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Edita: Instituto Juan de Herrera. Av. Juan de Herrera 4. 28040 MADRID. ESPAÑA. ISSN: 1578-097X
La madrugada del 1 de mayo de 1971 un grupo de personas procedentes
de diversos puntos de Lima, invaden terrenos del Estado. Pronto la
policía los desaloja, utilizando bombas incendiarias y balas, que
ocasionan un muerto, 64 heridos y múltiples detenidos.
La opinión pública condena esta masacre y la iglesia católica
intercede ante el gobierno, que tiene que negociar con los
pobladores y sus dirigentes. El 11 de mayo los pobladores son
trasladados en camiones del ejército hasta los arenales de Tablada
de Turín, denominándose a este nuevo asentamiento Villa el
Salvador. Un mes después la población llega a 100.000 habitantes,
el lugar se lotifica ordenadamente y se conservan áreas para la
recreación, comercio y producción.
La organización comunal de Villa el Salvador está inspirada en la
comunidad campesina, los sindicatos y la organización territorial
cubana. Se organizan en la CUAVES, Comunidad Urbana Autogestionaria
de Villa El Salvador. La gestión de los dirigentes y la
participación de los pobladores instalados por Sectores, a través
de Grupos Residenciales y manzanas, logran la construcción de sus
locales, la arborización de parques, calles y avenidas, la salud,
la educación...
Villa El Salvador ha sido puesto como ejemplo de comunidad
autogestionada en numerosos foros. Incluimos aquí la visión de
quienes lo conocen de cerca.
Figura 1: Vista general de Villa El Salvador.
¿Qué significa autogestión?
Villa el Salvador (VES) empezó con una finalidad, siempre hemos
mirado que nadie nos regale las cosas. La gente se da la mano para
tratar de salir adelante frente a los problemas de crisis que hay
en el país. Se organizan en función de sus necesidades ante la
incapacidad del Estado para aportar soluciones, para dar
condiciones materiales y una calidad de vida adecuada a la
población. No sale de la pobreza, de la sobrevivencia, pero se dan
la mano y se crean lazos de solidaridad muy fuertes entre gente que
vive los mismos dramas, las mismas condiciones materiales, que
afectan no sólo a la parte física, sino a la parte psicológica,
afectiva, educativa y de salud.
¿Cómo se evita que el Estado olvide sus obligaciones al ver que la
gente se organiza por su cuenta?
A lo largo de los 24 años de vida de VES se han exigido centros de
salud, postas médicas... y tendrá que seguirse exigiendo porque
faltan pistas, el recojo de basura... Hay exigencias permanentes al
Estado, pero ya comprenderás que si surgieron estas organizaciones
es porque el Estado es incapaz, incapaz de administrar los fondos
públicos y su propia política internacional. Hay marchas y
contramarchas y pedidos y exigencias, pero caen en saco roto. El
Estado aporta mínimamente, son estados muy débiles.
Ahora que estamos en un neoliberalismo total su prioridad es quedar
bien con el Fondo Monetario Internacional. Han venido préstamos,
préstamos para mayor endeudamiento, pero que están permitiendo que
haya carreteras, colegios... Fujimori ha inaugurado un colegio por
día en este último período en todo el país, todo el cinturón del
área metropolitana está invadido de colegios enormes, modernos, sin
sillas, con profesores muy mal pagados, con niños mal alimentados.
Infraestructuras puede estar habiendo, pero las condiciones
materiales de la gente de conseguir trabajo y sobrevivir no están
mejorando. En el país ha mejorado la violencia y no hay más la
inflación diaria; puede haber estabilidad pero no hay trabajo.
¿Participaron los pobladores en la construcción, participan en el
mantenimiento de las infraestructuras?
Eso fue antes. Para el agua, el desagüe.. la misma gente tenía que
abrir su zanja, el mismo pueblo tenía que poner los canales. El
personal de Estado ponía la instalación de tuberías y después tú
tenías que taparlo. Las veredas no lo hace el Estado. Mira, yo
tengo mi casa y con todos los vecinos de la manzana hacemos la
vereda, damos dinero, hacemos alguna actividad y ponemos todo
porque queremos tener nuestra vereda.
