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Edita: Instituto Juan de Herrera. Av. Juan de Herrera 4. 28040 MADRID. ESPAÑA. ISSN: 1578-097X
Isabela Velázquez Valoria
Gea 21
Madrid, 17 de octubre de 2000
En todos los documentos normativos sobre planeamiento se
establece que la redacción de los documentos urbanísticos debe
hacerse de modo que se cuente con la opinión de ciudadanos y
afectados a lo largo del proceso de redacción. Sin embargo en la
práctica lo que ocurre es que, a través de los mecanismos de
exposición pública y recepción de sugerencias y alegaciones, no
se recogen realmente las opiniones y pulsiones de la mayoría de
los ciudadanos respecto al modelo de ciudad que ellos desean. Son
mecanismos muy imperfectos, poco eficaces y que generalmente
sirven casi en exclusiva a aquellos que tienen intereses
concretos como propietarios de suelo o a aquellos que se ven
afectados por los cambios propuestos en el Plan.
Por otra parte, los vientos que soplan en las instancias europeas
cada vez le dan más importancia a la participación de "todos" los
agentes sociales y económicos en la definición y gestión de los
problemas urbanos. El programa Urban de intervención en
regeneración de barrios en crisis considera como factor
fundamental para la concesión de los fondos europeos la
existencia de una amplia red de asociaciones sociales de todo
tipo, coherente con los objetivos del proyecto, que le de
profundidad y conocimiento real de los problemas a los
planteamientos iniciales, apoye el desarrollo del proyecto y
garantice la continuidad de su impacto a largo plazo. Es sólo un
ejemplo: esta exigencia de contar con todas las fuerzas sociales
en el desarrollo de proyectos urbanos y de planificación se
extiende a la mayoría de los proyectos apoyados por la Unión
Europea y a buena parte de la gestión más innovadora y coherente
también en nuestro país (véase como ejemplo, la gestión de los
Parques Naturales...).
En los últimos documentos europeos sobre políticas urbanas, el
tema de la participación se repite como uno de los ejes
transversales de todo planteamiento: el documento de 1997 «Hacia
una política urbana» lo recogía de esta manera. La Iniciativa de
intercambio Urbano, liderada sucesivamente por Reino Unido,
Austria, Alemania y Finlandia, le da especial importancia a la
participación en cada uno de los temas elegidos para la
presentación de Buenas Prácticas. En el documento de Viena de
octubre del 99, que constituye la actual posición comunitaria,
«Marco de Actuación para un Desarrollo Urbano Sostenible» se
estructuran sus propuestas en cuatro grandes líneas de acción,
de las que la primera sería: el Buen Gobierno y la Participación
de los Ciudadanos[2].
Otras instancias internacionales, como Naciones Unidas, exige
como condición para la concesión de menciones como en el
concurso mundial de Buenas Prácticas Urbanas, el aval de una
serie pertinente de asociaciones de base y otros agentes en
colaboración en el desarrollo de una intervención urbana, para
tener garantías de aceptación de los procesos por parte de la
población.
El primer documento reseñado, «Hacia una Política Urbana», que
inicia esta línea de propuestas, fue debatido en unas reuniones
amplias convocadas por la Unidad de Desarrollo Espacial del
Ministerio de Medio Ambiente, a las que asistieron representantes
de las autoridades locales y regionales, de asociaciones
vecinales, profesionales, ecologistas, universidades y agentes
económicos. El tema de la participación, además de ser el que
reunió menor asistencia por parte de los responsables políticos,
fue el que generó menor consenso sobre las posibles medidas a
tomar y perspectivas de futuro.
Todo esto para concluir que hace falta andar mucho camino aún
para conseguir que la participación aporte a los procesos de
planificación urbanística en España todo lo que en realidad se
espera de ella. Para conseguirlo hay que emplear esfuerzo y
dedicación en elaborar métodos que transformen los procesos
participativos actuales, muy imperfectos y centrados sólo en
sectores otra vez minoritarios de la población, en experiencias
ricas, eficaces, agradables para la gente que participa en ellos
y con consecuencias reales en la marcha de los procesos.
