Ciudades para un Futuro más Sostenible
Búsqueda | Buenas Prácticas | Documentos | Boletín CF+S | Novedades | Convocatorias | Sobre la Biblioteca | Buzón/Mailbox
 
Boletín CF+S > 5 -- Especial: LA CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD DESPUÉS DE KIOTO > http://habitat.aq.upm.es/boletin/n5/ajnie.html

Edita: Instituto Juan de Herrera. Av. Juan de Herrera 4. 28040 MADRID. ESPAÑA. ISSN: 1578-097X

El significado de Kioto


Joaquín Nieto
Secretario Confederal de Medio Ambiente de CC.OO. y representante de la Confederación Europea de Sindicatos en Kioto.

Este artículo fue publicado en el número 5 de la revista del World Watch Institute (edición en castellano. Año 1998)

¿Habrá un antes y un después de Kioto? La respuesta a esta pregunta es crucial para el devenir de nuestro planeta, pero sólo la realidad sabrá contestarla.
Los resultados del Protocolo acordado en la 3. Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático, celebrada en Kioto, han sido calificados con expresiones como fiasco, fraude, decepción y similares. Tales calificativos son plenamente justificados si tenemos en cuenta que lo acordado en Kioto es totalmente insuficiente para alejar el peligro de un cambio climático provocado por las emisiones de origen antrópico de los llamados gases de efecto invernadero.

Efectivamente, el compromiso de reducción en un 5,2% de dichos gases por parte de los paises industrializados para los años 2.008-2.012 en relación a los emitidos en 1.990 está muy por detrás de lo que la comunidad científica aconseja para evitar problemas, que es la reducción de un 60% de estos gases en las próximas décadas. Lejos también de lo que los paises más afectados por el cambio climático, agrupados en la AOSIS, proponían conjuntamente con las organizaciones sociales y ambientales: la reducción de un 20% para el año 2.005. Y ni siquiera está cerca de la propuesta llevada a Kioto por la Unión Europea, el 15% para el 2.010, que se convirtió en la Conferencia en la propuesta apoyada por los paises menos industrializados y las ONGs sociales y ambientales.
Además, el Protocolo ha quedado lleno de agujeros o vías de escape por los que los compromisos de reducción asumidos por paises como Estados Unidos, que lideró en Kioto el grupo de paises con posiciones más retardatarias frente a todos los demás, podrían verse sorteados, de forma que en vez de reducir un 7% sus emisiones (casi la cuarta parte del total mundial) pudieran no reducirlas. Para hacerlo podrían contar con varios instrumentos: los sumideros propios o ajenos, las compras de emisiones no realizadas por los paises del Este europeo debido al desplome de su economía y otros acuerdos similares, ya que la reducción acordada para los paises industrializados se puede hacer ¿individual o conjuntamente? siguiendo el ejemplo de la llamada burbuja europea. Dicha burbuja permite, por ejemplo, que países como España, que es la décima potencia industrial del mundo y tiene unas emisiones per cápita un 40% superiores a la media mundial, pueda ¡aumentar sus emisiones en un 17%!

En conclusión, si se quiere evitar el cambio climático habrá que ir mucho más allá del Protocolo acordado desbordando sus tímidos compromisos de reducción. En Kioto se ha perdido una excelente oportunidad debido a la negativa de los Estados Unidos y otros paises como Japón, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Rusia y Ucrania a asumir la propuesta de la Unión Europea, revelando el poder que siguen manteniendo las grandes compañías eléctricas, petroleras y de automoción en el mundo, interesadas en seguir aumentando el uso de combustibles fósiles, que están en la base del actual modelo productivo, energético y de transporte y son la causa principal del cambio climático.

No obstante, visto desde una perspectiva histórica, Kioto representa también un acontecimiento de extraordinaria importancia para nuestro futuro y, por paradójico que parezca, es así mismo expresión del empuje y consolidación del mensaje ecologista en la sociedad. No sólo porque ha conseguido un consenso internacional casi unánime sobre la caracterización del cambio climático como el principal problema ambiental de caracter global, sino también porque ha logrado colocar el problema en la agenda de la comunidad internacional, venciendo las poderosas resistencias de los paises y compañías cuya actividad es la principal causa de tal problema. Las organizaciones ecologistas tienen el mérito de haber alertado precozmente a la sociedad y, sobre todo, de haber propuesto las medidas y soluciones que hoy tienen que tratar los gobiernos del mundo.

Pero lo más relevante de Kioto es que, por primera vez en la historia de la humanidad, se han puesto en el orden del día y se han acordado objetivos y compromisos que implican un decrecimiento de actividades económicas que, como se ha dicho, afectan a la esencia del modelo productivo vigente en la industria, el transporte, la energía y los servicios. La diferencia de la 3. Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático con la Cumbre de la Tierra de 1.992 es que en Río no se discutía de compromisos efectivos como en Kioto. Por eso aquí era tan dificil el acuerdo. El Protocolo de Kioto tiene un precendente que es el Protocolo de Montreal para sustituir los gases que dañan la capa de ozono, pero el efecto de éste último sobre la economía era de mucha menor envergadura.

Otra consideración de interés es que en el artículo 2 del Protocolo de Kioto, que es el que orienta como se deben llevar a cabo las medidas de reducción, las únicas energías alternativas contempladas son las renovables, no la nuclear, así como el ahorro y la eficiencia energética, las actuaciones sobre el transporte y todas aquellas que desde hace largo tiempo han sido difundidas por el movimiento ecologista y asumidas por otros movimientos como el sindical. Esto no carece de importancia, ya que lo que la agenda de trabajo plantea ahora es la elaboración de planes concretos en cada país. El mayor peligro ahora es precisamente que ni siquiera el Protocolo de Kioto sea ratificado y que sus compromisos no sean llevados efectivamente a la práctica.

Fecha de referencia: 30-4-1998

Boletín CF+S > 5 -- Especial: LA CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD DESPUÉS DE KIOTO > http://habitat.aq.upm.es/boletin/n5/ajnie.html

Edita: Instituto Juan de Herrera. Av. Juan de Herrera 4. 28040 MADRID. ESPAÑA. ISSN: 1578-097X
 
Ciudades para un Futuro más Sostenible
Búsqueda | Buenas Prácticas | Documentos | Boletín CF+S | Novedades | Convocatorias | Sobre la Biblioteca | Buzón/Mailbox
 
Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid Universidad Politécnica de Madrid Ministerio de Fomento
Grupo de Investigación en Arquitectura, Urbanismo y Sostenibilidad
Departamento de Estructuras de EdificaciónDepartamento de Urbanística y Ordenación del Territorio