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Edita: Instituto Juan de Herrera. Av. Juan de Herrera 4. 28040 MADRID. ESPAÑA. ISSN: 1578-097X
Noelia Ivana Hreñuk
Guillermo José Jacobo
Resistencia (Argentina), abril de 2002.
Instituto de Investigaciones Tecnológicas para el Diseño
Ambiental del Hábitat Humano. Facultad de Arquitectura y
Urbanismo-Universidad Nacional del Nordeste
El principal objetivo es el conocimiento de las patologías más
frecuentes en equipamientos habitacionales de interés social de
diversas características y la evaluación post-ocupacional de
viviendas en la región NEA (Noreste Argentino), desde el punto
de vista de los usuarios. Este artículo forma parte de una
investigación acerca de este tema y factibilidad de
rehabilitación en las tipologías de viviendas analizadas.
Partiendo de la información brindada por la bibliografía
existente y analizando las condiciones reales de nuestra región
se pretendió determinar un diagnóstico de la situación. Para la
realización de las conclusiones se estudiaron casos regionales,
confrontando los resultados teóricos obtenidos con relevamientos
físicos (encuestas a usuarios, recorrido).
La durabilidad de las construcciones está supeditada a diferentes
actores que participan en las distintas etapas de vida de la
construcción. Las viviendas de interés social particularmente
sufren de la acción de un universo de factores causales de
lesiones:
Los efectos que acarrean la aparición de lesiones en los
edificios son:
Localización de los conjuntos: Muchos de ellos están alejados de
los centros de las ciudades y constituyen conjuntos no insertos
dentro de la trama urbana, carentes de infraestructura
suficiente, equipamientos distribuidos sin un adecuado análisis
de las partes que conforman el sistema barrio y sin tener en
cuenta las capacidades habitacionales, implantaciones inadecuadas
a las condicionantes del medio físico (zonas inundables) y sus
relaciones con el resto de la ciudad.
Ejemplo de estos casos es la realización de rellenos de amplias
superficies de tierra para posibilitar la construcción de
viviendas a cotas que no permitan la llegada de agua de
inundación a las mismas. Aún hoy se ven los efectos de la falta
de accesos pavimentados a diferentes grupos habitacionales y la
ineficiencia de las redes de infraestructura, como la provisión
de agua potable aspecto que aun se produce no sólo en los
conjuntos habitacionales sino en la ciudad en general,
principalmente en los meses de verano, consecuencia de altas
temperaturas en esta época del año. Muchos de estos problemas
surgen de la improvisación relacionada con la falta de
planeamiento de la ciudad donde se insertan.
Proyecto: La documentación gráfica y escrita muchas veces no se
presenta claramente definida. La información volcada en gran
parte de los legajos analizados, por lo general suele ser
insuficiente, lo que genera improvisaciones en obra que
después pueden derivar en una respuesta ineficiente del conjunto
final. Las especificaciones de calidad de los materiales, mezclas
y partes de la obra por lo general no aparecen en los legajos que
llegan a las partes que se encargan de la ejecución.
El proyecto debería estar definido no sólo por las condicionantes
del medio físico y económico, sino también por los usuarios a los
que va dirigido el equipamiento residencial.
Calidad de materiales: La política de los gobiernos está
orientada a la edificación masiva de viviendas, lo que ha
obligado a que el importe destinado a cada unidad tienda a
disminuir, incidiendo esto en la industria de materiales de
construcción con la provisión de productos de menor precio y
calidad, cuyo comportamiento final en general es deficiente.
Ejecución: Esta etapa no cuenta con una normativa de Control de
Calidad de los trabajos realizados, que verifique las técnicas
constructivas y su correspondencia con lo especificado. La
construcción, al ser una industria que en la mayoría de los casos
puede ser considerada tradicional, posee una inercia que corre
en contra muchas veces de las técnicas apropiadas para cada caso
si no cuentan con un control destacado y satisfactorio. Por otro
lado las improvisaciones en obra cobra importancia por las
consecuencias que acarrea: acciones de último momento que
pretenden solucionar aspectos que tendrían que estar definidos
ya en la etapa de proyecto, y por otro lado la falta de
actualización de la documentación técnica, genera dificultades
al momento de posibles reparaciones o refacciones, aspecto que
el propietario deberá sortear de alguna manera.
Uso: Los problemas originados por el mal uso de los edificios en
relación con los diferentes componentes, se deben probablemente
a la ausencia total de normas sobre uso y mantenimientos de los
edificios, circunstancias en que los usuarios están desprotegidos
principalmente cuando se trata de técnicas constructivas no
convencionales en esta región (viviendas con componentes
prefabricados) y elementos o materiales que requieren de
mantenimiento constante para su correcto funcionamiento y
durabilidad en el tiempo ( por ejemplo la utilización de la
madera relacionada directamente con el exterior).
