa a Vázquez de Mella el 24 de julio, que actualmente se encuentra en la ubicación original, adquirió el nombre de éste.

Originalmente era una plaza con jardines y arbolado, como se puede observar en los planos de la Lámina 32.

En 1950 se construye un aparcamiento en la plaza que no será demolido hasta 1999. En este año la Comunidad de Madrid impulsa la remodelación de la plaza dándole la configuración que tiene en la actualidad y construyendo tres plantas de aparcamiento soterrado. En 2005, se presentó un nuevo proyecto de reacondicionamiento del aparcamiento soterrado redactado por el estudio de arquitectura Teresa Sapey.


Lámina 34. Fotografías aéreas de la plaza de Vázquez de Mella de 1975 y de 2008

6.1.3 Chamberí

La plaza Chamberí se ubica en el distrito madrileño con el mismo nombre, Chamberí, en el barrio de Almagro. Durante la Edad Media, los actuales terrenos del distrito de Chamberí pertenecían a la Orden del Temple, hasta que, tras su disolución en el siglo XIV, pasaron a formar parte del Consejo de Fuencarral. Esta zona estaba cubierta de bosque que la Corte empleaba para sus cacerías, hasta que Carlos I comienzó a talar esta zona.

La zona de Santa Engracia tenía huertas que fueron explotadas hasta comienzos del siglo XX. La Iglesia, los nobles, la monarquía y los campesinos acomodados se repartieron el 80% de los terrenos en el siglo XVII. Desde finales del siglo XVIII hasta principios del XIX la agricultura fue perdiendo importancia a favor de la industria en esta zona. El Distrito de Chamberí surgió a partir de 1860 en terrenos situados al norte de la recién derribada cerca que había rodeado la ciudad desde tiempos de Felipe IV.


Lámina 35. La plaza de Chamberí en distintos momentos

A principios del siglo XIX se comenzarán a construir las primeras viviendas para los trabajadores, así como los primeros paseos arbolados, como el de Eduardo Dato o la calle Luchana, dos de los viales actuales que configuran la Plaza de Chamberí. Estos viales de esparcimiento propician la aparición de quintas de recreo como la del Marqués de Santiago en la actual plaza Chamberí, antes denominada la plaza vieja, cuya casa, llamada de las ‘Columnas’, ocupaba el actual emplazamiento de la Junta de Distrito.

Durante la ocupación francesa en España las tropas napoleónicas construyeron un cuartel militar que llamaron Chambèry. Se dice que una pequeña milicia formada por madrileños del barrio, entre la que se encontraban Daoíz y Velarde, durante los sucesos del 2 de Mayo, subieron por la calle Luchana desde Malasaña y Tribunal para enfrentarse a los soldados franceses.

Tras la desamortización de Mendizabal, al pasar la mayor parte de los terrenos a manos privadas y del Estado, durante los siglos XIX y XX comienza a urbanizarse esta zona.

La plaza de Chamberí está situada en el cruce de las calles Eduardo Dato y Santa Engracia y se encuentra al final de la calle Luchana, que une esta plaza con la glorieta de Bilbao. Da nombre a uno de los barrios más castizos de Madrid. En ella nació Largo Caballero, ministro de Trabajo durante la II República.


Lámina 36. Calle Luchana desde Glorieta Bilbao. 1900

En 1975 la plaza tenía la forma general actual, aunque un vial rodado la rodeaba totalmente y existían aparcamientos entre los edificios que hoy directamente dan a la plaza. Ya a comienzos de los años 90 se eliminaron los aparcamientos y la vía de acceso rodado que rodeaba la plaza. Bajo la plaza está la única estación clausurada del metro de Madrid, la estación de Chamberí.


Lámina 37. Fotografías aéreas de la plaza de Chamberí de 1975, 1991 y 2008

6.2 Características físicas y materiales

6.2.1 Plaza del 2 de Mayo


Lámina 38. Vista panorámica de la plaza del 2 de Mayo


Lámina 39. Volumetría y dimensiones de la plaza del 2 de Mayo

La plaza del 2 de Mayo tiene unas dimensiones generales de 69x77m2, con una superficie total de 5.313m2. Su forma general, por lo tanto, es prácticamente cuadrada.

Los edificios que la circundan tienen entre 2 y 7 plantas. Los edificios con mayor frente de fachada a la plaza son los de 5 plantas. Tomando esta altura como referencia, la plaza tendría una proporción altura-anchura de entre 1/4,8 y 1/4,3.

En la Lámina 40 se han identificado los diferentes pavimentos, mobiliario urbano, fuentes y arbolado.


Lámina 40. Plano de características físicas y materiales de la plaza del 2 de Mayo

El 30,3% del pavimento de la plaza es permeable, con 1.610m2 aproximadamente. La calzada rodada tan sólo supone un 8%, con unos 430m2. Por lo tanto, el 61,7% del pavimento es de granito, siendo el predominante. Con respecto a mobiliario urbano, hay 15 bancos de madera, 4 de granito y 4 grandes bancos corridos en el centro de la plaza, también de granito. Además, la plaza tiene una fuente de agua potable.

6.2.2 Plaza de Vázquez de Mella


Lámina 41. Vista panorámica de la plaza de Vázquez de Mella


Lámina 42. Volumetría y dimensiones de la plaza de Vázquez de Mella

La plaza Vázquez de Mella tiene unas dimensiones generales de 77x73m2, con una superficie total de 5.621m2, por lo que su forma en planta es prácticamente cuadrada.

La plaza se distribuye en dos niveles, con una plaza de menor dimensión sobrelevada de 30x35m2 en la esquina norte de la plaza.

En la Lámina 43 se presenta la planta de la plaza, donde se distinguen pavimentos, arbolado, fuentes y bancos.


Lámina 43. Plano de características físicas y materiales de la plaza de Vázquez de Mella

Los edificios con frente a la plaza de mayor presencia son aquellos de 6 pisos, pudiendo encontrar edificios de 4 a 8 pisos. De modo general, la proporción altura-anchura sería de entre 1/4 y 1/3,85. En la plaza hay 46 bancos corridos y una fuente ornamental. El pavimento predominante es el de granito gris, con 3.375mm2, lo que supone el 60% de la superficie en planta de la plaza. Los pavimentos permeables (arena y jardines) son tan sólo el 8,5% de la superficie de la plaza. Existen numerosas rejillas de ventilación del garaje bajo la plaza. El resto lo componen viales rodados.

6.2.3 Plaza de Chamberí


Lámina 44. Vista panorámica de la plaza de Chamberí

La plaza de Chamberí tiene 48x87m2, con una superficie total de 4.176m2. Sin embargo, los edificios que configuran el espacio abierto donde se asienta la plaza tienen mayores distancias entre ellos que las señaladas anteriormente, con unas dimensiones generales de 71x121m2. Así, la plaza ocupa algo menos del 50% del espacio libre existente, estando el resto ocupado por carriles rodados.


Lámina 45. Volumetría y dimensiones de la plaza de Chamberí

Exceptuando la zona de juegos de niños, cubierta de arena, el resto del pavimento es de terrazo blanco, gris y rojizo. Hay 50 bancos corridos y 54 individuales. En la plaza se encuentra una gran fuente ornamental y un kiosco.


Lámina 46. Plano de características físicas y materiales de la Plaza de Chamberí

6.3 Planos resumen de las características físico-espaciales de las plazas

Las características físico-espaciales de las plazas se pueden consultar en los correspondientes planos de la plaza del 2 de Mayo, de la plaza de Vázquez de Mella y de la plaza de Chamberí.

7 Funciones y usos de las plazas

7.1 Función general del espacio

Los espacios aquí analizados son todos ellos plazas urbanas. La definición que la Real Academia de la Lengua Española hace de plaza es la siguiente:

Plaza

  1. f. Lugar ancho y espacioso dentro de un poblado, al que suelen afluir varias calles.
  2. f. Aquel donde se venden los mantenimientos y se tiene el trato común de los vecinos, y donde se celebran las ferias, los mercados y fiestas públicas.

En la segunda acepción se puede observar que al propio significado de la palabra van asociadas ciertas funciones como la de espacio que sirve para la relación entre vecinos, lugar donde se celebran eventos o donde se venden servicios.

Las tres plazas seleccionadas son espacios característicos de cada uno de los barrios en los que se encuentran, teniendo además asociados a ellos valores históricos y políticos como es el caso de Chamberí y la Plaza del 2 de Mayo.

Tanto la Plaza del 2 de Mayo y como la de Vázquez de Mella se tratan de los mayores espacios urbanos abiertos que se pueden encontrar en cada uno de sus barrios.

7.2 Equipamientos y servicios privados

Las tres plazas están circundadas de edificios en los que se desarrollan diversas actividades y se ofrecen servicios tanto públicos como privados.

7.2.1 Plaza del 2 de Mayo

En la plaza del 2 de Mayo destaca el edificio del colegio y convento Maravillas. El resto de construcciones son viviendas en las que se desarrollan diversas actividades privadas en planta baja, encontrando comercios, locales de hostelería, una ONG o el acceso a un aparcamiento.

Todos estos servicios son accesibles desde la propia plaza. En general no ocupan el espacio público, a excepción de un par de comercios. La transparencia de sus fachadas es elevada, superando el 50%, lo que permite una visión del interior de estos comercios desde el espacio público y viceversa.

Los bares a partir del mediodía suelen sacar mesas y sillas a la plaza, creando terrazas para sus usuarios.

7.2.2 Plaza de Vázquez de Mella

En esta plaza existen dos edificios de gran entidad como son el hotel Room Mate en la esquina sur de la plaza y el Centro de Rehabilitación Psicosocial en la esquina noreste. El resto de edificios tienen un uso principal de vivienda con bajos comerciales como bares, restaurantes, comercio textil y electrónica, así como bajos con actividades sociales.

Tan sólo uno de los bares saca una pequeña terraza a la plaza, dado que por delante de los bajos comerciales pasan viales rodados y que la escasa anchura de la acera no lo permite.

Los bajos de las fachadas norte y sur tienen una transparencia baja, no alcanzando el 50% de superficie acristalada, mientras que las otras dos fachadas lo superan.

7.2.3 Plaza de Chamberí

Los límites de esta plaza son de diferente carácter al de las dos plazas anteriores. La plaza está limitada en dos de sus lados (norte y este) por edificios, tal y como ocurre en las otras plazas, pero al sur y al oeste limita con dos grandes viales como la calle Santa Engracia y la calle Eduardo Dato, así como con el cruce de ambas con una tercera calle, Luchana.

Los edificios que dan a la plaza se tratan de viviendas con bajos comerciales, la Junta Municipal de Chamberí y el colegio y convento de las Siervas de Jesús.

