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Boletín CF+S > 42/43: Simposio Internacional Desarrollo, Ciudad y Sostenibilidad > http://habitat.aq.upm.es/boletin/n42/ab-cqui.html   
La calle: entretejido de fragmentos urbanos en la ciudad híbrida
Carolina Quintero Sandrea
Mercedes Ferrer y Arroyo
Tomás Pérez Valecillos [1]
La Serena (Chile), octubre de 2009.
Resumen: Maracaibo como ciudad portuaria, su dinámica demográfica y de crecimiento, expresa la multiculturalidad e híbrides en sus formas complejas-heterogéneas y las cambiantes dinámicas territoriales, donde la calle actúa como el escenario expresivo de las condiciones de territorialidad. El objetivo de la ponencia es evaluar el potencial de la calle como entretejido entre fragmentos urbanos predominantemente residenciales, considerando las siguientes variables: permeabilidad, interacción, porosidad, variedad, flujos, cruces y códigos genéticos. Como resultado, la calle a través del cambio de uso a comercial, manifiesta el mayor potencial para unir los fragmentos; además, se da una simbiosis entre lo que existe; y el fragmento espontáneo modela patrones de consolidación. En conclusión, la calle expresa el reconocimiento de diferencias, dado por la territorialidad que constituye, transforma y construye el espacio urbano.


Índice General

 

1 Introducción

La ciudad de Maracaibo ha devenido, con el transcurrir de los años, en un paisaje urbano híbrido-disperso como resultado de la rapidez y ritmo de transformación urbana-territorial, que se inicia a partir de la década de los años 30 y 40, producto de la explotación y producción petrolera. Esta metamorfosis y mutación urbana ha generado fuertes desequilibrios socio-económicos (calidad de vida) y territoriales (segregación espacial) que han potenciado el desarrollo de una ciudad en gran parte determinada por asentamientos espontáneos, los cuales ocupan más del 60% de la superficie de la ciudad y son responsables de más del 65% de su parque inmobiliario, además en los últimos 20 años, con la profundización y degradación de la pobreza, la ciudad no sólo está representada por extensas áreas de asentamientos espontáneos residenciales, sino por espacios comerciales de complejidad, expresados en múltiples dimensiones (Echeverría, 2000).

La naturaleza híbrida (coexistencia espacio-temporal, de fragmentos urbanos con códigos genéticos diferentes) de las ciudades venezolanas, hace necesario analizar la calle como espacio público, multidimensional, colectivo y conector de fragmentos urbanos segregados. La calle bajo esta mirada entre-teje e interconecta códigos genéticos diferentes mediante la confluencia e interacción de flujos múltiples y cambiantes en el espacio-tiempo (hipótesis). En este contexto, el objetivo de la ponencia es presentar los avances de una investigación donde se mira y analiza la calle como espacio mutante y dinámico, de flujos, relaciones y contenedor espacio-temporal y, evalúa su potencial para entretejer fragmentos urbanos con códigos genéticos diferentes (planificados y espontáneos), que caracterizan la ciudad híbrida de Maracaibo (Venezuela).

Para llevar a cabo la investigación se realizó una revisión documental, se seleccionaron casos de estudio (calles que conectan fragmentos con códigos genéticos diferentes) y se evaluaron los sectores de la calle seleccionada (calle 45 de la Parroquia Coquivacoa), considerando las siguientes variables: variedad-mezcla de usos, flujos-cruces peatonales, porosidad-permeabilidad, accesibilidad, interacción y morfología-código genético, para caracterizar la calle como sutura y entretejido de fragmentos en la ciudad híbrida.

2 Ciudad híbrida, espacio calle, entre-tejido urbano

La ciudad híbrida y el espacio calle

La ciudad, siguiendo a Borja (2005: 21) es una realidad sociocultural, histórico-geográfica y política, una concentración humana y diversa (urbs), dotada de identidad o pautas comunes y con vocación de auto gobierno (civitas, polis). La ciudad híbrida es el resultado y expresión territorial de la mezcla-híbridación entre formas urbanas complejas-heterogéneas, resultado de condiciones socioculturales, económicas y geo-ambientales diversas y de las cambiantes dinámicas territoriales (coordenadas espacio-temporales), que caracterizan el hacer ciudad en Latinoamérica y Venezuela. La ciudad híbrida reconoce la coexistencia, en el continuo espacio-tiempo urbano, de fragmentos urbanos con códigos genéticos diferentes que caracterizan las diversas formas del habitar latinoamericano y venezolano. Esta nueva visión-conceptualización permite y da paso a soluciones creadoras-viabilizadoras de una nueva cultura urbana y la construcción de paisajes urbanos híbridos-sostenibles. El resultado de la mezcla-híbridación no significa suma sino multiplicación, el valor creado es más que la suma de las partes (Nordström, 2008: 122).

