Ciudades para un Futuro más Sostenible
Búsqueda | Buenas Prácticas | Documentos | Boletín CF+S | Novedades | Convocatorias | Sobre la Biblioteca | Buzón/Mailbox
 
Boletín CF+S > 10 -- Especial: SEGUNDO CATÁLOGO ESPAÑOL DE BUENAS PRÁCTICAS > http://habitat.aq.upm.es/boletin/n10/aaeng.html

Edita: Instituto Juan de Herrera. Av. Juan de Herrera 4. 28040 MADRID. ESPAÑA. ISSN: 1578-097X

Sobre la selección de buenas prácticas en las áreas temáticas de desarrollo urbano, vivienda y desarrollo territorial


Abel Enguita

Madrid, abril de 1998



1. Los criterios generales aplicados en la selección


La convocatoria de 1998 para la selección de buenas prácticas urbanas, definía expresamente una serie de criterios generales en base a los cuales valorar los méritos de cada caso.

Tales criterios eran los de asociación, entre al menos dos de un total de diez entidades gubernamentales y no gubernamentales, asociaciones o sectores diversos; impacto, entendiendo por tal la mejora tangible y demostrable en las condiciones de vida ligadas a las esferas temáticas planteadas; y durabilidad, contrastable en cambios duraderos en los marcos legislativos e institucionales, sistemas de administración, prácticas y políticas sociales y armonización de estrategias desde los puntos de vista social, económico y ambiental.

A estos criterios básicos, la convocatoria añadía tres más, con carácter de adicionales: liderazgo, habilitación de la comunidad y género e inclusión social.

Con estas premisas, se estimó oportuno establecer un sistema de puntuación, valorando el cumplimiento de cada uno de los factores explicitados, más la concurrencia de otros complementarios que se consideraron de especial relevancia. Así por ejemplo, en relación con los criterios de asociación, se consideró como mérito especial, el haber contado con la participación de la empresa privada, consiguiendo que se convirtiese en inversora y asumiendo el riesgo correspondiente.

Una buena práctica, a igualdad de otros factores, se valora tanto mejor cuanto en menor medida dependa de la financiación pública para llevarse a efecto.

El carácter innovador de la práctica fue otro factor complementario de valoración, premiándose con él la aportación de nuevas ideas, o investigación de nuevas áreas de intervención para mejorar la calidad de vida de las ciudades.

Ello no supone que se haya minusvalorado lo que puede suponer la puesta en práctica de iniciativas cuyo contenido o estrategia son ya conocidas, o se han aplicado en otros casos y sin embargo no dejan de tener por ello una enorme trascendencia si se llevan a cabo adecuadamente.

Finalmente se tuvo en cuenta la incidencia relativa de la práctica, considerando aquí tanto la escala de la actuación como, por ejemplo, su efecto modélico o desencadenante de otros efectos deseables.

Con el fin de objetivizar la valoración de los casos presentados en las áreas temáticas de desarrollo urbano, vivienda y desarrollo territorial, se estimó oportuno aplicar el siguiente procedimiento basado en el mayor grado de cumplimiento de los criterios explicitados, a los que se consideró oportuno añadir dos más: innovación e incidencia relativa.

Asociación. Se puntuó de 0 a 2. No puntuaban aquellas prácticas en las que no habían participado al menos dos entidades, y obtenían la puntuación máxima aquellas que, acreditando dos o más entidades participantes, habían contado con la intervención del sector privado.

Se consideró por tanto un importante valor añadido la incorporación de recursos privados y la asunción de riesgos en respaldo de la práctica por las entidades privadas.

Impacto. Se puntuó de 0 a 3 en función de la importancia deducida a partir de la descripción hecha de la misma y documentación complementaria.

Durabilidad. Se puntuó con 0 ó 1 según se acreditaban o no cambios duraderos en al menos uno de los ámbitos definidos en la convocatoria.

Criterios adicionales. Asimismo puntuados con 0 ó 1 según se cumpliese con al menos uno de los requisitos definidos de liderazgo, habilitación de la comunidad y género e inclusión social.

Innovación
. Puntuado de 0 a 3.

Incidencia relativa
. Puntuado de 0 a 3.

La puntuación final obtenida, mediante suma de las asignadas a cada concepto, era posteriormente ponderada en relación con la puntuación media del conjunto de las prácticas y el número resultante constituía la puntuación final, a partir de la cual se definió el "orden de bondad" de todas ellas.

Las prácticas finalmente seleccionadas fueron aquellas que superaron un umbral crítico, marcado por un pronunciado descenso en la puntuación, a partir de la última seleccionada.