En los bajos comerciales de la plaza se pueden encontrar dos bares, dos pequeños comercios y una entidad bancaria. Los bares en ciertos momentos del día sacan a la plaza terrazas.

7.3 Actividades espontáneas y colectivas

Respecto a las actividades espontáneas como podrían ser los músicos callejeros, pintores, o teatro de calle, etcétera, en los días en los que se llevaron a cabo los trabajos de campo no se identificó ninguna actividad de este tipo.

Sin embargo, cada una de las plazas ha servido y sirve como lugar para el desarrollo de diversas actividades colectivas.

En la Plaza del 2 de Mayo se celebran:

En la Plaza de Vázquez de Mella se llevan a cabo:

Y finalmente, en la Plaza de Chamberí se organizan:

7.4 Planos resumen de funciones y usos en las plazas

A continuación se adjunta un plano resumen de cada una de las plazas analizadas (de la plaza del 2 de Mayo, de la plaza de Vázquez de Mella y de la plaza de Chamberí) en los que se indican las funciones y usos de cada una de las zonas y construcciones que componen la plaza, identificando:

8 El empleo de las plazas

Se ha estudiado el empleo que la gente hace de las plazas en los mismos días de abril, mayo y de junio, en los que se han realizado lecturas de temperaturas, humedad y viento. De este modo, se podrán establecer las posibles relaciones entre las condiciones ambientales y el uso que hacen los ciudadanos de los espacios urbanos estudiados.

8.1 Actividades desarrolladas en las plazas

Se han identificado aquellas actividades que suponen una estancia en el espacio público, esto es, aquellas en las que las personas permanecen en ese espacio, están paradas.

Por otra parte, se han descartado aquellas personas que tan sólo ‘pasan’ por las plazas, así como aquellas que desarrollan actividades estanciales que tan sólo están ligadas a espacios de carácter privado como pueden ser las terrazas de bares y restaurantes.

Las actividades identificadas son las siguientes:

8.2 Usuarios

En las plazas seleccionadas prevalece el carácter doméstico, esto es, un uso de este espacio por parte de los ciudadanos de Madrid, un uso cotidiano por parte de los vecinos.

Las plazas se emplean por ciudadanos de todas las edades y sexos. En la localización de personas en las plazas se han distinguido los niños (menores de 18 años), los adultos (entre 18 y 65 años) y ancianos (personas mayores de 65 años).

Las relaciones que se dan en los espacios estudiados son tanto personales (familias, amigos o cuidadoras con niños) como no personales (público en general o grupos específicos como los escolares).

8.3 Localización de las personas en las plazas

La localización de las personas se ha realizado en los mismos días en los que se han realizado las mediciones ambientales, esto es, un día de los meses de abril, mayo y junio, tres veces al día, por la mañana, por la tarde y por la noche.

Para ello, se han realizado alrededor de 1.000 fotografías que han sido revisadas y a través de las cuales se han localizado las personas usuarias de las plazas.

Los criterios básicos que se han empleado en la localización de las personas son los siguientes:

Todos estos criterios se han representado gráficamente como aparece en la siguiente lámina.


Lámina 47. Actividades estanciales

8.3.1 Plaza del 2 de Mayo

Este apartado consta de los planos en los que se describe la plaza del 2 de Mayo en función de las actividades de las personas y su localización.


Lámina 48. 29 de abril, 10:00h


Lámina 49. 29 de abril, 17:30h


Lámina 50. 29 de abril, 23:00h


Lámina 51. 27 de mayo, 10:00h


Lámina 52. 27 de mayo, 17:30h


Lámina 53. 27 de mayo, 23:00h


Lámina 54. 24 de junio, 10:00h


Lámina 55. 24 de junio, 17:30h


Lámina 56. 24 de junio, 23:00h

8.3.2 Plaza de Vázquez de Mella

Este apartado consta de los planos en los que se describe la plaza de Vázquez de Mella en función de las actividades de las personas y su localización.


Lámina 57. 29 de abril, 10:30h


Lámina 58. 29 de abril, 18:00h


Lámina 59. 29 de abril, 23:30h


Lámina 60. 27 de mayo, 10:30h


Lámina 61. 27 de mayo, 18:00h


Lámina 62. 27 de mayo, 23:30h


Lámina 63. 24 de junio, 10:30h


Lámina 64. 24 de junio, 18:00h


Lámina 65. 24 de junio, 23:30h

8.3.3 Plaza de Chamberí

Este apartado consta de los planos en los que se describe la plaza de Chamberí en función de las actividades de las personas y su localización.


Lámina 66. 29 de abril, 9:00h


Lámina 67. 29 de abril, 16:30h


Lámina 68. 29 de abril, 22:00h


Lámina 69. 27 de mayo, 9:00h


Lámina 70. 27 de mayo, 16:30h


Lámina 71. 27 de mayo, 22:00h


Lámina 72. 24 de junio, 9:00h


Lámina 73. 24 de junio, 16:30h


Lámina 74. 24 de junio, 22:00h

8.4 Planos resumen de la utilización de las plazas por parte de las personas en primavera

Los planos se pueden descargar en los archivos de la plaza del 2 de Mayo, de la plaza de Vázquez de Mella y de la plaza de Chamberí.

9 Resultados

9.1 Resultados del estudio climático

9.1.1 Estudio de necesidades y estrategias y adecuación de las plazas a las mismas

Del estudio teórico de clima realizado para tres actividades metabólicas diversas y dos tipos de arropamiento diverso, se puede concluir que:

Cabe señalar, que en los estudios teóricos de clima se tiene en cuenta que siempre existirá un número de personas que no se encuentren en confort, por ello, al hablar de bienestar se contempla entre un 10% y un 20% de personas que no se encuentran confortables (Neila, 2004).

9.1.2 Mediciones en las plazas

Diferencia entre medidas in situ y medidas teóricas

En las mediciones realizadas en las plazas se hace patente la diferencia existente entre los valores obtenidos in situ y los valores teóricos de las temperaturas y humedades medias con las que se debe trabajar en las herramientas de caracterización climática de un lugar.

La dificultad de caracterización climática de los espacios exteriores urbanos reside en que las condiciones microclimáticas de estos espacios son difícilmente generalizables, careciendo en muchas ocasiones de datos climáticos en puntos cercanos a la zona de estudio. Scudo (Scudo, Dessi y Rogora, 2004) señala que un espacio público en el que se dan gran variedad de variables los datos provenientes de las estaciones meteorológicas difícilmente podrán caracterizar sus condiciones microclimáticas.

Se han realizado comparativas de los valores de temperatura y humedad registrados en las tres plazas. Sin embargo, no se ha realizado una comparativa entre las temperaturas registradas en las plazas durante las mañanas, dado que cada una de ellas se ha medido en horas diferentes y esta es la hora del día en la que más varían estos datos, por lo que las conclusiones extraídas de esta comparativa no resultarían representativas.

Temperaturas del aire

Analizando las mediciones de temperatura del aire de las tres plazas se observa que la de Vázquez de Mella es la que alcanza unas temperaturas más elevadas durante las tardes de los meses estudiados, aunque en ocasiones es superada por la plaza de Chamberí. La plaza del 2 de Mayo es la que tiene unas temperaturas más bajas durante las tardes.

Sin embargo, por las noches la plaza Vázquez de Mella es aquella que ha registrado unas temperaturas del aire más bajas, pudiendo deberse a que tiene una mayor proporción de cielo visto ( sky view factor (SVF)[3]) que las otras. Chamberí es la plaza que registra mayores temperaturas por las noches, pudiendo deberse a que se encuentra junto al cruce de tres grandes viales asfaltados, siendo estos los pavimentos que mayor calor acumulan y los que más lentamente se enfrían por tener un albedo[4] muy bajo (Fariña, 1990).

Las temperaturas del aire registradas al sol tienen la mayor diferencia con las registradas a la sombra durante el mes de abril, siendo a la sombra de entre 1.5oC y 4oC menores. Durante mayo y junio esas diferencias se reducen, siendo las temperaturas a la sombra entre 1oC y 2.5oC inferiores a las registradas al sol.

Las temperaturas del aire registradas cerca de zonas en las que se hace uso del agua, como son las fuentes existentes en Vázquez de Mella y en Chamberí, también son inferiores a las registradas lejos del agua. Durante las tardes la reducción es de entre 1oC y 3.5oC. Esa reducción de la temperatura será inferior durante la noche, que será de 0.5oC.

Humedad relativa

Las humedades relativas más bajas registradas durante el día, tanto al sol como a la sombra, son aquellas de la plaza Chamberí, que varían entre el 26%HR y el 31%HR.

Según van subiendo las temperaturas de abril a junio, la plaza Vázquez de Mella es aquella que tiene unos valores de humedad relativa mayores por la noche y Chamberí es aquella con unos valores más bajos. En abril los valores nocturnos de humedad relativa son similares en todas las plazas.

De modo general, la humedad relativa a la sombra es un 4% mayor a la sombra que al sol durante las mañanas. Ese valor se reduce por las tardes, pasando a ser de un 2%.

El uso de agua en las fuentes hace que en torno a ellas la humedad relativa se vea incrementada un 3.5% en Vázquez de Mella y el 8% en Chamberí.

Viento

En la plaza del 2 de Mayo las lecturas de viento han variado desde la calma hasta una velocidad máxima de 4m/s. La dirección del viento y su intensidad han variado a lo largo de los meses e incluso a lo largo de los propios días en los que se ha realizado el estudio. Los vientos provenientes del noreste y del este provocaban mayores velocidades en la parte alta de la plaza, aquella que queda precisamente al este, mientras que la parte baja de la plaza quedaba protegida. Sin embargo, cuando los vientos provenían del norte, sur o suroeste, era en la parte baja de la plaza donde se registraron velocidades mayores.

El viento en la plaza Vázquez de Mella seguía el eje NE-SO, direcciones predominantes del viento en Madrid. En abril los vientos provenían del NE, mientras que en mayo y junio lo hacían desde el SO. La intensidad de los mismos ha variado tanto a lo largo de los días como a lo largo de los meses, con velocidades mínimas de 0.08m/s y máximas de 3.2m/s.

En la plaza Chamberí tanto la intensidad como la dirección del viento ha sido muy variable, ya que es la plaza más expuesta. La velocidad del viento ha variado desde los 0.07m/s hasta los 3.3m/s.

En ninguna de las tres plazas se ha superado la velocidad de 4m/s, que comienza a tener efectos mecánicos.