¿Qué tipo de proyectos se plantean hoy?
En la actualidad, a partir de 1993-94 en la mayor parte de los
proyectos se ha pensado en talleres productivos. El primero ha sido
para jóvenes, dicen que marcha muy bien. Ponen su pequeña empresa
y van devolviendo el dinero, el fondo rotatorio, para que en un par
de años puedan crear otra empresa con ese dinero. Claro que no va
a alcanzar porque la moneda se va a devaluar. La competencia del
mercado sumergido, del comercio ambulatorio también es un problema.
La calidad del trabajo es lo primero que te evalúan, te exigen más
pero te pagan menos.
Figura 2: Calle de Villa El Salvador.
¿Cómo está Villa hoy?
La población de Villa es muy joven, va a crecer y Villa crecerá
hacia arriba, no se puede seguir expandiendo, no puede comprar
suelo. Las infraestructuras de servicios no se pensaron para tantos
pobladores y la gente no se va. Pocas casas están acabadas, es un
arenal con grandes columnas pintadas y muchas casas de ladrillo
visto y techos de calamita, algunas con segundo piso también en
ladrillo. Las calles transversales sin pista, sólo con tierra.
El transporte público es un caos en todo Lima. Hay miles de micros
(pequeños autobuses), miles de líneas que cubren a veces recorridos
de 20,40 km. Hay tantas porque este gobierno despidió a muchos
empleados públicos -también las empresas privadas- y con las
indemnizaciones compraron micros. Hay miles y se agrupan en líneas,
cada uno con su micro privado. El parque automotor es enorme y el
tráfico insostenible, lo que tiene graves consecuencias en la
contaminación. El panorama son miles de petroleros con negros tubos
de escape que se pelean por un pasajero, son asesinos en potencia.
No se desecha el viejo parque, no se renueva, cada uno trata de
sacar más sin invertir y no hay control (ahora con la ley de
recortes no habrá más licencias, pero seguirá el mercado negro).
Se creó una zona agropecuaria para la cría de animales, gallinas,
pollos, chanchos. Se alquila espacio y ellos pagan la mínima parte,
pero está muy alejada y no llega ni la policía. Hay mucha
delincuencia y droga, pues no hay alternativa para la juventud.
El parque industrial funciona, pero estamos en una época en la que
el más grande se come al más chico. Agrupa pequeños industriales,
no tiene capital, ni comercio, ni calidad del acabado. Su futuro no
es muy alentador.
Figura 3: Microbús en Villa El Salvador.
¿Qué relación tiene Villa con Lima?
Villa El Salvador en principio era una ciudad dormitorio pero hoy
también hay trabajo dentro, hay mucho comercio, pequeños
comerciantes que dan trabajo, profesores, funcionarios de las
oficinas públicas, trabajos del sector servicios, no productivos,
en general en el país no hay actividades productivas.
¿Los recursos económicos de Villa los aporta el Estado?
Necesariamente tiene que aportarlos el Estado y los gestiona el
Ayuntamiento. Los fondos le llegan a través de la Ley de
Municipalidades y tiene que administrarlos. Tiene que decidir los
camiones de basura y los servicios básicos. También se relaciona
con el Estado para obras mayores como son las pistas, las redes de
aguas, el servicio eléctrico. Pero ahora se está privatizando todo,
el agua, la energía eléctrica.
¿Hay algún sistema de banco de materiales?
En Villa había muchos desplazados y lo primero que se formó en
Villa fueron ferreterías. Ahora hay empresas muy grande que saben
que todo el tiempo en Villa se va a seguir construyendo. Ahora una
empresa muy grande te presta a largo plazo, para la casa y también
para los colegios.
Figura 4: Viviendas en Villa El Salvador.
¿Es viable la autogestión?
Es muy difícil la autogestión, es muy complejo reproducir los
capitales, reproducir los fondos rotatorios, la gente se acaba
comiendo el capital. La gente tiene todo el deseo de cumplir, pero
no puede, necesita comer. Por otro lado la delincuencia es muy
fuerte por el paro que hay, es un problema más.