En la ciudad híbrida, dada la mezcla y/o rupturas de fragmentos urbanos, sus códigos genéticos se modifican dando origen a otros códigos. Portas (2003: 227) expresa en el entendimiento de las rupturas morfológicas, comprender la discontinuidad y fragmentación de las distintas partes que por razones funcionales u otras, descomponen la actual aglomeración o región urbana, que asimismo mantienen relaciones internas suficientemente estrechas para ser percibidas como una misma entidad urbana. La variable explicativa de estas diferencias es la de la nueva movilidad que dilata los factores de tiempo —distancia— esfuerzo de las comunicaciones de todo tipo y multiplica las opciones locativas de las actividades y lugares conforme a modos y estilos de vida de los individuos (Portas, 2003: 227). Por otro lado, destaca que los elementos más duraderos de la ciudad —que soportan y estructuran— presentan un código genético basado en la autonomía de los tiempos, de los componentes más permanentes o más contingentes del futuro empleo del territorio.

En los asentamientos espontáneos, en las ciudades latinoamericanas, se observan los complejos ensambles de naturaleza y artificio, los cuales tienen sus propios códigos genéticos, que son necesarios develar, tal como planeta Jáuregui (2009).

En la concreción de la ciudad híbrida, la calle como espacio público adquiere independencia por sí misma, a pesar de ser parte de un sistema, del cual puede extraerse y recomponerse dentro de un contexto de multiplicidad, que se abre a otras conexiones, perdiendo la continuidad y produciendo otras relaciones y da lugar a nuevas lecturas que van más allá de su percepción como malla que organiza y ordena (Rojas, 1997). Por lo que la calle en algunos casos es frontera, borde y, en otros, conecta, actúa como acontecimiento, como lugar, espacio de relaciones y de representación, que se superpone entre fragmentos, diluye los bordes que segregan y genera la sutura, al accionar como entre-tejido urbano.

En esta investigación, y desde la hipótesis planteada, la calle se mira y analiza como lugar donde es posible entre-tejer oportunidades que potencian la simbiosis textual de tejidos urbanos, con grados diferentes de permeabilidad —porosidad y consolidación—, que mutan —cambios morfotipológicos y funcionales— en el tiempo y a veces espontáneamente, para acoplarse y recrear nuevas dinámicas y realidades urbanas que viabilizan el acoplamiento e interrelación entre fragmentos urbanos mestizos. Entendiendo el entre-tejido como el tejer o enlazar los tejidos urbanos, y este espacio que enlaza se combina en lugares y horas determinadas, y a su vez define territorialidades.

3 Estrategia metodológica

La estrategia metodológica, diseñada para el desarrollo de la investigación, consideró cuatro fases, que son:

  1. Revisión documental. Estado de la cuestión relacionada con la temática estudiada para seleccionar las variables de análisis, y planimetría, para seleccionar los casos de estudio considerando: la ubicación dentro de los límites de la Parroquia Coquivacoa, la continuidad de la calle y las características de sus bordes, mezcla o no de usos y fragmentos con códigos genéticos diferentes.
  2. Visitas de campo a la calle 45, para realizar el análisis perceptivo que incluyó:
  3. Identificación de códigos genéticos, a partir del análisis morfotipológico e histórico del tejido urbano recabado en las fases anteriores.
  4. Evaluación del potencial de entre-tejido o sutura entre bordes, de los tramos y sectores de la calle seleccionada (calle 45 de la Parroquia Coquivacoa), considerando las variables: variedad-mezcla de usos, de genes tipológicos, flujos-cruces peatonales, porosidad-permeabilidad, accesibilidad, interacción y morfología-código genético, para caracterizar la calle como sutura y entretejido de fragmentos en la ciudad híbrida.