Materiales de las plazas

Las temperaturas a las que se encuentran los materiales condicionan el intercambio radiante que se da entre estos y los usuarios, condicionando el confort en estos espacios. Este intercambio de energía se da a escala de microclima (Caballero, 2004), esto es, a una altura del suelo de entre 1.5 y 2 metros.

Existe un comportamiento diferenciado en cada tipo de superficie y elementos de la ciudad.

Las zonas verdes son en general frescas o templadas, dependiendo de la densidad y acabados superficiales. Además, a mayor cantidad de arbolado menor almacenamiento de calor, ya que sus hojas se mantienen a temperatura ambiente y proporcionan sombra al resto de elementos. Principalmente la plaza del 2 de Mayo tiene un arbolado de gran porte y muy tupido, y junto con las zonas ajardinadas o de pavimentos permeables ocupan prácticamente la mitad de la superficie de la plaza, por lo que, en principio, debería ser una plaza más fresca que Vázquez de Mella, prácticamente sin arbolado, e incluso que la plaza Chamberí. En las mediciones de temperatura realizadas se ha comprobado que es así durante el día.

De las mediciones realizadas se ha observado que los pavimentos de tierra se mantienen a la temperatura del aire aún y cuando están soleados.

Por otra parte, los materiales como la madera, con una baja inercia térmica[5], se comprueba a través de las mediciones que se calientan muy rápidamente por la mañana, estando superficialmente más calientes que materiales más densos, pero a lo largo del día esa temperatura se mantiene y prácticamente no varía. Por la noche se enfrían muy rápidamente, cogiendo la misma temperatura que el aire, al igual que ocurre con los bancos de madera que se encuentran a la sombra.

Los materiales pétreos tienen una alta inercia térmica, por lo que almacenan mucho calor y lo emiten lentamente por la noche. Su capacidad de almacenamiento también depende de sus colores, siendo inferior la de los materiales claros, ya que reflejan una alta proporción de la radiación solar incidente sobre ellos (albedo alto).

A excepción de la plaza del 2 de Mayo que tiene una elevada proporción de pavimentos permeables (el 30.3% de los pavimentos) el resto de plazas tienen pavimentos de una alta inercia térmica, tratándose de granitos o materiales cementosos, al igual que ocurre también con el resto de pavimentos de la plaza del 2 de Mayo, por lo que el almacenamiento de energía en ellos será elevado, aumentando la temperatura de contacto de las superficies.

Analizando las mediciones realizadas en las plazas se observa que estos materiales pétreos y cementosos, por la noche, vuelven prácticamente a alcanzar las temperaturas que tenían en las mediciones realizadas por la mañana, por lo que han perdido la mayor parte del calor almacenado. En junio, por la noche, aún tienen una temperatura algo superior a aquella que tenían por la mañana.

La plaza de Chamberí se encuentra en el cruce de tres grandes viales asfaltados. Las superficies asfaltadas son las que más calor almacenan y lo emiten lentamente por la noche, hecho que influirá en la plaza.

Las temperaturas de contacto de los materiales pétreos y cementosos van incrementando de la mañana a la tarde. Esto ocurre tanto al sol como en los lugares a la sombra.

Los materiales cementosos de color claro incrementan entre 11oC en abril y 18oC en junio, mientras que los rojizos lo hacen entre 13oC y 20.5oC, alcanzando una temperatura máxima de 50.6oC la tarde de junio.

Los ladrillos rojizos suben aproximadamente unos 6oC desde la mañana a la tarde.

Los granitos de color gris claro incrementan su temperatura de la mañana a la tarde entre 8° en abril y 11oC en junio. Los granitos de color gris oscuro, sin embargo, lo hacen entre 9oC y 16oC, alcanzando una temperatura máxima registrada de 50.5oC.

Los incrementos de temperatura de los materiales pétreos y cementosos de las plazas que se encuentran a la sombra son de entre 2oC y 8oC desde la mañana a la tarde. Además, la diferencia de temperatura entre aquellos que se encuentran al sol y aquellos que están a la sombra es de alrededor de 5oC por las mañanas y 9oC por las tardes de abril, hasta alcanzar una diferencia de temperatura máxima en junio, donde aquellos materiales que se encuentran al sol tienen hasta 16oC más.

La temperatura que alcanzan los materiales más densos al sol llega a ser en abril de 9oC y en junio de 15oC superior a la temperatura del aire. Los menos densos alcanzan una diferencia máxima de 8oC.

Los bancos de materiales con menor inercia térmica como es la madera, en los días analizados han alcanzado una temperatura de contacto máxima de 43oC, mientras que los bancos de granito han alcanzado una temperatura de contacto máxima de 50.5oC. La diferencia entre ambos materiales es que los bancos de madera una vez que el usuario se siente en ellos, perderán rápidamente ese calor almacenado, mientras que en los bancos de granito no ocurrirá lo mismo, manteniéndose a temperatura muy elevada durante largo tiempo. Por esta razón, los bancos de granito o materiales muy densos con una alta inercia térmica se convierten en fuentes de calor para las personas que se encuentran en las plazas.

No es recomendable el uso de bancos de materiales con una alta inercia térmica situados en zonas que durante el verano se encuentren continuamente al sol, aunque sí podrían ser empleados en zonas que estén soleadas tan sólo durante los momentos más fríos del año.

Esta misma lógica podrá ser empleada para el uso de pavimentos, empleando preferiblemente materiales con una baja inercia térmica en aquellas zonas continuamente soleadas durante los meses más cálidos en los que resulta necesario estar en zonas lo más frescas posible.

Las tres plazas en estudio tienen pavimentos e incluso bancos de materiales con una alta inercia térmica que se encuentran continuamente soleados durante los días de primavera. Estos espacios alcanzan unas altas temperaturas, por lo que a partir de mediados de mayo, que resulta necesario el sombreamiento, serán espacios aún más calurosos por el intercambio radiante que habrá de estos materiales hacia el ambiente más cercano a los usuarios de las plazas.

9.1.3 Zonificación climática de las plazas

Partiendo de este acercamiento teórico de la situación climática de las plazas, de las simulaciones de iluminación, radiación solar y estudios de sombras realizados con el software Ecotect y de las mediciones y observaciones realizadas en los trabajos de campo, se han identificado las zonas con mayor disponibilidad de sombra y menor acumulación solar en pavimentos y las zonas con menor disponibilidad de sombra o más soleadas y mayor acumulación de energía en pavimentos durante los meses de abril, mayo y junio. A continuación se van a explicar los criterios que se han seguido y se puede ver el código de colores utilizado en la Lámina 75.

Las características que se han tenido en cuenta para definir los espacios cálidos y frescos se basan en la capacidad de captación y almacenamiento de energía que tiene cada una de las zonas, y son las siguientes:

Los tonos cálidos hacen referencia a las zonas de las plazas sin acceso a sombra durante los meses de primavera. Por otra parte, las zonas de tonos azulados son las zonas con acceso a sombra, ya sea por estar en zonas con sombra arrojada de los edificios como por la sombra de los árboles de gran porte.

Dado que en las mediciones de temperaturas realizadas durante los trabajos de campo se ha detectado que los pavimentos de alta inercia térmica van acumulando energía térmica en ellos elevando su temperatura tanto al sol como a la sombra y, por otra parte, se ha detectado un incremento de humedad en zonas vegetadas, se han elaborado dos gamas de colores tanto para las zonas sombreadas como para las soleadas incluyendo estos parámetros.

Así, los tonos rojizos más claros son, dentro de las zonas al sol, los menos cálidos por ser zonas con pavimentos de baja inercia térmica, y los rojos más oscuros son aquellas zonas más cálidas de la plaza soleados y con pavimentos de alta inercia térmica.

Los tonos azules más claros, son, dentro de las zonas a la sombra, aquellos que corresponden a los espacios menos frescos, por tener pavimentos pesados o no disponer de árboles, y los azules más oscuros son aquellos puntos sombreados más frescos, con pavimentos ligeros y arbolado, además de disponer de sombra arrojada por los edificios.


Lámina 75. Código de colores utilizado en los planos de zonificación climática

Plaza del 2 de Mayo


Lámina 76. Zonificación climática de la plaza del 2 de Mayo

La plaza del 2 de Mayo ofrece diversas posibilidades de situarse en el espacio público con diferentes grados de soleamiento y de sombra. Esto la convierte en una plaza confortable, al ofrecer al ciudadano la posibilidad de seleccionar el espacio en el que se encuentre mejor.

Durante la primavera existen más espacios sombreados con un 62% del total de lugares peatonales, frente a espacios soleados o sin acceso a sombra, que suponen el 38% restante.

El espacio abierto sin arbolado en el centro de la plaza se convierte en un buen lugar estancial durante los meses más fríos, aunque durante los meses más cálidos estará continuamente soleado y se alcanzarán altas temperaturas.

Los árboles son de hoja caduca, por lo que permitirán la entrada del sol durante el invierno.

La plaza del 2 de Mayo, por tanto, tiene espacios diferenciados dependiendo de la necesidad de radiación solar o sombreamiento, algo imprescindible en un clima como el madrileño.

Plaza de Vázquez de Mella


Lámina 77. Zonificación climática de la plaza Vázquez de Mella

En la plaza Vázquez de Mella durante la primavera se puede tener acceso tanto a zonas soleadas como en sombra, pero carece de variedad en cuanto a tipos de espacios a la sombra o soleados. Las zonas al sol tienen un carácter muy cálido, con pavimentos muy densos y soleamiento a lo largo de todo el día. Las zonas de sombra por otra parte, sólo tienen sombra durante algunas horas al día y carecen prácticamente de arbolado o de pavimentos permeables.

Cabe señalar que es una plaza muy soleada durante la primavera, con el 55% de la superficie peatonal totalmente al sol y con pavimentos densos. El resto de la superficie tan sólo tiene sombra durante algunas horas del día, a excepción de una pequeña zona en la parte alta de la plaza, en torno a la zona de juegos de niños, donde existen unos árboles con porte suficiente para crear sombra. La zona con mayor número de horas de sombra se sitúa fuera de la zona de uso de la gente, pues está en el vial rodado, al sur de la plaza.

El escaso porte del arbolado reduce notablemente las zonas confortables en la plaza para los momentos más cálidos. Los pavimentos, además, al ser pétreos, tienen una alta inercia térmica y acumulan mucha energía, lo que dificulta aún más alcanzar el confort durante los momentos más cálidos de la primavera, principalmente en junio, donde se han alcanzado por la tarde temperaturas de contacto de los materiales de más de 50oC.

Por otra parte, la mayoría de los bancos se encuentran al sol durante los meses de primavera, y la mayor parte de los espacios que están sombrados en algún momento del día no dan opción al ciudadano a sentarse, por lo que ésta es una plaza que ofrece pocas posibilidades al usuario de seleccionar la posición que le sea más confortable.

