Ciudades para un Futuro más Sostenible
Búsqueda | Buenas Prácticas | Documentos | Boletín CF+S | Novedades | Convocatorias | Sobre la Biblioteca | Buzón/Mailbox
 
Boletín CF+S > 47/48: Sobre la (in)sostenibilidad en el urbanismo > http://habitat.aq.upm.es/boletin/n47/arcor_7.html   
 
Incidencia de las competencias municipales en el Cambio Climático
Rafael Córdoba Hernández| Madrid (España), junio de 2007.
<<< 6 Actuaciones municipales |7 Competencias y Cambio Climático. Conclusiones| 8 Referencias bibliográficas >>>

7 Competencias y Cambio Climático. Conclusiones

7.1 Las competencias municipales y el Cambio Climático

Cada vez más ciudadanos se conciencian de lo importante que es su contribución al Cambio Climático. Las acciones individuales de los ciudadanos tienen un importante peso en el montante de las emisiones. Por esta razón, debemos dar un paso más allá, un salto cualitativo de escala, e intervenir en el proceso no como individuos sino como ciudadanos. Debemos exigir a nuestros gobernantes las herramientas adecuadas para hacer frente al grave problema que nos enfrentamos, promulgar el mensaje de alerta a nuestros vecinos y, sobre todo, hacer todo lo que esté en nuestras manos para dejar de emitir cantidades ingentes de gases de efecto invernadero. En este salto de escala es preciso contar con el apoyo institucional que nos dan los ayuntamientos. Con sus políticas como aliadas podemos hacer frente a las dificultades y disminuir las emisiones.

En el capítulo 5, Marco municipal de actuación, analizábamos las competencias que tienen los distintos municipios según las Bases de Régimen Local para hacer una política adecuada en este campo. Las herramientas están ahí. De hecho, tal y como planteamos más adelante, éstas bastaban para sumarse a las medidas propuestas desde la Línea Estratégica de Cambio Climático del VI Programa de Acción Comunitaria.

Tal y como podíamos analizar en la Figura 11, la distribución de las competencias municipales junto con la atribución de los alcaldes para la aplicación de medidas fiscales, hacían eficaz al ayuntamiento para poder tomar medidas basándose en los objetivos propuestos por el VI Programa de Acción Comunitaria en Materia de Medio Ambiente.

Las competencias municipales con mayor peso, a la hora de plantear políticas (al intervenir en un mayor número de objetivos de dicho Programa) en este tema, resultaban ser Protección del Medio Ambiente (19), Transporte público de viajeros (15) y Ordenación del tráfico de vehículos y personas en las vías urbanas (14). El Suministro de agua y alumbrado público; servicios de limpieza viaria, de recogida y tratamiento de residuos, alcantarillado y tratamiento de aguas residuales (12) y Ordenación, gestión, ejecución y disciplina urbanística (11) cerraban el primer grupo de competencias. A las mismas habría que añadir la facultad de Aplicación de medidas fiscales (19) que tienen los alcaldes gracias al Real Decreto Legislativo 2/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales.

Haciendo una nueva lectura sobre la Figura 11 obteníamos cuáles eran las actuaciones prioritarias sobre las cuales los ayuntamientos tenían mayor facilidad de actuación, al poder incidir en las mismas con un mayor número de competencias. Las Medidas de sensibilización (14) y aquellas iniciativas enfocadas al Fomento de la eficiencia energética (13) encabezarían el grupo. Igualmente ocuparían un lugar señalado las propuestas encaminadas a incentivar el Uso de energías renovables (12) y el Fomento del desarrollo de alternativas respetuosas con el medio ambiente (12). Por otro lado, los ayuntamientos carecerían de competencias en materia de creación de un Plan de intercambio de emisiones.

Una vez conocido el problema del Cambio Climático por parte de los ayuntamientos, éstos han de posicionarse ante él. Han de tomar la decisión de intervenir con hechos y no sólo con palabras. Los ayuntamientos, con las competencias actuales que obran en su poder, tienen herramientas suficientes como para tomar decisiones «a nivel de ciudad» para intervenir en el desarrollo de futuros acontecimientos. Obviamente el apoyo de políticas de rango superior (tanto autonómicas como estatales) favorecerían las posibilidades municipales de atajar el problema, que normalmente por «cuestiones de presupuesto» dejan para otra legislatura.