Como ejemplo de los esfuerzos que se vienen realizando en
diversas experiencias pioneras, se presentará el caso del barrio
de Trinitat Nova en Barcelona, en el que se está produciendo un
proceso de participación en profundidad de todos los sectores de
ciudadanía en colaboración con las instituciones responsables
(Generalitat de Catalunya y Ayuntamiento de Barcelona) en la
definición de un nuevo barrio, a raíz de un proceso de
remodelación debido a las malas condiciones físicas de un barrio
de vivienda social, afectado por problemas de aluminosis. En este
caso, los ciudadanos no son consultados a posteriori sobre los
planes urbanísticos redactados por los servicios técnicos de la
administración: los vecinos están participando en un amplio
proceso educativo-participativo en el que han elaborado el
diagnóstico inicial sobre el barrio y sus problemas; han definido
el barrio que quieren conseguir para el futuro (un 'ecobarrio'
basado en la sostenibilidad urbana como idea-fuerza), están
trabajando en proyectos puntuales que doten de calidad y
diversidad a su entorno urbano y negocian en tres comisiones
(urbanística, política y económica) con las otras dos
administraciones responsables del planeamiento y de la
construcción de las viviendas, todas y cada una de las fases del
proceso que llevará a la renovación del barrio.
El barrio de Trinitat Nova es un producto de la construcción
precipitada de bloques de vivienda en los alrededores de la
ciudad para hacer frente a la emigración laboral a Barcelona en
los años 50 y 60. Actualmente concentra graves problemas
urbanísticos relacionados con este origen, junto a los problemas
sociales y económicos de una población de escasos recursos
económicos. Parte de las construcciones se han visto afectadas
por la aluminosis y carbonatosis y están en estado de ruina, por
lo que deben ser sustituidas urgentemente.
La Asociación de Vecinos ha aprovechado este momento de
renovación urbana para impulsar un proceso de renovación y mejora
general del barrio, con participación de todos los vecinos
incluidos en un proceso muy elaborado de sensibilización y
reivindicación, que se desarrolla bajo la forma de un Plan
Comunitario desde 1996. La negociación con las administraciones
implicadas tiene por objeto que el derribo y reconstrucción de
los bloques afectados por la aluminosis no sea la única actuación
en un barrio que necesita una intervención integrada, con
actuaciones en muchos sentidos y que incorpore la visión de los
vecinos, a través de un proceso participativo.
Sintéticamente, se trata de un barrio de 12.000 vecinos con una
extensión de 55 Ha, situado sobre el extremo Norte de Barcelona,
en las faldas de la montaña de Collserolla, limitado al sur por
la gran vía de acceso Meridiana y al Oeste por la Vía Favencia.
El barrio se sitúa junto al nudo de la Trinitat, que lo separa
de Trinitat Vella. Pertenece a Nou Barris, uno de los 10
distritos de Barcelona, el que agrupa a los sectores populares
de la ciudad. Más allá de Trinitat Nova, en las laderas de
Collserolla quedan los barrios de Torre Baró, Roquetas y
Prosperitat con problemas urbanísticos y sociales similares o
quizá más graves, por ejemplo con una mayor proporción de casas
autoconstruídas que la zona de este proyecto. Trinitat Nova se
compone de diversos conjuntos de bloques aislados de vivienda
social dispuestos sin ningún tipo de planeamiento previo sobre
antiguas zonas agrícolas en los alrededores de la ciudad. Los
bloques de viviendas se levantaron aceleradamente para alojar a
la gran avalancha de inmigrantes (andaluces, castellanos ...) que
llegan a Barcelona en los años 50 atraídos por la posibilidad de
conseguir empleo en el sector industrial en desarrollo en
aquellos años.