Plaza de Chamberí


Lámina 78. Zonificación climática de la plaza de Chamberí

Chamberí es en principio una plaza muy soleada, pero el arbolado existente la convierte en un espacio urbano con accesibilidad a sombra. Existe variedad de espacios diversos a la sombra, por lo que el ciudadano tiene opción a elegir diferentes zonas.

La necesidad de radiación solar está perfectamente cubierta los meses con necesidad de aportación de calor, siendo los espacios soleados de carácter cálido, totalmente expuestos al sol durante la primavera y con pavimentos con una gran capacidad de acumular energía.

Los espacios totalmente soleados durante la primavera suponen el 54% de la superficie peatonal.

La zona más sombreada es la esquina norte de la plaza, además de tener un pavimento permeable y arbolado de gran porte. El resto de las zonas tan sólo están a la sombra durante algunas horas del día.

En Chamberí la accesibilidad a espacios soleados será más sencilla que a zonas sombreadas, pero aún así es una plaza que ofrece posibilidades de selección de zonas estanciales a sus usuarios.

9.2 Resultados del estudio físico espacial de las plazas

9.2.1 Dimensiones en planta

Kevin Lynch establece un máximo para las plazas de 110 metros de anchura y longitud, señalando que históricamente, ningún espacio que haya triunfado como zona de encuentro y de relación ha superado esta dimensión (Lynch, 1998). Además, señala los 25 metros como distancia máxima para ver lo que sucede alrededor.

Por otra parte, Jan Gehl establece un radio de acción de los sentidos de entre 20-100 metros (Ghel, 2001).

Teniendo en cuenta estos parámetros se puede concluir que todas las plazas analizadas tienen unas dimensiones apropiadas para funcionar correctamente como zona de encuentro y de relación entre individuos. Cabe destacar que la plaza Chamberí, no como plaza peatonal, sino como hueco urbano, supera estas dimensiones, al alcanzar los 121 metros de longitud en la dirección este-oeste, por lo que se pierde el carácter de recinto cerrado.

9.2.2 Altura de los edificios

Las calles y espacios más vivos suelen ser aquellos con edificios de entre 3 y 4 plantas, pues permiten una comunicación interior-exterior, entre espacio privado y público (Ghel, 2001). En todas las plazas existen edificios de estas características. En Chamberí, la altura media de los edificios que dan directamente a la plaza es de tres pisos, en las otras dos plazas son de cinco y seis pisos.

Cabe señalar que la altura de los edificios no supone una obstrucción solar total del espacio público, al contrario, pues existen tanto zonas soleadas como zonas en sombra, creándose espacios diferenciados para poder estar en confort tanto en invierno como en verano. Las plazas rodeadas de edificios de mayor altura tendrán una dificultad mayor en enfriarse durante la noche, dado que su proporción de cielo visible es menor.

9.2.3 El empleo del agua, vegetación y pavimentos en las plazas

El empleo de agua como sistema de acondicionamiento climático en las plazas 2 de Mayo y Vázquez de Mella es muy escaso.

En la plaza del 2 de Mayo tan sólo hay una fuente de agua potable, pero no hay un uso del agua como regulador microclimático. Sin embargo, el arbolado de gran porte que cubre más de la mitad de la plaza aportará humedad al ambiente. Además, más del 30% de los pavimentos de la plaza son permeables, ya se traten de jardines, terrizos o arena, lo que permite el filtrado del agua y su posterior evapotranspiración, aportando humedad al aire, lo que será positivo, dado que, aunque no se alcance el mínimo establecido de un 20% de humedad relativa, los valores durante los meses de primavera son bajos, rondando entre 30 y el 60%. Su funcionamiento sería aún mejor si los jardines estuvieran cubiertos de vegetación acolchada con baja necesidad de agua, pues dilatarían más en el tiempo la evapotranspiración.

La fuente existente en la plaza Vázquez de Mella es de una dimensión demasiado pequeña como para tener una influencia en un entorno considerable. Sus efectos de humectación del ambiente y capacidad de refrescar el aire tan sólo se percibirán estando junto a ella. Además no existe arbolado junto a la fuente, por lo que la radiación solar directa puede modificar esa sensación de frescor y humedad.

Los árboles maduros tienen las hojas a la temperatura del aire, los pequeños suelen tenerla un poco por encima de la temperatura del aire. En el caso de la plaza de Vázquez de Mella, la mayoría de los árboles son aún muy poco desarrollados, por lo que su capacidad de humedecer el ambiente y proporcionar sombra es prácticamente nula.

Los pavimentos permeables son muy escasos tanto en Vázquez de Mella como en Chamberí, donde no alcanzan el 10% de la superficie, por lo que el aporte de humedad al ambiente desde el terreno por evapotranspiración no es posible.

La plaza Chamberí es aquella que tiene una fuente con capacidad de crear un microclima en torno a ella, pues además, está rodeada de numerosos setos y árboles. Aunque los árboles del centro de la plaza son de porte medio, existe arbolado muy desarrollado que proporciona sombra y humedad al ambiente.

En ninguna de las tres plazas se emplean sistemas como los alcorques corridos o las pendientes de evacuación de agua de lluvia de las plazas direccionadas hacia los jardines, como modos más eficientes de aprovechamiento del agua de lluvia.

9.2.4 La configuración espacial de las plazas y el viento

El viento dominante en Madrid centro es del noreste 45oC, pero es difícil predecir el comportamiento del viento en un centro urbano.

Cuando el viento alcanza una velocidad de 4-5m/s tiene efectos mecánicos. A partir de los 10 m/s es molesto caminar y con más de 15m/s es peligroso (Kofoed y Gaardsted, 2004).

Independientemente de los factores concretos del entorno urbano de cada una de las plazas que condicionan la dirección del viento y su velocidad, la dimensión y proporción altura-anchura de las plazas influye en el viento que pueda haber o no haber en ella.

El viento será menor cuanto más pequeña sea una plaza tendrá. El viento pasa por encima de la misma con las siguientes dimensiones Kofoed y Gaardsted, 2004:

A/H2 = K, donde K<6, A = área de la plaza y H= altura de los edificios que configuran la plaza.

  

En la plaza del 2 de Mayo K=20, en Vázquez de Mella K=15 y en Chamberí K varía entre 13 y 85, dado que los edificios al norte y este son bajos, con 3 plantas principalmente, mientras que al sur y al oeste tienen 8 plantas.

Por lo tanto, ninguna de las tres plazas tiene unas dimensiones tan pequeñas como para que el viento pase por encima de ellas.

En la plaza Chamberí la menor altura de los edificios al norte y al este hará que el viento se ralentice al llegar a la plaza. Sin embargo, en las esquinas noroeste, oeste y sur, con edificios más altos, habrá más viento y habrá una succión vertical del mismo.

Tienen menos viento las plazas con una dirección paralela a la dirección dominante del viento y a las calles de los alrededores. Esto ocurre en las tres plazas.

Se reduce la velocidad del viento con entradas desde las zonas centrales de las plazas en lugar que desde las esquinas, hecho que se da en la plaza del 2 de Mayo.

En la plaza del 2 de Mayo existe una entrada a la misma en la dirección del viento dominante, que encauzará los vientos hacia la misma. En Vázquez de Mella esas entradas en la dirección dominante del viento son laterales, por lo que su influencia será menor.

Aunque en Chamberí no existe una entrada a la plaza dirección predominante del viento, hecho que podría hacer que hubiera demasiado viento, sí se encuentra al final de un gran eje de más de 100-125m (Kofoed y Gaardsted, 2004), la calle Luchana, que tiene una longitud de medio kilómetro. Este hecho, combinado con la ausencia de elementos arquitectónicos en la plaza para la protección del viento, puede en ocasiones resultar molesto en lo que al viento se refiere.

El ancho de cada entrada a la plaza no debería superar el 25% del perímetro total de la plaza. En ninguna de las tres plazas se da este hecho, aunque en Chamberí desembocan dos grandes vías.

La longitud idónea en lo que respecta al viento de una plaza sería:

Donde W= ancho de la plaza, H= altura de los edificios y L= longitud de la plaza.

Chamberí supera estas proporciones en su eje noreste-suroeste.

La diferencia de cotas, los muretes centrales de la plaza y la vegetación son elementos de la plaza del 2 de Mayo que hacen que existan espacios protegidos del viento independientemente de su orientación. Las superficies rugosas que hay en la plaza (adoquines, terrizos, arbustos) ralentizan el viento frente a las superficies planas.

9.2.5 Accesibilidad

Las pendientes existentes en las plazas son suaves. Cuando existen desniveles se resuelven tanto con escaleras como con rampas, lo que hace que todos los espacios de las plazas sean accesibles a todos los usuarios.

Los bordillos de encuentro entre viales rodados y zonas peatonales se encuentran rebajados en las zonas de cruce, y éstas se señalizan a través de la diferenciación de pavimentos. En otras ocasiones, las zonas rodadas y las zonas peatonales se encuentran a nivel. Todas las plazas son accesibles a todos los usuarios y los cruces con viales rodados están correctamente señalizados.

9.2.6 Recorridos peatonales

Los recorridos dentro de las plazas son abiertos, pudiendo el usuario elegir aquellos que le resulten más cómodos, seguros, rápidos o interesantes.

9.2.7 Transición público-privada

En las plazas analizadas los edificios que dan a ellas tienen aberturas en fachada a través de ventanas y balcones con una permeabilidad de aproximadamente el 50% de huecos por fachada ciega. Vázquez de Mella es la única plaza donde esa proporción resulta más reducida, principalmente en las fachadas norte y sur.

Los accesos a portales se realizan de modo directo desde la calle.

Los edificios están alineados a la calle, generalmente sin retranqueos ni irregularidades. Los edificios tienen una arquitectura no uniforme, distinguiéndose perfectamente las unidades de edificación. Esto hace el espacio público más atractivo para el peatón.

Los bajos de los edificios tienen una permeabilidad visual elevada, pudiéndose en muchos casos distinguir lo que ocurre en el espacio privado desde la calle a través de fachadas acristaladas parciales o de altura completa. Esta permeabilidad es más reducida en la plaza Vázquez de Mella. La permeabilidad elevada también mejora la comunicación y la conexión entre el espacio público y privado.

Los edificios en las tres plazas carecen de aleros o de zonas de protección para el peatón frente a la lluvia o el sol.

9.2.8 Percepción general del espacio

En todas las plazas existen edificios o algún monumento que pueda ayudar a la orientación o que sirve de referencia. En general, las esquinas de las manzanas de edificios no tienen un tratamiento diferenciado como para convertirse en referencias urbanas, tan sólo en Chamberí la esquina adquiere mayor altura.