2. Conclusiones generales





2.1. Sobre el predominio de ciertos temas de fondo


Del conjunto de las áreas temáticas de desarrollo urbano, vivienda y desarrollo territorial se han seleccionado un total de 16 prácticas. De ellas 10, el 62% aproximadamente - se refieren a proyectos de rehabilitación; 5, el 31%, a proyectos verdes; una tiene un carácter híbrido, combinación de las dos anteriores (Agenda Local 21 para Calvià) y la última constituye una propuesta singular, lamentablemente de gran oportunidad y potencial de arrastre aún cuando en su contenido es un proyecto sencillo: la práctica "L'Hospitalet por el civismo".

Este balance da lugar a las siguientes consideraciones:


  1. Parece claro que la cultura de la rehabilitación y regeneración de áreas urbanas degradadas ha calado profundamente, y que es ya determinante de una parte sustantiva de las políticas urbanas que adoptan las ciudades españolas.
    Tales políticas aparecen como necesarias tanto en las grandes metrópolis, como en ciudades medianas, pequeñas e incluso en núcleos rurales.
    La ciudad consolidada y vieja, se degrada inevitablemente y su regeneración requiere la aplicación de políticas decididas, costosas, complejas, de larga duración y que necesariamente reclaman un respaldo amplio y continuado de la sociedad.

  2. Los proyectos, las "prácticas", todavía hoy se ponen en marcha casi exclusivamente para atajar situaciones muy deterioradas, donde la decadencia física de barrios o distritos enteros, centrales o periféricos se mezcla y complica con problemas y pérdida de población, envejecimiento demográfico, marginación social, desempleo y apuntes de los que pueden ser en pocos años ghettos de inmigrantes mal asistidos.

    No aparecen, y sería deseable que lo hicieran, políticas preventivas, orientadas a cuidar esas otras partes de la ciudad aún sanas, cuya vejez parece aún bastante lejana, pero no por ello exentas de entrar algún día en procesos degenerativos o de declive. A este segundo respecto, la práctica "L'Hospitalet por el civismo" podría quizás tomarse como un apunte premonitorio de estas políticas, en absoluto territoriales, y que puede ser salvaguarda respecto a tolerancias mal entendidas y modos de no administrar las ciudades, de "dejar hacer y dejar pasar" en ellas.

  3. La locomotora de los proyectos de rehabilitación sigue siendo la administración pública. Es excepcional la práctica en que se acredita un compromiso inversor significativo por parte de la iniciativa privada. Lo cual no hace sino constatar que las operaciones de rehabilitación descritas tienen más un carácter ejemplificador, que aspira a desencadenar efectos extensivos de regeneración espontánea, y no tanto que tales efectos extensivos que no podrían serlo sin la intervención cuantitativamente predominante de la empresa privada estén ya teniendo lugar.

    No sería a este respecto un mal criterio seguir el ejemplo del programa británico City Challenge, en que la importancia de los fondos públicos estatales asignados a la regeneración de áreas interiores urbanas degradadas, es proporcional al grado de compromiso inversor de la administración local y de las empresas privadas.

    Está muy bien que estrategias y proyectos de regeneración urbana estén respaldados por la universidad, asociaciones de vecinos, organizaciones no gubernamentales diversas, etc.
        
    Está mucho mejor que, además, los planes y proyectos diseñados y las políticas de gestión concebidas atraigan al inversor y promotor privado.

  4. La rehabilitación de los centros históricos introduce en las ciudades ribereñas el tema específico de las fachadas. Frentes marítimos, fachadas a ríos, canales, lagos, etc; se descubren ahora como espinas vertebradoras de muchas operaciones de regeneración urbana que buscan un sustituto a las actividades industriales u otras obsoletas, que hasta entonces habían ocupado tales frentes.

    Y para tales operaciones parece, por regla general, que se cuenta ya con un programa estándar, variación de los modelos norteamericanos pioneros en este tipo de actuaciones, tendente a reconvertir tales frentes en cierta especie de parques temáticos alargados, o permanentes exposiciones, muestrario de singulares piezas de arquitecturas dramáticas firmadas por algunos de los maestros de este "renacimiento contemporáneo".

    No parece haber sido este el caso de la recuperación de la fachada marítima de Gijón -y por ello la práctica ha sido seleccionada- y ello permite hacer una consideración general, aunque tal vez subjetiva. Quizás fuera mejor tomar como regla orientativa en estos casos, buscar la continuación natural hacia el borde de aquellas tramas y usos inmediatamente presentes tras las barreras industriales hoy demolidas.

    Y en todo caso, si la viabilidad económica de la transformación así lo aconseja, dar preferencia a soluciones mixtas, con un porcentaje sustantivo de usos residenciales, frente a otras polarizadas en el comercio y los equipamientos de ocio.

  5. Las magnitudes absolutas de las inversiones públicas en rehabilitación son sin embargo escasamente relevantes. Solamente en cuatro casos se supera un presupuesto de 10.000 millones de pesetas, nivel este que hoy día superan con holgura muy diversos edificios sueltos, como museos, centros culturales, etc, a los que quiere dotarse de cierto nivel de calidad.