A modo de resumen se pueden mencionar brevemente el origen de las
fallas más usuales que se presentan en el proceso de producción
y uso de los conjuntos habitacionales analizados:
| Grupo | Causas | Responsables | % |
| 1 | 1. Error de proyecto | Personal idóneo | 35 |
| 2. Error de ejecución | 20 | ||
| 3. Defecto de los materiales | 5 | ||
| 2 | 4. Mal uso | Usuario | 15 |
| 5. Ausencia de mantenimiento | 15 | ||
| 3 | 6. Hechos imprevistos | 5 |
La precedente tabla pretende brindar una aproximación a la
realidad que se manifiesta en la región N.E.A. Si se analizan los
porcentajes en relación a los responsables directos de las
causas, se puede obtener las primeras conclusiones:
En Argentina, la rehabilitación tiene un papel minoritario
respecto a las viviendas de nueva construcción. No existen
reglamentaciones que regulen la actividad. Estas afirmaciones
reflejan que el Estado, de alguna manera favorece en el futuro,
el tener un parque habitacional obsoleto, sobre todo si
consideramos que el promedio de vida de las viviendas se
encuentra en 50 años aproximadamente y que una gran parte del
parque habitacional analizado ronda (en promedio) cerca de los
15 años de edad. Cabe aclarar que rehabilitar no requiere que la
construcción ya se encuentre fuera de las condiciones de uso,
sino por el contrario, la rehabilitación debe adoptarse antes de
que llegue a esta situación. La política de vivienda en Argentina
está orientada más hacia la construcción de obra nueva que al
establecimiento de planes para el mejoramiento de conjuntos
habitacionales.
Para evitar situaciones que requieran operaciones de
rehabilitación en primer término el diseño de estas viviendas
debe ser abordado con este criterio, y en segundo término ya
durante el uso de la vivienda, los usuarios deben estar
debidamente informados a cerca de los períodos de mantenimiento,
las condiciones de utilización y conservación del edificio. Habrá
que tener en cuenta que en caso de abordarse la rehabilitación
en estas viviendas deberá adoptarse un sistema que requiera
mínimo mantenimiento.
No obstante el aporte que significó y significa en estos días
para la población la construcción de estos conjuntos
habitacionales, la observación y análisis de su estado físico
actual muestran que hay problemas generados a posteriori o no
resueltos en su origen que deben ser objeto de estudios
especiales. Las expresiones de satisfacción de los usuarios
detectadas en las encuestas, no coinciden con el alto grado de
deterioro que algunas viviendas presentan.
El proceso integral de mantenimiento y rehabilitación del espacio
construido reviste una importancia social y económica que, en
nuestro país, no ha sido debidamente considerada en el trazado
de políticas para el sector de la construcción, ni en los niveles
de decisión involucrados. El resultado ha sido y es un hábitat
cualitativamente degradado y de corta vida útil, donde los
recursos que comprometen el Estado y la comunidad no han sido
suficientemente optimizados.
Se realizó como trabajo de campo una encuesta para la evaluación
post-ocupacional[1]. Se tomaron como unidades de análisis 12
barrios de viviendas construidas según operatorias oficiales de
interés social de diferentes tipologías: viviendas individuales,
colectivas; diversos sistemas constructivos: tradicional y
prefabricado, cuyas ubicaciones y edades varían. En total se
analizaron 244 viviendas, las que implican 1.069 habitantes. Este
universo de estudio se localizó en las ciudades de Corrientes y
Resistencia las que conforman una población total de
aproximadamente 500.000 habitantes. Vale aclarar que aunque la
muestra parece mínima, con respecto al total de habitantes,
resulta significativa la tendencia que muestra en el análisis y
conclusiones, pues casi el 70% de la población habita en
equipamientos habitacionales de interés social. Los ítems que
conforman la encuesta son:
Las viviendas se clasificaron según la tipología. Esto permitió
constatar posteriormente las modificaciones realizadas en los
proyectos originales. Más del 75% de las viviendas tienen
actualmente uno o más dormitorios sumados a los que
originariamente fueron proyectados. En primer lugar se observa
que el promedio de habitantes por viviendas resulta poco mayor
que el número que conforma la familia tipo (cuatro personas), así
el promedio de habitantes por vivienda de los conjuntos
habitacionales analizados resulta de 4,55. La mayoría de los
adultos resultaron ser empleados, con estudios secundarios
completos y los menores, estudiantes primarios y secundarios.
Respecto del usuario que responde la encuesta, una amplia mayoría
resultó ser ama de casa o propietaria de la vivienda encuestada,
si consideramos que en la mayoría de los casos, la propietaria
tiene un alto nivel de permanencia en la vivienda podremos decir
que es voz autorizada para dar opinión respecto de la vivienda
en cuanto al grado de conformidad o no con diferentes aspectos
de la misma.
En promedio general las viviendas han sido habitadas desde la
habilitación del conjunto habitacional. Las habilitaciones varían
desde los 3 a los 20 años.
En cuanto a las ocupaciones de los usuarios de las viviendas de
los conjuntos habitacionales analizados resalta por mayoría el
empleado con el 40% respecto a la totalidad de habitantes que
conforman el parque habitacional encuestado. Los jubilados siguen
en cantidad con un 16%. En tercer término se encuentra el grupo
de comerciantes con un 9% seguido de cerca por el grupo de
profesionales y estudiantes con el 9% cada uno. Posteriormente
los desocupados superan por un punto a las amas de casa y a los
docentes que representan un 4% respectivamente. El 1% faltante
está representado por ocupaciones que al no representar mayorías
se las categorizó como varias.