Las visuales en las plazas son abiertas, pudiendo ver lo que sucede en muy diversos puntos de las mismas, lo que confiere a estos espacios una mayor sensación de seguridad.

El mantenimiento y limpieza de las plazas es bueno, tanto de pavimentos, como fachadas o mobiliario urbano. En general, la arquitectura no es homogénea, variando los colores y ritmos de fachada y el arbolado tiene una fuerte presencia tanto en Chamberí como en la plaza del 2 de Mayo, haciendo el espacio urbano más interesante para los ciudadanos.

9.3 Resultados del estudio de usos y funciones de las plazas

9.3.1 Equipamientos

En las tres plazas existe una mezcla de usos pudiendo encontrar equipamientos educacionales, religiosos, sociales, hosteleros y comercios, lo que permitirá a los vecinos realizar actividades, funciones y compras necesarias del día a día sin necesidad de trasladarse.

En general, estos usos están directamente situados en la planta baja de los edificios que dan a las plazas, por lo que son fácilmente accesibles, ya que las actividades situadas en cambios de nivel, tanto en altura como bajo rasante, serán menos accesibles para el ciudadano y por lo tanto menos empleadas.

9.3.2 Usos dentro de la plaza

En las plazas estudiadas existe una diferenciación de zonas dentro de las mismas pudiendo encontrar zonas estanciales, zonas de juegos de niños, zonas para ancianos, aparcamientos viales rodados y jardines.

Aquella que tiene una mayor variedad de zonas para el ciudadano es la plaza del 2 de Mayo, dando pie a ser empleada por personas de distintas edades.

La plaza con mayor presencia de viales rodados es la de Chamberí, con tres grandes viales que confluyen en a ella, siendo mayor su contaminación ambiental y acústica (Ayuntamiento de Madrid, 2006).

La localización de viales rodados en el perímetro de algunas de las plazas reduce el uso de esas franjas perimetrales de las plazas, tal y como se deduce de los estudios realizados de utilización del espacio por parte de los ciudadanos.

Los jardines y arbolado son de gran porte principalmente en la plaza del 2 de Mayo y Chamberí, sin embargo, en la plaza Vázquez de Mella el arbolado es de escaso porte a excepción de un grupo de árboles en su esquina norte.

En la plaza del 2 de Mayo existen tres terrazas de los bares situados en las plantas bajas de los edificios, aunque no están continuamente instaladas. La presencia es menor en Chamberí, con dos pequeñas terrazas, y casi nula, con sólo una terraza, en Vázquez de Mella.

9.3.3 Bancos

Todas ellas disponen de bancos suficientes, superando la cifra señalada por William H. White, un pie de bancos por cada 30 pies de plaza (White, 1980).

Tanto en la plaza Chamberí como en la del 2 de Mayo el mobiliario se encuentra por toda la plaza, sin embargo, en la plaza Vázquez de Mella se encuentra demasiado localizado, sin dar opciones a la gente de seleccionar en que zona de la plaza quiere estar.

En ocasiones, los bancos están colocados de modo que se dificulta la relación entre individuos, por estar, por ejemplo, localizados espalda con espalda, mirando hacia muretes, de espaldas al espacio abierto de la plaza o colocados en círculo hacia el exterior.

Existen bancos secundarios generados por el propio diseño del espacio público en las plazas, principalmente en la del 2 de Mayo. Así se ha observado gente sentada en maceteros, escaleras, salientes, vallas o muretes. En la plaza Vázquez de Mella las zonas que permiten este uso del espacio para sentarse están muy localizadas en torno a los bancos, y no en aquellos puntos donde no hay bancos. En la plaza de Chamberí tan sólo los maceteros de los árboles permiten este uso del espacio.

9.4 Resultados del estudio de utilización de las plazas en primavera

9.4.1 Plaza del 2 de Mayo

Utilización de la plaza: momentos de uso

La tarde es el momento del día en el que la plaza fue utilizada por un mayor número de gente en los días en los que se ha realizado el estudio, con un total de 509 personas contabilizadas, frente a las 186 personas de las mañanas o las 307 personas identificadas por las noches. Por lo tanto, las mañanas son el momento el día en el que menos gente ha empleado la plaza.

Esta situación se repite en todos los días de los meses analizados, como se puede ver en la siguiente lámina.


Lámina 79. Momentos de uso de la plaza del 2 de Mayo

De los meses estudiados aquel en el que se identificó mayor número de personas fue mayo con 429 personas, seguido de abril con 316. En junio se redujo el número de personas que empleaban la plaza a 257.

Utilización de la plaza: Edad

Los adultos son las personas que hacen un mayor uso de la plaza. Por las noches tan sólo se han encontrado niños o personas mayores de modo ocasional, siendo la proporción de adultos de un mínimo del 86.5% hasta un máximo del 96% de las personas que se encuentran en la plaza.

Sin embargo, por las mañanas y por las tardes el uso que hacen los niños de la plaza es muy importante, suponiendo entre el 25% de las personas hasta el 50.5%. Ocasionalmente, el número de niños ha superado al de adultos por las mañanas. La existencia del Colegio General Sanjurjo y las tres zonas de juegos de niños de la plaza hacen este espacio propicio para este colectivo.

Los ancianos emplean la plaza principalmente por la mañana, alcanzando una proporción del 16% de la gente que emplea la plaza en los momentos estudiados. Por la tarde y principalmente por la noche su uso de la plaza es muy ocasional.

Utilización de la plaza: posición corporal

Las personas contabilizadas en la plaza del 2 de Mayo han empleado la misma tanto de pie como sentadas durante las mañanas y las tardes, siendo en ocasiones más numerosas las que se encuentran de pie y otras veces las que están sentadas.

Sin embargo, durante las noches, son más numerosas las personas que se encuentran sentadas. Esto es principalmente debido a que tanto ancianos como adultos emplean la plaza generalmente sentados y, al ser estos últimos los más numerosos en la plaza durante las noches, el espacio se disfruta principalmente sentado.

Los niños, sin embargo, emplean principalmente el espacio público para jugar, y lo hacen de pie.

Utilización de la plaza: actividades

Las actividades principales son las de hablar entre adultos y ancianos y la de jugar entre los niños.

Las siguientes actividades más usuales son las de mirar lo que hace la gente y lo que sucede alrededor y la de pasear al perro. Estas actividades las realizan los adultos y los ancianos.

Por las noches se han encontrado también numerosos adultos bebiendo en la plaza.

Utilización de la plaza: posicionamiento de las personas en la plaza

La zona de la plaza a menor cota es más empleada que la zona alta, tanto de día como de noche. La causa de ello se debe principalmente a las funciones designadas al espacio de la plaza. La parte alta de la plaza se ve influenciada por el paso de tráfico rodado, mientras que toda la parte baja de la plaza es peatonal. Por otra parte, en la zona baja de la plaza existe una zona estancial con numerosos bancos para uso público, mientras que en la zona alta no existe un espacio de estas características. Además, en la zona baja hay dos zonas de juegos de niños, una de ellas frente a un colegio. Este es un espacio muy frecuentado por niños, por lo que estas zonas de juegos son muy utilizadas. Cabe destacar que en la zona alta de la plaza también hay una zona de juego de niños, pero ésta no es tan empleada como las de las zonas bajas.

Dentro de la zona a menor cota de la plaza también hay diferencias de uso por parte de los ciudadanos dependiendo del mes y de la hora del día:

Respecto a la zona alta de la plaza, aquella más al este, es menos empleada que la zona baja, tal y como se ha comentado anteriormente. En esta zona se han identificado actividades muy concretas como la de esperar, hablar de pie y mirar alrededor. Estas actividades pueden ir ligadas a la mayor visibilidad que se tiene en esos puntos de la plaza, dado que se encuentra a una cota superior, pudiendo tener una visión global de todo el espacio.

El perímetro de la plaza es un espacio muy poco utilizado por las personas. En ocasiones, partes de ese perímetro se ven ocupadas por terrazas privadas, pero cuando éstas no están instaladas la gente sigue empleando poco estas zonas.

Por otra parte, a excepción de los niños, la gente ha empleado muy poco la zona central de la plaza en torno al monumento en los meses de primavera. Esta zona es la única que carece de arbolado o de bancos, además de ser la que mayor radiación solar recibe, por lo que es más compleja la realización de actividades estanciales. Tampoco se han identificado personas esperando en este punto, aún y cuando existe un monumento que podría servir de referencia.


Lámina 80. Superposición de las actividades y zonas sin uso de la plaza del 2 de Mayo

9.4.2 Plaza de Vázquez de Mella

Utilización de la plaza: momento de uso

En los días en los que se ha analizado la plaza Vázquez de Mella, los ciudadanos han hecho más uso de ella durante las noches, con un total de 460 personas contabilizadas, frente a las 306 personas encontradas por la tarde o las 126 personas por la mañana.

Aún y cuando se han contabilizado más personas durante la noche a lo largo de toda la primavera, en ocasiones hay más gente en la plaza durante la tarde, como ocurre en el mes de mayo. En la siguiente lámina, se pueden observar dichas apreciaciones.


Lámina 81. Momentos de uso de la plaza Vázquez de Mella

A lo largo de los meses de abril a junio se observa una reducción en el uso de la plaza por las mañanas, mientras que por la tarde y por la noche se mantiene relativamente constante todos los meses.

Abril es el mes en el que la plaza está con mayor número de gente, seguido del mes de junio y finalmente mayo, donde se aprecia una reducción de uso respecto a los otros dos meses.

Utilización de la plaza: edad

La Plaza de Vázquez de Mella es esencialmente un espacio empleado por los adultos. La proporción mínima de adultos es del 68%, alcanzando hasta el 94% de la gente que ocupa el espacio.

Se ha identificado la presencia de niños principalmente por las tardes, hasta alcanzar un máximo del 17.5% de la gente que disfruta de la plaza, pero por las mañanas su presencia es prácticamente nula y muy escasa por las noches.

Los ancianos sin embargo, acuden a la plaza principalmente por las mañanas y ocasionalmente por las tardes. Su presencia es casi nula por las noches.

Utilización de la plaza: posición corporal

Las personas emplean la plaza principalmente sentados; en todos los momentos analizados eran más numerosas las personas sentadas que las que se encontraban en pie, ya fuera en bancos, como en escaleras, salientes o en el suelo.

Tanto los adultos como los ancianos tienden a situarse y estar en el espacio público sentados, mientras que la gente más joven permanece en pie.

