Planificación estratégica: plan de viviendas bioclimáticas de Navarra
La matriz bioclimática como metodología de actuación. Ejemplos de
aplicaciones en Navarra.
Manuel Enríquez Jiménez,
Javier Barcos Berruezo.
Pamplona (España), octubre de 2000.
"Los edificios particulares estarán bien dispuestos si desde el
principio se han tenido en cuenta la orientación y el clima..."
Vitrubio (Año 25 a. C.) Diez Libros de Arquitectura
¿Por qué? Análisis general del contexto en lo referente a la
construcción bioclimática. Escenario y evolución.
La preocupación de nuestra sociedad por los efectos de nuestras
acciones sobre el medio ambiente es ahora patente. La situación de
crisis ambiental, manifestada a escala global, comienza a ser
objeto de atención en distintos ámbitos.
La edificación, en su conjunto, "representa el 42% del consumo de
energía de la Unión Europea, con un crecimiento promedio previsto
del 1,5% anual"[1]. Sin necesidad de dar más cifras se puede
comprobar que el desarrollo de la edificación sostenible,
denominación sinónima de vivienda respetuosa con el medio ambiente,
se ha de convertir en un tema prioritario. Esta afirmación se ha
visto refrendada en el Tratado de la Unión Europea, en el que se
añade, entre los objetivos de la Comunidad, "un crecimiento
sostenible y no inflacionista que respete el medio ambiente"[2].
España refleja en este tema, como en otros, su incorporación tardía
a la Comunidad Europea y su área de influencia socioeconómica, y
esto se nota, más que en el cuerpo normativo del país, en la poca
presencia de hábitos y actitudes sostenibles en el sector de la
construcción. Si comparamos los indicadores medioambientales,
España no ocupa un puesto aventajado con respecto a la media
europea, como puede verse en los datos estadísticos de la oficina
comunitaria Eurosat: "mientras las emisiones de dióxido de carbono
han aumentado un 1,7% en el conjunto europeo, en España el
incremento es del 6,5%, lo que supone que ha contribuído con un 8%
al total de la Unión"[3]. Dentro de ella existen desfases entre las
diferentes comunidades autónomas, ya que algunas están
prácticamente por encima de la media europea, con legislaciones
sobre productos, residuos, etc. equiparable a las de los países del
Norte Europeo; en cambio en otras, estos temas están en fase de
desarrollo inicial. Aunque prácticamente la totalidad de las
comunidades han desarrollado algún tipo de normativa legal al
respecto hay que resaltar la Comunidad Foral de Navarra es pionera,
dentro del Estado, en la redacción de un Plan de Viviendas
Bioclimáticas, y que ya ha provocado el interés de otras
comunidades en conocerlo y establecer planes análogos en sus
ámbitos correspondientes.
Plan de viviendas bioclimaticas de Navarra
Con fecha de diciembre de 1997 el Gobierno de Navarra comunicó la
iniciativa de promocionar la Urbanización Bioclimática de Zolina,
próxima a Pamplona, con el objetivo de construir un nuevo modelo
urbano, alternativo a los modelos predominantes actualmente, que
actuara como banco de pruebas de la denominada construcción
bioclimática, así como efecto escaparate, demostrativo e inductor,
de futuras realizaciones. Esta iniciativa produce un debate y una
concienciación sobre la necesidad de planificación, en el ámbito de
la Comunidad Foral, de un modelo bioclimático, y como efecto, con
fecha 8 de abril de 1998 el Parlamento de Navarra aprobó instar al
Gobierno Foral la remisión de un plan referido a la promoción de
viviendas bioclimáticas: "un plan, dirigido a toda la Comunidad
Foral que impulse y desarrolle la construcción bioclimática de
viviendas y edificaciones, y [la utilización] de energías
provenientes de fuentes renovables"[4]. Durante el año 1998 y el
primer trimestre de 1999 coordinamos y colaboramos en la redacción
del citado Plan de Viviendas Bioclimáticas de Navarra, bajo la
dirección del Departamento de Ordenación del Territorio, Vivienda
y Medio Ambiente, aprobándose por el Gobierno de Navarra en abril
de 1999. El período electoral que tuvo lugar durante ese mismo
verano imposibilitó la aprobación definitiva del mismo por parte
del Parlamento de Navarra, encontrándose actualmente en estudio y
revisión para poder ser integrado dentro del futuro Plan de
Viviendas Foral. Este Plan pretendía establecer un marco general de
actuaciones encaminadas al aumento del número de viviendas
bioclimáticas de nuestra comunidad. Es un documento programático,
que define los principios, las prioridades y los criterios que
deben guiar las actuaciones para mejorar y aumentar la construcción
bioclimática. Un documento abierto, basado un una
"retroalimentación" permanente que posibilite el desarrollo de un
proceso, hasta la fecha, incipiente.