Estas acotaciones nos permiten conocer el nivel de ingresos y
sacar conclusiones luego con las posibilidades de acceso y
mantenimiento de sus viviendas.
El nivel educativo permite tomar conocimiento del grado de
información que manejan los usuarios de estas viviendas.
En la tabla se observa el porcentaje relacionado al nivel
secundario, supera altamente a los otros niveles analizados.
| Nivel educativo | Primario | Secundario | Terciario | Universitario |
| Porcentaje | 14 | 59 | 11 | 16 |
Este punto está representado por una paridad bastante definida
en lo que respecta a las tipologías de vivienda analizadas, donde
las viviendas individuales superan en sólo tres puntos a las
colectivas, de las cuales estamos en condiciones de afirmar que
en general las tipologías individuales corresponden a operatorias
más recientes.
Por otro lado analizando las tipologías originales con el número
de locales nuevos, correspondientes a modificaciones realizadas
por los usuarios se observa que el 10% de los locales declarados
son nuevos.
Tipología general
|
Locales nuevos
|
En esta tabla se verifica una presencia mayoritaria de tipología
original con 3 dormitorios, seguida por la de dos dormitorios,
si consideramos el número de habitantes promedio, la tipología
más difundida es la adecuada. Aún así el porcentaje de locales
nuevos correspondientes a dormitorios (1,2,3,4 dormitorios)
corresponde a cerca del 24%. Uno de los porcentajes más altos de
locales nuevos corresponde a garajes, seguida por espacios
semicubiertos como galerías, terrazas y balcones. El local
destinado a Estudio aparece en reiteradas ocasiones constituyendo
el 11% de total de viviendas analizadas.
Es importante destacar el hecho que de las 244 viviendas
encuestadas el 76% hizo estreno de la misma, esto indica que son
pocos los casos que pueden atribuir al descuido o mal uso
anterior, los problemas que asigna a su vivienda. En este aspecto
se verifican los tiempos de uso de cada vivienda donde el sector
de 11 a 15 años es el de más alto porcentaje, de 4 a 10 años el
21 por ciento seguido de cerca por el sector de 16 a 20 años con
el 19% y, con un salto más importante (el 9 %) de viviendas
habitadas desde hace más de 20 años. En este sentido también
podemos afirmar que el parque habitacional analizado no llega aún
a la mitad de su vida útil proyectada (50 años), cabría analizar
la progresión de las lesiones actuales y proyectarlas 25 años
adelante para conocer el estado de deterioro al que pueden llegar
estas viviendas si no reciben un mantenimiento y/o rehabilitación
adecuada.
En este ítem fueron analizados aspectos de la vivienda en su
conjunto, de sus espacios exteriores y su entorno. Incluye
aspectos funcionales, de habitabilidad, seguridad, privacidad,
mantenimiento, estética, etc., en base a una clasificación
estándar (malo, regular, bueno, muy bueno). En términos de
evaluación global sorprende el alto porcentaje de respuestas
positivas, la calificación Buena corresponde al 70% de las
encuestas referidos a este tema, lo que habla del alto grado de
conformidad general con respecto a las viviendas analizadas.
Si bien esta respuesta habla bien de los aspectos generales de
los conjuntos habitacionales, esta calificación es seguida por
la calificación de Regular con el 16%, la calificación de No
Existe con el 9%, la calificación de Muy Buena con sólo el 3% y
la de Mala con el 2%. Si se analiza esta situación, la
calificación mayoritaria es Buena, adopta una curva negativa con
gran proporción de calificaciones tendientes a Regular y a Mala.
Dentro de las condiciones de habitabilidad una de las que más
calificación regular tiene es la acústica. Esta se ve agravada
principalmente en los conjuntos habitacionales de viviendas
colectivas o agrupadas, y se debe en la mayoría de los casos a
muros de ladrillo cerámico o de hormigón huecos en las medianeras
y en la altura de los tabiques que llegan sólo hasta el
cielorraso, generando un puente acústico entre vivienda y
vivienda o entre habitación y habitación.
Ante el interrogante de la existencia de sistemas de calefacción
y de refrigeración, ambos sistemas de acondicionamiento presentan
un elevado porcentaje de respuesta afirmativa. Si se considera
que gran parte de las personas encuestadas están satisfechas con
el comportamiento térmico de su vivienda, habría que preguntarse
si esta afirmación se debe a la posibilidad económica de algunos
de contar con sistemas individuales de acondicionamiento del aire
y si esta respuesta variaría de no contar con las posibilidades
económicas de contar con estos sistemas. Este resultado es
sorprendente, en cuanto a las opiniones personales, pues en los
días cálidos de verano es normal observar que la mayoría de los
habitantes de estos barrios analizados permanecen más tiempo en
los espacios exteriores bajo la sombra de los árboles que en las
dependencias internas, situación que implicaría que la sensación
de confort ambiental no es la adecuada en dichos espacios
interiores. Pero, de todas maneras, gran parte de los usuarios
de dichas viviendas aceptan gustosos la situación temporal del
calor (en muchas ocasiones se alcanza fácilmente en el NEA los
45 grados de temperatura ambiental, juntamente con valores no
menores al 60% de humedad relativa), pues los orígenes
socio-económicos de dichos usuariosse encontraban en situaciones
de habitabilidad más que precarias, por lo que aceptan como un
gran avance social al obtener por medio de operatorias oficiales
viviendas "nuevas" que ellos estiman como "mejores".