Utilización de la plaza: actividades

La actividad principal que se realiza en la plaza es la de hablar con alguien. También está muy presente la de mirar lo que sucede alrededor. Destacan otras actividades como la de leer y jugar y, puntualmente por la noche, la de beber.

En esta plaza se han encontrado numerosos adolescentes, menores de 18 años, por lo que han entrado en el rango de niños, pero que emplean principalmente el espacio público para hablar en grupo o para mirar lo que sucede alrededor, en lugar de para jugar, como hacen el resto de personas de menor edad dentro del rango denominado niños.

Las personas que están esperando se concentran claramente en la esquina sur de la plaza, siendo prácticamente inexistente esta actividad en cualquier otro punto de la plaza. Lo característico de la fachada del hotel de esta esquina, así como la amplia visión que se tiene del resto de la plaza, pueden ser las causas.

Existe una zona cercana a la esquina norte de la plaza que es muy empleada por la gente. En esta zona existe arbolado que proporciona sombra, hay bancos en las zonas cercanas y se puede observar la zona de juego de niños. Numerosas personas permanecen en pie hablando entre sí y mirando lo que sucede.

Utilización de la plaza: posicionamiento de las personas en la plaza

Dentro de espacio peatonal existe una clara localización de las personas de la mitad de la plaza hacia el norte de la misma. Las causas son diversas. En primer lugar esta es la zona de la plaza donde existen bancos para poder sentarse, así como una zona de juego de niños. Es en esta zona además, donde se localiza también el poco arbolado de entidad suficiente como para poder proporcionar sombra. Los niños son las personas que ocupan el espacio en su totalidad, pero no hay un gran número de ellos en esta plaza y, los que hay, preferiblemente emplean la zona de juego destinada a ellos.

La gente se concentra principalmente en torno a los bancos, las escaleras (que son también empleadas para sentarse) y, durante los meses estudiados, en zonas con posibilidad de tener sombra.

La parte sur de la plaza, además de tener un vial rodado, carece de mobiliario urbano y de bancos donde poder estar. Ésta es la zona más sombreada de la plaza pero, por su diseño urbano, es un espacio que posee un carácter de paso, por lo que las personas no lo emplean para actividades estanciales.

El perímetro de la plaza Vázquez de Mella es escasamente empleado. La plaza tiene viales rodados por tres de sus lados, pero incluso aquel peatonal se emplea poco, pudiendo ser debido a que se trata de una franja no suficientemente ancha para tener un carácter estancial, carece de bancos y se encuentra a una cota mayor que el resto de la plaza, con bajos de edificios sin usos hacia el espacio público.

Las zonas perimetrales de la plaza más empleadas son:


Lámina 82. Superposición de las actividades y zonas sin uso de la plaza Vázquez de Mella

9.4.3 Plaza de Chamberí

Utilización de la plaza: momento del día

En los días estudiados la plaza se empleó principalmente durante las tarde. Por las mañanas era muy escasa la afluencia de gente, incrementando algo más durante la noche. Esta diferencia en el uso se hace más notable en abril, con 272 personas por la tarde, frente a las 7 personas que había por la mañana o las 45 de la noche. En mayo, la diferencia de uso de la plaza sigue siendo evidente, con 165 personas contabilizadas por la tarde frente a las 13 de la mañana y las 22 de la noche.

En junio se contabilizaron tan sólo 45 personas por la tarde, mientras que por la noche la cifra incrementó a 83 personas. Durante junio la plaza fue más empleada por la noche.


Lámina 83. Momentos de uso de la plaza Vázquez de Mella

Utilización de la plaza: edad de los usuarios

En la plaza de Chamberí se pueden encontrar muchos niños, llegando en ocasiones a superar el número de niños al de adultos, principalmente por la tarde y ocasionalmente por la noche.

Por lo general, son los adultos los que más empleo hacen de la plaza por las mañanas, suponiendo en número entre el 70% y el 85% de las personas que están en la plaza.

Utilización de la plaza: posición corporal de la gente

De modo general, las actividades que se desarrollan en la plaza se realizan principalmente en posición sentada. Los niños permanecen y realizan sus actividades en la plaza mayoritariamente en pie, mientras que los adultos y ancianos lo hacen sentados.

Utilización de la plaza: actividades

La actividad que más triunfa en esta plaza es la de hablar con alguien. Tras esta actividad, la que más se realiza es la de mirar lo que sucede alrededor o lo que hacen los demás. La tercera actividad más realizada en la plaza es la de jugar.

La actividad principal de los niños está relacionada con el juego, aunque también se les encuentra hablando con personas de diferentes edades, durmiendo o comiendo y bebiendo.

Las personas mayores realizan dos actividades principales: hablar cuando se encuentran acompañadas o mirar lo que sucede a su alrededor o lo que hacen los demás cuando están solos.

Las personas entre 18 y 65 años son aquellas que realizan actividades más diversas, aunque la más habitual es la de hablar con alguien.

Utilización de la plaza: posicionamiento de las personas en la plaza

Existen unas zonas muy claras en la plaza donde la gente no hace uso de esos espacios. Se trata principalmente del perímetro de la plaza, especialmente aquel que da hacia viales rodados. Es posible que esto se deba al mayor carácter de paso que tiene el perímetro de la plaza, además del efecto que los coches pueden tener en el confort de estos puntos.

Pero también hay un espacio central de la plaza que se ha mantenido sin uso en los días en los que se ha realizado el estudio. Esta es la zona de la plaza donde más horas de sol se reciben durante los meses de primavera, más de 1.000 horas, y en este punto no existe arbolado que permita la protección frente al sol. Es el punto con mayor radiación acumulada, 489.600Wh, y mayor radiación media por hora, con más de 428Wh. Pero este espacio tampoco se emplea durante la noche. El calor acumulado en los pavimentos puede influir en este hecho, pero además, en esta zona, no existen referencias o mobiliario urbano, pudiendo ser ésta otra causa de su falta de uso.

Además del perímetro de la plaza y el punto central anteriormente señalado, la zona de la plaza en torno al quiosco de música es la menos empleada. El uso principal de ese espacio lo hacen los niños jugando, pero es prácticamente nulo el uso de esa zona por parte de adultos y ancianos, que se mantienen en el perímetro del mismo mirando o hablando. Se puede concluir, por lo tanto, que son los niños los que rompen el denominado efecto borde (Ghel, 2001), donde el espacio público primero se ocupa por los bordes para posteriormente ocupar los espacios centrales.

Las personas se sitúan principalmente en torno a los bancos. La esquina noroeste de la plaza parece ser una zona de encuentro o de referencia, donde la gente se mantiene en pie hablando.


Lámina 84. Superposición de las actividades y zonas sin uso de la plaza Vázquez de Mella

Se observa que desde abril hasta junio se va dando una reducción en el número de personas que emplean la plaza. En abril, el espacio se emplea de un modo más homogéneo, mientras que en el mes de junio se observa una localización más concreta de las personas en torno a las zonas arboladas, los bancos y el área de juegos de niños, todos ellos puntos en los que se dispone de sombra. Los niños durante el mes de junio prácticamente no juegan al sol, hecho que no sucede en los meses anteriores. El perímetro se mantiene prácticamente sin uso durante los días estudiados, a excepción de la esquina norte, donde es habitual encontrar niños jugando.


Lámina 85. Uso de la plaza Vázquez de Mella en los diferentes meses

9.5 Comparativa entre plazas

A continuación se señalan aspectos que se han repetido en las tres plazas analizadas:

10 Conclusiones

10.1 Calidad ambiental de las plazas

Tras el análisis de parámetros de diseño que tienen influencia en el funcionamiento microclimático de las plazas y los parámetros de diseño orientado al ciudadano, aquella plaza con un diseño más acorde a estos principios es la plaza del 2 de Mayo.

A continuación se adjunta la tabla resumen en la que se puede observar la comparativa realizada entre las tres plazas estudiadas:


Lámina 86. Tabla comparativa entre las plazas de 2 de Mayo, Vázquez de Mella y Chamberí

Los principios de diseño bioclimático (Higueras, 2009) que se han tomado en cuenta para la valoración de la calidad de las plazas son los tipos de pavimentos, las proporciones del espacio para la entrada de sol y viento, el arbolado y zonas verdes y las protecciones en edificios contra el sol o la lluvia. Los parámetros valorados de diseño urbano orientado al peatón (Gehl, 2001) han sido la accesibilidad, el mobiliario urbano y los equipamientos públicos.

Se han señalado en verde aquellas características positivas para el diseño de espacios exteriores como son:

En rojo se han señalado la carencia de alguno de los aspectos de diseño señalados anteriormente.

En el estudio de utilización del espacio se ha observado que el diseño de las plazas, principalmente en lo referente a la disponibilidad de bancos o de asientos secundarios (Gehl, 2001) y de equipamientos, resulta imprescindible para que un espacio público sea empleado por la gente.

10.2 Posibilidades de ocupación de las plazas

Una vez analizadas todas las variables que afectan a los aspectos climáticos teóricos, a las mediciones in situ, a las características físicas y materiales, a las funciones y a los usos que las personas hacen de las plazas se han realizado cruces entre ellas para establecer las relaciones existentees entre ellas.

Este cruce de variables se ha realizado a través de la distinción de espacios de diverso carácter material, funcional y climático dentro de las plazas, de modo que se pueda determinar cuántas posibilidades ofrecen al usuario cada una de las plazas.

En el presente trabajo no se busca un modelo de confort del espacio, sino que se ha considerado que cuanto más numerosas sean las posibilidades de ocupación de un espacio por diferencias en las condiciones ambientales, físicas y de uso, más opciones habrá de que la gente que las emplea pueda encontrar un lugar en el que se sienta confortable dentro de las plazas.

Así, se ha buscado un sistema de representación de esas opciones diversas que ofrece cada una de las plazas y en el que se tienen en cuenta los siguientes parámetros:

Se ha hecho una distinción principal a la hora de caracterizar el espacio de la plaza, y es aquel de separarlas en zonas cálidas y zonas frescas, al igual que se ha realizado en el estudio climático de las plazas y con los mismos criterios (véase la leyenda de caracterización que aparece a continuación).


Lámina 87. Leyenda de la caracterización de las plazas en función de zonas y equipamientos

Estas características climáticas y ambientales se han cruzado además con una de diseño, que es la existencia o no de bancos o asientos secundarios y con una característica ligada al uso, que es la disponibilidad de equipamientos públicos con funciones concretas asociadas a los mismos. Los espacios pueden disponer de una o de las dos características citadas.

Así, según se señala en la leyenda, los espacios menos deseables serán los no peatonales, por tratarse de viales rodados o jardines ornamentales sin acceso, por ejemplo. Los más deseables serán los que dispongan de bancos y equipamientos y dependerán de las condiciones climáticas y de si se requiere aportación de calor o estrategias para mitigarlo.