La topografía es difícil. Estos barrios se desarrollan sobre las
cuestas de las colinas de Trinitat, Roquetas... y el sistema de
torrentes que va a desembocar en el río Besós. Los desniveles y
cuestas pronunciadas caracterizan sus calles y espacios
interbloques.
El barrio inicial no tiene industria, comercio ni ninguna otra
actividad, sólo pisos en bloques de viviendas. El elemento de
identidad de esta zona, si es que se puede hablar de alguno, es
estar situado junto a las infraestructuras de abastecimiento de
agua y energía para toda la ciudad. Durante algunas décadas,
Trinitat Nova era la puerta de entrada de Barcelona del
suministro de agua y, en menor proporción, de electricidad. Las
instalaciones abandonadas de la Compañía de Aguas y los depósitos
aún permanecen en las zonas contigüas a Trinitat. Las torres de
alta tensión conviven con las zonas construidas.
El conjunto resultante se genera en la yuxtaposición de bloques
elevados por diversas instituciones, que actúan
descoordinadamente y sin tener en cuenta en lo más mínimo las
determinaciones del Plan Comarcal vigente en ese momento:
Una vez construidos la mayoría de los bloques, el Ayuntamiento
inicia un proceso de legalización, que comienza en 1957 con un
intento de Plan Parcial, que queda inmediatamente superado,
cuando se retoma la construcción de la última promoción de
viviendas. La presión vecinal impone un Concurso de Ideas para
hacer frente al planeamiento del barrio. El proyecto ganador es
netamente especulativo, por lo que es rechazado por los vecinos:
se transforma en un ante-proyecto, pasa a la figura de Plan
Especial y finalmente es archivado sin mayores consecuencias.
El Plan General Metropolitano (PGM) de 1975 fija unos estándares
de equipamientos y zonas verdes, que no se construyen hasta
muchos años después: a petición de los vecinos, el mercado y las
escuelas; en 1983 el Parque y los campos de fútbol; prácticamente
en los 90 el CAP de salud. Por otra parte, el PGM ubica en esta
zona un par de vías rápidas que afectan gravemente a la
estructura existente. Las instalaciones de la Compañía de las
Aguas se califican como Servicios Técnicos y las laderas de
Collserolla como Parque Forestal.
Tras algunas intervenciones de mejora urbana, en 1997 se funda
la sociedad PRONOBA (Pro Nou Barris) de gestión municipal que
elabora un estudio y diagnóstico del barrio. Se detecta el
problema de la aluminosis y la carbonatosis, en un estadio de
gravedad que hace necesaria una intervención en profundidad.
El ayuntamiento redacta unas bases de planeamiento en 1998, y
acorde con las propuestas de este documento propone una
modificación del PGM, que, en lo sustancial, libera al barrio de
la carga de las dos vías rápidas, considerando que el cierre de
la Ronda de Dalt es la culminación del proceso de estructuración
de la red viaria de Barcelona en este cuadrante; aumenta la
edificabillidad de 1,465 m2h/m2 a 1,607 m2h/m2 con el objeto de
obtener algo más de margen para la sustitución de las viviendas
que se encuentran bajo una calificación de Remodelación y
aumenta la superficie del Parque, así como la de equipamientos
locales. La tipología propuesta es de PB+5 como modelo general.
Las competencias sobre el patrimonio edificado son diversas: el
patrimonio proveniente de instituciones nacionales pasa a
competencia de ADIGSA, las viviendas del PMV (PMH) siguen bajo
la competencia municipal. Ambas instituciones llegaron a un
acuerdo por el que el Ayuntamiento se responsabiliza del
planeamiento necesario para el proceso de remodelación, mientras
que el INCASOL (Generalitat de Catalunya) es el organismo
encargado de la construcción de las nuevas viviendas.