El Plan de Viviendas Bioclimáticas de Navarra se articula en los
siguientes apartados:
- Conceptos. Vivienda bioclimática: definición de los conceptos
básicos de la denominada construcción bioclimática. Concreción de
los aspectos fundamentales que la componen.
- Diagnóstico de situación. Principal problemática: análisis
general del contexto en lo referente a la construcción
bioclimática. Principales problemáticas. Escenario y evolución.
- Objetivos. Plan de viviendas bioclimáticas: relación de objetivos
perseguidos por el Plan de Viviendas Bioclimáticas, con referencia
a los conceptos básicos de la arquitectura bioclimática.
- Líneas de actuación. Acciones: líneas de actuación y acciones
para cumplir los objetivos propuestos en el Plan.
- Cronograma. Gestión y evaluación del plan: plan de aplicación de
las líneas de actuación y medidas propuestas. Gestión y evaluación
económica de las mismas.
¿Qué? Definición de los conceptos básicos de la denominada
construcción bioclimática. Concreción de los aspectos
fundamentales que la componen
El presente artículo pretende, a partir del análisis del primer
apartado del Plan, establecer una serie de conceptos que nos
permitan establecer las bases para definir las bases de la
denominada "edificación sostenible", como punto de partida para
cualquier planificación, que queramos considerar estratégica.
Podemos empezar recordando los tres principios básicos que,
formulados por el economista Herman Daly, nos permiten avanzar,
medioambientalmente hablando, hacia un desarrollo sostenible:
- en el caso de fuentes de recursos renovables, no consumirlas
a una velocidad superior a la de su renovación natural.
- En el caso de fuentes no renovables, no consumirlas sin dedicar
la parte necesaria de la energía resultante en desarrollar una
nueva "fuente" que, agotada la primera, nos permita continuar
disfrutando de las mismas prestaciones.
- En el caso de los residuos, no generar más que los que sea
capaz de absorber e inertizar el sumidero correspondiente de forma
natural[5].
A partir de esta definición previa se puede considerar que la
denominada edificación bioclimática se consigue sobre la base de la
sabia combinación de algunos aspectos fundamentales, que deben
llevar un filtro común que se basa en la cuantificación de los
aspectos económicos de su aplicación:
- optimización de la gestión de los recursos,
- limitación de la emisión de residuos,
- uso racional de la energía,
- ahorro energético,
- utilización de energías renovables,
- construcción sana.
Los tres primeros tienen su base en la aplicación directa de los
criterios de sostenibilidad. Los tres segundos son directamente
aplicables a la construcción bioclimática, al construir con el
clima.
Ahorro energético.
