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T9. ¡Este plan me mata! Prácticas alternativas de construcción de la ciudad. Estudio de casos Malasaña-Wikimap
Laboratorio Urbano
Madrid (España), diciembre de 2006.
Prácticas alternativas de construcción de la ciudad| Lámina 1. Día 1: Procesos reactivos y nuestra responsabilidad. Carátulas de los vídeos proyectados. >>>

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  • Área temática: Sostenibilidad y Proyecto.
  • Responsables: Laboratorio Urbano (asociación de alumnos de la ETSAM). Profesor responsable: Carlos Verdaguer.
  • Descripción:

    Objetivos generales:

    Hablar de sostenibilidad es hablar de la relación que tenemos los humanos con nuestro entorno, y un punto fundamental es la conciencia que tengamos de nuestra actuación sobre él y la implicación que sintamos con lo que le afecta. Proponemos en este taller realizar una reflexión sobre la responsabilidad del arquitecto en la construcción y la gestión de la ciudad. Asimismo, como objetivo transversal, el taller será la ocasión para una reflexión crítica sobre los mecanismos que permiten la intervención ciudadana. Nos preguntamos entonces si realmente se puede favorecer una interacción continua entre ciudadanos, técnicos y políticos y si esto podría favorecer un cambio en la manera de proyectar y gestionar la ciudad. Una manera que contemple la participación y la intervención directa de los ciudadanos.

    Características del taller:

    El taller comenzará con una sesión de videos que muestran las consecuencias de actuaciones urbanísticas que ignoran el territorio y sus habitantes. Para la segunda sesión se invitará a ponentes que expliquen ejemplos de intervenciones que, al contario, generan o nacen de procesos participativos. Tras la exposición se hará una reflexión conjunta, dirigiendo nuestra atención al cómo, con qué instrumentos, con qué mecanismos y en qué momento es interesante que intervengan los habitantes de una ciudad, y qué dificultades han encontrado estas experiencias. El alumno tendrá que enfrentarse al problema que se ha estado planteando en las sesiones teóricas. Tomando como caso de estudio el barrio de Malasaña, los participantes tendrán que reflexionar sobre cómo afrontarían una intervención ahí. Para ello se presentará una herramienta novedosa, que puede tener un gran potencial a la hora de diseñar este tipo de mecanismos que permitan la intervención de los ciudadanos: el wikimap, un programa que el MediaLabMadrid ha desarrollado a partir de otra experiencia similar en Linz (Austria). El último día de taller se hará una sesión conjunta para hacer una presentación de las propuestas que los alumnos hayan desarrollado.

  • Alumnos participantes: Susana Simón Tenorio, Raquel Antízar Mogollón, Marina Peña Serrano, Elena Rodríguez Cano, Gonzalo Muñoz Bartolomé, Víctor Amezcua Pajares, Candela Morado, Dingting Chen, Lydia Blasco, Ana Guerra.

Hablar de sostenibilidad es hablar de la relación que tenemos los humanos con nuestro entorno, siendo un punto fundamental la conciencia que tengamos de nuestra actuación sobre éste y la implicación que sintamos con lo que le afecta. En las primeras jornadas sobre sostenibilidad organizadas por IAU+S, desde Laboratorio Urbano tratamos de enfocar el tema de la participación desde la propia persona, haciendo que los alumnos experimentasen y viviesen como usuarios una experiencia participativa. En esta ocasión adoptamos un enfoque distinto tratando de reflexionar sobre la responsabilidad del arquitecto en la construcción y la gestión de la ciudad. A través de la presentación de distintos ejemplos y herramientas, nos lanzamos a la búsqueda de mecanismos que ayuden a que la actuación del profesional responda en mayor medida a las necesidades del territorio y de los ciudadanos, al tiempo que permita que estos últimos se sientan partícipes del espacio que habitan.

Día 1: Procesos reactivos y nuestra responsabilidad

Con ese objetivo, el primer día se dedicó, a través de la proyección de dos vídeos, a presentar experiencias en las que una mala praxis urbanística desencadena procesos en los que los vecinos toman la palabra y se organizan para intentar intervenir y opinar sobre lo que se les impone. Aunque, en muchos casos, desembocan en situaciones de impotencia y frustración, tienen el enorme interés de mostrar cómo los habitantes de un territorio son capaces de organizarse para reflexionar y proponer de forma colectiva.