Con respecto de las instalaciones, en general han tenido
calificación de Buena, al igual que los aspectos funcionales de
la construcción.
Ante la pregunta acerca de diferentes aspectos que influyen en
la calidad global de su vivienda, la seguridad fue uno de los
items que menor calificación tuvo coincidiendo un 34% en la
calificación de Regular.
El mejor puntaje merecen la ubicación y posibilidades de
transporte, seguido por distribución de ambientes, recolección
de residuos,y equipamiento básico incluido en la vivienda.
Sobre un total de 1.069 habitantes de las 244 viviendas
analizadas, sólo 25 (2%) sufren de alguna afección. De este 2%,
un 42% son menores de 12 años. Del total de afectados, un 38%
considera que el estado de su vivienda pudo haber influido.
En esta ficha se detectan los tipos de fallas, la cantidad de
casos relevados, así como algunas precisiones acerca de las
características de los defectos denunciados.
Se advierte el predominio de las patologías constructivas, en los
diferentes ítems constructivos (paredes, techos, instalaciones,
etc.)
| Elementos con fallas | Porcentaje |
| Paredes en general | 95.5 |
| Pinturas en general | 51.2 |
| Techos | 47.5 |
| Carpinterías en general | 37.7 |
| Cielorrasos | 34.4 |
| Veredas | 22.5 |
| Instalación Cloacal | 19.7 |
| Instalación Eléctrica | 18.9 |
| Pisos en general | 18.0 |
| Otros | 17.2 |
| Instalación de agua | 14.3 |
| Revestimientos | 13.9 |
| Muros perimetrales | 13.5 |
| Estructuras | 10.7 |
| Pluviales | 10.2 |
| Instalación de gas | 2.9 |
| Cimientos | 1.6 |
De las tablas se desprende que los muros son los elementos
constructivos más afectados en los conjuntos analizados, seguido
por el rubro terminaciones, con una amplia preeminencia de fallas
en pinturas. En tercer lugar se ubica el rubro techos, seguido
por carpintería y cielorrasos. Sorprende el bajo porcentaje que
representa el rubro estructuras, considerando que no pocos
conjuntos están fundados en suelos poco aptos (inundables,
rellenados, con napas freáticas muy superficiales) y la poca
importancia que se le otorga generalmente al mantenimiento de
este rubro constructivo.
Los aspectos positivos detectados se relacionan especialmente con
el diseño de la vivienda (tipología de la vivienda individual,
existencia de garaje). También se valoran las características del
sitio, especialmente en cuanto a ubicación urbana e
infraestructura existente. El aspecto tecnológico es uno de los
menos favorecidos y sólo un 1% aludió aspectos económicos
(posibilidad de pagar las cuotas, expensas bajas, etc.) como
positivos.
| Aspectos positivos destacados | Porcentaje |
| Características del sitio | 28 |
| Diseño de la vivienda | 40 |
| Confort y habitabilidad | 26 |
| Aspectos tecnológicos | 5 |
| Aspectos socio-económicos | 1 |
El 97% de las encuestas realizadas aseguraron haber realizado
algún tipo de modificación en la vivienda del proyecto original.
En el gráfico se puede ver que la modificación principal es el
agregado de superficie cubierta y semicubierta. También son
relevantes la adición de dispositivos de seguridad y de
cerramientos de distinta índole.
En cuanto al incremento de superficies, la superficie
semicubierta representa un considerable porcentaje (41%); si
tenemos en cuenta el clima de la región deberíamos, como
diseñadores, reconocer la necesidad de estos espacios ya desde
el proyecto o al menos dejar previsto el diseño como alternativa
para no dejar este tipo de cuestiones libradas a improvisaciones
antiestéticas, antieconómicas y muchas veces inseguras, ya que
si observamos la tabla que sigue, vemos la poca participación
profesional en esta etapa.
| Asesoramiento profesional | Porcentaje |
| Si | 14 |
| No | 58 |
| No hizo modificaciones; N/C | 28 |
| Modificaciones típicas | Porcentaje |
| Incremento de superficie | 46 |
| Modificación | 3 |
| Agregado de cerramiento | 13 |
| Dispositivo de seguridad | 22 |
| Revestimientos y/o accesorios | 11 |
| Otros | 5 |
Este aspecto otorga un importante aporte al entendimiento de los
diferentes factores que inciden en mayor o menor medida en las
condiciones de la vivienda.
| Forma de adquisición | Porcentaje |
| Créditos | 8 |
| Planes de vivienda | 75 |
| Otro | 3 |
| Alquiler | 3 |
| Compra | 11 |
| Causa de la adquisición | Porcentaje |
| No tenían vivienda propia | 62.2 |
| Traslado por diferentes razones | 14 |
| Para mejorar las condiciones anteriores | 11 |
| Alquilaban | 10 |
| Cuotas accesibles | 1 |
| Otro | 1 |
| Transferencia de deuda | 0.4 |
| Inversión | 0.4 |
Si bien no aparecen en todas las encuestas realizadas, son muy
variadas. Se sugieren mejoras de aspectos del barrio en general
como primer término (infraestructura y servicios), posteriormente
mejoras en el diseño de la vivienda y otros aspectos relacionados
con la seguridad general, mejorar la convivencia, privacidad,
prever acceso de ambulancia o coche de bomberos al barrio, etc.