El ahorro energético es una capacidad demostrable, al ser un hecho
cuantificable, y debe seguir la línea que marcan las últimas
directivas europeas: Directiva Comunitaria 93/76 de reducción de
emisión de dióxido de carbono -CO2- a la atmósfera mediante la
mejora de la eficiencia energética, directiva SAVE. El ahorro
energético es directamente proporcional a la reducción de emisión
de sustancias contaminantes a la atmósfera, objetivo muy importante
si tenemos en cuenta que "el 33% de las emisiones contaminantes
proceden de la vivienda".[6] Para ver la importancia de este hecho,
hay que resaltar que, según datos del año 1993 del Ministerio de
Industria, "un ahorro del 25% del consumo energético en el sector
doméstico español supondría:
- Un ahorro económico de 260.000 millones de pesetas anuales.
- Evitar la importación en España de 20 buques petroleros de
50.000 toneladas aproximadamente y la electricidad de 2 centrales
térmicas de gran tamaño, de 850 Megavatios cada una.
- Evitar la emisión a la atmósfera de 8,6 millones de toneladas
de dióxido de carbono, por el ahorro de electricidad producida en
centrales térmicas y 2,5 millones de toneladas de ahorro de
combustible en las viviendas, que supone la reducción de emisión de
11 millones de toneladas de CO2".[7]
Utilizacion de energías renovables.
La utilización de energías no-finitas, frente a la utilización
generalizada de energías primarias finitas añade, al concepto de
ahorro energético, una mejora medioambiental: el 85% del consumo
energético mundial proviene de fuentes no renovables estimándose
"para las reservas mundiales de carbón, petróleo y gas una duración
aproximada de 150 años"[8]. Se definen como energías limpias las que
no emiten contaminantes en su proceso de gestión. No se incluye en
éste, sin embargo, el coste ambiental de la producción de las
tecnologías adecuadas para la explotación de estas fuentes.
Respecto a las energías renovables, se definen como tales:
- las que no dependen de recursos finitos;
- las que no tienen una relación desequilibrada entre su consumo
y su producción.
Dentro de estos dos epígrafes se incluyen las siguientes energías:
- energía solar pasiva,
- energía solar activa para uso térmico,
- energía solar activa para uso eléctrico,
- energía eólica,
- energía de la biomasa,
- energía hidráulica en pequeña escala.
Construcción sana.
La construcción sana se basa en complementar el ahorro energético
y la utilización de energías renovables con la utilización de
materiales naturales y que se consideran no contaminantes. Se puede
decir que un material de construcción es sostenible cuando es
compatible con el principio clásico de la sostenibilidad, es decir
con la satisfacción de las necesidades de las generaciones
actuales, sin hipotecar la capacidad de las generaciones futuras
para satisfacer las suyas. Se pueden considerar materiales sanos
los que puedan reunir ciertos requisitos, si no todos, de los
siguientes criterios:
- materiales con bajo impacto ambiental en su proceso de
fabricación. Para ello debemos considerar no solo la contaminación
que produce su elaboración, sino la cantidad y el tipo de energía
consumida en el proceso.
- Materiales renovables y/o reciclables.
- Materiales que al final del ciclo de vida produzcan residuos de
bajo impacto ambiental.
¿Cómo? Diferentes campos de actuación en los que incidir
para el desarrollo de la vivienda bioclimática. Niveles de
intervención que cada uno posibilita
Según la morfologia urbana y el medio físico.
La evaluación y aprovechamiento de las características físicas y
ambientales del lugar es uno de los parámetros más determinantes en
el diseño bioclimático. Dado que en el entorno urbano, de manera
general, no es posible elegir una localización en función de su
potencial bioclimático, deben considerarse las ventajas y
desventajas de los factores ambientales existentes, con vistas a su
aprovechamiento para la obtención de una calidad de vida adecuada
en el interior de la vivienda. Según estimaciones desarrolladas por
la Dirección General XII de la Unión Europea las medidas de
potenciación institucional de un diseño consciente implicaban un
porcentaje de ahorro del 9% de la energía primaria en el año 1990.
El desarrollo y potenciación de este tipo de medidas podrían elevar
este porcentaje hasta el 54% en el año 2010.