    La inevitable conclusión de este tipo de contabilidades -que quizás la administración debiera realizar con la continuidad y detalle oportunos- es que las buenas prácticas son más indicativas de un estado mental o cultura urbanística, que reconoce hoy la conveniencia de actuar en las áreas degradadas de las ciudades existentes, que de mejoras extensivas en el estado de declive de dichas áreas.

  6. La concienciación y preocupación por los temas ambientales ligadas a la sustentabilidad del desarrollo inspira el segundo gran grupo de prácticas seleccionadas.

    Esta corriente de vida de nuestras ciudades, con una peculiar atención a sus espacios verdes y azules, áreas plantadas, calles y avenidas arboladas, valorando justamente sus efectos creadores de microclimas, reductores de contaminación atmosférica y acústica, así como de modificación y embellecimiento paisajístico de la escena urbana.

    El mejor conocimiento de otras ciudades, dentro y fuera de nuestro país, potenciado por la mayor movilidad de una población más rica, y más viajera, con más fuentes de información de las que disponía no hace tanto tiempo, ha puesto en cuestión aquel carácter de "urbanismo mineral" históricamente practicado en nuestras latitudes. Hoy aspiramos a introducir más campo en el interior de la ciudad, casi ya como forma de frenar que la ciudad se difunda más en el campo.

  7. Llevado lo anterior a sus últimas consecuencias, los objetivos de esponjamiento, reducción de densidades congestivas y reconversión en zonas libres y verdes de terrenos previamente edificados, suponen el llevar coherentemente a sus últimas consecuencias estos objetivos, que en ciertos casos, no hacen sino traducir de modo realista -además de modélico- la necesidad de recuperar competitividad -que en muchas ciudades españolas puede equivaler a atractivo turístico- frente a otras ciudades también empeñadas, aunque hace ya más tiempo, en sustantivas mejoras ambientales.

    El que iniciativas como la aplicación en Calvià de la Agenda 21 Local en la revisión de su Plan General se pongan en marcha, constituye un logro ejemplarizante que tendrá un enorme efecto de arrastre en otras áreas urbanas congestivamente explotadas, y hoy ya disuasorias, del litoral español si consigue -como era el caso de las prácticas de rehabilitación- el respaldo ejecutor de las empresas privadas.

  8. Finalmente, dentro de este capítulo de conclusiones generales merece destacarse por su singularidad la práctica "L'Hospitalet por el civismo", que no es sino un llamamiento a los ciudadanos para el buen uso de su ciudad. Una llamada de atención a la necesidad de que las ciudades observen en su vida cotidiana algo parecido a lo que en tiempos formaba parte en la enseñanza básica de las "normas de urbanidad" y cuyo olvido requiere hoy la aplicación de una "Ordenanza de Civismo y Convivencia".

La vida diaria del "urbanita" es hoy, en las ciudades españolas, una concatenación de episodios que componen variadísimos muestrarios de usos abusivos de bienes y espacios públicos. Las calles, las plazas y otros espacios libres, son hoy, en el suelo y el vuelo, el espacio publicitario por excelencia y el escenario de comportamientos individuales y colectivos ofensivos para terceros, cuando no amenazadores para su propia seguridad. Consentidos por quienes tenían que ejercer la autoridad en su corrección y que en ciertos días de la semana adquieren características de "happenings generalizados", que trasladan a la escena urbana los fallos de unas graves deficiencias educativas, de las que se hacen eco más para su divulgación que para su corrección los medios de comunicación de masas.
    
El fenómeno es ya motivo de denuncias en elaborados artículos a cargo de insignes escritores [1], que con esfuerzo suavizan con la metáfora la repugnancia que tales abusos provocan. Pero la iniciativa de Hospitalet constituye la reacción insólita frente a otras administraciones con sensibilidades aletargadas, o mucho más frías en la contabilización de potenciales votos perdidos por la aplicación de medidas antipopulares para ciertos sectores.



2.2 Sobre la forma de las propuestas


La información sobre el contenido de las prácticas se ha presentado con generalidad siguiendo los apartados y subapartados definidos en los formularios de la convocatoria.

En ocasiones el ajuste a "la plantilla" ha sido muy cuidado de manera que el cumplimiento con los criterios exigidos resultaba muy fácil de contrastar. (Algo que a efectos de valoraciones y comparaciones resulta muy de agradecer por los miembros del jurado)

Sin embargo esta "uniformización" del contenido informativo exige un esfuerzo adicional mayor por el concursante, para realzar lo que de singular o más meritorio tiene su caso.