La autogestión surge de economías en crisis, pero es la propia
crisis la que impide al proyecto funcionar.
El concepto de autogestión nos está entrampando, se tendría que
hablar que la gente en una sociedad en crisis, sea en Villa, o
cualquier otra villa miseria, pueblo joven o lo que quieras en el
país, se organiza para poder compartir la pobreza y poder
sobrevivir. Eso no se puede llamar autogestión, autogestión es
cuando hay un capital rotatorio que se reproduce, son esfuerzos
propios que se generan. No hay esas posibilidades. Hay
organizaciones, en las que además las mujeres son el eje
transversal.
Cuéntame entonces cómo funcionan esas organizaciones de mujeres.
En VES existe la única Federación de Mujeres de Lima. En todos los
distritos pobres las mujeres están organizadas, lo exclusivo de
Villa es que están centralizadas. La Federación aglutina a varias
organizaciones. La organización del Vaso de Leche, que existe a
nivel nacional y en la que un grupo de mujeres se organizan para
preparar y distribuir la leche que es dada por el Estado. Las
mujeres arrancaron al Estado que les dé la leche. La organización
de Comedores, sean familiares, parroquiales, autogestionarios, de
partido.. las mujeres se organizan, preparan la comida, que cuesta
menos cuando es para diez familias que cuando es para una sola.
Existen los talleres productivos también, de zapatos, de quesos, de
mermeladas, son muy fluctuantes, no hay capacitación ni capital.
Las mujeres están aliviando la crisis. La Federación trabaja con la
finalidad de que la mujer esté organizada y pueda defender sus
derechos. Las mujeres quieren participar en la vida política y
social, la organización siempre ha sido muy combativa y tiene mucho
protagonismo en el movimiento popular de Lima, que es uno de los
más importantes de América Latina. Defienden sus espacios, empiezan
a candidatear como dirigentas. La Federación de Mujeres atraviesa
todos los intereses de Villa, se preocupan de la Salud, de la
limpieza, de la situación ambiental... son las que están dando vida
y manteniendo las mejores condiciones posibles.
¿Y las organizaciones vecinales?
La crisis desestructura la organización vecinal porque participar
en una organización vecinal requiere tiempo, con la crisis los
jefes de familia, que trabajan fuera en Lima, duplican sus
trabajos, llegan tarde, cansados. No digo que sea la única razón,
Villa ya creció y requiere otro tipo de organización vecinal. La
organización vecinal es hoy más débil, por la crisis, pero también
porque los servicios básicos están solucionados. Nacen por
necesidades concretas, para el agua, para la luz, para las pistas,
si se logran sus objetivos ellas desaparecen. La CUAVES tenía
pretensiones más generales, políticas y de dirección permanente,
pero en los hechos funcionó para conseguir lo básico.
¿La participación hoy es menor?
La organización en general en Villa es hoy más débil. Cuando más
crece y la gente ya tiene las infraestructuras, cada uno en su casa
hasta que no haya problemas. La gente está preocupada por su
sobrevivencia, sus problemas básicos están resueltos, les interesa
buscar alimentación, tienen que salir a trabajar fuera. Hay unión,
hay solidaridad del pueblo, cuando un vecino está en dificultades
todos salen a ayudar. Hay unión pero no están metidos como antes
porque ya tienen las infraestructuras que era lo principal. De
pronto hay una movilización enorme, luego se apaga. Y durante todo
el tiempo las mujeres siguen trabajando silenciosas, como
hormiguitas defendiendo sus espacios.
En todo Perú ya no existen los movimientos de antes, nosotros hemos
vivido 13 años de violencia. En el 85, 89, 90 casi todas las ONGs
se dedicaban a hacer capacitación, de salud, de educación, de
formación de líderes, de todo. Con esta violencia el pueblo ya no
quería participar, tenían mucho miedo. Además la gente también se
harta de que la capaciten, si no tienes medios económicos, dejas a
un lado la capacitación y todo el día tienes que salir a buscarte
la vida.