Son interesantes otras sugerencias de carácter general, como las
referidas a optimizar la relación entre los usuarios y la
formación de comisiones vecinales o consorcios.
| Observaciones y sugerencias | Porcentaje |
| Infraestructura y servicios | 61 |
| Instalaciones | 4 |
| Diseño de la vivienda | 14 |
| Aspectos tecnológicos | 7 |
| Otros | 14 |
Tomando en cuenta el conjunto de variables analizadas, se aprecia
que la opinión de los usuarios acerca del conjunto habitacional
es en general buena. Es muy posible que la evaluación de los
ítems aislados se vea influida por otras consideraciones de
carácter superior. Cuando se consulta sobre las ventajas o
aspectos positivos del conjunto, algunas respuestas se refieren
a cuestiones socioeconómicas que no se relacionan con el diseño
o tecnología: la vivienda configura por sobre todas las cosas una
solución habitacional para la familia, con cuotas accesibles de
acuerdo a sus ingresos.
Es apreciado el hecho de contar con una unidad que tienen todas
las características de una vivienda individual (y no de un
departamento): se destacan la existencia de cocheras, baño y
toilette, de espacios verdes exteriores, así como la posibilidad
de ampliación. De hecho ante la existencia de estas
posibilidades, han sido utilizadas por gran número de usuarios
aún en los conjuntos más nuevos.
Es notable la importancia que otorgan los usuarios a la ubicación
del conjunto habitacional en relación con áreas céntricas y de
trabajo.
Mientras que las ventajas del conjunto están relacionadas
fundamentalmente al diseño, los defectos se vinculan a las
lesiones constructivas y aspectos tecnológicos (calidad de
materiales, calidad terminaciones y mano de obra). Sería
interesante profundizar sobre el origen de dichas patologías, ya
que estudios realizados en diversos países muestran que más de
la mitad de dichas patologías se originan en decisiones erróneas
en la etapa de diseño. Aquí el término diseño suele ser
identificado con aspectos funcionales o estéticos en vez de a los
aspectos constructivos.
También deben analizarse siempre posibles desfases entre los
materiales y elementos previstos en el legajo original y las
modificaciones realizadas durante la ejecución de las obras.
Desde el punto de vista de los elementos constructivos, las
paredes constituyen el ítem más criticado. Sería conveniente
estudiar si ello se debe a la mala calidad de los materiales, de
la mano de obra, su falta de adaptación a la función de los
locales o más de una de estas razones.
Desde el punto de vista funcional, son puntos muy criticados la
carencia de espacios para el estacionamiento de automóviles, de
lugares de guardar y cobra especial relevancia la insuficiencia
(ya sea por inexistencia o por las reducidas dimensiones) de
espacios exteriores privados (patios, balcones, terrazas,
galerías). También se hace notorio la ausencia de un local
"comodín" a ser utilizado como dormitorio secundario, escritorio,
local comercial o depósito o al menos un lugar previsto a este
fin.
Entre los aspectos de habitabilidad los aspectos que se venmás desfavorables se encuentran la aislación acústica y térmica en segundo término. Desde el punto de vista acústico, sería necesario analizar las fuentes de ruido externa e internas (tránsito, actividades ruidosas, etc.) para proponer soluciones superadoras y factibles técnica y económicamente. En cuanto a la aislación térmica deberían verificarse los valores de transmitancia térmica, determinando las causas de tal situación.
Los conjuntos habitacionales de operatorias oficiales o
estatales, objeto de análisis de este trabajo, son aquellos que
han sido planificados y construidos según políticas oficiales
para alcanzar a una solución al problema del déficit
habitacional, especialmente para la población de recursos escasos
y medios.
Estos conjuntos habitacionales, permiten un análisis interno a
partir de una serie de aspectos, cuya desagregación nos permitirá
arribar a un diagnóstico general de la situación del parque
habitacional de la región NEA:
El simple curso del tiempo causa deterioro de la estructura
espacial y funcional de la ciudad. Deterioro que incluye el
estado de conservación de los edificios, la pérdida de nivel de
la calidad de vida y el desfasaje funcional respecto de las
costumbres y actividades que van cambiando con el tiempo al igual
que las personas que las ejecutan.
Los estudios estadísticos mencionados anteriormente no sólo
marcan el origen de las lesiones constructivas, estas cifras
marcan también el grado de responsabilidad de los diferentes
sectores que intervienen a lo largo de la vida del edificio.