Como analista de las prácticas sobre desarrollo urbano, vivienda y desarrollo territorial, he provocado discrecionalmente en este caso esa singularización subrayando tres elementos: grado de compromiso de la inversión privada; valor innovador e incidencia relativa. Pero quizá los propios autores podrían haber enfatizado mejor aquellas cualidades distintivas en las que podría radicar con mayor fundamento sus ventajas comparativas.

Las prácticas se presentan por otra parte con dos fines:

  1. Para dar a conocer o divulgar nacional e internacionalmente el buen hacer urbanístico de un departamento administrativo, una ciudad en su conjunto, o unas organizaciones diversas. Se espera con ello el reconocimiento al buen trabajo y complementariamente se hace "marketing europeo".
  2. Para que se seleccionen y premien, con lo que conlleva de reconocimiento de un mayor mérito, o valor, o importancia, respecto al resto de las competidoras.

Por esta razón lo que debería quizá enfatizarse en próximas ediciones es aquello que es menos conocido, lo que aporta innovación y conocimientos nuevos.
Y en segundo lugar quizá debiera animarse al concursante a resaltar lo que considera son sus méritos especiales. Sería como introducir una nueva casilla preguntando: "Por qué cree usted que su práctica debe ser seleccionada o premiada".



3. Comentarios específicos


Se incluyen a continuación una serie de comentarios que resaltan aquellas cualidades específicas de cada práctica seleccionada, en base a las cuales se ha considerado merecedora de una calificación sobresaliente.



Área temática de desarrollo urbano


"Puerta abierta - Bilbao la Vieja".
No se trata en primer lugar de un proyecto de envergadura relevante, con un compromiso de inversión por parte del Ayuntamiento de 799 millones, suplementado por otros 521 de la Unión Europea.

Ya se ha dicho que en términos absolutos las inversiones en rehabilitación distan mucho de los niveles necesarios, y este es representativo de los proyectos en que prima más su enfoque particular o innovador en la atención a aspectos sociales etc, que la magnitud de la transformación física.

En la descripción del proyecto se hace por otra parte mención de la "atracción de inversiones privadas" a la zona, que hay que entender más como efecto positivo, a posteriori, indicativo del éxito revitalizador del proyecto, que como compromiso, credibilidad del plan y asunción de riesgo a priori por parte del sector privado.

Su aspecto más innovador, resaltado como punto fuerte en la descripción de la práctica, radica en la incorporación de los propios residentes a la rehabilitación; el denominado concepto de "autorehabilitación", que exige del esfuerzo de los beneficiados y provoca como efecto su mayor identificación con el proyecto y apoyo al mismo.

La práctica hace referencia a la creación de 471 empleos, en las labores de rehabilitación, ofrecidos a otros tantos desempleados del barrio, lo que constituye un logro notable en relación con la inversión realizada.

Se ha conseguido en definitiva una vinculación exitosa entre la regeneración física -con rehabilitación de viviendas y creación de equipamientos comunitarios- y la promoción del empleo. Y se ha logrado, adicionalmente, la implicación de un número relevante de entidades administrativas -de los niveles local, autonómico y estatal así como de la Unión Europea.

L'Hospitalet por el civismo.
Se trata de una práctica cuyas principales cualidades son su oportunidad, valor ejemplarizante para las demás ciudades de nuestro país y en cierto sentido carácter innovador, si bien en el fondo no constituye sino una llamada urgente a recuperar el "civismo", poner un freno al mal uso y abuso del espacio público en la ciudad y sancionar comportamientos antisociales.

Su mérito estriba en el reconocimiento expreso de la realidad y gravedad de procesos que están afectando con generalidad a nuestras ciudades y en haber arbitrado -con un importante respaldo de la ciudadanía- medidas directas e indirectas que tienden a ponerles freno y eliminarlos.

No deja de ser lamentable que para poner fin a las pintadas en fachadas y paredes, suciedad de animales domésticos (y de los propios ciudadanos) en las calles y parques, vandalismos, publicidades incontroladas o toleradas -que llegarían a convertir las avenidas más transitadas en emulaciones de Las Vegas- colocación indiscriminada de carteles, o ruidos de claxones y sirenas y actividades diversas a cualquier hora del día, requieran la creación de una "Concejalía por el civismo". Pero puesto que esta medida, u otras asimilables, se hacen ya perentorias en nuestro país, bienvenidas sean, antes de llegar al abandono o renuncia final a intervenir.

Desde el punto de vista del respaldo asociativo es de destacar, aparte del elevado número de entidades ciudadanas (166), la involucración del sector inmobiliario, y sectores empresarial y financiero.

Es obvio que la mayor calidad ambiental del una ciudad tiene una repercusión económica. Cuando una ciudad se degrada, las propiedades inmuebles pierden claramente valor de manera rápida y directa, pero es cada vez más claro también, que la creciente valoración ambiental provoca mayor atracción de intereses inversores en aquellas ciudades comparativamente mejor posicionadas en este aspecto y como consecuencia la revalorización económica de tales inmuebles y todos aquellos activos vinculados con los factores de localización.

