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Noticias24horas.com
Raúl Casado
Madrid (España), 1 de marzo de 2005.
Proyecto del empresario Manuel Torres
El impacto de las salmueras sería nulo porque se instalarían a distancias entre 1 y 5 kilómetros de la costa.
El Gobierno apoyará económicamente el proyecto de una empresa que pretende instalar plantas desalinizadoras de agua en plataformas flotantes sobre el mar cuyas emisiones contaminantes serían nulas ya que utilizarían exclusivamente la energía eólica. El impacto de las salmueras (restos que se producen en ese proceso) sería también nulo porque esas plataformas flotantes se instalarían a distancias entre 1 y 5 kilómetros de la costa, donde las profundidades son ya superiores a los 40 metros de profundidad y esos restos se disolverían en el mar sin afectar a la vida marina.
La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, se reunió hoy en Madrid con el empresario Manuel Torres, quien le explicó el profundidad el alcance de este proyecto, que costará unos 10,2 millones de euros y que se ejecutará en dos fases: una inicial y experimental en Pamplona y una práctica posterior en Murcia. A la reunión asistieron, además de responsables del Ministerio de Medio Ambiente, el subdirector general de Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI) y el director del Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético (IDAE), Juan Carlos Fernández y Javier García Breva.
Cristina Narbona subrayó el interés de este proyecto debido al alto rendimiento energético que se puede obtener y a la nula emisión de contaminación, y precisó que una comisión técnica sobre desalinización está estudiando en el seno de su Departamento medio centenar de proyectos para determinar cuáles de ellos podrían por su interés contar con apoyo público.
La planta desalinizadora contaría con un gran aerogenerador que transformaría la energía eólica en hidráulica y a través de un proceso mecánico se obtendría agua desalinizada que se transportaría por tubos hasta la costa.
Manuel Torres celebró la acogida que el proyecto ha tenido en el Gobierno y en los diferentes organismos públicos en los que se ha presentado, y apuntó la doble ventaja que supone aumentar la disponibilidad de agua en las zonas donde este recurso es escaso y hacerlo además con energías limpias. Explicó que la plataforma sobre la que se instalaría la planta desalinizadora contaría con un gran aerogenerador que transformaría la energía eólica en hidráulica y a través de un proceso mecánico se obtendría agua desalinizada que se transportaría por tubos hasta la costa y se distribuiría hacia los lugares donde fuera necesaria.
El empresario aseguró que esta planta es más eficiente y menos costosa que las tradicionales, y cifró su coste en 2 kilovatios la energía que se necesita para producir un metro cúbico de agua, frente a los 4 kilovatios que se gastan en las plantas convencionales más eficientes. La ministra incidió además en que el efecto de las salmueras sería nulo, porque se situarían sobre el mar en zonas donde la profundidad es importante, y observó que los tubos que requieren las plantas desalinizadoras para alejar esos restos de la costa se utilizarían en este caso para transportar el agua dulce hasta la costa.
Narbona consideró que se trata de un proyecto revolucionario, y el empresario observó que no existe ninguno similar en el mundo aunque ya se han interesado por él países que sufren la escasez de agua como Grecia, Chile, y varios del norte de Africa. Torres dijo que gracias a la energía que se produce en la propia plataforma el agua se puede enviar más lejos y a zonas altas sin recurrir a consumos energéticos adicionales.
Cada aerogenerador instalado en el Mediterráneo, con una potencia de unos 2,5 megavatios, sería capaz de producir unos dos hectómetros cúbicos de agua, aunque en Canarias, donde el viento es mayor que frente a la costa mediterráneo, la producción de agua dulce se podría incluso duplicar.
Juan Carlos Fernández explicó que el CDTI está evaluando la propuesta y recordó que este organismo ha financiado ya catorce proyectos de investigación y desarrollo de la empresa que promueve este proyecto de planta desalinizadora. Observó que el proyecto «no está exento de riesgos, pero tiene un gran interés», destacó el «crédito» del que goza la empresa y apuntó que la ayuda financiera que podría proporcionar el CDTI consistiría en un crédito al cero por ciento de interés para devolver en nueve años.
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