El primer vídeo proyectado, A tornallom[1], habla sobre cómo el mundo de la huerta valenciana es invadido por un proceso urbanístico que le es totalmente ajeno: el barrio de La Punta en Valencia, situado al sur de la ciudad, era una zona protegida hasta que se aprobó la Zona de Actividades Logísticas (ZAL), un proyecto de expansión del puerto que suponía la expropiación y el derribo de las viviendas y la destrucción las huertas. En un lugar donde cada casa tenía un nombre, los habitantes se conocían entre sí y tenían un importante vínculo con sus casas y sus huertas, la destrucción de los edificios suponía también el final de una forma de vida estrechamente ligada a ese territorio. El video muestra la reacción de los ciudadanos organizados en la asociación de vecinos La Unificadora que comenzó un proceso de aprendizaje para defender su espacio y su cultura: formularon alternativas, denunciaron ante tribunales, y consiguieron que jóvenes de la ciudad se sumaran y aprendieran de su vida cotidiana yendo a vivir a las casas que se quedaban vacías. Se hace visible desde la sensibilidad de los afectados los efectos de una forma de crecimiento de la ciudad que no respeta la realidad existente, realizando una tabla rasa en vez de interactuar con los habitantes y el medio sobre el que actúa, convirtiendo lo que sería una riqueza en un conflicto.

El oro de Las Californias narra, también a través de los propios protagonistas, el caso de la renovación urbana del barrio de Adelfas en Madrid. El plan del Ayuntamiento proponía simplemente derribar todas las viviendas, realojar y construir un nuevo barrio sin tener en cuenta ni la trama urbana anterior, ni las formas de vida de sus habitantes. Nuevamente el conflicto desencadenó un proceso de reivindicación y aprendizaje. A la Asociación de Vecinos Los Pinos se sumaron nuevos jóvenes, que desde el Centro Social Seco[2] comenzaron un proceso de reflexión y análisis sobre sus necesidades y deseos, su barrio, su composición poblacional, etc que desembocó en la elaboración de un Plan Urbanístico Alternativo (PUA), en la creación de la Cooperativa de Vivienda Joven (COVIJO), la realización de talleres participativos sobre género, arquitectura bioclimática, etc.

En ambos casos se usan todos los mecanismos legales de participación al alcance (alegaciones, reuniones con concejales, etc), pero la falta de canales oficiales supone que la intervención ciudadana dependa finalmente de la voluntad política de escuchar, que en ambos casos no parece existir. Ante esto cabe plantearse qué herramientas pueden ponerse en marcha para crear puntos de comunicación y debate con los vecinos, y cómo deberían ser éstos.

Todas estas cuestiones también nos llevan a reflexionar sobre el proceso de producción de ciudad. El hecho de que un proceso esté fragmentado hace que los actores, entre ellos el arquitecto, sólo sean responsables y concientes de una pequeña parte, lo que les ayuda a desvincularse del resultado final.

En el debate posterior a la proyección de los videos surgieron multitud de preguntas. Aspectos sobre los que no se reflexiona en la enseñanza de los alumnos de arquitectura. ¿Cuál es nuestro papel como arquitectos? ¿Cómo podemos hacer para comunicarnos y saber traducir lo que los usuarios/vecinos/habitantes quieren o deben aportar?


Lámina 1. Día 1: Procesos reactivos y nuestra responsabilidad. Carátulas de los vídeos proyectados.


Lámina 2. Día 1: Procesos reactivos y nuestra responsabilidad. Debate posterior a las proyecciones.

Día 2: Experiencias en acciones y procesos participativos y participados

Las experiencias presentadas el día anterior se caracterizan porque la ciudadanía actúa en defensa de su espacio. Se trata de una forma de participación reactiva, sin embargo, también pueden darse formas de participación proactivas, que no surgen como oposición a algo. En cualquier caso, todo proceso participativo necesita tres ingredientes esenciales: querer participar, saber participar y poder participar. Querer: de forma reactiva o proactiva. Saber: escuchar, autoformarse, dejarse permear por la gente y sus distintas visiones (técnicos, colectivos específicos como mayores, discapacitados, etc). Poder: siempre se puede participar, lo que varía es la capacidad de incidencia sobre la realidad.

José Luis Fernández Casadevante, sociólogo miembro de la cooperativa COVIJO y la Asociación de Vecinos Los Pinos, nos presentó estos conceptos básicos que sirvieron de introducción y enlace con los ejemplos del segundo día. Se trata de experiencias en las que la administración establece o permite formas de participación ciudadana con distintos resultados, aunque con independencia de estos, todas son reseñables y muestran pasos importantes para la ciudadanía. Tres ponentes compartieron en el taller distintas experiencias en acciones y procesos participativos y participados de este tipo. Las explicaron resaltando los puntos positivos, pero también los errores en cada una de ellas. Realizamos a continuación un breve resumen de todas ellas que intenta dar una idea general de su evolución, aunque para no extendernos se dejen por el camino ciertos pasos o actores.