La estrategia de actuación concebida es muy acertada al combinar las medidas informativas y educativas orientadas a recuperar la necesaria sensibilidad colectiva -que garantizará que las mejoras resultantes no sean un episodio pasajero- con las inevitablemente coercitivas, consistentes en una reglamentación explícita y la creación de un cuerpo inspector o policía cívica y una brigada de restauración. Este último elemento tiene una importancia propia: nada induce más la progresión de la degradación física que la continuada observación de áreas o elementos de la escena urbana que tras sufrir los efectos de vandalismo, la suciedad, la falta de cuidado, permanecen largo tiempo en su estado deteriorado hasta que alguien se ocupa de su arreglo.

El programa, finalmente, supone una inversión anual del Ayuntamiento de 75 millones de pesetas. Será muy interesante que en algún momento se evalúe el ahorro económico que la puesta en práctica del mismo ha aportado por otras vías a la ciudad.

Valencia. Plan Riva - Ciutat Vella.
Se trata de una práctica en la que la cuantía de la inversión alcanza niveles relevantes, siendo con 10.400 millones la cuarta más importante de las analizadas.

Sus objetivos suponen la combinación de reurbanización de barrios, con la implantación de nuevos equipamientos y mejora de la habitabilidad de un importante número de viviendas.

Se trata de recrear unas "zonas para vivir compensadas", con énfasis en su mejora ambiental y funcional. Del intento, interpretamos, de introducir en la ciudad vieja lo que los habitantes más valoran de las partes nuevas: nuevos espacios libres, mejores infraestructuras, y viviendas más confortables. Y ello con el complemento de intervenciones concretas en piezas del patrimonio monumental y la recuperación de elementos singulares, que sin duda actuarán como faros, elementos orientativos o de referencia, irradiadores de algo tan importante como es en este tipo de programas, una "señal de cambio", prueba y constatación de la voluntad de la administración pública de acometer la regeneración y renovación de áreas urbanas.

La práctica se plantea los objetivos obligados o "clásicos" de mantener la población actualmente residente y atraer otra nueva en aras de la diversidad social, creación de servicios comunitarios y amplio respaldo de los agentes sociales, pero añade además el de la "intervención pública de calidad para que sirva de referencia a la intervención privada".

Este aspecto, que relacionamos con la participación de los Colegios de Arquitectos y Aparejadores y la Escuela Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Valencia, nos parece especialmente importante en la actualidad.

No es raro que la "urgencia" con que se acometen con frecuencia importantes inversiones públicas pase por alto el cuidado de la calidad "de proyecto o de la ejecución del programa" o se produzca un traspaso de la responsabilidad correspondiente del ente actuante, a la intervención protagonista de algún renombrado profesional, preferiblemente foráneo, de competencia internacionalmente reconocida.

Frente a estas actitudes, y, por cuanto precisamente pueda constituir una referencia clara para la intervención privada, que se resalte el objetivo de la calidad y se confíe en la capacitación de las Escuelas de Arquitectura Nacionales -de las que por otra parte se extraen los candidatos a los grandes premios internacionales- nos parece una posición coherente y destacable.

Asimismo es destacable la constatación hecha en la información aportada de la "complejidad en las operaciones de rehabilitación de edificios", que afecta en primer lugar a la aprobación de los proyectos, con los consiguientes informes previos de cultura etc, y a la obtención de licencias.

Es cierto que en la actualidad están ya superadas posiciones que rozaban en el fundamentalismo, que hacían de la conservación de los edificios un dogma absoluto, no relativizable, independiente de consideraciones de viabilidad económica, utilidad funcional o habitabilidad suficiente.

Pero no obstante se siguen aplicando normas pensadas para edificios nuevos sin la flexibilidad requerida por edificios viejos; o se carece de la formación profesional y responsabilidad necesarios para aplicar valoraciones discrecionales, que superen la sujección estricta a la letra de la norma, inevitables en la mayoría de las aprobaciones de proyectos de rehabilitación o renovación.

Otras practicas seleccionadas

Las otras siete prácticas seleccionadas en el área de desarrollo urbano participan de alguna o algunas de las cualidades anteriormente destacadas, siendo no obstante de resaltar las siguientes peculiaridades o factores adicionales en cada una de ellas.

Cádiz. Plan Integral de Actuación. Barrios de El Populo y Santa María.
La práctica tiene un carácter transnacional. El Ayuntamiento de Cádiz es miembro fundador desde el 92 de la Conferencia Permanente de Ciudades Portuarias Europeas Periféricas -a la que pertenecen Brest (Francia), Den Helder (Holanda), Phymouth (Reino Unido) y Tarento (Italia)- con las que se mantienen intercambios informativos en relación con los proyectos en ejecución.

