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Edita: Instituto Juan de Herrera. Av. Juan de Herrera 4. 28040 MADRID. ESPAÑA. ISSN: 1578-097X
Intermediate Tecnology Development Group (ITDG) es una de las
ONGs especializadas en cooperación tecnológica más veteranas y
mayores del mundo. En este artículo, George Mc Robie nos narra
sus orígenes, su evolución y las ideas que inspiran a esta
organización.
Las deficiencias de las tecnologías de los países ricos se
hicieron evidentes al ponerlas en relación con las necesidades
y recursos de los países en vías de desarrollo. Schumacher fue
el primero en poner de manifiesto, a principios de los 60, el
papel crítico de la tecnología en el desarrollo económico.
Argumentaba que los países del Tercer Mundo estaban confiando
en las tecnologías de los países ricos con un riesgo: que las
industrias de los países ricos, de gran escala, intensivas en
capital y uso de recursos aumentarían más que resolver los
problemas de los países pobres. Estas tecnologías son
extraordinariamente inapropiadas porque:
Pensábamos que la ingeniería debería destinarse a la tarea de
crear o descubrir tecnologías de bajo coste: herramientas y
equipos que controlaran los pobres rurales y urbanos, que fueran
de su propiedad, y con los cuales pudieran salir ellos mismos de
su pobreza.
Nuestro propósito era demostrar que las tecnologías apropiadas
a las necesidades y recursos de los pobres en las áreas rurales
podían desarrollarse y utilizarse, y, ayudando a crear una red
internacional de organizaciones con las mismas ideas, cambiar el
énfasis de la ayuda y del desarrollo hacia una tecnología de
pequeña escala realmente capaz de introducir la industria en las
áreas rurales.
Al principio, y durante varios años, el Grupo no consiguió una
acogida muy calurosa en los países ricos ni en los pobres. Pero
luego, la estrategia convencional de desarrollo, basada en
grandes industrias de capital intensivo, empezó a ser puesta en
duda cada vez más por economistas y planificadores. A mediados
de los 70 la evidencia del fracaso de la estrategia de grandes
industrias se acompañó del reconocimiento creciente de que la
agricultura y las industrias locales de pequeña escala podrían
reducir los costes de transporte, frenar el crecimiento de las
ciudades, producir eficientemente bienes y servicios, y
constituirían la mejor manera de distribuir los ingresos.
El trasvase directo de tecnologías de los países ricos al Sur ya
ha hecho mucho daño a los intereses del pobre. Las ciudades que
crecen desmesuradamente (un crecimiento que está estrechamente
unido con el bajo precio del petróleo) continúan creciendo.
Mientras en 1950 sólo había seis ciudades con más de un millón
de habitantes en la próxima década habrá más de sesenta, según
previsiones de Naciones Unidas. Las previsiones referentes a las
reservas de alimentos y energía son sobrecogedoras, y las
perspectivas en cuanto al empleo no son mejores.
Dado que mucha gente pobre en el mundo se gana la vida trabajando
en pequeñas granjas, en pequeños negocios familiares, o como
artesanos, las tecnologías apropiadas a sus necesidades serán
generalmente pequeñas, relativamente simples, baratas (para ser
sostenibles), no violentas hacia la gente y el medio ambiente.
Pero la experiencia ha demostrado que no es suficiente cualquier
medio para producir y probar en el terreno tales tecnologías. El
desarrollo o adaptación de herramientas correctas es parte de un
paquete en el que se incluyen la identificación de las
necesidades específicas y los recursos de la comunidad; el
desarrollo de una tecnología que pueda solucionar sus necesidades
- que eleve sus ingresos a un nivel razonable; e introducir la
tecnología hasta las condiciones de uso. Obviamente, para ser
apropiada, la tecnología debería ser utilizada, mantenida y
producida localmente; debe ser manejada por sus usuarios, y ser
de su propiedad; y tener como resultado un incremento
significativo de sus ingresos netos (real o en dinero). Debe
utilizar el máximo de materiales y energía locales y renovables.
Debe ser fácilmente transferible utilizando recursos propios y
a través de mercados locales.
Hoy, gracias principalmente al trabajo del Grupo, las tecnologías
apropiadas están disponibles en una amplia gama de actividades
humanas, especialmente las relacionadas con necesidades humanas
básicas. Existen tecnologías de pequeña escala y bajo coste en
equipamiento de granjas y procesamiento de alimentos,
abastecimiento de agua, materiales de construcción, textiles,
manufacturas a pequeña escala, energía, transporte. Lo que está
en cuestión es que las elecciones de tecnología para todos los
fines prácticos ahora se pueden hacer con la participación de
todos. Cuando los ingenieros altamente cualificados se dedican
a desarrollar tecnologías ahorradoras de energía con capital de
pequeña escala pueden conseguir resultados destacables
[Carr, 1985].
La educación de los responsables políticos es un objetivo básico
de ITDG. Actualmente las comunidades locales no tienen opción de
elegir una tecnología. Las políticas de los gobiernos, los
acuerdos internacionales y la presión de las grandes empresas a
menudo ponen en una situación de desventaja a las personas
pobres. Poco pueden hacer si las grandes empresas agrícolas de
los países ricos controlan el abastecimiento de semillas; o si
se persuade a los gobiernos de los países pobres para construir
grandes presas en vez de sistemas hidraúlicos de pequeña escala
que benefician a las industrias y comunidades locales.
Nepal cambió recientemente su política energética hacia sistemas
hidraúlicos de pequeña escala. Esta opción de tecnología
apropiada había sido ignorada hasta que el Grupo pudo demostrar
lo contrario.
Hoy ITDG tiene un personal de alrededor de 400 personas; 300 de
ellas son ciudadanos de países en vías de desarrollo que trabajan
en las oficinas regionales o nacionales del Grupo. ITDG también
tiene tres empresas filiales; una es la Editorial ITDG, con 4.000
títulos, una librería en Londres y bibliotecas en países en vías
de desarrollo. Otra es IT Manufacturing en Zimbabwe, que
proporciona servicios de alquiler de herramientas para empresas
pequeñas. La tercera es IT Consultora, que realiza consultorías
con base comercial destinadas a industrias del gobierno,
asociaciones de voluntarios y organizaciones internacionales. El
año pasado facturó más de 300 millones de pesetas dentro de los
ingresos totales del Grupo, que fueron de casi 4.000 millones de
pesetas.
Uno de los encargos con mejor resultado de la Consultora IT es
una lámpara solar para uso doméstico que ha salido al mercado
recientemente (puede llegar a ser tan popular como el famoso
radio-despertador). Con inventos como éste, con el extenso
inventario de tecnologías apropiadas del Grupo y con su papel
firmemente establecido como defensor de las tecnologías
apropiadas - basado en un impresionante recorrido -, el Grupo
está ayudando a transformar el desarrollo sostenible de una
esperanza lejana en una prometedora realidad.
T. de Wilde, S. Schreurs, A. Richman (1991) Opening the Market
Place to Small Enterprise. (IT Publications, London) .
M. Carr (1985) The AT Reader. (IT Publications, London) .
Fecha de referencia: 12-06-2002
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