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Edita: Instituto Juan de Herrera. Av. Juan de Herrera 4. 28040 MADRID. ESPAÑA. ISSN: 1578-097X
El uso de materiales contaminantes en edificios, como formaldehído,
amianto, plomo, CFCs, disolventes tóxicos o PVC (policloruro de
vinilo), ocasiona un deterioro de la salud de sus habitantes y del
medio ambiente. La construcción, rehabilitación y demolición de
edificios también genera enormes cantidades de residuos. Se estima
que en España se generan cada año 22 millones de toneladas de
escombros de derribo y tierras de excavación.
Indudablemente, esta situación puede mejorarse en gran medida.
Greenpeace trabaja en este sentido desde sus campañas sobre
bosques, recursos hídricos, energía y tóxicos. Así, estamos
proponiendo medidas de ahorro y eficiencia energética y de uso de
fuentes de energías renovables en edificios (campaña solar del
Sirius). Greenpeace también ha presentado criterios para una
construcción más ecológica de las dependencias olímpicas de Sidney
y de la candidatura de Sevilla 2004, aceptadas por los respectivos
comités olímpicos.
Desde la campaña de tóxicos, Greenpeace está trabajando por la
sustitución de materiales contaminantes en la construcción,
centrándose en la sustitución de compuestos clorados, como el PVC.
La decisión de eliminar este plástico ya ha sido tomada por muchas
autoridades locales, instituciones y arquitectos europeos.
La construcción del estadio olímpico de Sidney, que ha comenzado a
principios de junio, minimizará el uso de PVC, en concreto,
utilizarán alternativas en los materiales de fontanería, drenaje y
pavimentación.
La ciudad austríaca de Linz ha conseguido eliminar progresivamente
hasta un 85% del PVC en los edificios públicos y seis de los nueve
gobiernos regionales de Austria han aprobado restricciones a su uso
en obras públicas.
En febrero de 1996, Bonn, la capital alemana, acordó prescindir al
máximo del uso de PVC en los edificios públicos: escuelas,
guarderías, residencias de ancianos y estaciones de metro. Desde
1989 se han construido en Berlín unos 130 edificios públicos que
han limitado su utilización. De hecho, en Alemania, más de 200
ayuntamientos y seis estados federales han decidido restringir su
uso.
Los Gobiernos de Dinamarca y Suecia también están considerando en
la actualidad restricciones a este material.
Bergen, la segunda ciudad en población de Noruega, tomó en 1991 la
decisión de eliminar el PVC de sus edificios públicos. Desde
entonces, numerosos edificios nuevos y proyectos de reforma se han
llevado a cabo con una mínima utilización de este producto.
El Metro de Londres prohibió la utilización de cables halogenados
en sus estaciones (entre los que se incluyen los fabricados con
PVC), a raíz de un compromiso que adoptaron sobre seguridad ante
incendios. Las instalaciones de metro de Viena, Berlín, Düsseldorf
y Bilbao, tampoco utilizan este tipo de cables.
El 29 de mayo de 1996, el ayuntamiento de Barcelona decidió
sustituir progresivamente el uso de productos clorados, incluyendo
PVC, de todas las actividades, obras o servicios que se lleven a
cabo con participación municipal. Con esta decisión se unía a la
veintena de municipios españoles que ya han aprobado medidas para
reducir el uso de este plástico.
Todas estas iniciativas conllevan una mejora del medio ambiente y
la calidad de vida de estas localidades, impulsan el desarrollo del
mercado de materiales alternativos más limpios, y lo que es más
importante, fomentan el debate sobre los problemas ambientales
ocasionados por la construcción y la posibilidad de tomar medidas
para reducirlos.
Badía del Vallès (Barcelona)
Barcelona (Barcelona)
Carmona (Sevilla)
Casas-Ibáñez (Albacete)
Castilleja de la Cuesta (Sevilla)
Coria del Río (Sevilla)
'Ecija (Sevilla)
Fene (A Coruña)
Guadalcanal (Sevilla)
Illescas (Toledo)
Jumilla (Murcia) (en moratoria)
Mairena del Aljarafe (Sevilla)
Mancor de la Vall (Mallorca)
Mislata (Valencia)
Montcada i Reixac (Barcelona)
Mugardos (A Coruña)
Narón (A Coruña)
Neda (A Coruña)
Novelda (Alicante)
Rinconada (Sevilla)
Ripollet (Barcelona)
Terradillos (Salamanca)
Tossa de Mar (Girona)
Utrera (Sevilla)
Andalucía
Cataluña
Análisis encargados por Greenpeace han detectado concentraciones
alarmantes de dioxinas en lodos vertidos por Aiscondel en su
fábrica de Vila-seca, Tarragona. Solvay, otra empresa que fabrica
PVC, ha sido condenada por delito ecológico por la Audiencia de
Barcelona, debido a sus vertidos contaminantes al río Llobregat. La
empresa se enfrenta a dos nuevos juicios ya que la Fiscalía de
Medio Ambiente de Barcelona ha denunciado que mantiene los
vertidos. El mayor fabricante europeo de PVC, la empresa EVC, se
enfrenta estos días en Italia a un juicio por la muerte de 116
trabajadores de una fábrica de cloruro de vinilo.