Se incorpora un programa de cursos de formación para la artesanía, orientados a colectivos desfavorecidos, del que hasta diciembre del 97 se han beneficiado 427 alumnos.

Zaragoza. Recuperación del Casco Histórico.
El programa ha tenido un éxito notable en cuanto a la recuperación de la población perdida: 10.000 hab. y reducción de un 50% de los problemas de exclusión y precarización.
La inversión comprometida para los próximos siete años para los que se ha aprobado el Plan Integral, alcanza 900 millones de pesetas.

Se crea un Consejo Intersectorial para la participación de los agentes sociales, económicos, institucionales y profesionales.

Gijón. Recuperación de la fachada marítima.
Se utiliza la creación de un paseo litoral a lo largo de todo el frente costero del municipio como espina dorsal o elemento de vinculación de las diferentes actuaciones, en barrios diversos, que se conectan con el paseo mediante ejes peatonales.

Se duplican las zonas verdes existentes, pasando de 800.000 m2 a 1.600.000 m2 y se crean otras 2.900.000 m2 de zonas verdes periurbanas.

Las inversiones alcanzan los 34.600 millones de pesetas, de los que el Ayuntamiento aporta 13.000.

Santa Cruz de Tenerife. Recuperación del centro histórico.
Se plantea que el área histórica de la ciudad se comporte como un Centro Comercial Abierto, y el objetivo de mantener la estabilidad y futuro de las pequeñas y medianas empresas en él establecidas; hoy con graves problemas para el mantenimiento de la actividad económica.
El enfoque es original y apropiado. Se pretende introducir en el centro de la ciudad, donde ya hay implantada una gran oferta comercial, fragmentada en negocios independientes, las ventajas y comodidades que encuentra el comprador en un recinto comercial cerrado, con una gestión unitaria: seguridad, buena accesibilidad, calidad ambiental etc, lo cual implica una variedad de actuaciones de renovación urbana que la ciudad acomete (nuevas zonas peatonales, pavimentación, plantaciones, equipamientos y red de estacionamientos públicos municipales), con el ánimo de recuperar su condición de destino turístico.

Se ha conseguido además una importante contribución del Fondo Europeo de Desarrollo Regional: 12 millones de ECUS, de un total de 14,12 millones de pesetas.

Barcelona. Remodelación del barrio "Viviendas del Gobernador".
Se plantea la sustitución de 900 mini viviendas y locales "provisionales" construidas en 1952, por nuevas viviendas de promoción pública (de entre 55 y 85 m2 útiles), entregadas en régimen de compraventa a 25 años en condiciones muy favorables (con 30% de subvención).

Se fomenta con ello la patrimonialización e identificación de los propietarios con el desarrollo y su buen mantenimiento posterior.

Se ha procurado evitar las monotonías de grandes proyectos unitarios, repartiendo el total de viviendas a edificar entre equipos diferentes, como método de provocar la variedad que resulta de los procesos graduales de creación de ciudad.

Aranjuez. Recuperación de la diversidad biológica y del medio ambiente urbano.
Se trata de recuperar la singularidad de la ordenación de los alrededores naturales de Aranjuez, con orígenes en los siglos XVI-XVII que ligaba la estructura urbana con el entorno agrícola mediante la combinación de paseos arbolados -prolongación en el campo de las trazas barrocas del casco- con huertas de primor. Conjuntamente se desea recuperar la diversidad biológica de sus vegas, cuya explotación agrícola se ha ido limitando al cultivo de cereales subvencionados, habiéndose perdido progresivamente buena parte de la singularidad de un territorio caracterizado por la combinación de los jardines reales, que rodeaban residencias y palacios con extensas huertas de producciones hortofrutícola y ganadera de enorme variedad.

El proyecto se apoya en la actual tendencia espontánea al consumo de productos más sanos y naturales, y el éxito de las especialidades de la tierra, denominaciones de origen y calidades especiales.

La iniciativa ha logrado ya el respaldo e incorporación de una cuarta parte de los 40 agricultores en activo en la vega, habiéndose comenzado a actuar en una extensión de 80 Ha.

La práctica, en suma, combina armónicamente los objetivos de recuperar un paisaje natural de excepcional singularidad con unas explotaciones agrícolas -cuya variedad es un componente sustancial del propio paisaje- procurando garantizar su sostenibilidad a través de una estrategia económica fundamentada en las oportunidades que ofrece hoy el propio mercado.

Madrid. Rehabilitación del Centro Histórico.
Es en términos de inversiones la práctica más importante, alcanzándose un total de 32.386 millones de pesetas, de los que 25.462 corresponden al Ayuntamiento, aportando el sector privado 7.426 millones.