¿Para la toma de decisiones sigue habiendo participación de la
gente?
Es menor, la participación es escasa, no hay mucha convocatoria.
Debe ser como en toda ciudad grande donde cada vez se participa
menos. Es lo normal. Con 300.000 habitantes es muy difícil, pero no
sé si el límite es una cuestión cuantitativa o cualitativa, no sé
si el modelo es el más adecuado. Tendría que repensarse. Ya Villa
no es lo que fue. Las instancias intermedias, los grupos
residenciales tienen aún presencia mínima, se reúnen y funcionan
cuando hay alguna emergencia, pero no hay vida orgánica.
¿No hay entonces ningún movimiento con pretensiones más generales?
Están los partidos políticos. No se puede hablar de un movimiento
obrero, se habla de un movimiento campesino, pero... el único
movimiento así es el de las mujeres. También está la crisis
ideológica.
¿Veis un futuro mejor para Villa?
El futuro mejor pasa por todo, por mejorar las condiciones de vida,
la gente esta desesperada, hay mucha pobreza, no sólo en Villa.
Hay una alternativa ahora con el nuevo alcalde. ¿Esperanzas? Este
estado desastroso se debe en parte a sus alcaldes pésimos. Se
eligió alcalde, hizo malversación y está en la cárcel. El teniente
alcalde se quedó de alcalde, ha hecho malversación de fondos y está
desaparecido. Desde el municipio no ha habido incentivo a este tipo
de organizaciones. Hay esperanzas, un nuevo alcalde, un nuevo
comienzo.
Por otro lado se van pudiendo utilizar los medios de comunicación
que se han creado en Villa, la radio donde la gente denuncia los
problemas que hay. Ahora hay una televisión para el movimiento
popular que nunca ha tenido espacio en los medios de comunicación.
Nadie nos escuchaba.
El Parque Industrial puede ser una solución si tiene apoyo, si hay
un bombeo de recursos -que no hay-.
Yo tengo esperanzas, para mí una está básicamente centrada en este
potencial enorme y no sólo potencial, sino realidad, que es el
movimiento de mujeres. Están metidas en un trabajo de hormigas. La
Federación defiende los derechos de las mujeres, capacitarlas,
hacer de las mujeres ciudadanas iguales, no de tercera categoría.
Es un movimiento con características muy diversas, mujeres de
diversas edades, diversos niveles de formación, diversas culturas,
diversas experiencias políticas. Es un componente muy importante
del sector popular del Perú. Son las que han enfrentado a Sendero
Luminoso, porque para Sendero Luminoso estas organizaciones de
sobrevivencia eran las bases del Estado imperialista capitalista,
eran el "colchón" del sistema. Han amenazado, han asesinado a
mujeres. Estaban entre el ejército y Sendero en una situación muy
difícil.
Hay que resaltar la heroicidad de las mujeres, en otros sectores de
la sociedad peruana ni se enteraban de lo que pasaba. Hasta que no
pusieron una bomba en el centro comercial Miraflores en un barrio
pituco (alto) no se enteraron que existía Sendero. Sin las mujeres
habría estallado el país. Sin las organizaciones del vaso de leche,
sin comedores ¿acaso no hubiera habido más delincuencia, más
violencia? La sociedad peruana tiene mucho que agradecer a estas
organizaciones, no solo en Villa, sin ellas Perú hubiera sido
realmente insoportable.
¿Una organización como ISF puede hacer algo?
Falta mucho, en Villa hay otras ONGs trabajando en educación, en la
comunicación, capacitación técnica, proyectos que requieren un
montón de plata. El protagonismo es de los pobladores pero
desgraciadamente el Perú es un país rico habitado por muchos
pobres. Faltan recursos para que la gente pueda pensar, la gente
que no come bien no puede pensar, y menos pensar en organizar
alternativas políticas para el país.
¿Sigue habiendo algo que haga a Villa diferente de otros pueblos
de Perú?