Carlos Verdaguer, profesor de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura (ETSAM), explicó su implicación en el barrio barcelonés de Trinitat Nova, un complejo proceso de más de diez años que se ha convertido en una referencia europea en el ámbito de la participación[3]. Trinitat Nova es un barrio consecuencia del desarrollismo de los años 50 y 60, surgido para alojar, con mala calidad edificatoria, a la población proveniente de la inmigración. Hacia los años 90, los problemas de aluminosis, las torres eléctricas, las infraestructuras que lo rodean, el deterioro del espacio público y problemas sociales por el bajo poder adquisitivo, exigieron un proceso de remodelación. Se planteó así una oportunidad en un barrio con gran tradición de lucha social y con bastantes posibilidades debidas a la presencia y calidad de las zonas verdes y de equipamientos sociales y comerciales conseguidos por el movimiento ciudadano.

En primer lugar se puso en marcha un Plan Comunitario Social. Tres años más tarde, en 1999, el Ayuntamiento emprendió el Plan de Remodelación. En ese contexto, la Asociación de Vecinos contactó con GEA 21, consultora medioambiental a la que pertenecen Carlos Verdaguer e Isabela Velázquez, que les acompañó a lo largo de todo el proceso. Este fue el principio de una colaboración que empezó con la realización del taller Trinitat Nova: ¿Un futuro sostenible? en el que se utilizó la metodología EASW[4]. De los debates surgidos entonces resultaron lemas claros: «Trinitat Nova: barrio del agua, barrio sostenible, abierto a la sierra de Collserolla, con empleo, eco-social y comunitario». Por su parte, el Ayuntamiento convocó unos meses más tarde un concurso con estas premisas. Sin embargo, los vecinos no quedaron satisfechos con las propuestas ganadoras. Esto desencadenó la realización de nuevos talleres que permitieran establecer unas determinaciones comunes, de los que resultaron dos planos: un plano sintético de los problemas del barrio y un plano de directrices principales. De esta manera se estableció un mecanismo para estructurar las ideas comunes. La administración tomó en serio el proceso y convocó un nuevo concurso en el que el ganador debía tener en cuenta las modificaciones propuestas por los vecinos. Sin embargo, la utilización de este sistema supuso una implicación de los vecinos muy indirecta, a lo que se suma, en este caso, la falta de conocimiento de planteamientos ecológicos de los ganadores.

Dos años después, se aprobó el Plan Especial, tras el cual se acordó finalmente un proyecto. Los vecinos consiguieron introducir algunos cambios, como el aumento de la densidad o la mejora de viviendas, pero permanece cierto descontento por reivindicaciones no satisfechas.

A pesar de que Trinitat Nova no puede ser considerado todavía un ecobarrio, a través de GEA 21 se incluyó el proyecto en el programa Ecocity de la Unión Europea. Gracias a este programa se realizaron estudios sectoriales de energía, residuos y agua, que se tradujeron en un nuevo plano de síntesis con las modificaciones propuestas. De esta forma se siguió, paradójicamente, el camino en el sentido inverso: primero se realizó la propuesta y luego los estudios.

En la actualidad están terminadas dos de las tres unidades propuestas, resultado de un proceso en el que se ha introducido la intervención de los vecinos, aunque de forma limitada y desordenada. Por otro lado también se debe asumir que algunas de las decisiones consensuadas podrían cuestionarse como el mal diseño del centro del barrio a pesar de su calidad verde, o el emplazamiento de la boca del metro en el parque con la consiguiente pérdida de árboles.

Javier Camacho, sociólogo dedicado a temas de participación, expuso el Plan de Desarrollo Comunitario que se está llevando a cabo en el barrio de San Cristóbal de los Ángeles en Madrid. Este barrio es uno de los más degradados de la capital, con construcciones precarias y problemas de índole social. Debido a las malas condiciones de los edificios, la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV) estableció un Área de Rehabilitación Integrada. Se produjeron entonces enfrentamientos con los vecinos, que desconfiaban por malas actuaciones anteriores. El cambio social, acelerado por la llegada de inmigrantes y la huida de la población autóctona, dificultó aún más la posibilidad de sacar adelante la remodelación del barrio. Se trata pues de un proceso complejo, que al ser abordado por un proyecto integral debió tener en cuenta aspectos físicos y sociales. La EMV contrató a un equipo multidisciplinar de la Universidad Carlos III de Madrid, para realizar una Investigación Acción Participativa (IAP). Se inició entonces un proceso implicativo, cuyo objetivo era la generación de un tejido social cohesionado en el barrio, futuro impulsor un Plan Integral de mejora de las condiciones y calidad de vida de todos los vecinos.