El programa se ha centrado en la mejora física de los espacios públicos -calles y plazas- mejora de accesibilidad y rehabilitación de edificios. Respecto a esta rehabilitación, no se resalta adecuadamente el grado de mejora de las condiciones internas de habitabilidad.

Un componente singular es la utilización de itinerarios entre los emplazamientos de los teatros existentes en la zona, como elementos estructurales a partir de los cuales ordenar la rehabilitación.



Área temática de vivienda


Las prácticas seleccionadas en el área temática de vivienda participan de diversas características de los programas de regeneración de centros históricos anteriormente descritas. Se trata de dos actuaciones de rehabilitación de edificios de viviendas -en mal estado o abandonadas- situadas en los centros históricos de Barcelona y Villafranca del Penedés.

Como elementos más específicamente relacionados con la temática de la vivienda son destacables los siguientes:

Área de Rehabilitación Integrada de Ciutat Vella-Barcelona.
El programa supone la actuación sobre un número de viviendas y locales muy elevado, 6.099 de la que se beneficiarán 11.000 habitantes. La mayor parte de las viviendas (69%) se encuentran en mal estado y la casi totalidad (92%) es anterior a 1.950.
    
La puesta en marcha de la rehabilitación ha requerido notable compromiso inversor por parte de la administración pública, que se ha orientado, por otra parte, a crear unas condiciones óptimas para el desarrollo de la actividad privada, y a provocar efectos multiplicadores.
    
La actuación se beneficia de un importantísimo valor de centralidad y del carácter histórico-artístico y valor arquitectónico de una parte significativa de la edificación existente.
    
La rehabilitación de las viviendas se acompaña de importantes actuaciones en materia de infraestructuras y accesibilidad interna, e interrelación con las áreas colindantes.

Programa integral de rehabilitación de viviendas para colectivos desfavorecidos. Villafranca del Penedés.
El programa combina la rehabilitación de viviendas -en áreas degradadas del centro, abandonadas por sus propietarios- con un programa de formación ocupacional e inserción laboral de colectivos con problemas de integración.
    
Las viviendas se ceden a los adjudicatarios previo compromiso de seguir el programa educativo convenido con los Servicios Sociales.
    
La vivienda, una vez rehabilitada, queda afecta al carácter asistencial, durante el tiempo que se pacta la duración del contrato con los propietarios.
    
Constituye otro factor singular la aportación económica del suministrador de material para las rehabilitaciones, que lo comercializa a precio de coste.



Área temática de desarrollo territorial


Legazpi. Valle del Hierro.
Se trata de un proyecto de regeneración espacial provocado por la urgencia de sustituir los efectos de la reconversión industrial acometida por la empresa siderúrgica Patricio Echeverría -que implicó la reducción de 2.000 empleos de un total de 3.000- por nuevas fuentes de actividad económica en parte basadas en el turismo.
    
En el marco de un plan estratégico comarcal, se plantea la reutilización de 6.000 m2 con edificaciones para el uso de museo industrial y servicios -utilizando, como recurso el propio patrimonio cultural e histórico industrial- y paralelamente se recuperan 10 km2 de terreno para la ordenación de un parque natural, reforzando las perspectivas de desarrollo turístico, y se plantea la revitalización de las áreas rurales.

El conjunto de actuaciones, articuladas en lo que se ha dado en llamar Proyecto Lenbur, se canaliza a través de una fundación con el mismo nombre.

La práctica tiene por tanto de innovador el hacer del pasado inmediato de la camarca de Urola Garaia, centrado en torno a la industria siderúrgica, el punto fuerte a partir del cual definir una estrategia de diversificación y progresiva liberalización de una situación de dependencia multisectorial de una sola empresa, situación asimilable a la característica de las "company towns"
    
Este punto de partida, que da al proyecto su singularidad, se complementa acertadamente con la ordenación del parque natural, que aportará alicientes adicionales en los que apoyar la actividad turística.
    
El proyecto incluye una componente formativa que combina una Escuela de Forja Artesanal -reorientando la tradición siderúrgica- con la preparación de expertos en recuperación medioambiental.
    
    

Sevilla. Sevilla ciudad verde.
Se trata de una práctica expresamente "clorofílica" cuyo objetivo es dotar, de forma masiva, a la ciudad, de nuevas zonas verdes y plantaciones, que le permitan mantener, con las adecuadas condiciones microclimáticas, su "cultura de la sombra y vida al aire libre".

La ciudad ha hecho frente decididamente a la necesidad de restablecer y mejorar un equilibrio ambiental preexistente a la realización de los desarrollos urbanísticos e infraestructuras de la EXPO-92
    
El proceso, que implica la notable inversión de 6.849 millones de pesetas, de los que 2.824 son aportados por el Ayuntamiento y el resto son fondos estructurales de la U.E, se basa en la colaboración de los propietarios de terrenos a reforestar, así como del conjunto de ciudadanos, con cuya participación se cuenta a efectos de la ejecución de las plantaciones y de su posterior mantenimiento.
    