Sí. Lo principal sigue siendo que se ha construido una identidad
propia como población, como Villa el Salvador, dentro de lo que es
el contexto peruano. Creo que eso es muy importante y el principal
logro de VES, una comunidad que se forma con familias venidas de
todo el Perú y en estos años se va construyendo una identidad
propia, con mucho peso al interior y reconocida desde fuera.
¿En qué basan esa identidad?
Yo creo que es en el orgullo de ir enfrentando el reto de construir
una ciudad en el desierto, junto con logros específicos. En el
balance de los 25 años que cumplimos en mayo, definitivamente creo
que hay más logros que fracasos.
¿Qué éxitos?
Bueno, Villa nació de la nada. Hay un orgullo de una planificación
urbana, un orgullo de lo conseguido en educación. La transformación
misma del desierto en una zona digna para vivir, la plantación de
miles y miles de árboles, la regulación de ciertos niveles de
comercio, de la pequeña industria... y sobre todo los niveles de
participación y de organización. Con altibajos, con
contradicciones, con problemas muy graves, como tres años trágicos
que hemos vivido (por la violencia) que modificaron mucho la vida
diaria de VES. Bueno, ya está superado.
Todo eso se ha conseguido con el trabajo de la gente de VES ¿y con
exigencias al Estado?
Absolutamente. Yo siempre hablo de que ha habido una gran
movilización hacia dentro -que es la principal- y una movilización
permanente hacia afuera, con exigencias al gobierno central.
¿Qué significa autogestión?
Autogestión sobre todo implica una democracia interna, de base. Es
el derecho y el poder de definir objetivos, es el contar con los
medios para lograr estos objetivos y con niveles de información, de
comunicación permanentes. Yo creo que la autogestión no es
solamente lo económico, sino que es un estilo de ser democrático.
¿Es viable?
Depende, yo creo que tal como lo estamos comentando forma parte de
un proyecto nacional. Ha habido momentos más fáciles, en los que se
empataba, se congeniaba más con una realidad nacional. Luego hay
momentos más difíciles, como los de ahora, en un modelo neoliberal
salvaje. De todas formas se mantienen una serie de valores que
defendemos y que son absolutamente válidos.
Ana y Esperanza hablaban que el modelo de Villa ya no funciona por
el tamaño y porque se han conseguido las infraestructuras básicas.
¿Tú qué opinas?
Como te he dicho antes nunca hemos pensado que el modelo de VES
fuera una isla autogestionaria. Entonces es lógico que cuando el
modelo nacional cambia las dificultades aumenten, sobre todo en lo
económico. Te hablo de empresas de propiedad comunal, de propiedad
social, empresas que en el Perú se llaman autogestionarias,
propiedades de los trabajadores, que con este modelo no están
funcionando bien en Perú. Es cierto que ha habido que cambiar. Lo
otro que estaba diciendo que son los valores, un modo de
comportarse, unos ideales... yo creo que eso no ha cambiado.
¿Tú no estás de acuerdo que la gente se organiza para conseguir lo
que no tiene y una vez que lo consigue ya lo deja?
No. Yo no estoy de acuerdo. La experiencia de VES no es fruto de la
pobreza ni de la miseria. Lo he dicho en miles de ocasiones. Si
fuera nada más por la necesidad, experiencias como la de VES habría
por toda África, por toda América Latina y por todos los países
pobres de Asia. La pobreza y la miseria no generan nada positivo.
Es un mito que hay que destruir. No es la necesidad, es una
mística. No es el pasado, sino el futuro. La riqueza de VES son los
objetivos que se propone el pueblo, mirar adelante.
¿Cuáles son los objetivos?
Estamos preparando las bodas de plata para mayo del 96 y ya te digo
que es una explosión de esperanza para recuperar años que insisto
que han sido muy difíciles. El año 90, 91, 92 han sido trágicos en
VES. Ahora están superados y hay objetivos a todos los niveles, a
nivel económico, a nivel de juventud, de educación, de nuevas áreas
verdes, de la zona agropecuaria. Pensamos que con la participación
podemos recuperar mucho de lo que queríamos.
¿La participación es hoy menor?