En 1999, llega el metro con una buena conexión con el centro de
la ciudad, y comienzan las obras para la llegada de una segunda
línea de trazado más circular. Se estudia la implantación de un
tranvía ligero para servicio de las zonas más alejadas, que haría
de Trinitat Nova un punto importante de intercambio para esta
zona de la ciudad.
El proceso de participación en Trinitat Nova ha sido durante
estos años un laboratorio de ensayo de diversas metodologías
participativas, un proceso creativo del que sus protagonistas,
técnicos y ciudadanos, han ido aprendiendo y que ha ido mejorando
gradualmente.
El proceso comienza en 1996, a iniciativa de la AA.VV. de
Trinitat Nova, que, en esos momentos, era una organización
debilitada y compuesta por una afiliación tan envejecida como el
propio barrio. La autocrítica vecinal genera el interés por
dinámicas de participación que sean efectivas para hacer frente
a los problemas del barrio y consigan implicar a mucha más gente
(a los jóvenes, a las mujeres..) en los problemas cotidianos y
los que se plantearían en la necesaria transformación del barrio.
No obstante, la asociación contaba con una importante tradición
organizativa y de lucha vecinal con muchos éxitos en sus espaldas
y notable credibilidad.
De este modo, la Asociación de Vecinos se puso en contacto con
el sociólogo Marco Marchioni, impulsor de procesos de
investigación participativa en Italia y en España que, junto con
un comprometido equipo trabajando en el barrio[3] propone el
desarrollo de un Plan Comunitario para encauzar la participación
ciudadana de cara a conseguir una mejor calidad de vida en el
barrio de Trinitat Nova. El documento base redactado por
Marchioni consta de una reflexión sobre los siguientes temas:
También fue el motor de arranque de una revitalización del
tejido asociativo, que generó parte de las organizaciones que
actualmente funcionan en Trinitat: la Escuela Activa de Madres
y Padres (AMPA), una escuela infantil, el Comité Técnico....
El Comité Técnico es un mecanismo que agrupa y ayuda a
coordinarse a los responsables de los servicios sociales que
tiene el barrio como ámbito de influencia ( servicios de salud,
educación a todos los niveles, empleo, asistencia social,
policía). Está compuesto por más de 20 profesionales de diversos
servicios, adscritos a varias administraciones públicas. El
objetivo de sus reuniones periódicas es intercambiar información
sobre los problemas, las necesidades o las actividades que tienen
lugar en el barrio, incidiendo especialmente en las posibilidades
de coordinación entre ellos para favorecer sinergias positivas
para los vecinos del barrio. Estas reuniones también sirven para
facilitar que las personas a cargo de los servicios sociales en
el barrio puedan conocer y participar activamente en todos los
proyectos que tienen lugar en el barrio, los proyectos que tienen
lugar en el proceso del Plan Comunitario, y, por supuesto,
aquellos relacionados con la propuesta urbanística.
La Encuesta vecinal: cuando se planteó la necesidad de emprender
una Remodelación del barrio, el primer problema que el Plan
Comunitario enfrentó fue la absoluta falta de información sobre
la situación de las familias en relación con la vivienda,
imprescindible para poder comenzar a negociar los acuerdos
económicos iniciales. La AAVV optó por hacerse cargo de una
encuesta que proporcionara los primeros datos, contando con la
colaboración de un sociólogo especializado como asesor. Los
vecinos del Grupo de Remodelación, uno de los equipos de trabajo
que se enmarcan en el Plan Comunitario, se hicieron cargo de
pasar la encuesta a sus vecinos, situación que aprovecharon para
recoger y ofrecer información a un gran número de gente. También
solicitaban a los propios vecinos su colaboración con 200 ptas,
que se emplearon para cubrir los gastos profesionales del
trabajo. La encuesta fue un éxito, con un 75% de respuestas y muy
buena actitud ante el hecho de la financiación colectiva de esta
actividad.
