| Boletín CF+S > http://habitat.aq.upm.es/boletin/n16/lista.html |
Edita: Instituto Juan de Herrera. Av. Juan de Herrera 4. 28040 MADRID. ESPAÑA. ISSN: 1578-097X
Susan George, Anexo al Informe Lugano
Dar respuesta a esa pregunta puede entenderse como un sano
ejercicio científico: cuando se apuesta por encontrar la solución
en una hipótesis, el protocolo de Kioto en este caso, conviene
examinar con atención las hipótesis contrarias, aquellas que
niegan la hipótesis preferida. Repasemos para ello algunos
«datos».
A favor de esta hipótesis está el hecho de cómo ha ido variando
el «medio» del resto de la especie. La tendencia que se va
imponiendo para las personas, las comunidades o las naciones es
intentar aumentar la renta monetaria, la capacidad de compra, a
cualquier costo (incluyendo jornadas laborables desmesuradas, sin
parangón histórico); una «necesidad» espoleada por un previo
aumento del deseo de consumo de los objetos más variopintos
(muchas veces innecesarios); «deseo» específica y eficazmente
promovido por algunas de esas corporaciones multinacionales
(Hollywood, Disney,...) con influencia clara en todo el planeta.
De este modo, una parte creciente de la población, creyendo dar
«satisfacción» a sus «necesidades», entra a participar en el
afianzamiento de la espiral de consumo de recursos y de la
consiguiente emisión de contaminación que, según la hipótesis que
analizamos, sólo puede favorecer a esa hipotética nueva estirpe,
a la que esa mayoría de población no pertenece ni va a
pertenecer. Vemos pues que una buena parte de la especie humana
va poco a poco ayudando a cavar su propia tumba (aunque es el
«imperio» el que, como hemos visto, estaría «cargando» con la
mayor parte del trabajo). Este mecanismo podría aclarar cómo se
produjeron de manera eficiente aquellas otras extinciones en el
pasado: las variedades extinguidas ayudaron a su propia
extinción, lo que hizo posible el alumbramiento de una nueva
especie.
Si bien se mira, y siempre razonando hipotéticamente, la adopción
por los líderes de las naciones de menor talla militar de los
patrones de «crecimiento», «desarrollo», «trabajo»,
«competitividad», «democracia representativa», etc, contribuirían
a la difusión de esa sensación de «hacer lo debido para
merecerlo» del votante/consumidor, una vez que llega a serlo,
sensación absolutamente imprescindible para que continúe siéndolo
(incluso a pesar de las inequívocas señales que, al respecto, le
envíe el ambiente circundante).
Si es que esta hipótesis fuera adecuada, la «oposición» a la
nueva estirpe (de ser posible) debería, paradójicamente, tomar
buena nota de la «posición» de George W. Bush: lejos de insistir
en instrumentos tales como el protocolo de Kioto, los distintos
foros internacionales post-Rio, las políticas nacionales,
estatales y locales a que dieron lugar, instrumentos todos
dedicados a hacer «sostenible» el «desarrollo», el «crecimiento»,
el «trabajo», etc, la «oposición» debería centrarse en ver como
desentenderse de esa tendencia hacia la espiral
producción/consumo, sin distraerse con cualquier otra
consideración. Es decir, «desconectar» radicalmente su «medio»
de la influencia de la nueva estirpe y del «patrón dominante» que
difunde. Para esa labor casi no quedaría ya otro medio que «dar
ejemplo», habida cuenta de que los medios comunes habrían sido
adoptados para la difusión del «patrón dominante». En todo caso,
la «oposición» habría de ser al primer ejército del planeta y a
sus mejores empresas transnacionales. Difícil.[2]
Tenga o no tenga razón George W. Bush, sea convincente o no esta
hipótesis/ficción que hemos analizado hasta aquí, en este boletín
hemos dado salida a trabajos y artículos que llegados a nuestra
redacción esperaban ver la luz. No se trata, por tanto, de un
monográfico a la manera usual del Boletín CF+S: los temas son
diversos, como diversas son las aproximaciones a cada tema
tratado. En todo caso, creo que puede entreverse un hilo
conductor común a todos ellos: las situaciones narradas, los
métodos empleados, las maneras de ver, podrían servir para tomar
ejemplo (tenga o no razón, insisto una vez más). En este orden,
los contenidos de las secciones Cartas, Libros o En la red,
contienen también un buen número de ejemplos dignos de
consideración.
Fecha de referencia: 01-06-2001
| Boletín CF+S > http://habitat.aq.upm.es/boletin/n16/lista.html |
Edita: Instituto Juan de Herrera. Av. Juan de Herrera 4. 28040 MADRID. ESPAÑA. ISSN: 1578-097X
Ciudades para un Futuro más Sostenible
Búsqueda |
Buenas Prácticas |
Documentos |
Boletín CF+S |
Novedades |
Convocatorias |
Sobre la Biblioteca |
Buzón/Mailbox
Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid
—
Universidad Politécnica de Madrid
—
Ministerio de Fomento
Grupo de Investigación en Arquitectura, Urbanismo y Sostenibilidad
Departamento de Estructuras de Edificación
—
Departamento de Urbanística y Ordenación del Territorio