Los numerosos accidentes sufridos en su planta de Miranda de Ebro
por Elf Atochem, el tercer fabricante de PVC en España, muestran
otro de los riesgos que conlleva este producto.
La fabricación de este plástico también requiere mucha energía,
necesaria para separar el cloro del sodio, al que se encuentra
fuerte y establemente unido formando sal común. Los vendedores de
PVC no tienen en cuenta esta etapa de la fabricación cuando
comparan el consumo energético de este producto con el de otros
materiales.
Si el producto de PVC es blando, como las mangueras y tuberías
flexibles, tapicerías, suelos o papeles pintados de vinilo,
entonces contienen plastificantes. Las sustancias que se utilizan
como plastificantes del vinilo son los ftalatos, unos compuestos
que han resultado cancerígenos en animales de laboratorio y que
además son estrogénicos, esto es, pueden alterar el sistema
hormonal. Los plastificantes se liberan de los productos de PVC
blando.
Metales pesados tóxicos, como el plomo y el cadmio se utilizan
también como aditivos del PVC y se pueden encontrar en ventanas,
persianas y revestimientos de este material. Recientemente ha
dejado de utilizarse en Europa el cadmio. Su legado tóxico perdura
en los productos que se fabricaron con anterioridad y que aún se
encuentran en nuestros edificios.
Greenpeace ha analizado el contenido en plomo de persianas
venecianas comercializadas en España por cadenas tan importantes
como El Corte Inglés, descubriendo que contenían niveles muy
elevados de estas sustancias tóxicas. En EE.UU. las autoridades han
retirado del mercado estas persianas por el riesgo que suponen,
sobre todo para la salud de los niños. Las autoridades sanitarias
españolas aún no han tomado medidas al respecto.
En los vertederos, los aditivos del PVC se liberan poco a poco de
los materiales que los contienen, contaminando el suelo y el agua.
Si se queman los residuos, ya sea en vertederos o incineradoras, el
cloro que contienen se convierte en ácido clorhídrico (un gas
corrosivo) y en sustancias organocloradas tóxicas, incluyendo
dioxinas.
El reciclaje de residuos de construcción de PVC en España es
inexistente y la Asociación Nacional de Recicladores de Plástico
considera nulo su potencial. Muchos vendedores de ventanas de PVC,
aseguran que en Alemania sí reciclan las ventanas viejas de este
material. Greenpeace Alemania ha investigado a fondo estas plantas
de reciclaje y ha descubierto que únicamente se reciclan un 2% de
los residuos de construcción de PVC y que 8 de cada 10 ventanas que
se aseguraba contenían PVC reciclado estaban fabricadas con
material virgen. Debido a la baja calidad del PVC reciclado, las
ventanas podrían contener como máximo un 30% a un 50% de material
reciclado, por tanto, siempre quedará una importante cantidad de
residuos -que cada año aumenta-, y que terminará en vertederos e
incineradoras.
Las alternativas son, en algunas ocasiones, más caras que el PVC,
pero sus ventajas ambientales, técnicas y su mayor duración
compensan, en nuestra opinión, la mayor inversión inicial. Además,
el incremento de la demanda de estos materiales alternativos
reducirá a medio plazo su coste. Estas alternativas muestran que es
posible reducir, e incluso evitar, el uso de PVC en la construcción
o renovación de nuestros hogares.
| Producto | Materiales alternativos |
| tuberías de distribución | cerámica, arcilla, acero inoxidable, cobre, polietileno (PE), polipropileno (PP) |
| tuberías de evacuación y alcantarillado | cerámica vitrificada, arcilla, fundición, PE, PP |
| ventanas | madera (procedente de sistemas de gestión forestal sostenibles) |
| cables e instalaciones eléctricas | poliolefinas (PE, PP y copolímeros), baquelita, cerámica |
| revestimientos | linólio, corcho, madera, piedra, cerámica |
| cubiertas impermeabilizantes | PE, caucho (EPDM = monómero de etilén-propilén dieno) |
| 65,5 % | Tuberías |
| 15,5 % |
Perfiles (ventanas y persianas) |
| 8 % | Cables |
| 3,5 % | Mangueras |
| 2,4 % | Láminas impermeabilizantes |
| 0,5 % | Suelos |
| 4,6 % | Otros |
En el mercado español se pueden encontrar alternativas más
respetuosas con el medio ambiente a todos los usos de este
plástico. Puedes conseguir el informe Construyendo el futuro: una
guía para construir sin PVC y el disquete Alternativas al PVC, que
contiene una base de datos de fabricantes y distribuidores en
España, solicitándolo por correo electrónico a
informacion@greenpeace.es, o en las oficinas de Greenpeace España:
Greenpeace España
c/San Bernardo 107 1. planta
28015 Madrid (España)
Tel.: (91) 444 14 00
Fax.: (91) 447 15 98
Fecha de referencia: 30-4-1998
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