Creo que la base sigue siendo la misma. Hay que conocer la
historia, lo que hemos pasado, con la violencia, el terror. Cuando
te matan, cuando te amenazan, hay atentados, baja la participación.
Pero una vez superada esta etapa tan negativa las bases están bien
puestas.
¿Y qué tipos de proyectos están planteados? ¿Cuál es la clave?
Para mí sigue siendo lo productivo. Lo que nos diferencia de
cualquier otra barriada es que siempre hemos dicho que VES no debe
ser una ciudad dormitorio. Sigue siendo el eje productivo, tanto a
nivel de pequeña y mediana industria como a nivel agropecuario. Hay
que mejorarlo, hay que fortalecer la comercialización de productos
de VES junto con un desarrollo urbano para mejorar la calidad de
vida de la gente.
En la zona industrial, ¿se funciona con microempresas?
Bueno, con microempresas y alguna mediana empresa, con la
proporción de la que hablamos en Perú. Acá ni siquiera se llamarían
pequeñas empresas. Lo que queremos es mejorar la calidad de los
productos y también fomentar y fortalecer todos los canales de
comercialización de los productos.
Figura 7: Monumento a la mujer y mercado de Villa El Salvador.
Para eso, ¿se han creado redes? ¿Os apoyáis en un sistema existente
o intentáis vosotros crear vuestros mercados?
Hay de las dos cosas. Hay mercados que se están conquistando y
también es cierto que hay una acción a nivel nacional, con todo el
conjunto de pequeñas empresas y de comercio.
¿Tenéis apoyo del exterior?
No.
¿Funcionan los bancos de materiales?
Sí, y eso es un banco del Estado. Está ahí y además en los dos
últimos años muchísimos pobladores han utilizado el banco de
materiales del Estado. El nivel de construcción de la vivienda ha
aumentado.
En esa construcción ¿siguen participando los propios pobladores?
Sí, tanto a nivel individual o familiar de construirse la casa,
como en las construcciones comunales: los comedores, los centros de
ancianos, las escuelas, las losas deportivas...
Villa ¿va a seguir creciendo?
Lamentablemente sí. Digo lamentablemente porque cuando siguen
llegando más familias de nuevo hay que hacer los proyectos de agua,
de luz...
Figura 8: Vivienda en construcción.
A la hora de hacer esos proyectos también participan como en el
pasado?
También. A menos nivel físico, pero se sigue participando. En
algunas ocasiones todavía cavan las zanjas; depende un poco del
grupo humano, del tipo de contrato.
Para la dotación de infraestructuras ¿se depende de un suministro
exterior?
No. Es el propio municipio. Se sacan los fondos del presupuesto
municipal, mitad de recursos propios, mitad del fondo nacional para
los municipios. Ha ido creciendo este presupuesto como Villa ha
crecido.
¿Cuál es el nivel de vida, hay mucha diferencia dentro del mismo
Villa?
Ha aumentado esa diferencia. Nosotros hemos intentado durante
tantos años un crecimiento homogéneo, de ahí viene la famosa
autogestión, en toda la población. Pero es cierto que en los dos,
tres últimos años al interior de VES los más pobres son más pobres.
Igual que en todo el Perú. Es por el modelo económico que se está
haciendo.
¿Se hace un trabajo especial con esos sectores?
Lamentablemente en estos últimos años no se ha hecho pero esperamos
hacerlo.
¿Cuáles son tus planes para hacerlo?
Lo que más importa es recuperar esta unidad de VES y vamos a hacer
realidad esta esperanza que en estas últimas semanas ha explotado
en Villa. Una gran alegría, está feo que yo lo diga, pero es
verdad. Hay asambleas cohesivas y todas las vías de participación.
Los objetivos los estamos poniendo de nuevo con la propia
comunidad, con todos los sectores. Cada sector tiene
aproximadamente 50.000 personas y cada sector está haciendo su plan
de trabajo estos días.
¿Cada sector planifica su propio desarrollo?
Sí. Digamos, de nuevo.
¿Vuelven a tomar las riendas?
Así está siendo, si estuvieras allá lo verías. Todos los días y
todas las noches estamos trabajando de nuevo y hay la gran
responsabilidad de no defraudar.