El Plan Comunitario (PC) y su desarrollo ha sido factible gracias
al trabajo continuado de un equipo reducido de personas, en
contacto permanente desde 1996 con los vecinos del barrio: el
Equipo Comunitario, que ha estado financiado desde distintos
departamentos regionales y municipales[4]. Este equipo de tres
personas de media, ha venido trabajando con especial eficacia y
dedicación exhaustiva desde la AA.VV., con apoyos puntuales, en
los siguientes temas:
Área de la organización comunitaria: organización de los recursos
públicos, privados y voluntarios de tipo institucional o formal:
coordinación, programación y planificación. Por ejemplo, la
constitución del Comité Técnico. Coordinar y programar las
actividades y acciones de los diferentes grupos activos. De este
modo los ciudadanos participan periódicamente en talleres,
grupos, reuniones técnicas, con un número de personas que se
suele acercar a las 400 como media a lo largo del proceso.
Área de desarrollo comunitario: potenciamiento y desarrollo del
«tejido social de la comunidad». Dinamizar la vida asociativa del
barrio, ayudando a crear o revitalizar grupos activos o
asociaciones en aquellos sectores de la ciudadanía en los que
este tejido tenía una mayor debilidad y proponiendo actividades
para implicar activamente a la mayor cantidad de ciudadanos. El
trabajo se realiza mediante la utilización de numerosas técnicas
o instrumentos metodológicos para ayudar a facilitar este
proceso.
Área del conocimiento y del estudio: desde la investigación
teórica, pero tambien 'escuchando a la comunidad'. Como
resultado, se han puesto en marcha actividades o procesos como
el Proyecto educativo de barrio o la propuesta urbanística para
enfrentar problemas específicos del barrio.
Función informativa del propio proceso al interior y al exterior:
Informar a la población del barrio en primer lugar y a aquellos
grupos implicados en el proceso: administración, fuerzas
políticas, técnicos afines, opinión pública, etc. Ello se ha
hecho a través de diferentes métodos: los Cuadernos de
Participación (una publicación periódica con las novedades en el
proceso para distribuir a todos los vecinos y grupos de apoyo),
la publicación y difusión de los documentos esenciales (documento
resumen del taller EASW con más de 2000 ejemplares; Projecte
Trinitat in-Nova...) o la colaboración en un programa informativo
de TV3, realizado para el programa Gran Angular, de media hora
de duración sobre el proceso participativo en Trinitat Nova, que
se proyecto en la televisión regional en abril de 2000.
Documentación del proceso: llevando actas y redactando informes
sobre cada uno de los pasos a dar. Este material es fundamental
para poder realizar la importante labor de información explicada
en el anterior punto.
En el verano de 1999, tras un primer acuerdo previo económico
entre vecinos y administraciones, comienza el proceso urbanístico
con un compromiso verbal de colaboración y participación
vecinal, pero con hechos en sentido contrario.
El Ayuntamiento de Barcelona y el Instituto Català del Sol
convocaron un primer concurso de ideas para la remodelación de
una parte del barrio. No se dio ninguna opción a los vecinos a
participar ni en las bases del concurso ni en la selección de los
ganadores. La administración se desmarcaba del proceso de
participación. Era necesaria una prueba de que los vecinos tenían
ideas claras respecto al futuro del barrio: abrir un espacio de
diálogo.
La respuesta de la AAVV fue organizar su propio «concurso de
ideas»: un taller de participación para definir la visión futura
del barrio tal y como los vecinos, técnicos, comerciantes e
incluso políticos, lo veían. Para ello se empleó una metodología
de participación llamada EASW, desarrollada por la Unión Europea
a partir de instrumentos de participación usados en países
nórdicos, que garantiza que todo tipo de personas puedan discutir
en profundidad y en pie de igualdad las ideas de futuro que cada
uno tiene y seleccionar las que más consenso obtengan entre los
participantes.
De este modo, se apoyaba el proyecto educativo del barrio,
centrándolo en estos momentos en los aspectos urbanísticos, que
son los que más preocupan al barrio.