La práctica reconoce expresamente el alto valor paisajístico y ambiental, además del económico en una ciudad tan turística como Sevilla, que tienen las zonas verdes y plantaciones en la ciudad -al que cada vez es más sensible la ciudadanía-, y por otra parte asume la necesidad de asignar a su consecución inversiones de cuantías relevantes -que quizás nos parezcan mucho menores hoy si las describimos como inversiones en ?infraestructuras verdes?.
    

Córdoba. Plan Provincial de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible.
La práctica de Córdoba tiene como característica más sobresaliente e innovadora la introducción de un enfoque sistémico, integrador de las actuaciones públicas, en aras de un desarrollo sostenible, a través de un Plan Provincial de orientación medio-ambientalista.
    
Se pretende, bajo esta orientación, articular la aplicación de un total de 27 programas temáticos, en los que se desagrega el programa de gestión del Plan.

El Plan plantea la filosofía de una mejora ambiental continuada, incorporando la concienciación ambiental a todo proyecto o precedimiento que derive de la gestión administrativa de la Diputación de Córdoba, a través de un "Sistema Integrado de Gestión Medioambiental"
    
Uno de los objetivos destacables del PPMA es el acercamiento de la variable ambiental al Planeamiento Urbanístico Local, de manera que aquellos factores ambientales incluibles para el logro de la calidad de vida deseable, sean salvaguardados.
    
Los 27 programas de actuación, por otra parte, engloban 148 medidas concretas a poner en práctica en un período de tres años que combinan la asistencia técnica y económica, con la educación y formación ambiental y la planificación ambiental propiamente dicha, dentro de cuyo tipo de intervención destacamos la elaboración de Ordenanzas Municipales de Medio Ambiente Subsidiarias y Complementarias, la realización de una Auditoría Ambiental y la elaboración de un Código de Buenas Prácticas Ambientales

Calviá. Agenda 21 Local para Calvià.
Se trata de llevar la aplicación de los principios de desarrollo sostenible en un municipio turístico hasta sus últimas consecuencias, lo cual en este caso concreto implica no sólo frenar un crecimiento urbano descontrolado, sino la desclasificación de 1.350 Ha de suelo urbanizable.

La conciencia de un futuro incierto como destino turístico por pérdida de competitividad y atractivo, por degradación avanzada de instalaciones y equipamientos, ha propiciado una visión estratégica a largo plazo que implica la aplicación de decididas medidas correctoras.

El caso de Calvià no es excepcional y puede servir de referencia para muchos otros destinos turísticos españoles habituales que hoy compiten -por los mismos precios- con una pluralidad de lugares exóticos que ofrecen escenarios naturales casi vírgenes e instalaciones y equipamientos ultramodernos.

La sostenibilidad turística de los primeros pasa inevitablemente por profundas actuaciones de rehabilitación y remodelación urbana, con la creación de nuevos espacios libres resultantes de la demolición sin sustitución de viejas estructuras ya sobradamente amortizadas, que permitan el esponjamiento de núcleos urbanos congestivos, o cierta recuperación de frentes marítimos abusivamente ocupados.

La práctica, para ser viable, exige inevitablemente la colaboración de los operadores y propietarios afectados, con quienes se deberían analizar los procedimientos de puesta en práctica menos traumáticos, aspectos estos últimos en los que la iniciativa ha encontrado un relevante escollo, a juzgar por las impugnaciones de los urbanizadores.

Con todo, la propuesta implica un golpe de timón muy importante, de enorme trascendencia para una necesaria regeneración de zonas costeras españolas y extranjeras.

Fecha de referencia: 31-7-1999


1: Antonio Muñoz Molina dedicaba por ejemplo recientemente al asunto un artículo en la edición dominical del diario "El País"

Boletín CF+S > 10 -- Especial: SEGUNDO CATÁLOGO ESPAÑOL DE BUENAS PRÁCTICAS > http://habitat.aq.upm.es/boletin/n10/aaeng.html

Edita: Instituto Juan de Herrera. Av. Juan de Herrera 4. 28040 MADRID. ESPAÑA. ISSN: 1578-097X
 
Ciudades para un Futuro más Sostenible
Búsqueda | Buenas Prácticas | Documentos | Boletín CF+S | Novedades | Convocatorias | Sobre la Biblioteca | Buzón/Mailbox
 
Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid Universidad Politécnica de Madrid
Grupo de Investigación en Arquitectura, Urbanismo y Sostenibilidad
Departamento de Estructuras y Física de la EdificaciónDepartamento de Urbanística y Ordenación del Territorio