Un actor clave en la investigación fue el Grupo Motor, constituido por técnicos de la administración local, profesionales y miembros del movimiento ciudadano de San Cristóbal. Éste se dedicó a observar, analizar e interpretar la realidad del barrio. Se buscó la participación desde la base vecinal y a través de nodos o interlocutores clave. Se elaboró una agenda conjunta de intervención, un análisis cualitativo, un mapa de recursos y redes, y un diagnóstico de problemáticas y carencias. Se crearon también grupos de discusión (con mayores, jóvenes, inmigrantes, mujeres, comerciantes...) para establecer propuestas estructurantes, y se realizaron talleres Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades (DAFO), con una consiguiente toma de conciencia, reconocimiento e implicación en la IAP. Se creó un consejo auntónomo del barrio, la Comisión de Control y Seguimiento, para ratificar y, en su caso, matizar los resultados del estudio en distintos momentos de análisis colectivo, debate y propuesta.

El producto final del estudio se concretó en cinco documentos: Marco teórico y metodológico del proceso de IAP, Informe estadístico, Guía de equipamientos y recursos del barrio de San Cristóbal de los Ángeles, Informe de análisis cualitativo e Informe de propuestas. En este caso, se trata de un proceso que se ha realizado en dos fases, una primera que se encarga de los aspectos sociales y una posterior en la que se abordan los aspectos físicos.

En último lugar intervino Irja Hönekopp, urbanista alemana, que expuso una comparación de la situación legal y práctica de las herramientas de participación en España y Alemania.

Las bases legales en España se establecen a tres niveles: estatal, autonómico y municipal. A escala estatal, la Constitución, la Ley reguladora de las bases del Régimen Local y la Ley del 98 sobre régimen del suelo, hablan de «participación», «deber básico del poder público» y «derecho fundamental de los ciudadanos», más concretamente, aluden a la «información y participación pública en el planeamiento y la gestión». La Ley Reguladora del Régimen Local define los municipios como «cauces inmediatos de la participación ciudadana en los asuntos públicos». La Ley 6/1998 sobre régimen del suelo y valoraciones impone la participación más bien como derecho a la información por parte de los administrados. Las leyes autonómicas del suelo prevén la «participación pública» en las diferentes fases de aprobación de los planes urbanísticos. En la legislación municipal existen algunos ejemplos de reglamentos de participación ciudadana (Madrid, Barcelona) que, por su lado hablan del «derecho a la información», «derecho a la intervención», «derecho a la consulta ciudadana», etc. Sin embargo todas estas alusiones a la «participación» no se traducen en herramientas obligatoriamente activas para la implicación de la ciudadanía en el futuro urbano. Los pocos mecanismos concretos de intervención ciudadana, la limitan a formas poco directas (periodos de información pública, alegaciones...) no ligadas a procesos de reflexión. El desarrollo de éstos se deja nuevamente en manos de la voluntad política. En los últimos años han surgido en algunos municipios herramientas como las Agendas 21 o los Planes Estratégicos, en los cuales han surgido parcialmente procesos más interesantes.

En Alemania, las exigencias mínimas que define la Constitución y la Ley de Ordenación del Territorio para la participación ciudadana son similares a las de la legislación española. En cambio, hubo un cambio importante en la Ley de Construcción (Bau GB, 1960/2004) en su última revisión del 2004. En el programa de la Ciudad Social recoge un derecho a la participación pública que va bastante más allá de la simple información de los ciudadanos. La Ciudad Social es un programa que establece la participación continua de los ciudadanos: los distritos seleccionan los barrios desfavorecidos en los que se desarrollará esta iniciativa durante 7 años, cada barrio recibe un presupuesto, se constituyen foros de los ciudadanos que deciden, junto a las autoridades, el uso de este presupuesto con objetivos y actuaciones dirigidos a la mejora de la estructura social y la base económica.

Irja Hönekopp destacó que a parte de una legislación básica, es fundamental el deseo o interés de realizar procesos participativos abiertos y transparentes. Para esto es importante una autorreflexión del urbanista u otras personas responsables implicadas sobre su respectivo papel en el proceso.

Esta última exposición completó un intento de repasar, a lo largo de estas dos sesiones, el panorama actual de las posibilidades de intervención de los ciudadanos en su entorno, lo que dio lugar a un debate sobre la legislación, los ejemplos y la teoría expuestos.