El concurso dió lugar a una propuesta arquitectónica que los
vecinos rechazaron al no corresponder a ninguna de sus
necesidades y deseos. Su coste se acercó a los 10 millones. El
taller de participación dio lugar a unas bases claras de lo que
los vecinos quieren para su barrio, que ahora se están
desarrollando. Su coste a pesar de realizarse dentro del mayor
rigor metodológico, no superó las 500.000 ptas. gracias a la
participación voluntaria de muchas personas.
En base a los resultados del taller se comenzó a elaborar por
parte de un equipo técnico[6] un documento de bases para el
planeamiento urbanístico sostenible del nuevo barrio: este
documento es el titulado «Trinitat in-Nova» del que se resumen
a continuación algunos de los temas tratados.
El proyecto Trinitat in-Nova comprende:
| Trinitat inNova | Inserci ón en la ciudad | Modelo de ecobarrio | Metabolismo urbano | |||||||||
| Los vecino s | Usos | Espa cios públ icos | La natur aleza en la ciuda d | Edifi cació n | Mater iales | Tran spor te | Agu a | Ene rgí a | Resi duos | |||
| Criterio s | Básicos | |||||||||||
| Generales | ||||||||||||
| Objetivo s | Sociales | |||||||||||
| Ambiental es | ||||||||||||
| Problemas | ||||||||||||
| Oportunidades | ||||||||||||
| Recomendaciones | ||||||||||||
| Indicadores | ||||||||||||
| Casos relacionados | ||||||||||||
| Agentes y contactos | ||||||||||||
Ejemplo: Resumen de los criterios básicos de intervención:
| 1.Criterios básicos | ||
| Inserción en la ciudad | La ciudad como sistema interconectado | |
|
Modelo de ecobarrio |
Los vecinos | Participación en la gestión |
| Usos | Mezcla y diversificación de usos | |
| Espacios públicos | El espacio público como lugar de la vida ciudadana | |
| La naturaleza en la ciudad | La ciudad como ecosistema | |
| Edificación | Habitabilidad y adecuación bioclimática | |
| Materiales | Durabilidad, reciclabilidad y bajo impacto | |
|
Metabolismo urbano |
Transporte | Movilidad sostenible |
| Agua | Recurso global escaso y elemento de calidad urbana | |
| Energía | Más calidad con menos energía | |
| Residuos | Los residuos como problema y como recurso | |
El resultado del segundo concurso tampoco ha sido muy
satisfactorio, incluyendo únicamente en su diseño algún aspecto
puntual como motivo de diseño ( en concreto, la relación con la
montaña de Collserolla), pero olvidando otros aspectos muy
importantes como la adecuación climática de las viviendas o el
carácter de eje cívico de las principales calles. El anteproyecto
ganador está en fase de discusión con comisiones negociadoras de
los vecinos para adaptarlo a las determinaciones explícitas en
las demandas vecinales.
El planeamiento se inicia también en la primavera de 2000, con
un encargo del Ayuntamiento a un equipo externo. Parece que se
ha conseguido que las líneas básicas de planeamiento sean tenidas
en cuenta en la redacción de este Plan Especial, así como que se
emprendan estudios complementarios en temas cruciales para dar
al barrio un carácter de ecobarrio que se unificarán con el
planeamiento antes de la fase de aprobación definitiva.
Los temas urgentes de recualificación del espacio público en las
zonas que no iban a estar afectadas por la renovación de
viviendas se decidió incluirlas en un proceso paralelo de
participación, que denominamos 'microurbanismo participativo'.
Manzana a manzana se ha realizado un proceso de encuesta pública
en el que se ha escuchado a los vecinos su opinión sobre los
problemas del espacio comunitario en el entorno de sus
viviendas. Con esta información, la arquitecta Isabel Martínez
Stolke ha elaborado un documento destinado a la intervención
urgente en los puntos más claros de mejora urbana.