La falta de mantenimiento provoca el deterioro progresivo de los
edificios. A partir de estas causas se inicia un proceso de
abandono de los bienes y la desocupación en casos extremos. Esta
situación se convierte en una espiral de degradación no sólo
física sino también en el sistema financiero ya que baja
considerablemente el valor de la propiedad ya sea de venta o de
renta.
Algunos vecinos realizan las presentaciones correspondientes a
las obras realizadas o a realizar para la aprobación, pero como
en gran parte de los casos estas ampliaciones invadían espacios
comunes o público serán rechazados. Por otro lado muchos de estos
vecinos ignoran la necesidad de aprobación de estas
modificaciones o ampliaciones y las realizan por su cuenta aún
sin asesoramiento profesional.
Así la mayoría de estas obras no cuenta con autorización
correspondiente (ni de los entes oficiales, ni municipal).
Demás está decir que estas ampliaciones responden evidentemente
a necesidades de los usuarios (un dormitorio más, cochera,
espacios de guardado, etc.). Lo que se suele ignorar es que
existen operatorias que contemplan esta situación y posibilita
el intercambio de viviendas para dar respuesta a los nuevos
requerimientos. Pero el trámite requiere la firma de un documento
a la que los usuarios suelen temer ya que allí deben firmar "la
renuncia del bien que ya poseen". Esta situación marca la
importancia de que el usuario este correctamente informado.
Toda modificación que se realiza colabora poco, aún más degrada
la calidad del entorno construido, ya que desfigura el perfil
urbano, no sólo por la incorporación de nuevos elementos, sino
que por lo general la calidad de esas construcciones y materiales
aportan poco y nada al paisaje urbano barrial.
La invasión del espacio público tiene una fuerte vinculación con
lo cultural. La región NEA se caracteriza aún hoy por la
disponibilidad de terrenos amplios y viviendas individuales, por
lo que considero que cuesta hacer entender al usuario de estas
viviendas que el espacio común no les pertenece sino en
condominio con otros tantos habitantes y que por lo tanto no
puede hacer uso a su antojo del mismo.
El tema de las invasiones al espacio público deja de ser una
cuestión meramente estética o de dominio cuando estas
construcciones obstaculizan el normal funcionamiento del barrio,
afectando inclusive las circulaciones, eventualmente
indispensables para el paso de una ambulancia o bomberos.
En cuanto a los desagües pluviales en general, son cunetas o
zanjas a cielo abierto que al estar tapadas por vegetación y
basuras se obstruyen y no pueden cumplir adecuadamente su
función.
Otro de los problemas que se arrojan a estos desagües los
líquidos cloacales provenientes de las ampliaciones clandestinas
realizadas por los mismos usuarios, por lo que estos pasan a
funcionar como verdaderos desagües a cielo abierto con el
consecuente desprendimiento de malos olores y fuentes de
infección.
La principal deficiencia de las veredas es la fisuración
producida por la falta de juntas que permitan la dilatación del
material de terminación, por otro lado, y esto responde a pautas
de diseño, en algunos casos las veredas transitables son caminos
de losetas de 0,60m de ancho o en el mejor de los casos, senderos
de 1,20m, lo que genera conflicto de circulaciones principalmente
los días de lluvia, sin olvidarse de la circulación de bicicletas
y motocicletas por estos senderos "peatonales".
En estos espacios es similar la situación que se presenta con los
espacios comunes de los edificios, es difícil hacer entender que
un espacio es de todos por lo que su mantenimiento y cuidado debe
ser compartido por todos. Al no existir una organización que
mantenga un régimen de mantenimiento, los espacios se descuidan
o se realizan intervenciones individuales que poco tienen que ver
con la razón de ser de estos lugares para la recreación
comunitaria.
Otro aspecto que juega un papel fundamental en el desarrollo y
mantenimiento de los espacios públicos son las mencionadas
ampliaciones y construcciones clandestinas que suelen invadir
estos espacios.Esta situación tiene su origen en la ausencia de
un proyecto adecuado, por ejemplo la falta de espacios para el
estacionamiento de vehículos, los usuarios, ante esta carencia,
utilizan los espacios libres para la construcción de casillas
donde resguardar un bien tan preciado y cuidado como lo es el
automóvil.
En cuanto al equipamiento urbano encontramos dos situaciones: el
deterioro y la ausencia. En algunos casos la ausencia se ve
"justificada" por ser barrios de pocas viviendas, lo que no se
tiene es cuenta es que un conglomerado de estos barrios deja sin
equipamiento comunitario a un gran número de personas.
En casi todos los barrios el equipamiento y mobiliario urbano es
de construcción posterior al mismo, como por ejemplo los
paradores de colectivo cuya construcción muchas veces es
improvisada por los vecinos para protegerse del calor y las
lluvias.
En la actualidad ningún barrio posee papeleros ni basureros
públicos, lo que sumado a las malas costumbres, o falta de una
educación en sentido comunitario de la población da como
resultado un ambiente sucio y degradado.