Las variables porosidad, permeabilidad, accesibilidad y continuidad-conectividad del espacio público calle, consideran e incluyen los aspectos sociales, económicos y ambientales que implican y favorecen la inclusión y cohesión social entre fragmentos urbanos. Por otro lado, al analizar el potencial para entre-tejer flujos y la fábrica urbana de los bordes de la calle, se identifican y destacan las características espaciales y funcionales que facilitan o evitan la sutura urbana y por lo tanto, la superación o no de la segregación espacial de la ciudad híbrida-mestiza. Esta evaluación y constatación de diferentes vivencias y realidades urbanas, permitirá a futuro establecer estrategias de diseño urbano que viabilicen narrativas urbanas dirigidas a entretejer tejidos mediante un espacio público, la calle, permeable y porosa, que facilite la confluencia e interconexión de flujos múltiples y la cohesión social.

4 Marco explicativo: Maracaibo como ciudad híbrida y la calle como entre-tejido

Maracaibo, por su condición de ciudad portuaria, su dinámica demográfica y de crecimiento, es el resultado de mixturas culturales y socioeconómicas, expresadas en mezcla de fragmentos y espacios urbanos heterogéneos que siguen la lógica territorial y socio-cultural de la ciudad híbrida.

Al analizar las condiciones de crecimiento de la ciudad, se evidencia la presencia de asentamientos-fragmentos espontáneos y planificados, se denota como en principio los grupos privilegiados de Maracaibo se localizaban en el Centro y Los Haticos, comenzando a extenderse luego hacia el norte bordeando la avenida El Milagro, hasta ocupar algunos sectores de Valle Frío y la Carretera Unión, flanqueada por villas de reminiscencia francesa. Con la presencia de los campamentos petroleros —sobre todo los intraurbanos— comienzan a trasladarse hacia el oeste y áreas circunvecinas (Avenida Baralt, sector Paraíso) así como hacia el sector Bella Vista en los alrededores de la Colonia Creole (González, 2007). Dicha ocupación responde a la ubicación en los alrededores de los complejos urbanísticos de las empresas petroleras, dado el nuevo estilo de vida introducido, como el aprovechamiento de los servicios y equipamientos básicos. Sin embargo, estas ocupaciones rompen la continuidad de la ciudad formando espacios vacíos, ocupados por pequeños hatos.

En principio las empresas mostraron interés constante por mantener los espacios urbanizados diferenciados del entorno; sin embargo, con el tiempo, éste se constituyó en el «principal núcleo de interacción entre venezolanos y extranjeros empleados en la industria petrolera el cual estructura el escenario de una dramática experimentación social y política que, a largo plazo, ejercería gran influencia en las normas sociales y culturales del país» (Tinker citado en González (2007)). Este proceso de crecimiento que dependió de la dinámica petrolera, fue decayendo; aunado a ello, la inestabilidad política-económica y el proceso migratorio del país, incidieron en la sustitución de la «dinámica barrial como proceso fundamental de producción y circulación urbana» (González, 2007).

Todo este proceso generó la mezcla de culturas-formas de vida, que quizás en principio se mantuvieron delimitadas, y definieron —en el caso de la aplicación de las leyes de indias en su momento, como con el emplazamiento de los campos petroleros— un espacio urbano diseñado y concebido por «instituciones y hecho antes de que el ciudadano lo concibiera a su manera» (Silva, 1988). Por otro lado, se generaron y construyeron otros espacios, que se constituyeron en la sutura de la ciudad, permitiendo entretejer desde el punto de vista social y económicamente los distintos fragmentos urbanos, construyendo una «marca territorial» (Silva, 1988), que se usa e inventa en la medida en que el ciudadano lo nombra o escribe. Estos nuevos espacios, ensamblan distintas culturas provenientes del proceso de inmigración interna y externa del país, generándose nuevos patrones de vida, coexistiendo y definiendo nuevas territorialidades.