Día 3: Wikimap. Una herramienta virtual

Una herramienta novedosa, que puede tener un interesante potencial a la hora de diseñar mecanismos que permitan la intervención de los ciudadanos es el wikimap. [5] Se trata de «un mapa virtual sobre el que los usuarios pueden enlazar imágenes, textos y sonidos a lugares específicos del plano, como si fueran hipertextos en una página web. La participación en la dinámica urbana pasa así de lo virtual a lo actual». De esta manera «las imágenes, las impresiones personales, los sonidos, las historias y los paisajes percibidos por los habitantes y los visitantes pasan a formar parte de la representación de las calles, edificios y parques de la ciudad. El objetivo de este proyecto es el desarrollo de un entorno multimedia, flexible y expandible, que contribuye a la creación de una memoria ciudadana colectiva a través de una multiplicidad de visiones subjetivas, y que puede tener una enorme variedad de usos culturales, sociales, educativos, etc.»[6]

El tercer día se presentó este recurso a los estudiantes, proponiéndoles el ejercicio de pensar qué posibles aplicaciones podría tener, relacionándolo con lo tratado en los días anteriores.[7] Tomando como caso de estudio el barrio de Malasaña, los participantes tuvieron que reflexionar sobre qué estrategia adoptarían para afrontar una intervención en ese lugar. Para conocer la realidad del barrio se invitó a Fernando Gómez, miembro del antiguo Kolectivo Malasaña, y a Matheu Baudrit y David García, miembros de la actual Asamblea Ciudadana del Centro de Madrid (ACCM).


Lámina 3. Día 3: Wikimap. Una herramienta virtual. Vista de la interfaz.

Días 4 y 5: Propuestas de los alumnos

El final de la semana se dedicó a la elaboración y seguimiento de las propuestas de los alumnos, que se presentaron el último día junto a la evaluación del propio taller. Los trabajos expuestos fueron muy variados, algunos centrados exclusivamente en la reflexión teórica, otros en la elaboración de esquemas y calendarios de posibles procesos participativos desde la administración (encuesta digital, campaña publicitaria, comisiones temáticas, detección de lugares conflictivos, etc) y otros dedicados al diseño de las propias herramientas informáticas (distintos lenguajes en función de los niveles de comprensión y acercamiento de mapas, separación de la información en capas, etc).


Lámina 4. Día 4: Propuestas de los alumnos. Cuadro resumen del debate.


Lámina 5. Día 5: Propuestas de los alumnos. Evaluación del taller.


Lámina 6. Día 5: Propuestas de los alumnos. Dinámica de valoración colectiva del taller.


Lámina 7. Día 5: Propuestas de los alumnos. Extracto del trabajo de Marina Peña, Elena Rodríguez y Gonzalo Muñoz.


Lámina 8. Día 5: Propuestas de los alumnos. Extracto del trabajo de Raquel Antízar y Susana Simón.


Notas


[1]: El vídeo del documental está disponible de forma gratuita en el servidor Per l'horta. defensem el territori: http://perlhorta.org/nova/?q=node/482.
[2]: En su página web se puede consultar la historia de este movimiento y sus actividades actuales: http://seco.sinroot.net/.
[3]: Se puede consultar el artículo «La participación social en el proceso de Remodelación de Trinitat Nova» de Isabela Velázquez (Boletín CF+S 15, Marzo 2001, Instituto Juan de Herrera, Madrid), que describe con mayor detalle la experiencia: http://habitat.aq.upm.es/boletin/n15/aivel.html.
[4]: European Awareness Scenario Workshop, más información en: http://www.cordis.lu/easw.
[5]: Wikimap es un programa que el MediaLabMadrid ha desarrollado en los últimos meses junto al Futurelab del Ars Electronica.
[6]: Texto extraído de la página web de Medialab Madrid: http://www.medialabmadrid.org/.
[7]: Tras el desarrollo de wikimap, Laboratorio Urbano ha participado, dentro del Programa Intermediae de Ayudas a la Creación Contemporánea, en el proyecto Todo sobre mi barrio. En el entorno del nuevo centro cultural Matadero, en el barrio de Arganzuela, los vecinos participarán en una serie de talleres y recorrerán el barrio con el objetivo de configurar una imagen colectiva de su entorno urbano. Se utilizará para ello la metodología de participación DAFO y una nueva herramienta web, http://www.meipi.org, que integra un mapa interactivo de la ciudad como manera de mostrar la información asociada al espacio físico de la ciudad; y como herramientas de expresión sin intermediarios.


Edición del 31-12-2008
Boletín CF+S > 38/39: Arquitectura del siglo XXI: más allá de Kioto > http://habitat.aq.upm.es/boletin/n38/nt09.html   
 
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