Para demostrarnos que existen distintas actuaciones municipales optamos por analizar las propuestas por la Red de Ciudades por el Clima en su Primer Catálogo de Buenas Prácticas Locales por el Clima publicado por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Este documento se conforma como uno de los ejemplos más relevantes en cuanto a experiencias que sobre este tema se han desarrollado en los distintos ayuntamientos. Concluye con una mención a las prácticas más relevantes en cada una de las distintas categorías.

No analizamos las competencias a través de las cuales se habían realizado dichas intervenciones, sino que nos planteamos si éstas responden a los objetivos del VI Programa de Acción Comunitaria en Materia de Medio Ambiente. Nuestra conclusión es que no siempre los premios se corresponden con las líneas de actuación del citado programa europeo. Para ello elaboramos la Figura 16. En ella nos encontramos con las distintas categorías representadas en el Catálogo y las Líneas de Actuación de la Estrategia de Cambio Climático. Cabe destacar que ninguna de ellas se interesa por la totalidad de objetivos. Tan sólo nueve de las iniciativas descritas (23%) abarcan más de cinco actuaciones prioritarias del VI Programa de Acción Comunitaria en Materia de Medio Ambiente. La propuesta del Ayuntamiento de Murcia Iniciativas municipales en la lucha contra el Cambio Climático abarcaría siete de dichos objetivos y no está galardonada. Tan sólo la iniciativa catalana Sostenibilidad energética en la planificación urbana del Ayuntamiento de Barcelona, que interviene en seis de las líneas de actuación, cumpliría este requisito. El caso opuesto lo forman tres iniciativas (8%) que tan sólo cumplirían una de las actuaciones prioritarias. Una de ellas, El bosque de los niños del Ayuntamiento de Sagunto además está galardonada.


iarcor-17.jpg Figura 17: Resumen del Primer Premio a las Buenas Prácticas Locales por el Clima y las actuaciones de la Estrategia de Cambio Climático del VI Programa de Acción Comunitaria en Materia de Medio Ambiente

Elaboración propia


Un total de seis líneas de actuación se quedan fuera de las prácticas seleccionadas. Tan sólo para una de ellas el ayuntamiento carece de competencias (Plan de intercambio de emisiones). Otras son Cambio a combustibles con bajo contenido en carbono para electricidad; Incentivo de la generación combinada de calor y electricidad; Disociación del crecimiento económico y la demanda de transporte. Resulta especialmente alarmante no encontrar ninguna práctica que aborde en su contenido el Desarrollo de medios para ayudar a pymes a mejorar su rendimiento o Acuerdos ambientales con industria sobre eficiencia, ya que se encontraban en el segundo grupo de medidas con mayor número de competencias.

Tan sólo dos líneas de actuación aparecen en más de la mitad de las experiencias: Reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y Realización de medidas de sensibilización aparecen en 32 de los casos (80%). El mismo número de iniciativas aparece en la cuarta parte de las actuaciones. El Uso de las energías renovables (48%) y Reducción de emisiones gases de efecto invernadero de aviación, buques y vehículos motor (25%) forman este grupo.

En el campo de las Actuaciones urbanas en la Edificación y la Planificación Urbana se contemplan cuatro de los cinco objetivos, no apareciendo ninguna práctica que trate el Objetivo 3, Sector transporte. Cuanto menos resulta curioso que no haya ni una sola intervención de planificación urbana en este campo, habiendo visto la importancia de la organización de la ciudad en el consumo energético de los habitantes. El mayor peso de estas medidas recae en el ahorro energético en calefacción y refrigeración (80% del total de las prácticas) y en el uso de las energías renovables (24%).

La segunda categoría a analizar corresponde a Ecotecnología. Sus cinco prácticas son las únicas que intervienen en la Reducción de las emisiones de metano y el Fomento de la eficacia tecnológica en la industria. Por su parte, también tienen el mayor peso porcentual en los objetivos de Reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en políticas agrícolas y gestión de residuos (80%) y en el Fomento del desarrollo de alternativas respetuosas con el medio ambiente (75%). Tan sólo una de las medidas se aplica al Fomento de la eficiencia energética.