El proceso de urbanización está siendo negociado por la
Asociación de Vecinos, a través del Plan comunitario y por las
dos administraciones implicadas: El Ayuntamiento de Barcelona
(Departamento de Urbanismo, Distrito de Nou Barris,..) y la
Generalitat de Catalunya (INCASOL); para ello se han creado tres
comisiones: política, económica y urbanística.
La comisión urbanística es la que mejor está funcionando: ha
llegado a los acuerdos especificados en el apartado anterior y
mantiene fructíferas reuniones sobre todos los temas relativos
al planeamiento y a la construcción de las viviendas, así como
a la mejora general del barrio.
Por otra parte, las ideas de los vecinos que se priorizaron en
el taller de futuro EASW se van desarrollando en paralelo a los
procesos urbanísticos:
Se está estudiando la recuperación de las instalaciones
abandonadas de la Compañía de las Aguas para la creación de un
Museo del Agua en la Ciudad, que, junto con un espacio
demostrativo sobre la gestión sostenible del agua, que sería el
propio diseño del barrio, constituyese un equipamiento de
referencia a nivel metropolitano que ayudase a recuperar una
identidad de Trinitat Nova dentro de la ciudad.
En colaboración con el Patronato de la Sierra de Collserolla, se
está avanzando en la realización de un proyecto de conexión de
las zonas -verdes de esta montaña con el barrio, de modo que
Trinitat Nova pueda disfrutar de su proximidad, como espacio de
ocio y disfrute del barrio, y que también se convierta en una de
las puertas de Collserolla para el resto de Barcelona.
El departamento de Medio Ambiente de la Generalitat se ha
comprometido a colaborar en estos dos proyectos, así como en el
seguimiento y evaluación de la construcción que se emprenda en
el barrio renovado, para comprobar que se adecúa a los criterios
de ahorro energético y calidad ambiental.
El Plan Comunitario ha decidido apoyar la creación de una Agencia
de Desarrollo Local que empiece a estudiar en profundidad las
condiciones para mejorar el empleo y la economía del barrio. Para
ello se propone estudiar posibilidades de formación, orientación
y apoyo al empleo en los siguientes yacimientos de empleo:
gestión del agua, gestión de equipamientos deportivos y
culturales, construcción sostenible y servicios de proximidad.
El documento de intervención en microurbanismo se ha presentado
a la administración para ser incluido en las previsiones
presupuestarias del distrito de Nou Barris.
Más información sobre este proceso:
En Internet:
Tatjer MirLa M. (1995) Trinitat Nova: Els Barris d'Adigsa
n. 30 (Ed. Generalitat de Catalunya. Departament de Benestar
Social. ADIGSA)
Huertas J.M. y Fabré J. (1991) Nou Barris: la penúltima
Barcelona
Huertas J.M. y Andreu M. (1997) Barcelona en lluita: el
moviment urbá 1965-1996 (FAVB)
AA.VV. (1965) Cuadernos de Arquitectura y Urbanismo n.
60
Marchioni M. (1996) Reflexiones y propuestas para un
programa de desarrollo social y comunitario en Trinitat Nova
Equipo Comunitario (1997) Diagnóstico Comunitario de la
Trinitat Nova
AA.VV. (1999) Trinitat Nova: ¿Un futuro sostenible?
(Conclusiones del Taller EASW)
Domingo M., García T., Céspedes A. y Rebollo O. (2000)
Trinitat in-Nova: Per un nou barri sostenible. Innovació,
desenvolupament local i benestar social en equilibri amb el medi
ambient (bajo la dirección del AAVV y el patrocinio de la
Federació d'Associacions de Veïns d'Habitatge Social de
Catalunya)
AA.VV. (2000) Cuadernos de participación «Trinitat
in-Nova» n. 1, 2 y 3
AAVV Trinitat Nova -Pla Comunitari
Pedrosa 21
08033 Barcelona
Tel: 93 3538844
E-mail: avtrini@teleline.es
Fecha de referencia: 14-03-2001
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