Según los modelos de tipología edificatoria.
Las ciudades actuales, con un tejido urbano heterogéneo fruto de la
dinámica de la ciudad y de la inexistencia de planeamientos
"sostenibles", deben ser sometidas a un proceso de remodelación
global y rehabilitación local y parcial. En función de la edad de
la edificación y de la adaptación de las necesidades de
infraestructura urbana a la concepción original de ésta, pueden
distinguirse diferentes campos de actuación: las diferentes
estrategias de rehabilitación están condicionadas por el tipo de
usos del suelo, grado de deterioro de la edificación, técnicas
constructivas y tipo de entramado urbano[9].
Según el diseño del edificio.
Considerando el edificio como un sistema energético, las
estrategias a incorporar en el diseño deben ser las siguientes:
- captación y conservación de recursos energéticos del entorno
inmediato;
- almacenamiento y conservación de los recursos energéticos;
- potenciación de la eficiencia del sistema energético;
- optimización de la gestión de los usos energéticos.
Cuando los componentes captadores están situados dentro del
edificio, los sistemas de captación pueden ser de tres tipos:
- captación directa;
- captación semidirecta;
- captación indirecta.
A su vez, la configuración de los componentes que conforman la
envolvente del edificio: particiones internas verticales y
horizontales, ventanas, componentes de aislamiento y dispositivos
de sombreamiento, determinan la capacidad térmica del edificio, las
características frente a la ganancia y pérdida de calor y el tipo
de sistema solar pasivo. Los distintos elementos pueden actuar como
colectores de calor, absorbentes, distribuidores y elementos de
almacenamiento, o bien combinar varias de estas funciones.
Según las instalaciones.
Para relacionar las instalaciones con las técnicas basta considerar
que la mejor técnica para reducir al máximo el consumo de energía
de un edificio es la combinación adecuada de las técnicas de
arquitectura bioclimática con un sistema de climatización adecuado
para ahorrar energía. Ciertas instalaciones integran energías
renovables, estas pueden ser:
- de integración directa:
Aplicación de energía solar con fines térmicos o de generación de
electricidad y donde el sistema solar, ya sea componente pasivo,
colector solar o módulo fotovoltaico, forma parte de la envolvente
del edificio. Esta integración directa puede ser:
- Aplicación Pasiva:
- Arquitectura Bioclimática
- Aplicación Activa:
- Colectores solares térmicos de baja temperatura
- Módulos fotovoltaicos
- De integración indirecta:
Cualquier energía renovable, cuyos sistemas no pueden ser
integrados en la envolvente del edificio, pero sus efectos, tanto
térmicos como de producción de electricidad, pueden ser usados para
suplir las necesidades energéticas de la edificación: solar,
eólica, biomasa, minihidraúlicas...
Metodología de actuación. Combinación entre la fase del
ciclo edificativo y el tipo de actuación posible: Matriz
bioclimática
Diferentes etapas a seguir:
Criterios previos: ¿qué queremos conseguir?
- Alcance y contenido del encargo,
- premisas de partida,
- objetivos mínimos a cumplir,
- aspectos particulares a potenciar.
Análisis del lugar: ¿qué condiciones tenemos?
- Temperatura,
- humedad,
- vientos,
- soleamiento,
- precipitaciones.
Condiciones de confort: ¿qué necesidades prefijamos?
- Grados de confort de partida,
- en períodos sobrecalentados,
- en períodos infracalentados.
Aplicación de la matriz bioclimática: ¿qué podemos hacer?
Combinación elemental, cruce de ordenadas, según el tipo de
actuación y abscisas, según la fase del ciclo edificatorio.
Tipo de actuación.
- Ahorro energético:
- ahorro combustible,
- ahorro electricidad,
- ahorro de agua.
- Uso de energías renovables:
- sistemas activos,
- sistemas pasivos,
- otros sistemas.