Caso de estudio: La calle 45 de la Parroquia Coquivacoa

La parroquia Coquivacoa ocupa la sección noreste del municipio de Maracaibo. Se encuentra bordeada por el norte y este por las aguas del Lago de Maracaibo. La calle 45 es una vía en sentido este-oeste, que conecta con la Avenida Fuerzas Armadas. La Alcaldía de Maracaibo (2006) la define como «corredor urbano» por su carácter de continuidad en la zona norte de la ciudad de Maracaibo (figura 1).


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Estado de Zulia.

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Municipio de Maracaibo, Parroquia Coquivacoa.

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Identificación de urbanizaciones-barrios.

Figura 1: Localización de la Parroquia Coquivacoa y la calle 45.

Fuente: Atlas de Maracaibo (2006).


Su nombre expresa la hibridez, producto de las influencias españolas-europeas durante el proceso de colonización en el país. Lleva el nombre primario del Golfo de Venezuela (Fuenmayor, 2007: 40), denominación dada al lugar por los navegantes europeos que contactaron la zona por primera vez. La palabra no es afín a las lenguas indígenas de América y se asemeja a la morfología del indoeuropeo; expresa la idea de una concha o cáscara vacía de vegetal. Otros estudiosos expresan que la palabra Coquibacoa traduce coqui-quivo o estar lloviendo y sua, modo de estar en una cosa; Se informa así el vocablo coquibacouab, que significa donde llueve con frecuencia. Con este nombre conservado en el tiempo, se ha mantenido la identidad del pasado del golfo de Venezuela (Fuenmayor, 2007: 40).

Breve reseña histórica

Uno de los sectores más antiguos de la parroquia es Santa Rosa de Agua, zona palafítica de la ciudad de Maracaibo, así como el sector de Altos de Jalisco (1948). Este le dio cobijo a inmigrantes de diferentes estados del país como Mérida, Falcón, Barinas, Trujillo y los Puertos de Altagracia. La fundación del sector Altos de Jalisco, remonta a la Venezuela petrolera, cuando comenzaron a emigrar personas del interior del país y algunas personas del extranjero debido a la extracción petrolera[2].

Faría (1982) expresa que el Concejo Municipal parceló los terrenos del 18 de Octubre, los cuales fueron invadidos en el año 1945, se construyeron ranchos que con el tiempo fueron transformándose en lo que es actualmente. A finales de la década de los años 40, las invasiones de terreno rebasaron los límites, extendiendo la ciudad como agua derramada.

En los años 60, se proyectaron urbanizaciones para viviendas unifamiliares en parcelas mayores de 600 metros cuadrados, entre ellas, Cantaclaro e Irama. En los años 70, se desarrolla la urbanización y el parcelamiento del sector Monte Bello. Se destaca que a pesar de desarrollarse sectores planificados, se van desarrollando simultáneamente asentamientos espontáneos en límites de las urbanizaciones. En la década de los años 80 se desarrolla la urbanización El Rosal, y en los años 90 y 2000, se consolida la avenida de las Fuerzas Armadas como borde comercial.

La calle 45 se va consolidando en este proceso de crecimiento de cada sector urbano, reconociendo las diferencias y territorialidades, pero es quien permite establecer la continuidad y contigüidad de los sectores (cuadro 1).


Cuadro 1: La calle en el proceso de crecimiento de los sectores urbanos

Fuente: elaboración propia
Proceso de crecimiento Sectores urbanos: Urbanizaciones-Barrio
  18 de octubre 18 de octubre Irama- Monte Bello Cantaclaro- Monte Bello El Rosal Fuerzas Armadas
Periodo de origen del proceso de crecimiento 1945 1945 1960-1970 1960-1970 Final 1970-1980 1990
Tipología estructural de crecimiento urbano Parcelación y urbanización marginal Parcelación y urbanización marginal Parcelación y tipología de edificación nueva. Polígonos planificados Parcelación y tipología de edificación nueva. Polígonos planificados Polígonos planificados + Proceso marginal de urbanización Polígonos planificados
Rol de la calle Trama continua Borde continuo-definiendo centro del tejido Límite-frontera Límite-frontera Trama continua Borde comercial


Descripción de los códigos genéticos y características de los bordes de la calle.