Los sectores establecen su desarrollo ¿y elevan una propuesta al
municipio?
No, porque se hace conjuntamente -te estoy hablando de estas
últimas semanas- concejales y el alcalde están presentes en la
asamblea. Yo salgo a once asambleas por día. Eso hasta que se
definan objetivos y espero que tengamos presupuestos para ir
cumpliendo poco a poco con lo que nos hemos propuesto.
Esas asambleas ¿tienen unas pretensiones generales o suelen ser
sólo para funcionamiento de cada sector?
Sería un poquito largo... Por ejemplo en una asamblea sectorial
participan lo que nosotros llamamos Secretarios Generales, son los
dirigentes, participan las promotoras comunales de salud, los
comedores populares, el vaso de leche, la parroquia, las
organizaciones juveniles, los mercados, los pequeños comerciantes
de cada sector.
Es decir el programa de desarrollo se establece no por consulta
directa a todos los habitantes del sector sino a través de
representantes.
Bueno este tipo de asambleas son de representantes, por ejemplo son
de cuatrocientas personas. Pero se supone que luego todo el mundo
tiene que informar o recoger en sus propias organizaciones de base.
¿El modelo de Villa se ha extendido?
Sí. VES sigue siendo un punto de referencia.
¿Establecéis vínculos entre distintos pueblos con el mismo modelo?
No es a nivel de pueblos. Nunca se puede copiar una experiencia de
todo un pueblo, sino experiencias concretas de VES que se van
multiplicando. Por ejemplo la primera Federación de Mujeres que
hubo en Perú fue en Villa, hoy día por todo el Perú tienes
federaciones de mujeres. La primera asociación, centralización de
los pequeños industriales del sector informal fue en VES y hoy día
está por todas partes. Experiencias como la del centro de
comunicación, una especie de casa de la cultura, de VES se ha
copiado por muchas partes. No es la experiencia integral, sino
experiencias concretas de VES las que se pueden repetir en otras
partes. En lo que podemos sí establecemos relaciones.
Desde el Estado ¿se favorecen estos movimientos?
No. De frente te digo que no.
¿No le interesa?
No. Y menos al actual. No le interesa todo lo que es organización,
todo lo que es objetivos comunales porque es un modelo neoliberal
clásico, y hasta salvaje, de lo más salvaje que hay hoy día en el
mundo. Como todos sabemos el liberalismo se basa en el
individualismo. Entonces estamos siempre contra corriente. Pero
seguimos y vamos a seguir.
¿Tu crees que una organización como ISF puede hacer algo en Villa?
Yo creo que sí. Todo lo que es el apoyo técnico y preparar gente y
que sirva de canal para intercambiar experiencias en ese campo, yo
creo que sí.
¿Pero ya hay ONGs trabajando en Villa?
No. Una cosa es la imagen y otra la realidad. Cualquier pequeña
casita que se hace en Villa le damos mucha publicidad. Como he
dicho antes una de las cosas de cómo entendemos la autogestión es
la información. Los demás no lo informan, y cualquiera que va a VES
todo el mundo lo sabe. Pero objetivamente, históricamente es donde
menos ONGs han trabajado.
Un mensaje de esperanza.
Uno está lleno de esperanza, de poder estar con vida y poder seguir
trabajando. Y creo que el ser humano tiende a buscar el progreso y
a buscar las mejoras y creo que hay que complementarlo con una
escala de valores. De valores universales que no sólo los debemos
mantener, sino también difundir. Los valores de solidaridad, de
justicia -que últimamente nadie habla ya de justicia- los valores
de libertad, de igualdad, del compartir, del trabajo comunal, del
progreso comunal, del progreso social. Yo creo que son valores que
nunca podemos dejar.
¿Y se contagian?
Por eso he dicho que hay que practicarlos. Y con la práctica creo
que sí hay un nivel que se da cuenta que uno y el conjunto de los
seres humanos somos más felices con estos valores que con otros.
Ingeniería sin Fronteras
Fecha de referencia: 31-01-1998
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