Para la caracterización de las plazas, en base a los criterios expuestos, se han creado retículas desde 5x5m hasta 7x7m, dependiendo de la mejor adecuación a la configuración física de cada una de ellas.

10.2.1 Plaza del 2 de Mayo


Lámina 88. Posibilidades de ocupación de la plaza del 2 de Mayo

Como se observa en el esquema, la plaza del 2 de Mayo ofrece muy diversas opciones para estar en ella, tanto al sol como a la sombra con diferentes intensidades. Esto la convierte en una plaza confortable, entendiendo como tal que las personas que a ella acuden tienen una gran variedad de posibilidades para elegir donde quieren disfrutar de este espacio.

Se han contabilizado las personas que estaban en la plaza en los momentos en los que se han realizado los trabajos de campo dentro de las horas de sol. Son un total 695 personas durante el día de abril a junio.

10.2.2 Plaza de Vázquez de Mella


Lámina 89. Posibilidades de ocupación de la plaza Vázquez de Mella

Las zonas no peatonales ocupan un tercio del espacio de la plaza. Las posibilidades que ofrece esta plaza son limitadas. Aunque se dispone de espacios tanto a la sombra como al sol, no hay variedad de intensidad en estos espacios, encontrando sólo espacios soleados con pavimentos de alta inercia térmica o espacios en sombra prácticamente en su totalidad, con pavimentos de alta inercia térmica y sin árboles. Son muy escasas las zonas a la sombra con bancos o equipamientos y con árboles o pavimentos permeables o de baja inercia térmica.

Las opciones para poder sentarse al sol son más elevadas que para hacerlo a la sombra.

Se contabilizaron un total de 434 personas de mañana a tarde en los meses de abril, mayo y junio.

10.2.3 Plaza de Chamberí


Lámina 90. Posibilidades de ocupación de la plaza Chamberí

Como se puede ver en anterior lámina, la plaza de Chamberí ofrece diversas posibilidades de estar en ella a los usuarios. Las opciones a la sombra son algo más amplias, con diversas intensidades y ofreciendo espacios con asientos y equipamientos públicos. Aún así, el espacio soleado en la plaza es mayor que el sombreado, pero más uniforme.

Así, se puede concluir que la plaza del 2 de Mayo tiene una mayor variedad de zonas estanciales y usos para el ciudadano que las otras, tanto al sol como a la sombra y con diferentes intensidades, desde espacios de carácter más cálido a más fresco. Esto la convierte en una plaza confortable, entendiendo como tal que las personas que a ella acuden tienen una gran variedad de posibilidades para elegir donde quieren disfrutar de este espacio.

10.3 Localización de la gente en las plazas

Una vez valoradas las posibilidades que ofrece cada una de las plazas, éstas se han cruzado con los datos obtenidos de los trabajos de campo en los que se ha identificado el uso que la gente hace del espacio y con los datos del estudio climático teórico para Madrid Centro.

En estudio de clima teórico se han señalado en rojo las horas en las que se realizaron los trabajos de campo, de modo que se puedan distinguir las estrategias recomendadas por el mismo para encontrarse en bienestar.

El arropamiento para abril y mayo es de 1clo y para junio de 0.7clo.

Las actividades metabólicas son de entre 1.15met y 2.95met.


Lámina 91. Estrategias bioclimáticas necesarias en las plazas y leyenda

Las estrategias según el estudio de clima teórico serán las siguientes (véase también Lámina 91):

A continuación, se verán los usos que la gente hizo de las plazas en los meses de abril, mayo y junio.

10.3.1 Plaza Del 2 de Mayo, meses de abril, mayo y junio


Lámina 92. Plano resumen con superposición de las actividades, zonas sin uso y posibilidades de ocupación de la plaza del 2 de Mayo

Durante los meses analizados en la plaza del 2 de Mayo se encontraron más personas a la sombra (371, el 53.4%) que al sol (324, el 46.6%).

La mayor parte de las zonas que no se emplearon de la plaza, tanto al sol como a la sombra, corresponden a zonas cálidas o frescas carentes de equipamientos o de asientos. Se emplearon menos, además, aquellas zonas soleadas con pavimentos pesados y aquellas zonas a la sombra sin árboles y con pavimentos pesados.

De las zonas que se encontraban a la sombra la gente se ha situado principalmente en aquellas que además tienen arbolado y pavimentos de baja inercia térmica, esto es, aquellas con mayor potencialidad de ser más frescas en primavera.

En las zonas más soleadas, con pavimentos de alta inercia térmica y sin equipamientos ni bancos han sido empleadas prácticamente sólo por los niños para jugar en ellas. Los adultos han escogido aquellas con bancos y las que se encuentran en zonas con pavimentos ligeros.

De los meses estudiados, aquel en el que se identificó mayor número de personas fue mayo, con 429 personas, seguido de abril con 316. En junio se redujo el número de personas que empleaban la plaza a 257.


Lámina 93. Ocupación de la plaza del 2 de Mayo durante los meses de abril, mayo y junio


Lámina 94. Tabla resumen de las actividades realizadas en la plaza del 2 de Mayo en el mes de abril


Lámina 95. Tabla resumen de las actividades realizadas en la plaza del 2 de Mayo en el mes de mayo


Lámina 96. Tabla resumen de las actividades realizadas en la plaza del 2 de Mayo en el mes de junio

Es difícil extraer conclusiones sobre el comportamiento de los niños, dado que las zonas especialmente diseñadas para ellos se encuentran a la sombra de los árboles, por lo que son más numerosos los niños a la sombra. De todos modos, observando en detalle, durante los meses de abril y mayo existen numerosos niños jugando en la zona central de la plaza al sol, mientras que en el mes de junio se han desplazado hacia la esquina suroeste de la plaza, que se encuentra a la sombra, y no es posible encontrar ningún niño en la zona central.

10.3.2 Plaza de Vázquez de Mella, meses de abril, mayo y junio


Lámina 97. Plano resumen con superposición de las actividades, zonas sin uso y posibilidades de ocupación de la plaza Plaza de Vázquez de Mella

Vázquez de Mella es una plaza con muy poca disponibilidad de espacios a la sombra y con escaso arbolado. Durante los días analizados se encontraron más personas al sol, 242, que a la sombra, 190.

Existe una gran zona de la plaza que no es empleada por la gente durante las horas de luz de los meses de primavera. Se trata principalmente de una gran zona constantemente soleada, con pavimentos pesados, sin arbolado y sin equipamientos ni bancos, esto es, las zonas más cálidas dentro del área soleada y que carecen de equipamientos y mobiliario urbano.

Dentro de las zonas en sombra, las menos empleadas son aquellas con un carácter menos fresco, esto es, las zonas sombreadas pero que no tienen árboles y que tienen pavimentos que almacenan mucha energía térmica.

La zona más empleada de la plaza es aquella que tiene una zona de juego de niños, bancos, pavimento de arena y arbolado con porte suficiente para dar sombra, además de recibir sombra de los edificios a última hora de la tarde.

Del análisis de los trabajos de campo realizados se puede deducir que la gente se agrupa y emplea más aquellas zonas de la plaza con accesibilidad a bancos o zonas donde sentarse.

Abril es el mes en el que la plaza está con mayor número de gente, seguido del mes de junio y finalmente mayo, donde se aprecia una reducción de uso respecto a los otros dos meses.


Lámina 98. Ocupación de la plaza de Vázquez de Mella durante los meses de abril, mayo y junio


Lámina 99. Tabla resumen de las actividades realizadas en la plaza Vázquez de Mella en el mes de abril


Lámina 100. Tabla resumen de las actividades realizadas en la plaza Vázquez de Mella en el mes de mayo


Lámina 101. Tabla resumen de las actividades realizadas en la plaza Vázquez de Mella en el mes de junio

10.3.3 Plaza de Chamberí, meses de abril, mayo y junio


Lámina 102. Plano resumen con superposición de las actividades, zonas sin uso y posibilidades de ocupación de la plaza de Chamberí

Chamberí es una plaza con mucha exposición al sol, pero el arbolado existente crea zonas de sombra. En los días analizados de abril, mayo y junio se encontraron más personas a la sombra, 318, que al sol, 218.

Al igual que ocurre en las otras dos plazas, en las zonas al sol más calurosas y sin equipamientos o bancos es difícil encontrar personas realizando algún tipo de actividad estancial. Lo mismo ocurre con aquellas zonas a la sombra menos frescas y sin equipamientos o mobiliario urbano. Las personas tienden a agruparse en torno a los equipamientos y asientos y sólo los niños ocupan la mayor parte de la plaza.

Los espacios a la sombra más empleados son los que tienen un carácter más fresco, por disponer de pavimentos ligeros y arbolado.

En junio se contabilizaron tan sólo 45 personas por la tarde, mientras que por la noche la cifra se incrementó a 83 personas. Durante junio la plaza fue más empleada por la noche.


Lámina 103. Ocupación de la plaza de Chamberí durante los meses de abril, mayo y junio

Durante los días analizados, en las mañanas de abril y mayo las personas realizaban sus actividades al sol. Por las tardes de estos meses sin embargo, había más gente situada a la sombra. En abril no existen grandes diferencias en número entre la gente al sol (43.2%) y a la sombra (56.8%), sin embargo, esa diferencia va incrementando notablemente durante mayo, con un 61.1% de la gente a la sombra, y durante junio, en el que el 77% de la gente estaba situada a la sombra. Este comportamiento se hace patente en las personas de todas las edades, aunque es especialmente claro en los adultos y en los ancianos. Los niños, aunque también tienden a estar más al sol, según avanzan los meses de primavera, se sitúan mucho más a menudo a la sombra.


Lámina 104. Tabla resumen de las actividades realizadas en la plaza plaza de Chamberí en el mes de abril


Lámina 105. Tabla resumen de las actividades realizadas en la plaza de Chamberí en el mes de mayo


Lámina 106. Tabla resumen de las actividades realizadas en la plaza de Chamberí en el mes de junio

En los meses estudiados se contabilizaron 546 personas de mañana a tarde.

Así, de la comparativa entre la utilización del espacio por parte de la gente y las estrategias obtenidas mediante la elaboración de climogramas de bienestar adaptado, se observa que, en numerosas ocasiones, el comportamiento de la gente no es el esperado o no se corresponde a la estrategia que resultaría necesaria para encontrarse en bienestar. En el mes de junio, es el momento estudiado en el que el uso del espacio y las estrategias bioclimáticas se corresponden en mayor medida.