Se vulneran además las especificaciones vigentes en cuanto a
espesores de chapa y conformación del doble contacto, secciones
mínimas de los tubos o escuadrías de las maderas etc. Es
frecuente también la aparición de orificios de desagote
obstruidos por mezcla, el incorrecto llenado de los marcos o el
deficiente masillado de las esquinas (las soldaduras no son
continuas dado el poco espesor de la chapa). Esto es aún más
conflictivo en el caso de los sistemas industrializados, donde
los paneles sandwich livianos facilitan el ingreso de agua al
estrato que actúa como aislante térmico que pierde así esa
propiedad y se degrada o destruye.
En relación con la carpintería de madera concretamente, se ha
observado la utilización de especies inadecuadas (generalmente
baratas) tanto en las hojas como en los marcos, o bien madera
verde sin tratamiento, con nudos o imperfecciones o directamente
no apta para la zona. En algunos casos se han utilizado puertas
placas al exterior que se han destruido al poco tiempo e
inclusive se han detectado casos en que las viviendas fueron
entregadas sin las carpinterías interiores.
Esta patología se produce en general en correspondencia con los
sectores donde existen puentes térmicos, tanto en muros como en
techos, aunque aparece en los primeros con mayor asiduidad por
ser allí precisamente donde generalmente resulta más difícil
eliminar los puentes térmicos.
La experiencia demuestra que en las variables y parámetros
convencionales que entran en el cálculo del puente térmico y en
la determinación de la ubicación del plano de condensación, se
suman otros factores cuya incidencia no registran las normas y
que además resultan difíciles de cuantificar y controlar, tales
como la frecuencia con que son ventilados los locales o la
cantidad de vapor generado por calefacción, cocción de alimentos,
etc. Lo cierto es que el problema de la existencia de hongos en
muchos casos es crítico y se acentúa y extiende con el paso del
tiempo, configurando ambientes decididamente insalubres.
Otra consecuencia de la condensación superficial está relacionada
con el ataque a elementos de chapa de hierro, sean estos perfiles
da apoyo de placas en cielorrasos suspendidos, bastidores de
paneles estructurales o no, tapajuntas, soleras, etc.,
observándose procesos progresivos de corrosión que en algunos
casos son incontrolables mediante procedimientos al alcance del
usuario.
En varios conjuntos se ha observado el empleo de soluciones de
techo complejas para este tipo de viviendas de interés social,
con quiebres de pendiente, combinación de sectores de techos
planos con otros inclinados, incluso a distinto nivel
configurando encuentros que no siempre están bien resueltos o que
en el mejor de los casos exigen un mantenimiento cuidadoso que
el usuario generalmente no puede realizar (canaletas sinuosas que
acumulan basura que obstruyen los desagües).
El caso de barrios que tienen cubierta de tejas con combinación
de distintas pendientes. Una vez detectado el problema
(penetración de agua de lluvia) y como los usuarios no la pueden
renovar totalmente, le dan una solución que no es la más adecuada
(recubrimiento con membrana) especialmente desde el punto de
vista estético. El problema se multiplica cuando se extiende a
todo el barrio.
Todos estos problemas generan serias consecuencias que afectan
la habitabilidad y durabilidad de las viviendas, donde los
cielorrasos se pudren por fallas en las cubiertas. Estas fallas
también posibilitan el ingreso de pequeños animales (roedores y
murciélagos) e insectos que por un lado aumentan el deterioro y
por otro disminuyen las condiciones de habitabilidad de las
viviendas.
Las deficiencias en la ejecución de las babetas, la utilización
de pendientes mínimas, el encuentro mal resuelto de materiales
distintos o la incorrecta ejecución de cargas perimetrales,
constituyen otras tantas situaciones que dan origen a estas
lesiones.
Los mayores y más frecuentes problemas se presentan con las
cubiertas asfálticas planas, con utilización de lana de vidrio
o techado son dos capas dispuestas en forma cruzada, previa
imprimación con asfalto. Este tratamiento de por si insuficiente
no es conveniente para nuestra zona, donde las altas temperaturas
provocan su ampollamiento, resecamiento y fisuración en unos
pocos años, lo que aparte se ve agravado por el régimen de
lluvias donde resulta más insuficiente aún.
Párrafo aparte merecen los conjuntos donde se han producido
voladuras de techo, que si bien son consecuencias de situaciones
especiales del clima no deja de ser un punto a tener en cuenta
ya que no siempre la solución que se adopta es la más conveniente
en cuanto al funcionamiento integral del sistema, en especial en
lo relativo a la vinculación entre cerramientos.
La explicación de este estado de cosas debe buscarse en la
ausencia da aleros y galerías, en la mala ubicación de las
aberturas y en el desaprovechamiento de las orientaciones más
convenientes. En las viviendas es poco menos que imposible por
el calor, permanecer en los dormitorios durante las horas pico,
con el agravante de que cualquier método de refrigeración
requiere de adicionales posibilidades económicas de los usuarios,
en la generalidad de los casos.
Súmese a ello que muchas veces se utilizan como único tratamiento
hidrófugo en los paramentos verticales exteriores, por lo que al
producirse esta patología aquel tratamiento desaparece.