- Construcción sana:
- materiales de bajo impacto en producción,
- materiales renovables y/o reciclables,
- materiales que produzcan residuos de bajo impacto ambiental.
Fase del ciclo edificatorio. Ejemplos de actuaciones en Navarra:
Epílogo
Como resumen de este recorrido introductorio, otra definición: "se
entiende por arquitectura bioclimática o ecológicamente consciente
el sostenimiento de una lógica, dirigida hacia la adecuación y
utilización positiva de las condiciones medioambientales, mantenida
durante el proceso del proyecto, la obra y la vida del edificio y
la utilización por sus habitantes"[14].
Fecha de referencia: 16-11-2000
1: Asociación Española de Promotores Públicos de Vivienda y Suelo
(AEPUS-AVS). Boletín Informativo n. 48, de marzo de 1998: "Vivienda
y construcción sostenible".
2: Acta Única Europea. Tratado de la Comunidad, artículo 100.3.
3: Datos estadísticos de la Oficina comunitaria EUROSAT.
4: Extractos del texto de la "Resolución Parlamentaria por la que
el Parlamento de Navarra insta al Gobierno de Navarra a la remisión
de un Plan referido a la promoción de viviendas bioclimáticas",
aprobada por la Comisión Parlamentaria de Ordenación del
Territorio, Vivienda y Medio Ambiente en sesión celebrada el 8 de
abril de 1998.
5: Xercavins i Valls, Josep (1996) Qué és el desenvolupament
sostenible (I Jornades: Construcció i Desenvolupament sostenible,
Barcelona, 16, 17 y 18 de mayo de 1996)
6: Building and Enviroment (1993) Volumen 28, n.4, 1993
7: Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía
IDAE (1993) Guía de la energía (Ministerio de Industria,
Comercio y Turismo, mayo 1993)
8: Reducción de demanda energética en edificación. Plan de
Asesoramiento y Control Energético. Empresa Pública de Suelo de
Andalucía.(EPSA)
9: Helena Granados "Sistemas pasivos en la edificación.
Diseño: obra nueva y rehabilitación" (Tema 7 del libro "La Energía
Solar en la Edificación". Editorial Ciemat. Serie Ponencias, ISBN:
84-7834-328-8)
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10: Manuel Enríquez Jiménez. Redacción del Plan Sectorial de
Incidencia Supramunicipal de Sarriguren. Departamento de Medio
Ambiente, Ordenación del Territorio y Vivienda. Gobierno de
Navarra. Equipo redactor Taller de Ideas, dirigido por Alfonso
Vegara. Colaborador en los aspectos bioclimáticos de la ordenación.
Enero 2000.
11: Javier Barcos Berruezo y Manuel Enríquez Jiménez. Balneario
de Elgorriaga, Navarra. En colaboración con Albert Pineda, Xavier
Llambrich, Oscar Mongay y Maite Mariezcurrena. Dirección de
Vivienda, Arquitectura y Urbanismo. Ministerio de Fomento. Proyecto
adjudicado mediante concurso público. Proyecto Básico Noviembre
2000.
12: Javier Barcos Berruezo y Manuel Enríquez Jiménez. Proyecto
de Base Aérea Monte Plano en Tafalla, Navarra. Consorcio de
Extinción de Incendios. Departamento de Interior. Gobierno de
Navarra. Proyecto adjudicado mediante concurso público. Agosto
1999.
13: Javier Barcos Berruezo y Manuel Enríquez Jiménez. Prototipo
de nuevo observatorio del Consorcio de Bomberos. Edificios
autónomos. Consorcio de Extinción de Incendios. Departamento de
Interior. Gobierno de Navarra. Diciembre 99.
14: Margarita de Luxán (1996) "Arquitectura integrada en el
medio ambiente" (Primer Catálogo español de Buenas Prácticas,
Ministerio de Fomento, Madrid)
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