10.4 Verificación de la hipótesis

Tras el análisis de parámetros de diseño como pavimentos, arbolado, protecciones del viento, uso del agua, etcétera, que tienen influencia en el funcionamiento microclimático de las plazas (Higueras, 2009) así como el estudio de localización del mobiliario urbano y de equipamientos; se puede afirmar que aquella plaza con un diseño más acorde a los principios de diseño bioclimático es la plaza del 2 de Mayo.

La plaza del 2 de Mayo, en los momentos en los que se han realizado los trabajos de campo dentro de las horas de sol, ha sido aquella con mayor afluencia de gente realizando actividades estanciales, con un total de 695 personas, frente a las 434 de Vázquez de Mella y las 546 de Chamberí.

La plaza de Vázquez de Mella es la que menos posibilidades de elección ofrece al ciudadano y, aunque en principio la afluencia total de gente a la plaza de Chamberí fue la menor, al contabilizar tan sólo las personas que acudieron a las plazas en las horas de sol, momento en el que los condicionantes climáticos son más relevantes, Chamberí supera en número de usuarios a Vázquez de Mella.

Del estudio realizado se deduce que la plaza con mayor diversidad en sus características físicas, de uso y microclimáticas, y que da más número de opciones de elegir donde localizarse al usuario para seleccionar los lugares en los que se encuentra más confortable, es la plaza del 2 de Mayo. Ésta también ha sido la plaza más empleada durante los días de primavera analizados, confirmándose así la hipótesis inicial de trabajo.

Este resultado coincide con el enfoque más reciente para la evaluación de la sensación de confort en el espacio público. Los índices de confort tradicionalmente más empleados han sido los racionales[6], como el de Olgyay y más recientemente se han utilizado los índices de confort híbridos[7], como los empleados en los CBA, que combinan la estructura de Olgyay (1963), con las estrategias básicas de Givoni (1976) y la teoría de bienestar de ASHRAE (1992) (Neila, 2004). Las investigaciones más recientes sobre el bienestar en espacios abiertos como las de Nikolopoulou et al. (2004) se basan en los índices adaptativos definidos por Humphreys (1978) y posteriormente desarrollados por Aroztegui (1995), cuyo principio es que si las condiciones ambientales térmicas no son las apropiadas para que los usuarios estén en bienestar, éstos harán los cambios necesarios para sentirse térmicamente confortables.

Por lo tanto, se concluye que la confortabilidad de un espacio abierto, como son las plazas, vendrá definido en gran medida por esas posibilidades de elección, por la creación de espacios diferenciados y por las acciones que el propio usuario realice para alcanzar el bienestar.

Así, las herramientas de diseño bioclimático serán básicas para adquirir el conocimiento suficiente de las condiciones ambientales existentes y determinar las condiciones en las que hay mayor probabilidad de que la gente se encuentre en confort. Los estudios de sombreamiento y las simulaciones de iluminación y radiación solar son herramientas eficaces para la caracterización de espacios urbanos existentes pudiendo, a partir de esta caracterización, realizar tomas de decisiones, corregir situaciones no deseables y definir espacios adaptables a las variaciones climáticas.

Cabe señalar que las estrategias derivadas del estudio de clima para alcanzar el confort no se corresponden en muchas ocasiones con el comportamiento de los usuarios y con la ocupación que han hecho del espacio en los días analizados. Esto hace patente la dificultad de definir con exactitud el confort en espacios abiertos en momentos con temperaturas tan variables a lo largo del mes como sucede en la primavera madrileña y pone de manifiesto la necesidad de espacios flexibles.

Mientras que en espacios cerrados el confort viene determinado básicamente por las condiciones higrotérmicas, los factores a tener en cuenta en espacios abiertos son muchos más, como la radiación solar, el viento o la temperatura de las superficies circundantes (Álvarez et al., 1992). Según señala Scudo (2005) los modelos de confort deberían aproximarse a la microescala para cumplir los requerimientos de la planificación de espacios abiertos confortables.

Una de las causas por las que existe esa diferencia entre las estrategias recomendadas por el estudio de clima a través de climogramas y la localización de la gente en la plaza deriva del hecho de trabajar con temperaturas medias para poder realizar una generalización. Aunque se podría trabajar con medidas de temperatura y humedad horarias, lo más habitual es emplear las temperaturas medias del mes de la estación meteorológica más cercana.

Por una parte, en muchas ocasiones existe una falta de datos que se adecúen al área a estudiar, por la ausencia de estaciones meteorológicas cercanas al lugar. Por otra parte, el hecho de trabajar con temperaturas medias que tienen en cuenta los registros a lo largo de todo el día no es estrictamente aplicable al estudio climático de espacios públicos, dado que las horas en los que estos espacios son empleados se centran en las horas de luz, pues su uso por la noche es muy reducido y puntual a lo largo de los días de la semana. Así, las temperaturas medias con las que se realizan estos estudios suelen ser inferiores a las que resultarían de la temperatura media de las horas de luz.

10.5 Consideraciones finales

Una de las soluciones al problema de la desviación de las temperaturas medias para espacios públicos es el cálculo de la temperatura media alcanzada durante las horas de luz, teniendo acceso a los datos de temperaturas hora a hora a lo largo de los días de cada mes en zonas cercanas al área estudiada. Esta opción resulta factible dentro del marco de un proyecto de investigación, pero su realización en la aplicación de herramientas de diseño bioclimático en el mercado resulta inabarcable.

A través de proyectos de investigación se podrían desarrollar tablas de temperaturas medias de las horas de luz de diversos lugares que fueran accesibles a profesionales para su aplicación directa en los proyectos de diseño urbano.

Las políticas públicas podrían encaminarse a poner a disposición pública la información de las estaciones meteorológicas existentes en las áreas urbanas, realizando, además, un control en la toma de datos regulado para asegurar su fiabilidad.

Por otra parte, para el fomento del empleo de todas estas herramientas dirigidas al diseño de espacios confortables, los ayuntamientos podrían requerir a través de los pliegos de condiciones técnicas para la rehabilitación de plazas y espacios públicos, la inclusión de nuevos estudios previos de soleamiento, iluminación y caracterización climática de los mismos, así como estudios antropológicos que analicen la identidad de los ciudadanos con ese espacio y estudios sociológicos que tengan en cuenta el uso que la gente hace e ellos, tal y como comenzó a realizarse con los planes directores de rehabilitación del patrimonio y de entornos históricos. De este modo, se fomenta la colaboración público-privada en la regeneración del espacio público, incluyendo a universidades o a grupos de investigación de diversas áreas de conocimiento en estos análisis previos, que ponen a disposición de los estudios de arquitectura y urbanismo los conocimientos especializados en estas materias, de modo que estos se pongan en práctica en el día a día y no se conserven tan sólo como conocimientos teóricos.

Además, sería interesante la elaboración de algún tipo de certificación de calidad para los espacios públicos que cumplan con estos requerimientos, similar a la certificación energética de edificios regulada por el Procedimiento básico para la certificación de eficiencia energética de edificios de nueva construcción (RD 47/2007), pero en el que se incluyan parámetros sociales que el espacio público debería cumplir.

En los últimos diez años se señala reiteradamente la necesidad de mezcla de usos en la ciudad como parámetro de sostenibilidad y habitabilidad de la misma. Un ejemplo conocido es el concepto de complejidad expuesto por Rueda (2006)[8]

, como uno de los cuatro ejes esenciales para una ciudad sostenible. Del mismo modo, a pequeña escala, resulta imprescindible la creación de espacios con mezcla de posibilidades.

El presente trabajo no trata exclusivamente del análisis de tres plazas de Madrid y del uso que se hace de ellas o de la evaluación de herramientas de caracterización ambiental. A través del análisis de espacios a pequeña escala y de la determinación de la importancia de la mezcla de posibilidades de espacios cotidianos, se trata de poner de manifiesto la necesidad de intervenir en toda la ciudad, conservando sus valores tradicionales de complejidad y calidad y creando nuevos espacios públicos ricos en posibilidades de utilización. El estado del espacio público, de la ciudad, es el reflejo de la salud de la sociedad.

Cabe concluir diciendo que la propuesta es hacer más compleja y habitable la ciudad entera, centros, periferias y nuevos crecimientos, ya que, más allá del diseño bioclimático, los ciudadanos necesitan de espacios complejos que les permitan elegir aquello que más les conviene en cada caso. La ciudad como espacio saludable y democrático que permite el desarrollo personal.

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11.1 Otros documentos digitales


Notas


[1]: El presente trabajo es resultado de un Trabajo Fin de Máster dirigido por el profesor Agustín Hernández Aja dentro del Máster Universitario en Planeamiento Urbano y Territorial impartido por el Departamento de Urbanística y Ordenación del Territorio de la Universidad Politécnica de Madrid durante el curso 2009-2010.
[2]: Los Climogramas de Bienestar Adaptado combinan la estructura del diagrama de Olgyay (1963), con las estrategias básicas de Givoni (1976) y la teoría del bienestar de ASHRAE (1992) (Neila, 2004)
[3]: Es la relación entre la radiación recibida (o emitida) por una superficie plana y la radiación emitida (o recibida) por todo el globo celeste (Watson y Johnson, 1987). Es una medida adimensional entre cero y uno, siendo cero un cielo totalmente obstruido y uno un espacio totalmente libre (Oke, 1988).
[4]: Relación, expresada en porcentaje, de la radiación que cualquier superficie refleja sobre la radiación que incide sobre la misma. Las superficies claras tienen valores de albedo superior a las oscuras, y las brillantes más que las mates. Fuente: http://www.wikipedia.org
[5]: La inercia térmica es la capacidad que tiene la masa de conservar la energía térmica recibida e ir liberándola progresivamente (Neila, 2004).
[6]: Los índices de confort racionales emplean modelos que calculan el balance térmico de una persona y los relacionan con sus respuestas fisiológicas a diferentes condiciones ambientales.
[7]: Los índices de confort híbridos complementan los índices racionales con índices empíricos como el arropamiento o la actividad metabólica.
[8]: La complejidad atiende a la organización urbana, al grado de mixticidad de usos y funciones implantadas en un determinado territorio (Rueda, 2006, ). El concepto de complejidad de Rueda, José Fariña lo considera una medida de diversidad porque mide probabilidades (Fariña, 2008).


Edición del 1-10-2012
Revisión: Ana Sanz Fernández
La ciudad diversa: el uso de tres plazas de Madrid en primavera| Lámina 1. Rehabilitación de las plazas en el centro de Madrid >>>
Boletín CF+S > 52/53: En defensa de la reflexión pausada > http://habitat.aq.upm.es/boletin/n52/anurr.html   doi: 10.7760/bcf.s/52/anurr
 
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