La calle 45 conecta y enlaza diferentes urbanizaciones y/o sectores, entre ellos: Barrio 18 de octubre, Urbanización Monte Bello, Urbanización Cantaclaro, Urbanización Irama y Urbanización El Rosal. Los sectores identificados en el borde de la calle 45 fueron agrupados según los códigos genéticos similares de cada urbanización y/o barrio. Se destaca que el gen básico lo constituye la parcela, y quien ha introducido las diferencias es la movilidad (movimiento en el espacio vial), que ha dilatado la relación tiempo/espacio, así como ha alterado las opciones de localización de actividades.

Presenta los códigos genéticos de los sectores identificados en la calle 45, esta asume diferentes roles dentro de la misma continuidad de la calle: desde la parte indiferenciada de la trama urbana, que proyecta la casa a la calle hasta constituirse en un borde comercial con carácter urbano-metropolitano (cuadro 2).


Cuadro 2: Códigos genéticos de los sectores identificados

Fuente: elaboración propia

Códigos genéticos

Sector 1 Sector 2 Sector 3 Sector 4 Sector 5 Sector 6

Sectores

18 de octubre 18 de octubre Irama-Monte Bello Cantaclaro-Monte Bello El Rosal Fuerzas Armadas

Usos de suelo

Residencial Mixto: comercial, residencial y equipamientos Residencial Comercial-Residencial Residencial Comercial

Manzana

4570 m2 4046 m2 5006 m2 13175 m2 11530 m2 14780 m2

Parcela

250m2 228 m2 529 m2 310-656 m2 421 m2 14780 m2

Grano

fino medio medio medio medio grueso

Altura

1-2 1-2 1-2 1-2 1-2 3

Forma de agrupación

Pareadas y aisladas Pareadas Aisladas Mixtura: aisladas y continuas Pareadas Aislada

Tipología

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Rol de la calle

Trama continua. Casa-calle Borde continuo-definiendo centro del tejido Borde continuo Borde discontinuo comercial Borde continuo Borde discontinuo comercial


Se evidencia a través del análisis de sus códigos genéticos, la lectura de espacios-fragmentos urbanos, producto de la planificación urbana y del crecimiento espontáneo.

Destaca, entre los fragmentos residenciales planificados, la tipología de conjuntos cerrados, concebidos desde un planificación inicial hasta por procesos de modificación, debido a las condiciones de inseguridad de la ciudad, y por la necesidad de inventar un entorno «deseado de felicidad» (Borja, 2005: 190). Apoyándose en lo propuesto por Borja (2005), en los conjuntos cerrados, el espacio público y privado se enlaza sin solución de continuidad, donde los peligros de la ciudad quedan exorcizados gracias a los medios de control; en este mismo sentido, se reduce la posibilidad de espacios de encuentro, con libertad de movimiento. Por lo cual, la calle se reduce a su mera condición de vía, como soporte de la infraestructura, como espacio nulo de acontecimientos y como límite-frontera entre los fragmentos.

Por otro lado, en los asentamientos espontáneos (identificados en nuestro contexto como barrios), la calle como fragmento se hace más permeable, menos rígida, tal como expresa Rojas (1997) trasciende los límites y la «casa sale a la calle», y donde se apropian de la acera, por ejemplo, bodegas (pequeños mercados, abastos), venta de comida; paulatinamente los van encerrando hasta construir algo definitivo, se convierte en un espacio de múltiples acontecimientos aunque su expresión física-espacial no sea la más adecuada.

Potencialidad de la calle como ensamblaje de la ciudad híbrida.

Para evaluar el potencial de la calle como ensamblaje de la ciudad híbrida, se definen las siguientes variables de análisis:

En el análisis de la permeabilidad, se consideran las relaciones de la calle dentro del fragmento de los límites de la calle 45, así como su vinculación con la escala de la ciudad. La calle 45, se constituye en el entre de la parroquia con la ciudad en el sentido este-oeste. Es un espacio dentro de la continuidad de la trama de la parroquia, pero en el tramo 2 y 4, la calle muta a la escala vecinal, siendo el entretejido de la escala local; y en el tramo 6, se transforma en parte constitutiva del nodo urbano comercial (figura 2).