Esta misma situación se produce en los barrios construidos con
sistemas tradicionales, donde se verifica la aparición de humedad
en general en las paredes exteriores por mala aislación, así como
también humedad ascendente ocasionada por fallas en la capa
aisladora (o por inexistencia de la misma).
En relación con los revestimientos, se observó en baños y
sobremesadas el desprendimiento de azulejos por incompatibilidad
ante efectos de dilatación entre el propio azulejo y la
superficie de asiento, cuando no por falta de material de asiento
o por pérdidas en las cañerías que degradan los materiales de
base.
Otro caso es el de la utilización de machimbres de madera de mala
calidad en aleros y superficies al exterior, que ante las
dificultades de mantenimiento por parte del usuario termina por
destruirse al poco tiempo. Igual suerte corren las cenefas de
madera blanda y verde o de aglomerado, que se pudren.
En cuanto a la utilización de cielorrasos suspendidos de placas
de materiales diversos apoyados en perfiles, solución ésta
bastante generalizada, se ha observado en varias oportunidades
que por el excesivo tamaño de las placas, por el escaso
desarrollo del ala de los perfiles, por deficiente fijación a la
estructura del techo que producen flexiones en las placas que
provocan su desacomodamiento y posterior caída, por el deterioro
que sufren por el ingreso de agua por fallas en el techo, con las
consecuencias que son de imaginar para el usuario.
Consideración aparte merece el tema de la pintura de paramentos
exteriores, los que casi nunca reciben mantenimiento, o la baja
calidad de pinturas con la que son entregadas las viviendas,
llegando a conformar con el paso de los años un paisaje urbano
de pobres características.
Actualmente la tendencia indica que se proyectan barrios más
pequeños tratando de incorporarlos a la trama urbana existente.
Si hay suficiente terreno se construye cada vivienda en su propio
lote y si la disponibilidad no es suficiente, se plantea la
construcción en bloque pero siempre tratando de recrear la
cuadrícula tradicional.
Una "solución" adoptada por los vecinos fue colocar portones
de reja cerrando el paso por estos pasos de servicio
En algunos casos los vecinos recurrieron al Municipio para
solicitarle les confeccionara un proyecto de cocheras. Este
proyecto no fue respetado porque el proyectista no captó la
demanda al proyectar cocheras abiertas y ubicadas a cierta
distancia de las viviendas delossolicitantes. Resultado, cada uno
lo hizo a su manera, cerradas y lo más cercano posible a su
vivienda.
Esta peatonal que se planteaba debía servir para el acceso de
ambulancias o del coche de bomberos. Las dimensiones que tienen
no permiten que ninguno de estos móviles pueda entrar.
Ante estos resultados, pareciera que para los usuarios de los
conjuntos habitacionales el problema ya no es la vivienda,
tampoco hacer reclamos por el diseño de los mismos o la calidad
constructiva a pesar del deterioro que se observa, si bien los
reconocen; parecería que lo que más les interesa y reclaman tiene
que ver con la carencia de infraestructura, seguridad más
relacionados a aspectos de nivel urbano.
Ahora, ¿cómo debemos los profesionales actuar frente a estas
conclusiones? ¿qué interpretación debemos darle? Existen dos
posibilidades:
Por un lado, interpretar textualmente los resultados de estas
encuestas y orientar nuestro trabajo hacia la demanda que
realizan: Buen diseño y funcionamiento de la infraestructura y
un proyecto urbano que responda a los requerimientos que
denuncian, sin profundizar en las necesidades individuales, lo
que derivaría sin duda en un parque haitacional mediocre en los
aspectos tecnológicos, constructivos y de diseño. No hace falta
detallar el impacto que podría llegar a tener si aplicamos esta
política a los nuevos conjuntos habitacionales.
Por otro, consideramos que las acciones que deben desprenderse
de la interpretación de los resultados de las encuestas distan
mucho de este tipo de accionar. Si bien en las sugerencias
predominan aspectos más vinculados al barrio que a la propia
vivienda, no significa que los usuarios ignoren la existencia de
estos (bien destacan los problemas acústicos, térmicos, de
humedad, etc.) sino que en muchos casos las acciones individuales
están supeditadas a factores económicos que los limitan y de
alguna manera se "rinden" a esta situación, en cambio los
aspectos de infraestructura y de organización funcional y diseño
del barrio, se vinculan con acciones oficiales ante las que
quieren y de alguna manera "exigen" (aunque sea en un
cuestionario) tener una respuesta acorde a las necesidades.
Por esto creemos que las intervenciones posibles a realizar en
estos conjuntos habitacionales deben ser tendientes a trabajos
integrales que contemplen todos los aspectos a fin de lograr una
mejora en la habitabilidad de estos conjuntos y calidad de vida
en de los usuarios de estas viviendas, tendencia que también
debería ser aplicable en los conjuntos habitacionales nuevos.
Fecha de referencia: 05-07-2002
| Boletín CF+S > 20 -- Vidas «tecnológicas». Ecos de Brasil... > http://habitat.aq.upm.es/boletin/n20/anhre.html |
Edita: Instituto Juan de Herrera. Av. Juan de Herrera 4. 28040 MADRID. ESPAÑA. ISSN: 1578-097X
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