Las prácticas agrupadas bajo la categoría de Energía representan la totalidad de las propuestas que afectan a la Revisión de la subvención energética (Objetivo 2), Medidas fiscales para pasar a sistemas energéticos y transporte limpios (Objetivo 3) y Aplicación de medidas fiscales (Objetivo 6). Representan a su vez el 76% de las medidas de apoyo a las energías renovables y el 74% de aquellas destinadas a mejorar la eficiencia energética. No existen medidas para el Sector industrial ni para Otros sectores.

Dentro de las Actuaciones urbanas en transporte encontramos todas las iniciativas propuestas para reducir las emisiones en vehículos a motor, uso de combustibles alternativos y medias para reflejar el coste medioambiental. Un 90% de ellas trabaja en la sensibilización ciudadana y en reducir emisiones de gases de efecto invernadero.

7.2 La Agenda 21 Local como medio de evaluación

En cualquier caso, no debemos olvidarnos que existen otra serie de aportaciones municipales en el ámbito de la sostenibilidad local. Las Agendas 21, nacidas del Programa 21 de Naciones Unidas, conforman un interesante observatorio de las iniciativas que se están llevando a cabo en los distintos municipios que las tienen. Obviamente entre los muchos indicadores que tiene cada una de ellas alguno hace referencia a medidas de control del Cambio Climático.

La Agenda 21 local, puede ser definida como el «esfuerzo colectivo de un municipio para llevar a cabo un acuerdo entre los distintos sectores de cada comunidad local, acerca de la realización a largo plazo de un plan de acción hacia la sostenibilidad; en este sentido, se deben establecer objetivos, metas, instrumentos, acciones, evaluación, criterios y métodos. La Agenda local, es al mismo tiempo un proceso que debería involucrar a todos los sectores de una comunidad, desarrollarse dentro de un marco de características necesariamente democráticas y participativas, para poder llevar a cabo un plan local hacia la sostenibilidad» (Hernandez-Aja, 2004: 13)[18]. Parece pues este contexto como el idóneo para realizar actividades de concienciación a la ciudadanía de los problemas que origina el Cambio Climático en nuestras ciudades.

En el año 2004 se publica por parte del Ministerio de Fomento un estudio llamado Informe de los indicadores de sostenibilidad (en los municipios firmantes de la Carta de Aalborg[19]). Del total de los 165 municipios descritos en el estudio se analizaron los indicadores de 30 municipios. De dicho estudio se desprende la gran importancia que tiene el Cambio Climático para las distintas administraciones. Como hemos visto, las actuaciones propuestas por la Unión Europea en este Programa son asumibles por parte de los gobiernos locales; y por lo tanto, desde la Agenda 21 local se pueden proponer iniciativas y métodos de control para llevar a cabo los objetivos propuestos en dicha estrategia.


Notas


[18]: N. de E.Para más información sobre el término «Agenda 21 local» véase Temas de sostenibilidad urbana.
[19]: En junio de 2002 y desde la redacción de la Carta de Aalborg en mayo de 1994 un total de 409 municipios, 15 mancomunidades, 10 diputaciones y 1 comunidad autónoma habían rubricado la misma en España. Los principales objetivos de esta campaña eran facilitar la asistencia mutua entre ciudades europeas para la concepción y la aplicación de políticas orientadas hacia el desarrollo sostenible; así como recoger y divulgar la información sobre experiencias satisfactorias en el ámbito local y fomentar el principio de desarrollo sostenible entre las demás autoridades locales.


Edición del 25-1-2012
<<< 6 Actuaciones municipales |7 Competencias y Cambio Climático. Conclusiones| 8 Referencias bibliográficas >>>
Boletín CF+S > 47/48: Sobre la (in)sostenibilidad en el urbanismo > http://habitat.aq.upm.es/boletin/n47/arcor_7.html   
 
Ciudades para un Futuro más Sostenible
Búsqueda | Buenas Prácticas | Documentos | Boletín CF+S | Novedades | Convocatorias | Sobre la Biblioteca | Buzón/Mailbox
 
Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid Universidad Politécnica de Madrid
Grupo de Investigación en Arquitectura, Urbanismo y Sostenibilidad
Departamento de Estructuras y Física de la EdificaciónDepartamento de Urbanística y Ordenación del Territorio
Citar este documento Descargar PDF