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Figura 2: Análisis de la permeabilidad

Fuente: elaboración propia


En el análisis de la variedad, las actividades varían de acuerdo a la coordenada espacio-tiempo; en el día los flujos son mayores, definidos por los atractores: equipamientos educativos, comercio formal, así como las rutas y paradas de transporte público, que obedecen a un horario determinado (figura 3). En la noche, los flujos disminuyen, reduciendo el flujo vehicular y peatonal, pero aparecen actividades informales que ocupan el espacio calle (figura 3), y transforman las condiciones del espacio calle. La multifuncionalidad se constituye en el espacio integrador de los diferentes sectores con códigos genéticos diferentes, siendo la calle el espacio de interacción entre lo público y lo privado, desarrollando la mayor potencialidad de entretejido los sectores: 2, 4 y 6.


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Análisis de la variedad-día

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Análisis de la variedad-noche

Figura 3: Análisis de la variedad (día y noche)

fuente: elaboración propia


Al analizar la porosidad, se evidencian distintos niveles de porosidad entre los sectores urbanos que son atravesados por la calle 45 (figura 4).El tramo 1 presenta alta porosidad, poco flujo como condición de espacio, elementos de continuidad: vegetación e iluminación, que caracterizan el borde abierto y permeable; mientras que en el tramo 2, la presencia de la plaza le confiere la condición de alta porosidad en varios sentidos; en el tramo 3 y 5 la porosidad se desarrolla en dos sentidos, dado a través de las calles que intersecan la calle 45; en el tramo 4 la porosidad se desarrolla en el sentido sur, dado que el comercio presente genera un borde cerrado hacia los sectores norte; el tramo 6, la porosidad es limitada, dada la condicion de borde cerrado en el sentido este-oeste.


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Figura 4: Porosidad

fuente: elaboración propia


La calle 45 expresa diferentes características en el entretejido de los fragmentos urbanos, sus características varían en función del código genético, de la variedad, permeabilidad y porosidad. Cuando la calle interactúa con otros espacios públicos como la plaza, su potencialidad de entretejer es mucho mayor (tramo 2); en el caso de la presencia de la multifuncionalidad, las condiciones de permeabilidad y porosidad pueden variar su calidad de entretejido (cuadro 3).


Cuadro 3: Potencialidad de la calle como entretejido

fuente: elaboración propia

 

  Sectores-tramos

Criterios

1 2 3 4 5 6

 

             

Variedad

Flujo - + - + - +
Actividades - + - + - +
Interacción + + - + - +

 

             

Permeabilidad

Visual + + + + + +
Conexiones + + + + + +
Accesibilidad + + + + + +

 

             

Porosidad

+ + - + - -


Las transformaciones de la calle 45, como producto de la dinámica urbana, van construyendo nuevas marcas territoriales, que modifican los códigos genéticos de los fragmentos, generando nuevos espacios de interacción y de inclusión; es decir, la calle como entretejido define la marca territorial, genera una serie de condiciones que le imprimen características de un entorno vital, construyendo un espacio inclusivo.

5 Conclusiones

La calle como entre-tejido de flujos múltiples y cambiantes (en el espacio y tiempo) permite la simbiosis de fragmentos en la ciudad híbrida.

En esta realidad, la calle como parte de la trama urbana genera continuidades de flujos de conexión entre estos espacios, pero también se define y aparece como otro espacio que entreteje códigos genéticos diferentes, planificados y espontáneos.

Al analizar la variable permeabilidad-porosidad que define el potencial interrelacionador de flujos, este entre-tejer se realiza principalmente a través del uso comercial, que aparece con el mayor potencial seguido del uso educacional y de las paradas de transporte público. Por otro lado se encontró que entre los fragmentos residenciales planificados y espontáneos, se produce en el tiempo una simbiosis-mimetismo entre el habitar consolidado y el espontáneo, que repite y asume el modelo o patrones del consolidado.

A mayor grado de porosidad de los bordes-fachadas, mayor entretejido e interacción entre actividades y residentes-visitantes. El cambio de uso del tejido residencial a comercial, promueve la mezcla de usos y favorece el intercambio y la interacción entre residentes de fragmentos territoriales con grados de consolidación y calidad de vida diferencial (niveles de ingresos). Así mismo, los cruces de peatones que conectan urbanizaciones vecinas favorecen el intercambio.

A manera de reflexión, se debe dedicar tiempo para pensar en la importancia de lo cotidiano con el objeto de entender; recrear las ciudades, que en el contexto latinoamericano demandan creatividad para resaltar valores culturales, sociales, físicos, producto de la híbrides de territorialidades, que de alguna manera reconstruye la identidad y la huella individual de estas ciudades, resultado de múltiples experiencias de hábitat y vida, y a su vez, le otorgue herramientas de entrelazar los fragmentos urbanos con diferentes códigos genéticos, entre diferentes niveles de privacidad y competitividad a nivel internacional. En este orden de ideas, el espacio público tiene el reto de entrelazar escalas, culturas y territorios, conformando ciudad.

6 Referencias bibliográficas

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Alcadia de Maracaibo  (2006)   Atlas de Maracaibo.   Disponible en: http://www.alcaldiademaracaibo.gob.ve/index.php?option=com_content&view=article&id=4743&Itemid=87 

Bauer, Matthias y Pesch, Franz  (2002)   Concept never ends. 12 strategies researching urban identity and city branding in Los Angeles, Berlin and Sttugart during Labs Studio 00/01   University of Stuttgart. Studio collaborative search. 

Bentley, Ian et al.  (1999)   Entornos vitales. Hacia un diseño urbano y arquitectónico más humano. Manual práctico.   Barcelona: Editorial Gustavo Gili S.A. 

Borja, J. y Muxí, Z.  (2003)   El espacio público. Ciudad y ciudadanía.   Barcelona: Editorial Electa. 

Borja, J.  (2005)   La Ciudad Conquistada.   Madrid: Alianza Editorial. 

Echeverría, A. y Chourio, M.  (2002)   «La dinámica barrial y el sector inmobiliario informal en Maracaibo. Apuntes para una reflexión»,   Espacio Abierto, año/volumen 9, octubre-diciembre. 

Faría, Tubal  (1982)   Crónica del desarrollo urbano de Maracaibo en los últimos 50 años.   Maracaibo: Facultad de Arquitectura. Universidad del Zulia. Trabajo no publicado. 

Fuenmayor, W. y Strauss E.  (2007)   Atlas del municipio Maracaibo.    Editorial PLANOS Elaboración de Materiales Didácticos. 

González Oquendo, Luis J.  (2007)   Maracaibo: ciudad, petróleo y cambio social,   en AA.VV. Cambio demográfico en Venezuela: oportunidades y retos para las políticas públicas, III Encuentro Nacional de Demógrafos y Estudiosos de la Población. Caracas: Asociación Venezolana de Estudios de la Población (AVEPO). Disponible en http://200.2.12.143/iies/bases/iies/texto/GONZALES_LS_2008.PDF (consultado en agosto de 2009). 

Jáuregui, Jorge Mario  (2009)   Favelas. Construyendo desde el conflicto. Transformaciones arquitectónicas, urbanísticas y sociales en las favelas de Río de Janeiro.   Disponible en http://www.jauregui.arq.br/favelas.html 

Nordström, K. y Ridderstråle, J  (2008)   Funky Business Forever. Cómo disfrutar el capitalismo.   Madrid: Pearson Educacion S.A. 

Portas, Nuno  (2003)   De una ciudad a otra: perspectivas periféricas,   en Lo urbano en 20 autores contemporáneos. Barcelona: Edicions UPC. 

Rojas E. y Guerrero, M.  (1997)   «La calle del barrio popular: fragmento de una ciudad fragmentada»,   Barrio Taller, La calle: lo ajeno, lo público y lo imaginado, Serie Ciudad y Habitat. Documento número 4, junio. 

Silva Téllez, Armando  (1988)   «El territorio: una noción urbana»,   Signo y Pensamiento, Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana, número 12 

Notas


[1]: Facultad de Arquitectura y Diseño (FAD), Av. Goajira. Núcleo Técnico. Universidad del Zulia. Maracaibo (Venezuela). Tlf: +58 261 7598503
[2]: Véase http://proyectoaltosdejalisco.nireblog.com


Edición del 9-3-2010
Edición: César Corrochano Barba
Susana Simón Tenorio
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Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid Universidad Politécnica de Madrid
Grupo de Investigación en Arquitectura, Urbanismo y Sostenibilidad
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